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 <title>CONOCIMIENTO: Fernando Davara</title>
 <subtitle><![CDATA[Blog sobre innovación y tecnología de Tendencias21]]></subtitle>
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 <updated>2026-07-22T10:44:11+02:00</updated>
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   <title>La educación digital; Los MOOC (II)</title>
   <updated>2014-04-21T11:18:00+02:00</updated>
   <id>https://www.tendencias21.es/conocimiento/La-educacion-digital-Los-MOOC-II_a39.html</id>
   <category term="Bitácora" />
   <published>2014-04-21T11:10:00+02:00</published>
   <author><name>Fernando Davara</name></author>
   <content type="html">
    <![CDATA[
Post publicado en el Blog: Inteligencia e Innovación en la Cibersociedad     <div>
      Continuando la serie de artículos dedicados a los MOOC, en el contexto de mis reflexiones sobre la educación digital, destinaré este a exponer las principales características que diferencian entre sí a los cursos de este tipo, así como algunas de de las varias tipologías existentes.       <br />
              <br />
       En el breve período de tiempo transcurrido desde que surgieron los MOOC se ha producido tal difusión y evolución que los cursos actuales ya no responden al modelo único que podría deducirse de las siglas. La diversidad de tipos conduce a que hoy en día se establezcan diferencias entre ellos en términos tales como la interacción entre los participantes, la propia estructura de los cursos, las formas de evaluar los conocimientos adquiridos o los objetivos de la enseñanza o aprendizaje.       <br />
              <br />
       Con objeto de aportar alguna luz en la interpretación del lenguaje críptico que se utiliza al hablar de los MOOC en las siguientes líneas haré un breve resumen de las diferentes clasificaciones al uso en la actualidad, lejos del modelo original que suele presentarse de forma genérica para describir este tipo de cursos, incluyendo un cuadro con una sencilla comparativa sobre el estado del arte       <br />
              <br />
       Una de las topologías más conocidas, y más tradicionales, que se proponen para clasificar los MOOC los cataloga de acuerdo con la teoría pedagógica a la que responden en su esencia, diferenciándolos entre los cMOOC y los xMOOC.       <br />
              <br />
       Los primeros se basan en la teoría conectivista o conectista (de ahí la c) propuesta por George Siemens (Connectivism: A Learning Theory for the Digital Age) que dio origen a los primeros MOOC. Este autor presenta el conectivismo como alternativa a las tres principales teorías de aprendizaje (conductismo, cognitivismo y constructivismo) argumentando que fueron desarrolladas en una época donde todavía no se había experimentado el impacto de las tecnologías de la era digital en los modelos pedagógicos.       <br />
              <br />
       Según el enfoque conectivista, el aprendizaje, que puede residir en dispositivos no humanos, es un proceso que se asienta en la capacidad de construir, enlazar, alimentar y mantener nodos o fuentes de información especializados conectados por medio de redes, haciendo posible un aprendizaje continuo.       <br />
              <br />
       Adoptando esta visión conectista, los cMOOC se basan en la interacción entre los participantes orientada a la generación conjunta de conocimiento, dando así lugar a una especie de aprendizaje colaborativo constante donde el elemento principal no es el profesor, cuyo papel queda parcialmente relegado a proporcionar el contenido inicial y a asegurar que la generación en red del nuevo conocimiento es eficaz de acuerdo con los objetivos del curso, sino el alumno quien, por medio de interacciones con los recursos proporcionados en plataformas abiertas en red, va creando o cogenerando nuevo contenido.       <br />
              <br />
       El artículo completo puede leerse en: <a class="link" href="http://fernandodavara.com/la-educacion-digital-los-moocs-2/">La educación digital; los MOOC (II)</a>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link rel="alternate" href="https://www.tendencias21.es/conocimiento/La-educacion-digital-Los-MOOC-II_a39.html" />
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  <entry>
   <title>La educación digital; Los MOOCs (1)</title>
   <updated>2014-04-21T11:20:00+02:00</updated>
   <id>https://www.tendencias21.es/conocimiento/La-educacion-digital-Los-MOOCs-1_a38.html</id>
   <category term="Bitácora" />
   <published>2014-04-05T13:18:00+02:00</published>
   <author><name>Fernando Davara</name></author>
   <content type="html">
    <![CDATA[
Post publicado en el Blog: Inteligencia e Innovación en la Cibersociedad     <div>
      Continuando la exposición sobre mi visión de la educación digital desde la perspectiva  de la cibersociedad en la que vivimos, dedicaré este artículo a un tema de gran actualidad, no exento de polémica: los cursos de formación on line conocidos como MOOCs.       <br />
              <br />
       El vocablo es el acrónimo de las palabras Massive Online Open Courses, cuya traducción directa al español nos habla de Cursos Masivos Abiertos y En línea. Como suele ser habitual en la utilización de siglas, la simple unión de sustantivos y adjetivos no siempre expresa con claridad su verdadero significado dando lugar a confusiones e interpretaciones erróneas. Incluso se plantean dudas sobre cuál es su alcance y utilidad pues en casos como este de los MOOCs se manifiesta una relativa dificultad en diferenciar que cursos se rigen por este enfoque y cuáles no responden a él.       <br />
              <br />
       Como apoyo a los esfuerzos que se están realizando en diferentes entornos, públicos y privados, para desarrollar e implantar en la educación digital este nuevo modelo, en las líneas que siguen trataré de hacer una aproximación al paradigma MOOC que ha sido adoptado por numerosas entidades formativas y educativas, incluidas múltiples Universidades, pero que también, como todo fenómeno emergente, cuenta con diversos detractores, quienes hacen énfasis en sus inconvenientes y debilidades por encima de sus ventajas y fortalezas.       <br />
              <br />
       Los MOOCs no son algo nuevo; su primera aparición conocida fue en el año 2008 cuando Dave Cormier y Bryan Alexander propusieron este nombre para un curso sobre Conectivismo y Conocimiento (Connectivism and Connective Knowledge), organizado por George Siemens y Stephen Downes en la Universidad de Manitoba, el cual superó ampliamente los 2.000 alumnos, inscritos de forma gratuita.       <br />
              <br />
       A partir de entonces comenzó a popularizarse el concepto, particularmente en estudios superiores, organizándose múltiples cursos del tipo MOOC, como por ejemplo los promovidos por la Universidad de Stanford en 2011 que alcanzaron en su momento cifras de más de 100.000 inscritos, destacando entre ellos el de “Introducción a la Inteligencia Artificial” organizado por Sebastian Thrun, profesor de dicha Universidad y el Director de Investigación de Google, Peter Norvig, en el que se matricularon unas 160.000 personas.       <br />
              <br />
       En España  la Universidad Politécnica de Madrid puso en marcha en marzo de 2012 el proyecto Crypt4you considerado como el pionero de los MOOCs españoles, dirigido por los profesores Jorge Ramió y Alfonso Muñoz, el cual se ha convertido en un curso de referencia en criptografía y seguridad de la información en lengua hispana al haber tenido hasta marzo de 2014 más de 270.000 accesos.       <br />
              <br />
       El artículo completo puede leerse en: <a class="link" href="http://fernandodavara.com/la-educacion-digital-los-moocs-1/">La educación digital; los MOOCs (I)</a>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link rel="alternate" href="https://www.tendencias21.es/conocimiento/La-educacion-digital-Los-MOOCs-1_a38.html" />
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  <entry>
   <title>Big Data ¿moda o necesidad?</title>
   <updated>2014-01-22T15:12:00+01:00</updated>
   <id>https://www.tendencias21.es/conocimiento/Big-Data-moda-o-necesidad_a29.html</id>
   <category term="Bitácora" />
   <published>2014-01-22T15:01:00+01:00</published>
   <author><name>Fernando Davara</name></author>
   <content type="html">
    <![CDATA[
Post publicado en el Blog: Inteligencia e Innovación en la Cibersociedad     <div>
      En una de las ponencias presentadas en el Seminario Internacional de Cultura de Inteligencia celebrado el pasado noviembre en el Ecuador se generó un interesante debate sobre Big Data y la oportunidad o inconveniencia de introducir este nuevo paradigma en los asuntos de la inteligencia. Al escuchar las diferentes intervenciones, la mayoría en contra de su utilización, decidí reflexionar púbicamente sobre el tema y obtener algunas conclusiones sobre determinados aspectos del Big Data, tanto genéricos, respecto a su significado y alcance, como específicos, en su relación con la innovación y la inteligencia.       <br />
              <br />
       Recuerdo que en un post anterior me preguntaba si había alguien que no hablara de la Nube, comentando que en cualquier entorno donde se departa sobre la información y las tecnologías que soportan su gestión es seguro que aparece este término junto a otros cuya introducción en el discurso parece evidenciar la posesión de ciertos conocimientos o simplemente el estar “a la moda”. Este es el caso también de Big Data, vocablo que se va introduciendo paulatinamente con tanta fuerza que da origen a todo tipo de interpretaciones, en ocasiones contradictorias, superficiales o carentes de significado o valor.       <br />
              <br />
       ¿De qué estamos hablando cuando nos referimos a este término? ¿Por qué se ha despertado ahora este interés por Big Data? ¿Se trata de una moda, y por tanto de algo pasajero, o es una necesidad actual que se incrementará en el futuro? En los siguientes párrafos y en posteriores artículos trataré de aportar respuestas a estas preguntas.       <br />
              <br />
       <span style="font-style:italic"><b>El artículo completo puede leerse en</b></span>: <a class="link" href="http://fernandodavara.com/big-data-moda-o-necesidad/">Big Data ¿moda o necesidad?</a>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <title>Las redes sociales y la infancia: ¿uso o prohibición?</title>
   <updated>2013-03-13T18:06:00+01:00</updated>
   <id>https://www.tendencias21.es/conocimiento/Las-redes-sociales-y-la-infancia-uso-o-prohibicion_a23.html</id>
   <category term="Bitácora" />
   <published>2013-02-12T22:08:00+01:00</published>
   <author><name>Fernando Davara</name></author>
   <content type="html">
    <![CDATA[
Post publicado en el Blog: Inteligencia e Innovación en la Cibersociedad.     <div>
      Cuando en 2006 decidimos inaugurar una sección de blogs de Tendencias 21 publiqué un post dedicado al controvertido tema de las nuevas tecnologías y la infancia. Han pasado unos años de rápida evolución en este campo, de forma que parte de aquellas afirmaciones parecen obsoletas ante la enorme difusión y utilización de las múltiples potencialidades que ofrece la Web 2.0, particularmente las redes sociales.       <br />
              <br />
       Comentaba entonces que las TIC (tecnologías de la información y comunicación) impactaban de forma muy sensible en los niños, quienes por sus vulnerabilidad están más expuestos a su influencia, no solamente por convivir con ellas, sino también por el hecho de que desde que nacen forman parte natural de sus vidas y de los hábitos de los adultos de su entorno, convirtiéndose rápidamente en una parte natural y muy atractiva de sus vidas.       <br />
              <br />
       Hace unas décadas los mayores peligros que podían acechar a un niño se encontraban en “la calle”, mientras que el entorno familiar ofrecía generalmente una protección adecuada. Hoy los términos han cambiado en parte; ahora algunas amenazas se encuentran dentro, caracterizadas en el caso que nos ocupa por la facilidad de acceso a estas tecnologías en especial a Internet y a las redes sociales.       <br />
              <br />
       Este fenómeno social no afecta solamente a los adultos; una simple mirada a nuestro entorno permite constatar que el acceso a Internet, y la utilización de las tecnologías que lo soportan, se produce a edades cada vez más precoces y además los niños no solamente lo hacen para jugar, aprender o divertirse, sino también para comunicarse con otros, la mayor parte desconocidos, imitando aquello que es tan habitual entre los mayores que les rodean.       <br />
              <br />
       Puede alegarse que la mayor parte de las redes sociales más conocidas y utilizadas no permiten el acceso a menores, pero estos controles no son muy estrictos e incluso en algunos casos son los propios familiares quienes facilitan de forma encubierta tal acceso, existiendo además cada vez más numerosos ejemplos de redes sociales dedicadas a los niños (como la muy conocida de Disney con más de 150 millones de usuarios entre 6 y 14 años repartidos por 175 países) que permiten emular a los mayores de forma divertida y a la vez segura.       <br />
              <br />
       Veamos una muestra; hace pocas fechas un importante directivo de Facebook reconocía su incapacidad para impedir que los menores de edad puedan configurar perfiles, admitiendo no disponer de un mecanismo para erradicar el problema de los menores de edad. Tal revelación se complementaba con una información indicando que a pesar de que Facebook tiene una norma por la que sus usuarios deben ser mayores de 13 años, una reciente investigación ha revelado que el 34% de niños entre 9 y 12 años del Reino Unido tienen un perfil en esta red social.       <br />
              <br />
       El debate sobre la utilización de las redes sociales por parte de menores de edad manifiesta la existencia de dos posturas opuestas, sin la existencia de un término medio lo suficientemente amplio como para equilibrarlas. Mientras que múltiples expertos abogan por utilizar estas herramientas para ayudar a los niños a crear y compartir su propio conocimiento, otros, por el contrario, opinan que no son un útiles adecuados para los niños y se decantan claramente por su prohibición.       <br />
              <br />
       A mi juicio lo correcto es utilizar las redes sociales como cualquier otra herramienta para que ayuden de forma apropiada al desarrollo de los niños, con un enfoque responsable que instruya en su uso adecuado. En este sentido comparto la opinión de Enrique Dans (www.enriquedans.com) cuando afirma que no es cuestión de restringir irracionalmente el uso de las redes sociales sino de racionalizar su uso con las actitudes adecuadas que eviten un enfrentamiento directo; es decir, no restringir el uso, sino controlar el abuso.       <br />
              <br />
       Y esto se consigue por medio de la adopción de una serie de medidas mínimas pero eficaces, como acordar unas normas de uso, principalmente sobre seguridad y privacidad, educar a los niños en el respeto a los demás y a ellos mismos, proporcionarles el conocimiento de las respuestas frente a posibles abusos, etc., sin olvidar un aspecto de gran importancia: los propios adultos deben estar en las redes, respetando la privacidad de los niños, pues uno de los graves peligros que amenazan a los menores es que consideren a sus mayores como ignorantes motivo por el cual no tienen en cuenta sus sugerencias y consejos.       <br />
              <br />
       En definitiva; aunque el mundo Internet ha cambiado mucho desde que publiqué aquel post, principalmente por la eclosión de las redes sociales, mi opinión continúa siendo la misma y consecuentemente la repito textualmente:       <br />
              <br />
       &quot;Todos, padres y educadores, debemos ser responsables de fomentar el uso de estas tecnologías, como un complemento de la formación infantil, al facilitar el aprendizaje y la obtención de conocimientos. Hay que cuidar además que no sean solamente una ayuda para desarrollar o reforzar actividades mecánicas, sino que favorezcan la experimentación e impulsen la creatividad como una forma más de adquisición de conocimiento.        <br />
              <br />
       La tarea nos incumbe a todos, padres, formadores, sociedad, etc., pero no debemos esperar a que nos presenten soluciones por medio de normas y reglas, etc., sobre protección de la infancia. Esta sería una toma de posición cómoda y circunstancial, influida por la corriente dominante, y por ello insuficiente.        <br />
              <br />
       Lo fundamental es tomar conciencia de que el problema es nuestro, y a nosotros nos corresponde hacerle frente; que comienza en la propia familia, donde existe, o debería existir, la capacidad para preparar a los potenciales usuarios de estas nuevas tecnologías, contando, eso sí, con el apoyo de educadores, administración, etc., para conseguir que las medidas a aplicar sean más directas, persuasivas, continuas, en definitiva eficaces&quot; 
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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