A mi tía Juana


 
 
Mi infancia es una vida eterna donde tú estás
 
Mi niñez es un bello sueño donde tu presencia se ha agrandado
 
Tú eres expresión de parte de mis sueños de niña soñadora
 
La tía capaz de disfrazarse de policía,
cuando los policías perseguían los disfraces
 
La tía Reina Maga,
cuando los reyes magos no visitaban a las niñas pobres
 
La tía que dejaba jugar a las niñas,
cuando a las niñas se las enseñaba a ser mujeres prematuras
 
La tía que inventaba regalos para mi infancia,
cuando ella no tuvo infancia con regalos
 
Construiste una infancia para mí
una infancia de colores azules, anaranjados, amarillos y verdes,
también rojos, aunque el mundo de mi infancia estaba pintado de grises
 
Tu adultez parecía entender mi infancia,
quizás porque fuiste una niña eterna
 
Ahora, en tu lejana cama de residencia para ancianos,
te has desconectado del mundo que ya no sueña,
ni juega, ni regala, ni sorprende, ni cuida bien de las niñas
 
Pero yo sigo alimentando tu recuerdo,
hasta que el mundo vuelva a recuperar el hermoso corazón de Mi Tía Juana
y, así, recuerde el saber de cómo se nutre el espíritu de las niñas
 
 
 

 
 
Alicia Montesdeoca Rivero

15/03/2018