Bitácora

Sobre la nueva naturaleza de la innovación: unas primeras reflexiones

Redactado por Mónica Edwards el Jueves, 3 de Noviembre 2011 a las 06:52


El paradigma de la innovación bajo el impulso dominante de la ciencia y la tecnología es cosa del pasado. Una nueva 'naturaleza' de la innovación está emergiendo en las últimas décadas. Estas rotundas afirmaciones y su justificación se detallan en un informe financiado por los gobiernos danés y finlandés como alimento (quizás no-perecedero) de las recientes propuestas estratégicas de la OCDE sobre innovación. Antes de leerlo, pensaba en los nuevos discursos sobre innovación social, preguntándome: ¿nuevas formas de innovar o un modo más profundo de entender el papel de la innovación en la sociedad? Pero para mi sorpresa la expresión 'social innovation' aparece una sola vez en el documento de casi un centenar de páginas.



Lo confieso: partía con ciertos prejuicios cuando encontré este reporte con el sugerente título de New Nature of Innovation... Mi pensamiento se focalizaba en las nuevas corrientes sobre innovación social.

En la casuística de un primer análisis buscando palabras clave, encontré tres veces mencionada la expresión Corporate social innovation invocando a las empresas a innovar desde la responsabilidad, a generar productos y servicios (y supongo que más cosas) como respuesta a los cambios globales a los que, nos guste o no, nos enfrentamos. Son estos desafíos globales los nuevos conductores/orientadores de la innovación. Dice el reporte textualmente en la página 57:

'Las empresas constantemente buscan nuevas oportunidades de negocio, y se darán cuenta de que desafíos globales como el cambio climático, el suministro de agua potable, las epidemias y las necesidades sociales constituyen un enorme nuevo mercado. Mediante la creación de nuevas soluciones, más responsables y sostenibles, las empresas pueden crear nuevas oportunidades de negocio. La 'innovación social corporativa' puede ser una nueva e importante área de negocio para las compañías privadas y un eje clave de la innovación'.

Esta es mi primera lectura, absolutamente sesgada por una búsqueda de palabras clave. Aunque el reporte merece un análisis detallado, por cuanto tiene como principal objetivo cambiar la mirada de la innovación desde el tradicional punto de vista cenrado en la empresa hacia una perspectiva más focalizada en el individuo y en las personas como co-generadoras de innovación. En ello me detendré en una próxima entradilla.


Por el momento y a propósito de la mención de la expresión innovación social, ya no vinculada a la empresa sino en sentido general, la misma aparece sólo en la página 62, en una frase donde se afirma que ‘las actividades gubernamentales pueden constituir una barrera a la innovación social, pero los gobiernos también tienen la posibilidad de fomentar la innovación de la empresa. Se requiere una regulación más smart y una demanda pública más inteligente. Cómo hacer esto en la práctica sigue siendo un desafío para los gobiernos en todos los niveles’.

En la traducción de esta frase, fruto de mi in-experta autoría, me encontré con el calificativo smarter, en principio equivalente a decir ‘más inteligente’ junto a una demanda pública que también debería serlo, pero con uso del sinónimo ‘intelligent’. Quizás este dilema semántico tenga que ver con la sutil diferencia entre inteligencia y sabiduría. Probablemente smart, como la sabiduría (wisdom), consista en una inteligencia más relacionada con la experiencia y el uso práctico del conocimiento. En este caso, tanto la regulación como la demanda pública deberían reflexionar al unísono de aquellos versos de Thomas S. Eliot en el poema The Rock (1934)

Where is the Life we have lost in living?
Where is the wisdom we have lost in knowledge?
Where is the knowledge we have lost in information?