Bitácora

Spread the Sign (Difunde el signo): un ejemplo de innovación social

Redactado por Mónica Edwards el Miércoles, 19 de Octubre 2011 a las 06:42


Se abusa tanto de la palabra innovación, que a menudo resulta difícil hacer visible su impacto real en la existencia (y sobre todo en la esencia) de las personas más allá de la incandescencia mediática. 'las TIC (y sobre todo Internet) nos han cambiado la vida', se afirma con rotundidad. Y cabría agregar que tales cambios se perciben 'según con el cristal con que se miren'. En mi caso, me encanta acudir a esa sencilla y poderosa reflexión de Machado que dice 'no hay que confundir valor y precio'. Tenemos que esforzarnos por hacer visibles muchos proyectos como 'Spread the Sign', un ejemplo de innovación social puesta al servicio de la mejora de la comunicación y la inclusión entre los seres humanos.




Redes de signos que irrigan el planeta



Spread the Sign cuya traducción al español es algo así como ‘Difunde el signo’, surgió como un proyecto piloto financiado por la Comisión Europea en una de las convocatorias del programa Leonardo da Vinci. Su idea es muy simple y a la vez muy novedosa: la construcción de un diccionario visual que aglutine vídeos en lenguas de signos de distintos países. De esta manera las personas sordas y aquellas que deseen aprender lengua de signos tienen la oportunidad de mejorar sus habilidades comunicativas en diferentes lenguas signadas.

Aunque suele pensarse que tienen carácter universal, las lenguas signadas –de modo similar a lo que sucede con las lenguas habladas- son diferentes dependiendo del país e incluso de la región en la que se utilicen, ya que mantienen sus peculiaridades tanto desde el punto de vista léxico como gramatical. A nivel mundial existen unas 200 lenguas de signos diferentes y en España, por citar un ejemplo más próximo, se utilizan la Lengua de Signos Española (LSE) y la Lengua de Signos Catalana.

El proyecto surgió de la mano del profesor sueco Thomas Lydell-Olsen, que se preguntaba cómo podía responder a las necesidades de alumnos sordos a la hora de enfrentarse a estancias académicas en el extranjero. En la actualidad continúa desarrollándose y ampliando su difusión internacional como un proyecto de cooperación multilateral. Spread the sign está presente en varios países europeos, como Austria, República Checa, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Lituania, Portugal, Rusia, Suecia, Turquía y España. En nuestro país participa la Fundación Accesibilidad sin Barreras.



Innovación como respuesta a una necesidad social


Según datos de la Federación Mundial de Sordos (World Federation of the Deaf, WFD) alrededor de 70 millones de personas en el mundo son sordas. En España la Confederación Estatal de Personas Sordas calcula que alrededor de un millón de personas son sordas o padecen algún tipo de discapacidad auditiva. En su mayoría, la lengua de signos es un instrumento indispensable para la comunicación cotidiana y uno de los vehículos más importantes de cohesión para la comunidad sorda.

El 13 de diciembre de 2006 se aprobó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, instando a los países participantes a “reconocer y promover la utilización de lenguas de signos”, facilitar su aprendizaje y la 'promoción de la identidad lingüística de las personas sordas, tomar medidas para emplear a maestros en lengua de signos para formar a profesionales en todos los niveles educativos y aceptar y facilitar su utilización como medio de comunicación para las personas sordas en sus relaciones oficiales'. La Convención suma ya 153 firmantes y más de un centenar de ratificaciones

Este documento oficial le dio un nuevo impulso a la lengua de signos como vehículo de comunicación a nivel internacional, explicitando además su relevancia como instrumento de cohesión ciudadana.



Tecnología como instrumento para la innovación social


El concepto de Spread the Sign es muy sencillo, consiste en un diccionario visual disponible en diferentes lenguas de signos, lo que permite conocer la forma de signar miles de palabras y expresiones en diferentes lenguas. Los usuarios pueden buscar una palabra, frase o número e incluso categorizar qué tipo de palabra esperan encontrar (adjetivo, adverbio, preposición, nombre, verbo, interjección, pronombre…).

Es posible realizar una búsqueda gracias al filtro en categorías temáticas que se propone, que agrupa las palabras en grupos: arte, niños y recreo, común, electricidad y energía, comida, asistencia sanitaria y social, frases, deporte, viajes y turismo, vehículos, tecnología, negocio y números, entre otras. Una vez completada la búsqueda, aparecen una serie de términos sugeridos y a su lado, en forma de banderas nacionales, las piezas disponibles en distintas lenguas signadas. En octubre de 2011 el proyecto ya cuenta con más de 52.000 vídeos y 41.000 archivos de sonido. Los signos pueden encontrarse en lenguas como español, inglés (en sus variedades británica y estadounidense), sueco, francés, alemán, checo, lituano, portugués, ruso, turco, y japonés.



Participación de agentes sociales como co-generadores de innovación


El proyecto se genera con la participación de diferentes actores sociales, con quienes se cuenta para la recopilación de las palabras y signos, así como para la grabación y la evaluación de la calidad en sus diversos aspectos. Las piezas se graban en los países socios con la colaboración de voluntarios (alumnos) que realizan el trabajo de actores. Los socios supervisan y realizan pruebas de lectura para comprobar que todo está correcto y también participan expertos nacionales en lengua de signos. Todo el contenido se coloca en una plataforma web

Para conseguir que la página crezca y que el contenido cumpla con los estándares de calidad establecidos se mantiene un equipo central que consta de un coordinador, un diseñador gráfico y de animación y un experto en bases de datos y se contratan administradores locales en cada país participante. Las cuestiones tecnológicas (creación de la plataforma web, animaciones de palabras para mejorar la comprensión) son responsabilidad del experto en bases de datos y del diseñador. El coordinador centraliza el trabajo, se ocupa del cumplimiento de los presupuestos, mantiene el contacto con los impulsores iniciales, organiza reuniones de seguimiento y consigue socios a nivel nacional que colaboren en el proyecto, generalmente instituciones educativas (universidades, escuelas) o asociaciones. Cada socio se compromete a realizar unas funciones concretas para el desarrollo, que el coordinador se encarga de controlar.

El soporte inicial del proyecto fue una plataforma web, aunque con posterioridad se adaptaron los contenidos para su uso en el teléfono móvil y en actualmente ya se dispone de aplicaciones para smartphones con sistemas operativos más populares: iOS (que utilizan los teléfonos inteligentes iPhone de Apple) y Android.

Spread de Sign fue presentado en sociedad en Estocolmo en 2009. La entonces Ministra de Cultura sueca, Lena Adelsohn Liljeroth, señaló que el proyecto constituye una fórmula pionera que traslada el concepto de “lenguas para todos” a la lengua de signos y trabaja por el acercamiento, la comunicación y el enriquecimiento de la vida de miles de ciudadanos.









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