Libros de J.R. Elizondo

Guerra de las Malvinas, noticia en desarrollo

José Rodríguez Elizondo

COMENTARIO SOBRE NUEVO LIBRO DE JOSE RODRIGUEZ ELIZONDO
Guerra de las Malvinas. Noticia en desarrollo 1982-2012

Juan Emilio Cheyre
Director Centro de Estudios Internacionales UC
 
Agradezco a José Rodríguez Elizondo y al Mercurio Aguilar el privilegio de ser uno de quienes presentamos un nuevo libro que el incansable Pepe entrega a los interesados en los temas internacionales. Parto por destacar esa vocación de buen escritor que tiene nuestro autor. Es un hombre que en los últimos años ha producido textos que permiten adentrarse especialmente en la historia y antecedentes de temas que para los chilenos son fundamentales. Fue el caso de las relaciones vecinales, dentro de ellas acontecimientos o problemas latentes donde están entre otros La Haya, Charaña, y ahora la importante mirada de la Guerra de las Malvinas en clave actual.
El analizar las Malvinas y su historia posterior, efectos y contexto, me parece una idea de mucha visión considerando que nuestro país está viviendo un momento especialmente interesante de cara al desafío que se nos abre al tener oportunidades para afiatar nuestra relación vecinal, buscando transitar hacia el logro de una relación plena con Argentina, Perú y Bolivia. Esa tarea ya la han asumido diferentes instancias donde tal vez sean los empresarios los más activos, pero donde también hay tareas y empeños de otros sectores donde nuestra política exterior y diplomacia sin duda tienen un rol fundamental.
Es por lo expuesto que este libro, y los libros anteriores de Rodríguez Elizondo, constituyen un gran aporte. Sus contenidos permiten a expertos y principiantes conocer acerca de materias que resultan fundamentales a la hora de construir vínculos de cualquier naturaleza. El aporte del autor me parece de tremenda importancia ya que ayuda a generar una base de conocimiento de hechos y circunstancias que van conformando información básica, en este caso de Argentina, en análisis y detalles que permiten comprender actuares de sus gobernantes, políticos, empresarios o personas que, sin esta historia que podemos leer, nos resultan a veces incomprensibles. Es decir, este libro y otros  de este autor ayudan a conocer las contrapartes con las cuales diferentes estamentos en Chile tendrán que actuar con un nuevo tipo de vínculo, donde la sutileza de relaciones complejas exige un nivel de información que el trabajo de Pepe permitirá proporcionar a aquellos que, por una u otra razón, no habían tenido la ocasión de poseer.
Este es un libro especial en su estructura. Constituye una apuesta diferente a la normal. Pienso que el libro es un hijo de un padre multifacético en intereses, aficiones y experiencias. La primera parte, Abril-Junio 1982, es un traer al presente a Caretas en su relato de la guerra de las Malvinas. En 188 páginas de un total de 358 que tiene el libro, nos recuerda semana a semana la historia de esos días, sin duda con la intención de traerlas al hoy para deducir su incidencia actual. Esa  tarea se aborda fundamentalmente en los Capítulos “Del silencio a la Rutina” y “ 30 años después”.
La primera parte, aquella que reproduce Caretas, nos muestra al Rodríguez Elizondo periodista, profundamente comprometido con ese medio, que para él marcó parte importante de su vida. Leer esas páginas ordenadas cada semana en tres partes, donde la primera constituye un resumen informativo; la segunda, la noticia en desarrollo y la tercera, análisis del director, me retrotrajo a la vorágine de acontecimientos de una guerra que en nuestro propio escenario geopolítico y estratégico en esos años seguimos con especial interés. Creo que será importante mirar atentamente lo que ese Capítulo nos recuerda. Están muy bien planteados acontecimientos tales como el desembarco; las decisiones políticas de la dama de hierro; el apresto logístico británico; las decisiones del histriónico Galtieri; los discursos altisonantes  de Meléndez y su posterior opaca y breve rendición; la heroica e impecable acción de los pilotos argentinos y en fin, detalles como ocupación de cabezas de playa, ataques nocturnos, empleo de reservas, hundimiento de buques, fuego de artillería, carencia de vestuario o alimentación  y todo el detalle de las operaciones militares. También, la transcripción de Caretas nos detalla las decisiones políticas donde recordamos los intentos de construir caminos para la paz siempre fallidos; el entorno internacional y los actores claves; el rol de las OOII y el hecho clave de la decisión de EE UU de inclinarse entre el TIAR y el apoyo a su socio británico que terminó por sellar el futuro de Argentina.
Siendo importante el Día a Día, encontré muy entretenido el análisis del editor. Allí aparece el Rodríguez Elizondo de esos años, seguramente más joven pero igualmente analítico, que con capacidad para observar e interpretar los hechos va generando escenarios que al leerlos después nos muestran que mayoritariamente fueron acertados y que tienen el mérito de haber detectado en los hechos acaecidos, muchas de las claves de lo que sucedería a futuro en la guerra, pero también en cuanto a efectos muy posteriores, un asunto que volveré a tratar cuando me refiera a otros Capítulos.
La lectura de esta parte del libro hace valorar el periodismo y a los periodistas. Allí el oficio y vocación del autor reflejan la riqueza de la actividad y del profesional. Me llamaron la atención las importantes entrevistas que hace Caretas ya que al leerlas nos recuerdan la importancia de esta forma de periodismo y la riqueza que sus contenidos aportan donde, desde la elección de la persona a entrevistar y el juego entrevistador-entrevistado, siempre da por resultado, cuando tiene nivel de ambas partes, productos tan interesantes como aquellos que el libro nos entrega, de personajes tales como el ex Canciller Óscar Camillión; la del Presidente Raúl Alfonsin; el jurista Andrés Aramburú Menchaca, quien con gran visión da un certero enfoque del tema Malvinas o la siempre clarividente mirada del General Morales Bermúdez, que con su criterio político y estratégico no se pierde en el análisis ex ante de lo que llevaría a la derrota a Argentina. Con estas entrevistas, me queda el sabor que las palabras de hombres de esa estatura siempre tienen vigencia al encontrar contenidos que hoy deben hacernos pensar.
El segundo Capítulo, “Intermedio Largo”, es un excelente compendio geopolítico y un destacado trabajo de análisis post guerra y sus efectos, que nos muestran un autor con claras motivaciones para abordar estas temáticas con destreza. Lo dice el autor cuando plantea que “la guerra había dejado secuelas de mediano y largo plazo, que también eran noticiables y analizables” y con esa orientación se pone a la tarea, entregándonos importantes miradas del enfoque que explica que la derrota impuesta por los británicos liquida la Junta Militar, o la advertencia de la conducta futura militar argentina para asumir órdenes, o responsabilidades que les asignen los futuros gobiernos constitucionales, o el efecto Thatcher en la conducción de la guerra donde es notable la recopilación de antecedentes que hace Pepe de sus encuentros con Tam Dayell a quien lo describe como tozudo perro de presa escocés tras la Dama de Hierro a quien no le da tregua. Me aprovecho de estas transcripciones para destacar dos virtudes o capacidades del autor. La primera es que logra estar en muchos lugares y en posición privilegiada de la cual hace intenso uso. Así lo vemos en palacios de gobierno y en el mismísimo Palacio de Westminster. La segunda es una condición innata para descubrir viejos documentos y escritos de autores que adelantan tesis. Al respecto, ya lo hizo sobre el origen de la fórmula de La Haya del Perú y ahora nos entrega interesantísimos datos que avalan la visión bioceánica que Argentina sustento tanto tiempo.
A raíz de lo anterior, considero de gran valor el análisis geopolítico que plantea el libro con respecto al principio bioceánico que incluso tiene en Argentina un relato en la clave política que lo sitúa como base ideológica de la relación civil militar. Es importante la síntesis de la problemática que hace y que se vincula con lo que el autor, en tono de figura, describe como “la conciencia por Argentina que las llaves del Atlántico Sur dada la presencia de Gran Bretaña en Malvinas no les permite tener el llavero completo al tener la principal el reino Unido y las otras las debe compartir con Chile que tenía el control del estrecho de Magallanes, las islas del Beagle y de una amplia zona del mar de Drake”. Pero más aún estos escritos que analiza el autor llevan a que aparezcan fundamentos para el temor argentino a una alianza anglo-chilena en el pasado. Es mucho más sofisticado el análisis geopolítico de Rodríguez Elizondo y aquí no puede tratarse cabalmente, así que lean el libro donde surge una interesante mención al rol de Brasil en la zona.
El tercer Capítulo, “Del silencio a la Rutina”, a mi juicio tiene un interesante contenido de política internacional donde aparece el Rodríguez Elizondo diplomático e interesado en los asuntos políticos. Parte el Capítulo recordando el hecho del espionaje en Punta Arenas, descrito como una chapuza que le permite al autor hacer reflexiones que dibujan a un Presidente Kichner menos sofisticado que Menem y Alfonsín, pero que transita hacia mejores relaciones con Chile, entre otros aspectos, para no satisfacer a los estrategas de Londres que avalarían una mala relación entre los vecinos del sur. Es importante el recuento de los vínculos entre Chile y Argentina que, según el autor, en ese período avanzan entre recelos, pisotones, cálculos y esperanzas, para culminar con una declaración que a su juicio es el esbozo de una estrategia nueva, volviendo la dupla Lagos-Kirchner a la ruta del cuarteto Alfonsín-Aylwin-Menem-Frei.
El Capítulo ahonda en el tema Malvinas, sus complejidades, interrelaciones e intereses en juego y lo pone como una variable fundamental  para la política exterior argentina que cruza todo el gobierno de Néstor y llega a su relevo cuando cristina Fernández asume el poder. El autor resume que ese tiempo, para este objetivo, Malvinas había corrido en contra de Argentina, lo que obligó a la gobernanta a asumir un vínculo entre política interna y exterior que la llevó a buscar una reestructuración del sistema argentino de gobierno y de su cultura política, que lo sintetiza el autor con una habilidad innata para poner nombre a las acciones,  con la frase “desperonizar el peronismo sin morir en el intento”, encargándose de dar fundamentos para su acierto. Sin embargo, las hipótesis de Rodríguez Elizondo incursionan en otro tipo de relaciones como “la bolivianizando la malvinización” y la teoría del “Kircherisnmo- Cristinismo” que creo se explican por sí mismas gracias a lo sintético de sus enunciados. En síntesis, este Capítulo es un entretenido y provocador enfoque político de los últimos gobiernos de Argentina lo que siempre será interesante para comprender lo que tantas veces nos aparece como incomprensible.
El Capítulo IV se titula “30 años Después” y parte con un emotivo recuerdo de Caretas y sus cambios junto con la advertencia que nada vuelve atrás. Plantea así una mirada de futuro que es la parte esencial de este Capítulo. Debo decir que cuando me pidieron que presentara el libro acepté, pero con una pesada carga de trabajo que me hacía difícil dedicarme a ello y con dudas acerca de la relevancia de traer a tiempo actual un hecho del pasado y en un formato del cual al principio tuve mis reparos. Sin embargo, debo reconocer que al haberlo leído compruebo que es muy importante el remake que hace el autor, y que la forma o arquitectura pensada es lógica y aporta mucho. De allí que llegue a esta parte de mi lectura entusiasta, motivado y con una actualización de conocimientos que, al igual que el autor, creo sirven mucho para encontrar claves en la relación tan vital que estamos llamados a construir chilenos y argentinos.
Sin embargo, en este capítulo al autor sigue entregando información y análisis donde es especialmente interesante en ese sentido su referencia al informe Rattenbach, no solamente por la mirada que da a su contenido, sino que a las conclusiones que desprende de las razones de su ocultamiento por largo tiempo pese al tremendo valor de sus conclusiones.
Deliberadamente no quiero referirme a este Capítulo ya que en la arquitectura del libro es como el epílogo de una película y pienso que no debo contaminar con pistas este desenlace que cada uno esta llamado a interpretar. Por mi parte sólo me queda felicitar a mi amigo José Rodríguez Elizondo, valorar su gran vocación que nos permite conocer tanto hecho desconocido, y manifestar que es un regalo para quienes buscamos construir futuro a través del potenciamiento de vínculos de Chile con nuestros vecinos donde para definir el mañana debemos solidificar el conocimiento del ayer para lo cual este libro, al igual que otros del autor, son un gran aporte.
 
Santiago, 14 de diciembre 2012
 
José Rodríguez Elizondo
| Lunes, 31 de Diciembre 2012
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