Investigadores de Corea del Sur colocaron auriculares con electrodos a 30 adultos y luego midieron los cambios en sus ondas cerebrales mientras interactuaban con un caniche llamado Aro. Los resultados indicaron que pasear al perro hizo que los participantes se sintieran más relajados, cepillarle mejoró la concentración y jugar con la mascota produjo ambos efectos.
Fuente : https://www.levante-emv.com/tendencias21/2024/03/1...
Fuente : https://www.levante-emv.com/tendencias21/2024/03/1...

Tendencias Científicas
Manifestación de robots en Polonia para exigir una regulación más estricta de la IA
CIENCIA ON LINE