Notas

El comportamiento de Pablo en Tesalónica (3-07-04)

Redactado por Antonio Piñero el Sábado, 28 de Febrero 2009 a las 06:44

Hoy escribe Antonio Piñero

El texto que comentamos es el siguiente: 1 Tes 2,1-12:

1 Bien sabéis vosotros, hermanos, que nuestra ida a vosotros no fue estéril,
2 sino que, después de haber padecido sufrimientos e injurias en Filipos, como sabéis, confiados en nuestro Dios, tuvimos la valentía de predicaros el Evangelio de Dios entre frecuentes luchas.
3 Nuestra exhortación no procede del error, ni de la impureza ni con engaño,
4 sino que así como hemos sido juzgados aptos por Dios para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos, no buscando agradar a los hombres, sino a Dios que examina nuestros corazones.
5 Nunca nos presentamos, bien lo sabéis, con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia, Dios es testigo,
6 ni buscando gloria humana, ni de vosotros ni de nadie.
7 Aunque pudimos imponer nuestra autoridad por ser apóstoles de Cristo, nos mostramos amables con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos.
8 De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos.
9 Pues recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas. Trabajando día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os proclamamos el Evangelio de Dios.
10 Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprochablemente nos comportamos con vosotros, los creyentes.
11 Como un padre a sus hijos, lo sabéis bien, a cada uno de vosotros
12 os exhortábamos y alentábamos, conjurándoos a que vivieseis de una manera digna de Dios, que os ha llamado a su Reino y gloria.

2,1-12: Estos versículos son un breve recordatorio del comportamiento de Pablo en Tesalónica, y de la calidad de su labor como misionero. Son también como una apología, o defensa, de este trabajo.

A pesar de las persecuciones, de paganos y de judíos contrariados por su predicación de Jesús como mesías, Pablo sigue anunciando incansablemente el evangelio;

• En Tesalónica no predicó con engaños y palabras zalameras que buscan seducir a los hombres (2,2: alusión a otros predicadores religiosos de esa época), sino con toda verdad;

• Se comportó como una madre (2,7);

No pidió dinero, sino que se mantuvo con su trabajo (2,9); Posteriormente, en el cristianismo muy primitivo, cuando los que dirigían las comunidades incipientes eran los “maestros y profetas”, una la señal de un profeta falso era que pedía dinero.

Escribe el anónimo autor Didaché o “Doctrina de los Doce Apóstoles” (aproximadamente del 110 d.C.; de autor desconocido):

“Mas (el profeta) que dijere en espíritu, “Dame dinero” o cosas semejantes, no lo escuchéis. En cambio si dijere que se dé a otros necesitados, nadie lo juzgue (como falso)”: 11, 12

El Pastor (hacia el 141/155, en Roma; su autor, Hermas, hermano de Pío, obispo de Roma entre 141 y 155) dice:

“El hombre que aparenta tener espíritu… recibe paga por sus profecías, y si no se le paga, no profetiza” (Mandato XI 12).

Volvemos al pasaje de 1 Tesalonicenses:

La vida de Pablo fue irreprochable e incitó a los demás a actuar (“caminar conforme a la vocación”) del mismo modo (2,10-12).

Esta defensa de su modo de actuar encuentra su razón de ser en la idea de que la validez y atracción del Evangelio depende en parte de la honestidad del predicador: no debe confundirse a Pablo con otros predicadores o filósofos itinerantes de dudosa moralidad.

Además, el Apóstol recomienda su modo de proceder en Tesalónica para consolidar la estimación positiva de su comportamiento por parte de los tesalonicenses. Ello es vital en la aceptación de su Evangelio. Si se consolida el aprecio positivo de Pablo por parte de los miembros de la nueva comunidad, eso mismo servirá de defensa contra la campaña de calumnias contra el Apóstol, es decir, contra su evangelio y su comportamiento.

1 Tes 2, 13-16:

13 De ahí que también por nuestra parte no cesemos de dar gracias a Dios porque, al recibir la Palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como Palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.
14 Porque vosotros, hermanos, habéis seguido el ejemplo de las Iglesias de Dios que están en Judea, en Cristo Jesús, pues también vosotros habéis sufrido de vuestros compatriotas las mismas cosas que ellos de parte de los judíos;
15 éstos son los que dieron muerte al Señor y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres,
16 impidiéndonos predicar a los gentiles para que se salven; así van colmando constantemente la medida de sus pecados; pero la Cólera irrumpe sobre ellos con vehemencia.


En estos versículos se muestra una ulterior acción de gracias a Dios por la fe y paciencia de los nuevos cristianos, quienes permanecen en la fe a pesar de las persecuciones.

Así se han comportado también las iglesias de Judea, que han sufrido el acoso de los judíos, los mismos que dieron muerte al Señor y a los profetas.

Pablo parece defenderse también (v. 16) de los ataques de otros predicadores no ya paganos, sino judeocristianos, que no están de acuerdo con su modo de entender el "Evangelio" = aquí no significa aún un libro, sino la "buena nueva", la proclamación de Jesús como mesías salvador. Hch 17,5-9 ofrece el contexto de esta afirmación:

17:1 Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde los judíos tenían una sinagoga.
2 Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Escrituras,
3 explicándolas y probando que Cristo tenía que padecer y resucitar de entre los muertos y que «este Cristo es Jesús, a quien yo os anuncio».
4 Algunos de ellos se convencieron y se unieron a Pablo y Silas así como una gran multitud de los que adoraban a Dios y de griegos y no pocas de las mujeres principales.
5 Pero los judíos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jasón buscándolos para llevarlos ante el pueblo.

Seguiremos. Saludos cordiales de de Antonio Piñero.

www.antoniopinero.com

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Sábado, 28 de Febrero 2009
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