Notas

Rellenar los huecos que faltan en nuestras bibliotecas. El Apocalipsis de Esdras en antiguo eslavo

Redactado por Antonio Piñero el Martes, 18 de Abril 2023 a las 10:06

Escribe Antonio Piñero
 
Hoy deseo comentar la edición bilingüe (antiguo eslavo / español) del “Apocalipsis de Esdras”, publicado por la Editorial Académica Española, Madrid,  con Introducción, traducción y notas aclaratorias. Su autor es Salustio Alvarado, Doctor en Filología Semítica por la Universidad Complutense de Madrid, y Profesor titular de Filología Eslava en la misma Universidad hasta su jubilación hace relativamente poco tiempo. Si ISBN es 978-83-8417-5859-0. Lo publica la Editorial Académica Española, lo cual es ya un signo de garantía. Tiene 215 pp. con más de 700 notas filológicas para aclarar o complementar con citas bíblicas al aclaración del texto.
 
El libro está impreso en la página par en eslavo eclesiástico (antiguo búlgaro) y presenta una impecable traducción española en la página impar, con notas filológicas aclarativas.  La impresión es clara, nítida y de fácil lectura.
 
Salustio Alvarado es también el editor y traductor del “Apocalipsis de Abrahán”, en las pp 61-106 del volumen VI de la colección “Apócrifos del Antiguo Testamento” de editorial Cristiandad, cuyo volumen VII y último está ya maquetándose para que vea la luz en este año de 2023, posiblemente..
 
En mi opinión el interés del libro “Apocalipsis de Esdras” es doble.
 
I. Por un lado, el texto en sí, un apocalipsis apócrifo del ciclo del profeta, político del siglo V a. C. que organizó el pueblo judío en Israel tras la vuelta del exilio de Babilonia. En la Introducción, El Dr. Alvarado explica la complicada historia de este ciclo que dio origen por lo menos a seis libros distintos, de los cuales dos, Esdras y Nehemías, están dentro de la Biblia hebrea y por tanto, también dentro del canon de libros sagrados del cristianismo. Como ocurre con otros libros de la Biblia hebrea, un primitivo original semítico fue traducido al griego, o al latín, y mucho más tarde a otras lenguas “cristianizadas” como el copto (la lengua egipcia de los faraones, pero desarrolladas durante siglos), siríaco, etíope clásico y sobre todo al eslavo eclesiástico. Esta lengua ha conservado un notabilísimo número de manuscritos  de textos apócrifos cristianos, en número mayor que el de cualquier otra lengua europea.
 
 
La hipótesis más aceptada hoy día es que esta obra, “El Apocalipsis de Esdras” al igual que ocurre con el libro del profeta Daniel, con el que tanta relación tiene, fue escrita en hebreo con quizá algunas partes en arameo. Posteriormente, como el original semítico fue traducido al griego, y de éste al latín, al siriaco, al árabe, al etíope y al copto. La versión griega es también la base de las reelaboraciones armenia y georgiana.   
 
Explica el autor del libro que comento, en su Introducción:
 
«Dado que el autor de los capítulos III-XIV, fue un judío piadoso versado en las Sagradas Escrituras, son muy numerosos los pasajes dependientes de los libros canónicos del Antiguo Testamento, siendo de señalar la relación con el Libro de Daniel. También son abundantes y notables los paralelismos con el Nuevo Testamento, en especial con los evangelios, las epístolas paulinas y el Apocalipsis de San Juan, no obviamente por influencia directa, sino más bien, como reflejo del hervidero de ideas que fue Tierra Santa en los años anteriores y posteriores a la destrucción de Jerusalén por los romanos.
 
»Esta misma circunstancia explica las coincidencias con la literatura intertestamentaria, especialmente con el Libro I de Henoc, el Libro II de Baruc y el Libro III de Baruc. Estas afinidades, como ya se ha repetido, se señalan en las notas a pie de página». 
 
 
II. El segundo punto de interés, relacionado con el título de esta “postal” (no es necesario el anglicismo latino “post”) es el de rellenar huecos, escandalosos desde el punto de vista histórico-crítico-literario de la “Biblioteca de apócrifos bíblicos en lengua española. Muchas veces he pensado que si un lector tuviera el poder virtual de contemplar los plúteos dedicados a Apócrifos del Antiguo Testamento (ojo, del Antiguo, no del Nuevo) en la biblioteca nacional de países de lengua no hispana, como Italia, Francia, Alemania, Inglaterra y EEUU, verían que esos plúteos están llenos. Pero  si contemplara virtualmente los estantes correspondientes en la Biblioteca hispana de los mismo temas, tales plúteos /estantes están vacíos.
 
Pero alguien dirá “¡Qué importa!”. Yo respondería “Pue sí, importa y mucho porque toda la tradición apocalíptica que nace en la Biblia hebrea y se prolonga en los Apócrifos de Antiguo Testamento y otra literatura judía de la denominada época del Segundo Templo (desde el siglo V a. C. hasta el 70 d. C. y un poco más) es la verdadera matriz de esa parte apocalíptica tan fundamental en la teología cristiana.
 
Por tanto, desde ese doble punto de vista yo me congratulo (¡y mucho1) de que alguien, muy bien preparado filológicamente como Salustio Alvarado, presente un libro bilingüe –antiguo eslavo y español– una de las piezas de ese complejo titulado “Literatura del ciclo de Esdras·” que tiene por lo menos seis libros distintos y que importa para comprender la teología cristiana de los primeros siglos
 
No me resisto a copiar de nuevo lo que dice Salustio Alvarado en su Introducción a propósito tanto del Libro IV de Esdras como de este Apocalipsis de Esdras que presento ahora  sobre la influencia literaria de estos libros:
 
«Debido a su privilegiada situación de “para canonicidad”, este apócrifo ha ejercido, abundando en la opinión de Muñoz León, una “influencia profunda en el cristianismo” y muy en especial, debido a su presencia en Vulgata, aunque fuera en los apéndices, en la Iglesia de Roma, de lo que dan testimonio, por un lado, las citas que de él hacen los santos padres y, por otro, su empleo en la liturgia, el ejemplo más conocido del cual es el del Introito de la Misa de Difuntos: Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis, que está tomado de los versículos 34 y 35 del capítulo II.
 
»Los siguientes versículos 36 y 37 son parafraseados en el Introito de la misa del martes de Pentecostés: Accipite jucunditatem gloriae vestrae, alleluia, gratias agentes Deo, alleluia, qui vos ad caelestia regna vocavit, alleluia. Y como estos ejemplos, hay otros varios.
 
»Por otro lado, cuenta la historia que del versículo 42 del capítulo VI (et tertio die imperasti aquis congregari in septima parte terrae, sex vero partes siccasti et conservasti, ut ex his sint coram te ministrantia seminata adeo et culta), Cristóbal Colón tomó uno de los principales argumentos (aunque la ciencia luego demostrara que ocurre justo al revés) para convencer a los Reyes Católicos y conseguir que financiaran su empresa». 
 
En síntesis, enhorabuena al Prof. Alvarado y a la Editorial Académica española por haber puesto en nuestras manos, con todo lujo de detalles, eta pequeña e importante obra del “Ciclo de Esdras” que rellena uno de los huecos de nuestra Biblioteca de lengua hispana, un hueco que nos distancia de la bibliotecas de otros países.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
 
 
NOTA
 
Enlace a un diálogo / entrevista con la Escuela de Formación Humana y Teológica San Juan Crisóstomo. Sobre religión y religiosidad
 
https://www.facebook.com/EscuelaSanJuanCrisostomo/videos/179814514911348  
 
Martes, 18 de Abril 2023
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