INNOVACIÓN: Mónica Edwards Schachter


La palabra creatividad forma parte de esos conceptos que son difíciles de definir y sobre los que no existe un consenso en la literatura académica. Aunque en la actualidad goza de muy buena prensa y es una palabra que se toma en sentido positivo (de modo similar a lo que ocurre con la palabra innovación) no siempre ha sido así. En la Edad Media era una noción blasfema y en el siglo XIX no era un término popular. Es a partir del siglo XX cuando la palabra comienza a aplicarse progresivamente en el sentido del infinitivo CREAR, del latín creare: ‘producir algo de la nada’, haciendo alusión a la ‘facultad de crear’ o la ‘capacidad de creación’ del ser humano



Otros referentes en la historia de este vocablo son su aparición en el Oxford English Dictionary en 1875 y la conferencia Creativity impartida en 1950 por el psicólogo Joy Paul Guilford en la Asociación Americana de Psicología. En esta conferencia Guilford presentó la creatividad como un instrumento de trabajo relacionado con las capacidades de la mente y las facultades superiores del hombre. Es a partir de estas fechas que la creatividad experimenta un gran auge como disciplina de estudio; entre 1950 y 1975 hubo una verdadera avalancha de investigaciones, publicaciones y cursos sobre el tema. En 1954 se fundó la Creative Education Foundation, un centro de orientación industrial dedicado a la invención y resolución de problemas.






Ni la creatividad ni los procesos creativos son tan evidentes como a menudo se considera y va este video como ejemplo ...

Además de la visión corriente sobre lo creativo como aquéllo que aporta novedad en un producto o un proceso o simplemente en la generación de una idea original o con alto grado de novedad, en opinión de Mumford (2003, p. 110) ‘en el curso de la última década hemos creído llegar a un consenso general en cuanto a que la creatividad involucra la generación de productos nuevos y útiles’. Pero debajo de esta afirmación, numerosos autores divergen y existen cientos de diferentes versiones en la literatura académica Algunas de estas definiciones se focalizan en la persona, otras en el proceso o en el producto creativo. Veamos algunos ejemplos:

Definiciones de creatividad

“La Creatividad es un proceso que se desarrolla en el tiempo y que se caracteriza por la originalidad, el espíritu de adaptación y el cuidado de la realización concreta. Este proceso puede ser breve, como una improvisación musical o muy largo como los años que precisó Darwin para crear su teoría de la evolución. La verdadera creatividad consiste en un proceso que cumple al menos tres condiciones: 1) Implica una idea o respuesta nueva o estadísticamente muy infrecuente. 2) La idea debe adaptarse a la realidad: solucionar un problema o alcanzar una meta. 3) Es preciso que esta idea sea evaluada y desarrolla hasta su aplicación final.” MacKinnon (1960)

“La persona creativa tiene ideas novedosas y presenta respuestas a problemas de un modo poco común” Guilford (1950, p. 452)

“consideramos el proceso creativo como una respuesta a una situación problemática, proceso que consta de las fases típicas de ‘formulación del problema’, ‘adopción de un método de Resolución’ y ‘búsqueda de solución’, matizándola con la observación posterior acerca de la primacía del problema sobre la solución: El elemento significativo en la realización creativa es la manera en que se concibe el problema, porque sólo a una pregunta fructífera puede darse respuesta con soluciones creativas. Su conclusión es que el acto creativo implica el descubrimiento del problema (‘problem finding’), tanto como su solución” Getzels y Csikszenmihalyi (1976)

“La creatividad es una disposición hacia la originalidad” Barron and Harrington (1981, p. 442)

“la creatividad no es un rasgo de personalidad, ni una habilidad general, sino que puede verse como la conducta resultante de una constelación particular de características personales, habilidades cognitivas e influencias ambientales. Esta conducta, que se pone de manifiesto en productos o respuestas, sólo se puede explicar de una forma completa mediante un modelo que abarque estos tres conjuntos de factores” Amabile (1983)

“Habilidad para responder de forma adaptativa a la necesidad de nuevos enfoques y productos. Lo nuevo es un producto, resultante de un proceso, iniciado por una persona. Tanto el producto, como el proceso como la persona se caracterizan por su originalidad, utilidad, validez y adecuación. Muchos productos son procesos y muchos procesos son productos, y la persona es tanto un producto como un proceso” Barron (1988)

“Persona que resuelve problemas con regularidad, elabora productos o define cuestiones nuevas en un campo, de un modo que al principio es considerado nuevo, pero que al final llega a ser aceptado en un contexto cultural complejo” Gardner (1998)

“Creatividad es la capacidad de crear cosas nuevas. Es un concepto que abarca más que sólo imaginación, ingenuidad u originalidad. En la actualidad se le vincula con el hecho de hacer que las cosas nuevas sucedan’ Karlqvist (1997, p. 105)

“creatividad es la habilidad de generar trabajo que es simultáneamente novel (original, inesperado) y apropiado (esto es, útil, adaptado a las tareas” Sternberg & Lubart (1999, p. 3)

“La creatividad es la elaboración y comunicación de nuevas y significativas conexiones que nos ayuden a pensar en muchas posibilidades, aportando diversas formas de experiencia y con diferentes puntos de vista, que nos ayude a pensar en nuevas e inusuales posibilidades y para guiarnos en la generación y selección de alternativas” Bessant & Tidd (2007, p. 40)


Entre las principales ideas comunes en estas definiciones se destaca:

Lo creativo se asocia a lo sorprendente, novedoso e inesperado que se deriva de ciertas actividades individuales o grupales.

Representa el acto de inventar cualquier cosa nueva (o con algo de novedad) y una cierta voluntad de modificar o transformar la realidad.

Guarda relación con la capacidad de las personas para generar formas no habituales de hacer cosas, de resolver problemas o de abordar situaciones.

Se la vincula con la capacidad de proponer ideas, procedimientos y finalidades nuevas para optimizar los recursos disponibles.




Redactado por Mónica Edwards el Lunes, 26 de Marzo 2012 a las 15:58 | Comentarios



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Mónica Edwards
Monica Edwards Schachter
Mónica Edwards Schachter es investigadora, educadora, consultora, escritora y emprendedora, aunque prefiere definirse como una mujer apasionada por aprender y compartir proyectos para mejorar el mundo. Doctora Cum Laude por la Universidad de Valencia con la tesis doctoral ‘La atención a la situación del mundo en la educación científica’ (2003) y Especialista en Proyectos de Ingeniería e Innovación por la Universidad Politécnica de Valencia (2006). Es Ingeniera en Electrónica, Licenciada en Matemática y Física y posee Diplomas de pos-grado en Gestión del Conocimiento por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (México) y Planificación, Gestión y Evaluación de Proyectos Educativos (Universidad Nacional de Córdoba, Argentina). Con más de 20 años de experiencia en formación y consultoría, ha participado en más de 20 proyectos de investigación a nivel nacional e internacional. Es autora y co-autora de más de un centenar de publicaciones, entre libros, capítulos de libros y artículos en prestigiosas revistas científicas en temas de innovación tecnológica e innovación social, innovación colaborativa, empoderamiento, living-labs, innovación educativa, educación científica y desarrollo y evaluación de competencias, especialmente creatividad, innovación y emprendimiento. Ha recibido seis distinciones literarias en poesía y en 2004 le fue concedido el segundo premio en el Concurso de Ensayo Manuel Castillo (patronato Nord-Sud de la Universidad de Valencia) con la obra “Redes para la Paz”, publicado en 2007 por el Seminario Gallego de Educación para la Paz y la Fundación Cultura de Paz.




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