Nueva normalidad. Liderar la transformación digital con seguridad


La aceleración de la transformación digital es quizá, el proyecto a nivel global más importante y urgente como consecuencia de lo vivido y los cambios que estamos teniendo durante el largo proceso de esta pandemia provocada por la COVID-19 desde finales del año 2019.

Unos cambios que, en diversos aspectos está y va a suponer una verdadera mutación de paradigmas, como lo es en el caso de la digitalización de todos los sectores y actividades, independiente del nivel o dimensión de las instituciones y organizaciones.


30/07/2021

MANUEL SANCHEZ GÓMEZ-MERELO


Un cambio de paradigmas, como lo es en el caso de la seguridad que afecta a lo global y lo glocal de forma transversal a todos los sectores y actividades industriales y comerciales y a las Administraciones Públicas y, de manera muy especial, a las infraestructuras esenciales, estratégicas y críticas.

Por todo ello, y como ya venimos insistiendo desde hace tiempo, la seguridad es y será el concepto transversal protagonista en todo este proceso de digitalización y transformación digital.

Una transformación digital, liderada por una Seguridad integral, operativa y tecnológica, pública y privada, física y lógica con el objetivo de reforzar los controles, capitalizar la analítica de datos, colaborar más con todos los miembros de la organización, dinamizar la respuesta y aumentar la resiliencia y acometer las prioridades, los nuevos retos, exigencias y oportunidades que se presentan en las entidades públicas y privadas en esta fase de la recuperación y hacia la nueva normalidad tras la pandemia.
 

La seguridad liderará esta recuperación con todos los medios a nuestro alcance donde, las organizaciones, han de implementar la práctica de influir o convencer, y pensárselo mucho antes de imponer nuevos medios y medidas de seguridad, sin el análisis previo en profundidad y de forma integral, a fin de evitar batallas internas a la hora de aplicar los siempre limitados recursos allí donde sean más beneficiosos para la reducción de amenazas y la eficiente gestión del riesgo y las seguridades.

Una transformación digital, digitalización y automatización, donde sus aspectos más importantes dentro de la seguridad son la prevención y la resiliencia, como claves hacia la nueva normalidad.

Un nuevo planteamiento de seguridad integral e integrada basada en las lecciones aprendidas durante esta pandemia que requiere replanteamientos e implementación de una: Análisis de las nuevas necesidades y exigencias del mercado; Evaluación de la situación actual de las seguridades tras la pandemia; Visión estratégica, global y coordinada; Planteamiento de la Gestión integral del Riesgo y las Seguridades; Estudio de los nuevos productos y servicios, según exigencias y necesidades; Capacitación especializada para los nuevos objetivos, implementaciones y servicios; Nuevos protocolos para la Cooperación Público-Privada; Revisión y adecuación de las carencias de Legislación y Normativa; Revisión de los nuevos retos para el sector de las seguridades (física y lógica), especialmente en materia de ciberseguridad; Evaluación de las nuevas oportunidades.

Estamos ante un cambio de modelo de seguridad global y glocal. El mundo ha cambiado por completo tras una pandemia que ha acelerado el proceso de transformación digital, y ahora es clave para las organizaciones disponer de unos recursos humanos y técnicos que estén preparados y protegidos en su gestión desde cualquier lugar y dispositivo.

Igualmente, durante la pandemia, el teletrabajo en cierto tipo de funciones y tareas ha venido para quedarse en nuestro modelo empresarial e institucional, instando a las organizaciones a acelerar su proceso de transformación digital y al uso de las nuevas tecnologías para procurar relaciones de trabajo seguras de y con sus empleados, con las excepciones a nivel de medidas impuestas, señaladas en la normativa vigente, y que serán objeto imprescindible de actualización obligatoria ya en el presente y en los próximos tiempos.

A modo de resumen, como ya hemos venido diciendo y, teniendo en cuenta que la seguridad es un concepto vivo y dinámico, en los últimos tiempos, y especialmente en el pasado año, los pilares sobre los que se asentaba este concepto transversal de seguridad (prevención + protección), se han deteriorado y tambaleado, en gran medida en relación con aspectos también relacionados con la propia globalización. Sin embargo, las bases esquemáticas de la seguridad son suficientemente fuertes como para afrontar lo que venga, en medio de esta nueva singladura a través de las amenazantes mareas u olas de una pandemia donde todo ha sido y es nuevo.

Ya, la Unión Europea, en su primera publicación de la Estrategia de Seguridad en el año 2003, señalaba la necesidad de afrontar juntos las amenazas y riesgos existentes, recordando, por otra parte, que ningún país por sí mismo sería capaz de hacerlo a solas.
 

Así, hemos de avanzar bajo las bases de una gobernanza global los desafíos y el cambio existente en el planeta hacia un mundo más seguro con las responsabilidades compartidas, con esas amenazas a la paz y la seguridad, entre las cuales las referencias a las enfermedades infecciosas mortales son constantes, así como a la necesidad de una seguridad biológica que también pone de manifiesto las vulnerabilidades de nuestros sistemas sanitarios -a escala global- frente a las nuevas enfermedades infecciosas, abundando en los riesgos (y oportunidades) que generan los avances en la biotecnología, lo que hace necesario preparar una defensa eficaz contra el bioterrorismo y contra los brotes naturales de enfermedades infecciosas.

Finalmente, ante este nuevo modelo de seguridad global, de gran amplitud y complejidad, no podemos perder de vista todas esas palabras/conceptos clave con los que hemos de seguir trabajando que son principalmente la: Globalización, Glocalización, Revisión, Actualización, Transformación, Digitalización, Reinvención, Prevención, Integración, Convergencia, Control, Ciberseguridad, Tecnología, Gestión Integral, Resiliencia, Cooperación, Capacitación, Eficiencia, Productividad… todo ello, imprescindible para la “Nueva normalidad”, con la transformación digital liderada por la seguridad.