Reseñas

La gran mónada

Redacción T21 , 15/10/2018

Escritos del tiempo de la guerra (1918-1919)


Ficha Técnica
 
Título: La gran Mónada
Autor: Pierre Teilhard de Chardin
Edita: Editorial Trotta. Madrid. Septiembre de 2018
Presentación: Emilio Aguirre Enríquez
Traducciones: Francisco Pérez Gutiérrez, Enrique muñoz Plaza y Leandro Sequeiro
Diseño: Teresa Requena
Colección: Tiempo Recobrado
Materias: Correspondencia, memorias, biografías,
Encuadernación: Rústica con solapa
Número de páginas: 222
ISBN: 978-84-9879-750-3
PVP: 19 €
 
 
El despertar del genio teilhardiano tuvo lugar en los campos de batalla de la Gran Guerra. Este «bautismo en lo real» llevó a Teilhard de Chardin a escribir unos textos que constituyen una clave imprescindible para comprender la posterior evolución de su pensamiento religioso, filosófico y científico. En medio de la carnicería del frente, donde sirve como camillero y capellán, el alma mística de Teilhard se abre al sentido profundo de la vida, la muerte, la historia o el Cristo cósmico que se hace transparente en la materia ensangrentada. Teilhard redacta un testimonio, casi un testamento. No comunica sus escritos más que a un pequeño número de personas. No espera poderlos publicar. Todo lo que había visto, sentido, pensado, durante aquel periodo extraordinario del que salió transformado, ¿podría un día revelarlo?

Este segundo volumen de los Escritos del tiempo de la guerra contiene los ocho ensayos compuestos por Teilhard en el año 1918 y los cinco fechados en 1919. Entre ellos destacan dos textos hasta ahora inéditos en castellano, La gran Mónada y la Nota para servir a la evangelización de los nuevos tiempos. Este último se inicia con una «Advertencia» en la que Teilhard escribe: «Hoy día existe, voy a demostrarlo, un movimiento religioso natural muy vigoroso. ¿Pensamos, nosotros que somos cristianos y sacerdotes, que para influir en él, para sobrenaturalizarlo (que es en lo que consiste propiamente la conversión de la Tierra), es absolutamente necesario que participemos […] en su impulso, en sus inquietudes y en sus esperanzas?». Se hallaba en el punto de partida de su gran aventura intelectual.

Cómo en todas sus obras, Teilhard también habla para nuestro tiempo de transición, en el que es imprescindible que nos hagamos con las herramientas necesarias para actuar comprendiendo la importancia de todo lo que vivimos y la necesidad de tomar la decisión de actuar con la mirada puesta en los retos a los que nos enfrentamos en este siglo XXI.
 
Índice
 
Presentación a la edición española: Emiliano Aguirre Enríquez
 

El alma del mundo

1. El cisma en la caridad
2. La conciencia de lo absoluto
3. Dios con nosotros
4. La meditación sobre el mundo 

La gran mónada
 
El eterno femenino
 
Mi universo
 

1. Tendencias nativas
2. Revelación del Universo (Cosmos)
3. Conjunción del Universo y de Dios.
4. Naturaleza posible de la coexistencia de Cristo y del Universo
6. La filosofía de la Unión
6. Necesidad de una solución


El sacerdote
 
1. La Consagración
2. La Adoración
3. La Comunión
4. El Apostolado
 
La fe que obra
 
Prefacio El miedo del futuro La Fe natural La Fe cristiana La obra de la Fe  
Forma christi
 
Introducción La elección La atracción El establecimiento del medio místico La doble respiración del alma La carne de Cristo  
Nota sobre el «elemento universal» del mundo
 
Nota para servir a la evangelización de los nuevos tiempos
 
Advertencia El ideal divino moderno El Evangelio del Esfuerzo humano  
Tierra prometida
 
El elemento universal
  Existencia Naturaleza del Elemento Universal Solución panteísta Solución cristiana Propiedades de Cristo Elemento Universal  
Los nombres de la materia
   (Materia formal)  (Materia concreta)  (Materia universal)  (Materia total) (Materia relativa)  (Materia liberada) Materia resucitada)  
La potencia espiritual de la materia
Himno a la materia
 
 
 

Sobre el autor
 
Pierre Teilhard de Chardin (1981-1955), fue paleontólogo y teólogo. En 1899 entró en el noviciado jesuita de Aix en Provence, donde comienza su formación filosófica, teológica y espiritual. Entre 1908 y 1912 estudia teología en la Universidad de Hasting, periodo en el que realiza la primera síntesis de sus conocimientos científicos, filosóficos y teológicos a la luz de la evolución. La lectura de La evolución creadora de Henri Bergson supuso para él “el catalizador de un fuego que devoraba su corazón y su espíritu”.

En 1911 es ordenado sacerdote. Movilizado en 1914, insistirá en acudir al frente de batalla donde, en los intersticios de las acciones de guerra, pondrá por escrito las intuiciones germinales de su pensamiento. En 1926 es obligado a abandonar la docencia en el Instituto Católico de París y continuar sus investigaciones geológicas en China. Tras la Segunda Guerra Mundial regresa a Francia, retoma sus contactos con el mundo intelectual y es elegido miembro de la Academia de Ciencias. En 1951 se instala definitivamente en Nueva York, donde fallece el día de Pascua de 1955.

Autor de una vasta obra, en vida le fue prácticamente imposible recabar la autorización religiosa necesaria para publicar los escritos en los que delineaba su visión filosófico-religiosa. La aparición póstuma de sus libros dio lugar a un encendido debate. En esta misma editorial han sido publicados Himno del Universo (2004), Lo que yo creo (2005), El Medio divino (2008), Cartas a Édouard Le Roy (1921-1946).La maduración de un pensamiento (2011) y La Vida  cósmica. Escritos del tiempo de la guerra (1916-1917) (2017).
 
| 15/10/2018 | Comentarios