Reseñas
Transhumanismo integral
Juan Antonio Martínez de la Fe , 01/01/2026
En torno al deseo de vivir para siempre
Ficha Técnica
Título: Transhumanismo integral. En torno al deseo de vivir para siempre
Autor: Ricardo Mejía Fernández
Edita: Ediciones Encuentro, Madrid, 2025
Prólogo: Mario Iceta Gavicagogeascoa
Colección: Nuevo Ensayo
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-1339-218-9
Precio: 24 euros
En una última visita de Vladimir Putin a su homólogo norteamericano Donald Trump, ambos fueron pillados en una conversación sobre superar con creces los cien años de vida. Y no son pocos los artículos que comentan el exponencial incremento de la esperanza de vida de mujeres y hombres.
Estos ejemplos tienen mucho que ver con lo que se viene denominando transhumanismo. No se trata de un concepto biunívoco: hay varios modos de definirlo y, sobre todo, de matizarlo, ya que son muchas las perspectivas desde las que analizarlo.
Para los efectos de esta obra y entre las varias explicaciones que el autor ofrece del término, podemos utilizar la que ofrece el arzobispo de Burgos y prologuista del libro, Mario Iceta Gavicagogeascoa: “la necesidad moral de mejorar las capacidades del hombre y superar sus límites, incluida la muerte, por medio del desarrollo, sin trabas naturales ni éticas, de las ciencias y tecnologías emergentes”, entre las que cita la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, las tecnologías de la información, la IA, las neurociencias, la genética, etc.
Para abordar temas como este del transhumanismo, como en todo lo que es opinable, se parte siempre de la postura del autor, que trata de conducir al lector a la aceptación de sus propuestas. Ricardo Mejía no oculta la base de la que parte. Lo hace desde el principio: no hay más que mirar el cargo del prologuista, arzobispo de Burgos; por su parte, es sacerdote diocesano; eso sí: bien pertrechado con un extraordinario currículo académico.
Reiteradamente y con distintas afirmaciones, Mejía va exponiendo los objetivos que se propuso al redactar su texto. Algunas de ellas: “En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él”; “además de intentar esbozar un transhumanismo diferente que arroje luz crítica al mayoritariamente presente, quiero, más bien, establecer puentes en vez de fosos tanto hacia muchas de las legítimas aspiraciones de este reciente movimiento, como hacia el humanismo occidental que toma como contrapunto”.
Transhumanismo integral
El autor enfrenta su transhumanismo integral con el que denomina transhumanismo parcial. Por parcial entiende todo aquel transhumanismo que busca, como el integral, la mejora del ser humano, especialmente a través de diferentes técnicas, pero que no tiene en cuenta la esencia de lo que es ser “ser humano”, que está abierto a la trascendencia. Al no tener en cuenta esta dimensión que se presupone en el homo sapiens, carece de limitaciones.
Así las cosas, surge el temor de que, con tantas modificaciones y perfeccionamientos, se deje de ser humano para dar paso, quizás, a una nueva especie caracterizada por seres superiores creados a la carta y que se caracterizará por no se accesible a toda persona sino a aquellos que tengan posibilidades de acceder a tal grado de perfección.
No supone esto que el autor se oponga a la aplicación de estas modernas técnicas. Muy al contrario: piensa que esto entra dentro de la definición de hombre, que no solo es sapiens, sino que en su esencia figura la tejne. Es más: el libro se enfrenta a los tecnófobos que huyen de todas estas posibilidades que nos ofrecen las actuales ciencias.
Lo dice claramente el autor: “esta obra, por su parte, se encuentra a caballo entre la fenomenología y la antropología emprendiendo una revisión tanto del humanismo occidental, como de la reflexión sobre la tecnología de los últimos decenios”.
Pars destruens y pars construens
El libro se estructura en dos partes diferenciadas. Denomina Mejía pars destruens a la primera; en ella, presenta la idea del transhumanismo integral en medio de una gran diversidad de propuestas; analiza el deseo irrefrenable de vivir, la búsqueda del éxito a toda costa, la maquinización de la persona humana, el eugenesenismo como distintivo transhumanista a revisar de raíz, así como el transhumanismo “en tanto que consecuencia del proceso de secularización de las tecnociencias actuales”.
Pars construens es el título de la segunda parte de la obra, que se presenta con un lenguaje más positivo y propositivo, aunque no por ello ingenuo. Así, explica por qué considera al transhumanismo integral un enfoque interpretativamente antropológico, poniendo en el centro a la persona en tanto que digna y trascendente; plantea la posibilidad de una nueva y novedosa perspectiva que sintonice los puntos cruciales con la antropología trascendental; un trasfondo ético sustenta la pregunta por la imperiosa necesidad de mejorar al hombre con un diferente tipo de tecnologías humanas, las únicas congruentes para con la persona. Finalmente, Mejía propone las bases para una mejora integral no eugenésica de la persona con la que se cuide responsablemente la integridad de la vida humana.
Como corresponde a un autor con la cualificación extraordinaria que lo respalda, manifiesta expresamente que “esta obra consiste en el intento de proponer un enfoque diferente, en vez de imponerlo”, porque el transhumanismo integral no es la alternativa final, perfecta y obligatoria a todo tipo de transhumanismo, sino, simplemente, otra manera de interpretar tan pluriforme movimiento.
Una manera en la que el homo sapiens es también homo technicus et amoris, abierto al otro y al Otro, que ha de cuidar tanto de sí mismo como de las instituciones sociales y políticas, así como de la Oikos o casa común que todos compartimos.
Concluyendo
Teniendo en cuenta la postura filosófica de la que parte el autor, este libro nos ofrece una muy bien argumentada propuesta para su transhumanismo integral. La abundancia de citas, lo detallado de las exposiciones, los argumentos aportados en apoyo a sus planteamientos hacen que la obra se constituya como un texto sólido y bien construido.
Evidentemente, su contenido abarca mayores aportaciones a las aquí comentadas en esta rápida reseña. Su empeño de defender la esencia de lo que es ser humano es lo que justifica su texto y su reflexión que, por otra parte, es de gran interés desde los puntos de vista de la filosofía y de la antropología, haciendo de su propuesta una destacada aportación que invita a la reflexión. Desde luego, muy recomendable su lectura.
El estilo empleado por Ricardo Mejía es accesible y claro y la argumentación aportada está muy apropiadamente hilvanada y desarrollada.
La estructura de la obra es muy coherente, como se puede apreciar en el índice de su contenido y el desarrollo de contenido es muy pedagógico, por lo que seguir su discurrir no presenta dificultad.
Eso sí: es una lástima que abunden los errores tipográficos más allá de los que serían lo aceptable en un libro de estas dimensiones; tales errores, unidos a un desafortunado uso de los signos de puntuación, constituyen traspiés lectivos que hay que superar para lograr la acertada comprensión del texto.
Pero estos detalles no empañan los notables aciertos de esta más que interesante aportación al tan actual como debatido tema del transhumanismo.
Índice
Prólogo
Introducción
PRIMERA PARTE. ELEMENTOS CRÍTICOS DEL TRANSHUMANISMO
I. Por un auténtico transhumanismo
La crisis del humanismo occidental y la revolución tecnocientífica: signos de los tiempos de la época transhumanista
Las variedades del transhumanismo
En vez del humano transitorio, un humanismo integral abierto a lo real
II. El deseo de vivir
III. La amenaza del fracaso
IV. El hombre-máquina
La vigencia del pensamiento de La Metrie
V. Más allá de la eugenesia
La eugenesia, como el propio transhumanismo, no es neutral
Vulnerabilidad y deseo abisal: posibilidad y plenitud del ser humano
Ingenuidad y fuerza retórica de la eugenesia transhumanista
A vueltas con la viricultura
VI. Una fe ultrasecularista
Tipologías de creencias en la secularidad
Invertir la fe ultrasecularista
¿Una creencia verdaderamente secular?
SEGUNDA PARTE. EL RETO DE UN NUEVO TRANSHUMANISMO
VII, El transhumanismo integral: un enfoque antropológico
El transhumanismo integral: una reforma del humanismo tecnológicamente ilustrada
El paradigma de la complejidad
Sapiens technicus y tecnofilia crítica
VIII. Un transhumanismo de la persona
El personalismo integral contra el epifenomenismo reduccionista
La centralidad de la persona
La dignidad y la trascendencia de la persona humana
IX. ¿Un transhumanismo trascendental?
Transhumanismo trascendental y superación del monismo
Una trascendentalidad no truncada
X. El imperativo tecnocientífico
La desmitificación del progreso y el estereotipo maniqueo
Metafísica bárbara y antropofagia tecnológica
La técnica como forma efectiva de amar y el novum trascendental
XI. Tecnologías humanas
XII. La viricultura: hacia la mejora integral de la persona
Las bases galtianas de la viricultura transhumanista
El aspecto biológico: el cuidado y la mejora del bíos
El aspecto sociopolítico: el cuidado y la mejora de los otros en la polis
El aspecto ecológico y económico: el cuidado y la mejora del Oikos
El aspecto espiritual y cultural: el cuidado y la mejora de sí
Conclusión
Bibliografía
Título: Transhumanismo integral. En torno al deseo de vivir para siempre
Autor: Ricardo Mejía Fernández
Edita: Ediciones Encuentro, Madrid, 2025
Prólogo: Mario Iceta Gavicagogeascoa
Colección: Nuevo Ensayo
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-1339-218-9
Precio: 24 euros
En una última visita de Vladimir Putin a su homólogo norteamericano Donald Trump, ambos fueron pillados en una conversación sobre superar con creces los cien años de vida. Y no son pocos los artículos que comentan el exponencial incremento de la esperanza de vida de mujeres y hombres.
Estos ejemplos tienen mucho que ver con lo que se viene denominando transhumanismo. No se trata de un concepto biunívoco: hay varios modos de definirlo y, sobre todo, de matizarlo, ya que son muchas las perspectivas desde las que analizarlo.
Para los efectos de esta obra y entre las varias explicaciones que el autor ofrece del término, podemos utilizar la que ofrece el arzobispo de Burgos y prologuista del libro, Mario Iceta Gavicagogeascoa: “la necesidad moral de mejorar las capacidades del hombre y superar sus límites, incluida la muerte, por medio del desarrollo, sin trabas naturales ni éticas, de las ciencias y tecnologías emergentes”, entre las que cita la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, las tecnologías de la información, la IA, las neurociencias, la genética, etc.
Para abordar temas como este del transhumanismo, como en todo lo que es opinable, se parte siempre de la postura del autor, que trata de conducir al lector a la aceptación de sus propuestas. Ricardo Mejía no oculta la base de la que parte. Lo hace desde el principio: no hay más que mirar el cargo del prologuista, arzobispo de Burgos; por su parte, es sacerdote diocesano; eso sí: bien pertrechado con un extraordinario currículo académico.
Reiteradamente y con distintas afirmaciones, Mejía va exponiendo los objetivos que se propuso al redactar su texto. Algunas de ellas: “En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él”; “además de intentar esbozar un transhumanismo diferente que arroje luz crítica al mayoritariamente presente, quiero, más bien, establecer puentes en vez de fosos tanto hacia muchas de las legítimas aspiraciones de este reciente movimiento, como hacia el humanismo occidental que toma como contrapunto”.
Transhumanismo integral
El autor enfrenta su transhumanismo integral con el que denomina transhumanismo parcial. Por parcial entiende todo aquel transhumanismo que busca, como el integral, la mejora del ser humano, especialmente a través de diferentes técnicas, pero que no tiene en cuenta la esencia de lo que es ser “ser humano”, que está abierto a la trascendencia. Al no tener en cuenta esta dimensión que se presupone en el homo sapiens, carece de limitaciones.
Así las cosas, surge el temor de que, con tantas modificaciones y perfeccionamientos, se deje de ser humano para dar paso, quizás, a una nueva especie caracterizada por seres superiores creados a la carta y que se caracterizará por no se accesible a toda persona sino a aquellos que tengan posibilidades de acceder a tal grado de perfección.
No supone esto que el autor se oponga a la aplicación de estas modernas técnicas. Muy al contrario: piensa que esto entra dentro de la definición de hombre, que no solo es sapiens, sino que en su esencia figura la tejne. Es más: el libro se enfrenta a los tecnófobos que huyen de todas estas posibilidades que nos ofrecen las actuales ciencias.
Lo dice claramente el autor: “esta obra, por su parte, se encuentra a caballo entre la fenomenología y la antropología emprendiendo una revisión tanto del humanismo occidental, como de la reflexión sobre la tecnología de los últimos decenios”.
Pars destruens y pars construens
El libro se estructura en dos partes diferenciadas. Denomina Mejía pars destruens a la primera; en ella, presenta la idea del transhumanismo integral en medio de una gran diversidad de propuestas; analiza el deseo irrefrenable de vivir, la búsqueda del éxito a toda costa, la maquinización de la persona humana, el eugenesenismo como distintivo transhumanista a revisar de raíz, así como el transhumanismo “en tanto que consecuencia del proceso de secularización de las tecnociencias actuales”.
Pars construens es el título de la segunda parte de la obra, que se presenta con un lenguaje más positivo y propositivo, aunque no por ello ingenuo. Así, explica por qué considera al transhumanismo integral un enfoque interpretativamente antropológico, poniendo en el centro a la persona en tanto que digna y trascendente; plantea la posibilidad de una nueva y novedosa perspectiva que sintonice los puntos cruciales con la antropología trascendental; un trasfondo ético sustenta la pregunta por la imperiosa necesidad de mejorar al hombre con un diferente tipo de tecnologías humanas, las únicas congruentes para con la persona. Finalmente, Mejía propone las bases para una mejora integral no eugenésica de la persona con la que se cuide responsablemente la integridad de la vida humana.
Como corresponde a un autor con la cualificación extraordinaria que lo respalda, manifiesta expresamente que “esta obra consiste en el intento de proponer un enfoque diferente, en vez de imponerlo”, porque el transhumanismo integral no es la alternativa final, perfecta y obligatoria a todo tipo de transhumanismo, sino, simplemente, otra manera de interpretar tan pluriforme movimiento.
Una manera en la que el homo sapiens es también homo technicus et amoris, abierto al otro y al Otro, que ha de cuidar tanto de sí mismo como de las instituciones sociales y políticas, así como de la Oikos o casa común que todos compartimos.
Concluyendo
Teniendo en cuenta la postura filosófica de la que parte el autor, este libro nos ofrece una muy bien argumentada propuesta para su transhumanismo integral. La abundancia de citas, lo detallado de las exposiciones, los argumentos aportados en apoyo a sus planteamientos hacen que la obra se constituya como un texto sólido y bien construido.
Evidentemente, su contenido abarca mayores aportaciones a las aquí comentadas en esta rápida reseña. Su empeño de defender la esencia de lo que es ser humano es lo que justifica su texto y su reflexión que, por otra parte, es de gran interés desde los puntos de vista de la filosofía y de la antropología, haciendo de su propuesta una destacada aportación que invita a la reflexión. Desde luego, muy recomendable su lectura.
El estilo empleado por Ricardo Mejía es accesible y claro y la argumentación aportada está muy apropiadamente hilvanada y desarrollada.
La estructura de la obra es muy coherente, como se puede apreciar en el índice de su contenido y el desarrollo de contenido es muy pedagógico, por lo que seguir su discurrir no presenta dificultad.
Eso sí: es una lástima que abunden los errores tipográficos más allá de los que serían lo aceptable en un libro de estas dimensiones; tales errores, unidos a un desafortunado uso de los signos de puntuación, constituyen traspiés lectivos que hay que superar para lograr la acertada comprensión del texto.
Pero estos detalles no empañan los notables aciertos de esta más que interesante aportación al tan actual como debatido tema del transhumanismo.
Índice
Prólogo
Introducción
PRIMERA PARTE. ELEMENTOS CRÍTICOS DEL TRANSHUMANISMO
I. Por un auténtico transhumanismo
La crisis del humanismo occidental y la revolución tecnocientífica: signos de los tiempos de la época transhumanista
Las variedades del transhumanismo
En vez del humano transitorio, un humanismo integral abierto a lo real
II. El deseo de vivir
III. La amenaza del fracaso
IV. El hombre-máquina
La vigencia del pensamiento de La Metrie
V. Más allá de la eugenesia
La eugenesia, como el propio transhumanismo, no es neutral
Vulnerabilidad y deseo abisal: posibilidad y plenitud del ser humano
Ingenuidad y fuerza retórica de la eugenesia transhumanista
A vueltas con la viricultura
VI. Una fe ultrasecularista
Tipologías de creencias en la secularidad
Invertir la fe ultrasecularista
¿Una creencia verdaderamente secular?
SEGUNDA PARTE. EL RETO DE UN NUEVO TRANSHUMANISMO
VII, El transhumanismo integral: un enfoque antropológico
El transhumanismo integral: una reforma del humanismo tecnológicamente ilustrada
El paradigma de la complejidad
Sapiens technicus y tecnofilia crítica
VIII. Un transhumanismo de la persona
El personalismo integral contra el epifenomenismo reduccionista
La centralidad de la persona
La dignidad y la trascendencia de la persona humana
IX. ¿Un transhumanismo trascendental?
Transhumanismo trascendental y superación del monismo
Una trascendentalidad no truncada
X. El imperativo tecnocientífico
La desmitificación del progreso y el estereotipo maniqueo
Metafísica bárbara y antropofagia tecnológica
La técnica como forma efectiva de amar y el novum trascendental
XI. Tecnologías humanas
XII. La viricultura: hacia la mejora integral de la persona
Las bases galtianas de la viricultura transhumanista
El aspecto biológico: el cuidado y la mejora del bíos
El aspecto sociopolítico: el cuidado y la mejora de los otros en la polis
El aspecto ecológico y económico: el cuidado y la mejora del Oikos
El aspecto espiritual y cultural: el cuidado y la mejora de sí
Conclusión
Bibliografía
Reseñas
Hilda, Mireya... María. 1900-19XX. (Y otros teldesianos)
Juan Antonio Martínez de la Fe , 28/11/2025
Ficha Técnica
Título: Hilda, Mireya … María. 1900-19XX. Y otros ____ teldesianos
Autor: Victoriano Santana Sanjurjo
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 220
ISBN: 979-13-87704-71-1
Precio: 15,60 euros
Quizás, lo más apropiado para acercarnos a esta obra sea hacerlo con el autor, Victoriano Santana Sanjurjo. Porque el libro es fruto de una serie de pulsiones que le llevan a profundizar en los temas; y lo de profundizar no es una metáfora: llega hasta el fondo de sus investigaciones que pueden considerarse, si no exhaustivas, a fin de no pecar de infalibles, sí muy aproximadas a ese grado.
El rigor investigador, la metodología de su trabajo, son atributos ya conocidos por cuantos seguimos sus publicaciones. Y en este libro que ahora comentamos no hallamos una excepción. Los distintos apartados que aborda son sometidos a un minucioso examen, a una amplísima consulta de las más variadas fuentes a fin de no dejar resquicio alguno que pudiera esconder algún dato por mínimo que resulte.
El estilo de Victoriano Santana Sanjurjo es, también, muy personal. Hay que acercarse a sus textos casi leyendo en voz alta, a fin de poder alcanzar todas las matizaciones que encierran sus signos de puntuación, los diferentes usos de tipografías y todos los recursos que ofrecen las técnicas reprográficas.
Porque no pretende el autor que quien recorra las páginas de sus obras permanezca inactivo, expectante ante todo lo que le está contando. Muy al contrario: establece un diálogo con el lector, que se siente interpelado por sus invitaciones, sus preguntas, sus admiraciones. Habla Santana Sanjurjo directamente a la persona, como si se tratara de un auditorio en el que el único presente fuera quien atiende a la exposición del contenido de su libro.
Otra característica de los textos de Santana Sanjurjo es su continua referencia a otros escritores, tanto clásicos como contemporáneos, aportando líneas de sabiduría y de apoyo a sus personales propuestas. Es, en definitiva, una muestra de la amplitud de sus conocimientos, frutos de muy variadas y selectas lecturas e investigaciones, llevadas, en este último caso, hasta los límites de la exhaustividad.
Liber librorum
Dicho esto del autor, a modo de marco referencial, vengamos al texto que nos ocupa. Más que un libro, se trata de un liber librorum, libro de libros, pues su contenido recoge aportaciones diferentes; eso sí: todas con un leitmotiv, la ciudad de Telde. Una urbe cuyas calles han sido recorridas por Victoriano Santana, dejando en ellas trazos dejados por sus infantiles idas y venidas al colegio, las juveniles al instituto y luego, ya universitario, como promotor y partícipe de muchas y variadas actividades culturales.
Varios neologismos surgen de su afecto profundo por Telde: teldesionar, que agavilla acepciones variadas relacionadas con la ciudad de sus cariños, que nos sirve de ejemplo.
Misterio trinitario
El primero de los bloques abordados en la obra es el que le da título: Hilda, Mireya … María. Figura misteriosa con regusto a misterio trinitario: tres personajes distintos y, al parecer, una sola persona verdadera.
En un primer tramo, se recorre la biografía de María del Jesús Suárez López, nacida en Telde en 1900. Asistimos a un pormenorizado periplo por sus primeros estudios y su acceso a la carrera de magisterio en la Escuela Normal.
El segundo tramo abre la puerta a Hilda Zudán, supuesta personalidad de esta misteriosa mujer. Se extiende de 1921 a 1934. Hilda Zudán es un pseudónimo con el que se integró en la Escuela Lírica de Telde, en la que figuran Julián y Saulo Torón Navarro, Montiano Placeres Torón, Fernando González Rodríguez, Luis Báez Mayor y Patricio Pérez Moreno. Aquí el autor recoge la producción poética de Hilda en la prensa especialmente de las islas. Alude, también, a su acceso a los estudios para conseguir la licenciatura en Filosofía y Letras.
El tercer tramo (1925-1930) aborda la posible coincidencia de nuestro trinitario personaje con Mireya Suárez, autora de un único libro, La novela picaresca y el pícaro en la literatura española, del que procura su difusión mediante el envío de ejemplares a la prensa; una prensa que se hace eco de la publicación.
Finalmente, el último tramo produce el retorno de la escritora a su nombre, María del Jesús Suárez López, ya residente fuera de las islas y cuya muerte ha pasado desapercibida, sugiriéndose que, quizás, falleciera en el extranjero.
Victoriano Santana le habría planteado a la escritora, sobre todo, dos cuestiones envueltas en el misterio: “¿cuál es el origen o la explicación de su seudónimo?; la segunda, ¿por qué desapareció como escritora en 1924, cuatro años después de haber comenzado a mostrar sus composiciones al público?” Y así, entre interrogantes, cierra esta incursión en la vida y obra de Hilda-Mireya-María y deja abierta la posibilidad de encontrar, en posteriores investigaciones, la forma de rellenar los huecos misteriosos de esta historia.
Poetas teldenses
El segundo bloque del libro se dedica a tres poetas, cómo no, teldenses: Saulo Torón, Montiano Placeres y Fernando González. Se trata de un texto con el que el autor satisface una deuda contraída con una primera versión, de la que no quedó satisfecho.
En primer lugar, ocupa la escena Saulo Torón, del que destaca, sobre todo, dos aspectos: la singular noción que tuvo del mar y, por otro lado, su amistad con Alonso Quesada y Tomás Morales. También resalta tres obras del poeta muy representativas de su quehacer: Las monedas de cobre, El caracol encantado y Canciones de la orilla. No deja atrás un cuarto libro, más tardío: Frente al muro.
Le sigue Montiano Placeres, sobrino del anterior, cuya producción poética estuvo muy dispersa, quizás debido a las varias actividades profesionales y políticas que desarrolló. Algunos de sus poemas fueron recogidos en el libro El remanso de las horas, al que el autor dedica exactos y afortunados comentarios. Pero si algo destaca Santana Sanjurjo del personaje no es precisamente su contribución literaria a Telde, sino “su desmedido afán por dar a nuestra ciudad una línea cultural continua, plural, estable y de clara tendencia expansiva, el verdadero logro de este intelectual”.
Sin embargo, el autor muestra sus preferencias por el tercero de los poetas teldenses de los que se ocupa: Fernando González. De él ofrece un itinerario cronológico, en el que destaca su primer libro, Canciones del alba. Luego, recorre su periplo vital, señalando las publicaciones que llevó a cabo hasta su muerte, acaecida en Valencia en junio de 1972.
Telde en el corazón
Cuando Victoriano Santana habla de Soltadas … se está refiriendo a la serie de libros que, con idéntico título, viene publicando. Aquí trae algunos de esos textos con una idea que goza de un neologismo: para que teldesionaran “un poquito con otros colegas con los que mantienen vínculos”.
Una primera referencia se dedica a un ciclo de conferencias centrado en la literatura de Canarias que se ha hecho y se hace, cómo no, en Telde. Este ciclo se fundamenta en cuatro pilares: precisar, ampliar, difundir y homenajear. De este ciclo, que el autor comenta y desarrolla, nos detenemos en una propuesta muy sugestiva: la creación de una Biblioteca de Autores Teldenses. Desde luego, mimbres para tramar esta biblioteca no faltan.
La emisión de un programa radiofónico denominado Ínsula Barataria dio origen a una revista de corta vida pero de larga existencia: Cuadernos de la Ínsula Barataria. Revista independiente de artes, ciencias y pensamiento. Órgano de expresión escrita del programa radiofónico Ínsula Barataria que se emite en Canal Telde (FM 106.2), todos los miércoles, de 22.00 a 00.00 horas. Larga cabecera pero no tanto como los ánimos de quienes la llevaron a cabo y de cuyo contenido Santana Sanjurjo da cumplida cuenta en este libro.
Mención especial merece el espacio que dedica el autor a Telde … palabras en el tiempo, una muestra, entre otras cosas y especialmente, bibliográfica para dejar público testimonio de la labor editorial de la ciudad y de sus hijos, enriquecida con documentos fotos, aparejos de escritores, etc.
El libro se cierra con Soslayo, obra teatral de ficción, ambientada en el período comprendido entre 1482 y 1483, y que alude a los hechos acontecidos esos años en Gran Canaria y que, aunque no documento histórico, sí útil para conocer y entender lo ocurrido en la isla.
Concluyendo
Lógicamente, este libro presenta diferentes modos de ser leído. Apartados hay que permiten una lectura fluida y continuada, mientras que otros constituyen un excelente referente para abordar y profundizar temas, merced a la minuciosa recopilación de datos; este último caso será un verdadero deleite para investigadores en busca de exhaustiva información.
Por otro lado, abundan las notas a pie de página; aquí no entorpecen la lectura, sino que amplían el contenido del punto desde el que son llamadas; algunas son extensas y muy necesarias para la cabal comprensión del texto que explican.
Ya se ha comentado el estilo de Victoriano Santana Sanjurjo, así que nada que añadir a lo ya expuesto: el lector disfrutará con su manera cercana, dialogante, de expresarse. De lo que no cabe duda es de que cualquier persona interesada por la ciudad de Telde y de quienes nacieron en ella, tienen que añadir este título al ya amplio y sustancioso repertorio bibliográfico que existe sobre ella.
Anotar finalmente que, fiel a su tradición, el necesario y completo Índice onomástico está ordenado alfabéticamente siguiendo el orden de los nombres, no del apellido.
Índice
I. HILDA, MIREYA … MARÍA, ALGO ES TODO CUANDO NADA HAY
Tramo I: 1900-1920. María
Tramo II: 1921.1924. Hilda
Tramo III: 1925-1930. Mireya
Tramo IV: María
II. Y OTROS _____ TELDESIANOS
II.1. Tres poetas teldenses
Saulo Torón Navarro
Montiano Placeres Torón
Fernando González Rodríguez
Laureles de la plaza de San Juan
II.2. De Soltadas
* Para una historia teldense de la literatura canaria [I.I2]
* Perenne San Gregorio [I.20]
* Librorum prima civitas et sedes [II.12]
* 35 años de un instante: C.P. León y Castillo, 1987-2022 [III.24]
II.3. Barataria teldesiana
Cuadernos de la Ínsula Barataria
Smarchi Chachi
Librería-Papelería La Papelina
Copla española
Telde… palabras en el tiempo
“En Gando arribó la puerta”
II4. Soslayo
Primer acto
Segundo acto
Tercer acto
Índice onomástico
Título: Hilda, Mireya … María. 1900-19XX. Y otros ____ teldesianos
Autor: Victoriano Santana Sanjurjo
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 220
ISBN: 979-13-87704-71-1
Precio: 15,60 euros
Quizás, lo más apropiado para acercarnos a esta obra sea hacerlo con el autor, Victoriano Santana Sanjurjo. Porque el libro es fruto de una serie de pulsiones que le llevan a profundizar en los temas; y lo de profundizar no es una metáfora: llega hasta el fondo de sus investigaciones que pueden considerarse, si no exhaustivas, a fin de no pecar de infalibles, sí muy aproximadas a ese grado.
El rigor investigador, la metodología de su trabajo, son atributos ya conocidos por cuantos seguimos sus publicaciones. Y en este libro que ahora comentamos no hallamos una excepción. Los distintos apartados que aborda son sometidos a un minucioso examen, a una amplísima consulta de las más variadas fuentes a fin de no dejar resquicio alguno que pudiera esconder algún dato por mínimo que resulte.
El estilo de Victoriano Santana Sanjurjo es, también, muy personal. Hay que acercarse a sus textos casi leyendo en voz alta, a fin de poder alcanzar todas las matizaciones que encierran sus signos de puntuación, los diferentes usos de tipografías y todos los recursos que ofrecen las técnicas reprográficas.
Porque no pretende el autor que quien recorra las páginas de sus obras permanezca inactivo, expectante ante todo lo que le está contando. Muy al contrario: establece un diálogo con el lector, que se siente interpelado por sus invitaciones, sus preguntas, sus admiraciones. Habla Santana Sanjurjo directamente a la persona, como si se tratara de un auditorio en el que el único presente fuera quien atiende a la exposición del contenido de su libro.
Otra característica de los textos de Santana Sanjurjo es su continua referencia a otros escritores, tanto clásicos como contemporáneos, aportando líneas de sabiduría y de apoyo a sus personales propuestas. Es, en definitiva, una muestra de la amplitud de sus conocimientos, frutos de muy variadas y selectas lecturas e investigaciones, llevadas, en este último caso, hasta los límites de la exhaustividad.
Liber librorum
Dicho esto del autor, a modo de marco referencial, vengamos al texto que nos ocupa. Más que un libro, se trata de un liber librorum, libro de libros, pues su contenido recoge aportaciones diferentes; eso sí: todas con un leitmotiv, la ciudad de Telde. Una urbe cuyas calles han sido recorridas por Victoriano Santana, dejando en ellas trazos dejados por sus infantiles idas y venidas al colegio, las juveniles al instituto y luego, ya universitario, como promotor y partícipe de muchas y variadas actividades culturales.
Varios neologismos surgen de su afecto profundo por Telde: teldesionar, que agavilla acepciones variadas relacionadas con la ciudad de sus cariños, que nos sirve de ejemplo.
Misterio trinitario
El primero de los bloques abordados en la obra es el que le da título: Hilda, Mireya … María. Figura misteriosa con regusto a misterio trinitario: tres personajes distintos y, al parecer, una sola persona verdadera.
En un primer tramo, se recorre la biografía de María del Jesús Suárez López, nacida en Telde en 1900. Asistimos a un pormenorizado periplo por sus primeros estudios y su acceso a la carrera de magisterio en la Escuela Normal.
El segundo tramo abre la puerta a Hilda Zudán, supuesta personalidad de esta misteriosa mujer. Se extiende de 1921 a 1934. Hilda Zudán es un pseudónimo con el que se integró en la Escuela Lírica de Telde, en la que figuran Julián y Saulo Torón Navarro, Montiano Placeres Torón, Fernando González Rodríguez, Luis Báez Mayor y Patricio Pérez Moreno. Aquí el autor recoge la producción poética de Hilda en la prensa especialmente de las islas. Alude, también, a su acceso a los estudios para conseguir la licenciatura en Filosofía y Letras.
El tercer tramo (1925-1930) aborda la posible coincidencia de nuestro trinitario personaje con Mireya Suárez, autora de un único libro, La novela picaresca y el pícaro en la literatura española, del que procura su difusión mediante el envío de ejemplares a la prensa; una prensa que se hace eco de la publicación.
Finalmente, el último tramo produce el retorno de la escritora a su nombre, María del Jesús Suárez López, ya residente fuera de las islas y cuya muerte ha pasado desapercibida, sugiriéndose que, quizás, falleciera en el extranjero.
Victoriano Santana le habría planteado a la escritora, sobre todo, dos cuestiones envueltas en el misterio: “¿cuál es el origen o la explicación de su seudónimo?; la segunda, ¿por qué desapareció como escritora en 1924, cuatro años después de haber comenzado a mostrar sus composiciones al público?” Y así, entre interrogantes, cierra esta incursión en la vida y obra de Hilda-Mireya-María y deja abierta la posibilidad de encontrar, en posteriores investigaciones, la forma de rellenar los huecos misteriosos de esta historia.
Poetas teldenses
El segundo bloque del libro se dedica a tres poetas, cómo no, teldenses: Saulo Torón, Montiano Placeres y Fernando González. Se trata de un texto con el que el autor satisface una deuda contraída con una primera versión, de la que no quedó satisfecho.
En primer lugar, ocupa la escena Saulo Torón, del que destaca, sobre todo, dos aspectos: la singular noción que tuvo del mar y, por otro lado, su amistad con Alonso Quesada y Tomás Morales. También resalta tres obras del poeta muy representativas de su quehacer: Las monedas de cobre, El caracol encantado y Canciones de la orilla. No deja atrás un cuarto libro, más tardío: Frente al muro.
Le sigue Montiano Placeres, sobrino del anterior, cuya producción poética estuvo muy dispersa, quizás debido a las varias actividades profesionales y políticas que desarrolló. Algunos de sus poemas fueron recogidos en el libro El remanso de las horas, al que el autor dedica exactos y afortunados comentarios. Pero si algo destaca Santana Sanjurjo del personaje no es precisamente su contribución literaria a Telde, sino “su desmedido afán por dar a nuestra ciudad una línea cultural continua, plural, estable y de clara tendencia expansiva, el verdadero logro de este intelectual”.
Sin embargo, el autor muestra sus preferencias por el tercero de los poetas teldenses de los que se ocupa: Fernando González. De él ofrece un itinerario cronológico, en el que destaca su primer libro, Canciones del alba. Luego, recorre su periplo vital, señalando las publicaciones que llevó a cabo hasta su muerte, acaecida en Valencia en junio de 1972.
Telde en el corazón
Cuando Victoriano Santana habla de Soltadas … se está refiriendo a la serie de libros que, con idéntico título, viene publicando. Aquí trae algunos de esos textos con una idea que goza de un neologismo: para que teldesionaran “un poquito con otros colegas con los que mantienen vínculos”.
Una primera referencia se dedica a un ciclo de conferencias centrado en la literatura de Canarias que se ha hecho y se hace, cómo no, en Telde. Este ciclo se fundamenta en cuatro pilares: precisar, ampliar, difundir y homenajear. De este ciclo, que el autor comenta y desarrolla, nos detenemos en una propuesta muy sugestiva: la creación de una Biblioteca de Autores Teldenses. Desde luego, mimbres para tramar esta biblioteca no faltan.
La emisión de un programa radiofónico denominado Ínsula Barataria dio origen a una revista de corta vida pero de larga existencia: Cuadernos de la Ínsula Barataria. Revista independiente de artes, ciencias y pensamiento. Órgano de expresión escrita del programa radiofónico Ínsula Barataria que se emite en Canal Telde (FM 106.2), todos los miércoles, de 22.00 a 00.00 horas. Larga cabecera pero no tanto como los ánimos de quienes la llevaron a cabo y de cuyo contenido Santana Sanjurjo da cumplida cuenta en este libro.
Mención especial merece el espacio que dedica el autor a Telde … palabras en el tiempo, una muestra, entre otras cosas y especialmente, bibliográfica para dejar público testimonio de la labor editorial de la ciudad y de sus hijos, enriquecida con documentos fotos, aparejos de escritores, etc.
El libro se cierra con Soslayo, obra teatral de ficción, ambientada en el período comprendido entre 1482 y 1483, y que alude a los hechos acontecidos esos años en Gran Canaria y que, aunque no documento histórico, sí útil para conocer y entender lo ocurrido en la isla.
Concluyendo
Lógicamente, este libro presenta diferentes modos de ser leído. Apartados hay que permiten una lectura fluida y continuada, mientras que otros constituyen un excelente referente para abordar y profundizar temas, merced a la minuciosa recopilación de datos; este último caso será un verdadero deleite para investigadores en busca de exhaustiva información.
Por otro lado, abundan las notas a pie de página; aquí no entorpecen la lectura, sino que amplían el contenido del punto desde el que son llamadas; algunas son extensas y muy necesarias para la cabal comprensión del texto que explican.
Ya se ha comentado el estilo de Victoriano Santana Sanjurjo, así que nada que añadir a lo ya expuesto: el lector disfrutará con su manera cercana, dialogante, de expresarse. De lo que no cabe duda es de que cualquier persona interesada por la ciudad de Telde y de quienes nacieron en ella, tienen que añadir este título al ya amplio y sustancioso repertorio bibliográfico que existe sobre ella.
Anotar finalmente que, fiel a su tradición, el necesario y completo Índice onomástico está ordenado alfabéticamente siguiendo el orden de los nombres, no del apellido.
Índice
I. HILDA, MIREYA … MARÍA, ALGO ES TODO CUANDO NADA HAY
Tramo I: 1900-1920. María
Tramo II: 1921.1924. Hilda
Tramo III: 1925-1930. Mireya
Tramo IV: María
II. Y OTROS _____ TELDESIANOS
II.1. Tres poetas teldenses
Saulo Torón Navarro
Montiano Placeres Torón
Fernando González Rodríguez
Laureles de la plaza de San Juan
II.2. De Soltadas
* Para una historia teldense de la literatura canaria [I.I2]
* Perenne San Gregorio [I.20]
* Librorum prima civitas et sedes [II.12]
* 35 años de un instante: C.P. León y Castillo, 1987-2022 [III.24]
II.3. Barataria teldesiana
Cuadernos de la Ínsula Barataria
Smarchi Chachi
Librería-Papelería La Papelina
Copla española
Telde… palabras en el tiempo
“En Gando arribó la puerta”
II4. Soslayo
Primer acto
Segundo acto
Tercer acto
Índice onomástico
Reseñas
La mente de los justos (The righteous mind)
Juan Antonio Martínez de la Fe , 17/11/2025
Por qué la política y la religión dividen a la gente sensata
Ficha Técnica
Título: La mente de los justos (The righteous mind)
Autor: Jonathan Haidt
Edita: Ediciones Deusto, Barcelona, 7ª edición 2022
Traducción: Antonio García Maldonado
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 490
ISBN: 978-84-234-3009-3
Precio: 21,95 euros
“Este libro trata sobre por qué nos cuesta tanto llevarnos bien”. Con esta frase, incluida en la Introducción, el autor despeja cualquier duda sobre el objetivo del libro. Nos lleva por un recorrido por la naturaleza humana y la historia desde la perspectiva de la psicología moral. Sí, moral, porque para Haidt, la moralidad es nuestra extraordinaria capacidad que ha hecho posible la civilización.
¿Dónde se expresa mejor la psicología moral subyacente? En la política y en la religión. Por eso, el autor tratará de “drenar algo del calor, la ira y la división que generan estos temas y reemplazarlos con una mezcla de asombro, sorpresa y curiosidad”.
Considera Haidt que nuestra mente, así como está diseñada para crear lenguaje, sexualidad, música y otras muchas cosas, también lo está para “crear” moral, de ahí que piensa que nuestra naturaleza humana no es solo intrínsecamente moral, sino que también lo es moralista, crítica y sentenciosa. De ahí que pretenda transmitirnos que la obsesión con la rectitud es lo normal de nuestra condición, algo característico de nuestro diseño evolutivo.
Por eso, a diferencia de otros animales, hemos producido grandes grupos cooperativos, tribus, naciones sin necesidad de estar todos unidos por lazos de parentesco, aunque, a la vista de la experiencia, tales grupos están condenados a conflictos morales.
Juicio espontáneo
El libro consta de tres partes, escalonadas, que justifican las propuestas del autor. La primera gira en torno al principio siguiente: la intuición viene primero, el razonamiento estratégico después. Esto quiere decir que las intuiciones morales surgen espontáneamente, de manera automática, antes de que cualquier razonamiento moral haya empezado, siquiera, a formarse.
El razonamiento estratégico viene a continuación. Y lo hace, fundamentalmente, no de manera objetiva sino, más bien, para tratar de justificar el juicio moral emitido automáticamente.
Fundamentos morales
El principio que rige la segunda parte es: hay más en la moralidad que solo perjuicio y justicia. Para desarrollar esta idea, Haidt nos ofrece una serie de elementos que activan nuestro juicio moral, concretamente lo hace con seis. Se proponía cinco inicialmente, aunque, al final, añadió un sexto.
Para estos fundamentos que activan una respuesta nuestra, el autor parte de la base de que, en el cerebro, puede haber rasgos innatos, sin tener una configuración previa y sin que sean universales.
El primer fundamento es del cuidado/daño, como, por ejemplo, la reacción ante la cara de nuestros hijos o, en general, de los niños, o cuando vemos un maltrato a persona o animal.
Nos propone, también, el fundamento equidad/engaño. Los detonadores de estos módulos son los actos de cooperación o de egoísmo que nos muestran los demás. Lógicamente, sentimos placer, simpatía, amistad, … cuando las personas nos dan señales de que podemos confiar en que nos corresponderán, mientras que, por el contrario, nos enoja cuando intentan engañarnos o aprovecharse de nosotros.
Se da, también, el fundamento de la lealtad/traición. Se trata de la respuesta adaptativa que nos legaron los antepasados de formar y mantener coaliciones que pudieran librarlos de los desafíos y ataques de grupos rivales; reaccionamos ante las señales que nos indiquen quién es un jugador en equipo o, por el contrario, un traidor.
Fundamento de la autoridad subversión. Fundamento complejo, pues debe mirar en dos direcciones: los superiores y los subordinados. ¿Cuáles serían sus detonantes? Pues los actos que se interpretan como obediencia y su contrario, respeto y su falta de respeto, sumisión o rebelión en relación con las autoridades consideradas legítimas, etc.
El quinto fundamento sería el de la santidad/degradación. Lo que impulsó la evolución del fundamento de la santidad fue la necesidad de evitar patógenos, parásitos y demás amenazas que se propagan por contacto físico o proximidad, mientras que la degradación conduce al asco. Los detonantes serían, en este caso, olores, vistas u otros patrones sensoriales que predigan la presencia de esas posibles amenazas en objetos o personas. Aquí tendría cabida la aporofobia o el rechazo de los inmigrantes.
Finalmente, el autor añadió el fundamento libertad/opresión, muy claro en su concepción.
Somos grupales
La tercera parte de la obra gira en torno al principio “la moralidad une y ciega”. Nuestra naturaleza nos permite ser profundamente altruistas, pero, por lo general, solo un altruismo dirigido a los miembros de nuestro grupo. “Somos egoístas y somos grupales”.
Evidentemente, aquí cobran especial relevancia la política y la religión. Como afirma Haidt, “no creo que podamos entender la moralidad, la política o la religión hasta que tengamos una buena imagen del gregarismo humano y sus orígenes”. Defiende el autor la importancia de la selección grupal en el proceso evolutivo del hombre, opinión que es controvertida entre los teóricos evolutivos.
Se inclina Heidt por creer que la moral es (en parte) una adaptación relacionada con el grupo; y lo hace apoyándose en cuatro pruebas: las grandes transiciones en evolución, la intencionalidad compartida, el hecho de que las culturas y los genes evolucionan y, finalmente, que la evolución puede ser rápida.
Es lo que afirma el propio autor: “Evolucionamos para vivir en grupos. Nuestra mente está diseñada no solo para ayudarnos a competir dentro de nuestros grupos, también para ayudarnos a unirnos con los de nuestro grupo para ganar competiciones entre grupos”.
Religión y política
Esta tercera parte se cierra con una aplicación práctica al tema de la religión y al de la política. Por lo que toca a la religión, contamos hoy con gran cantidad de evidencias que nos dicen que las religiones ayudan a los grupos a unirse, resolver problemas y ganar la competición por la supervivencia a nivel global. Únicamente aquellos grupos cuyos dioses promovieron la cooperación y cuyas mentes individuales respondieron a esos dioses, fueron capaces de hacer frente a los desafíos y a obtener recompensas.
En cuanto a la política, el autor se esfuerza por explicar el origen de las ideologías, según su opinión, una fusión de genética, intuición y entorno. Y se detiene en dos macrotendencias: la progresista, que denomina liberal, y la conservadora. En el momento en que alguien se adhiere a una de ellas, queda atrapado en su matriz moral, en sus planteamientos morales. En este sentido, la moralidad “nos une a equipos ideológicos que luchan entre sí como si el destino del mundo dependiera de que nuestro lado ganara cada batalla. Nos ciega al hecho de que cada equipo está compuesto por buenas personas que tienen algo importante que decir”.
Concluyendo
Este libro goza de gran aceptación. De hecho, hemos manejado su séptima edición, que data de 2022. Y no es un hecho casual. En un ambiente general en el que las discusiones en temas de política y de religión alcanzan muy altas temperaturas, es lógico que nos preguntemos por las razones que conducen a esta situación.
Jonathan Haidt apunta que la moralidad está en la base de nuestra manera de desenvolvernos como seres humanos. Lo que es evidente es la inutilidad del esfuerzo por encontrar una sólida base moral que sea universalmente aceptada por todas las culturas. Hay algún que otro principio que, con matices, sí alcanza grandes dosis de aceptación generalizada.
El autor nos conduce por una historia de la humanidad y de la evolución desde el punto de vista de la moralidad, que nos conduce a emitir juicios de manera continuada ante personas y hechos. También nos indica que existen unos fundamentos morales que nos llevan, por lo general, a activar un juicio positivo o negativo. Y son estos juicios los que nos unen a nuestro grupo y nos ciegan ante otras agrupaciones. Lo que desemboca en los enfrentamientos tan enconados a los que asistimos no sin asombro.
La obra está muy bien estructurada y desarrollada; de manera, además, muy pormenorizada, con un lenguaje sumamente asequible, con un proceso de exposición bien ilustrado con experiencias y experimentos. Pese a aplicar ejemplos especialmente basados en la cultura y la política estadounidense, no cabe duda de que, salvando las oportunas distancias, es fácilmente aplicable a nuestra realidad, más concretamente, occidental. Cada capítulo, además, se cierra con otro de resumen, donde, de forma compendiada, muestra la esencia de lo que se acaba de explicar.
Culminando con un capítulo de Conclusión, complementario de la Introducción, el libro se nos presenta como un excelente esfuerzo de explicar nuestra realidad moral, de gran profundidad y utilidad.
Índice
Introducción
PRIMERA PARTE
La intuición viene primero, el razonamiento estratégico después
1. ¿De dónde viene la moralidad?
2. El perro intuitivo y su cola racional
3. Los elefantes mandan
4. Vótame (te explico por qué)
SEGUNDA PARTE
La moralidad es mucho más que justo e injusto
5. Más allá de la moralidad WEIRD
6. Los receptores gustativos de la mente justa
7. Los fundamentos morales de la política
8. La ventaja conservadora
TERCERA PARTE
La moralidad une y ciega
9. ¿Por qué somos tan grupales?
10. El interruptor de la colmena
11. La religión es un deporte de equipo
12. ¿No podemos disentir de forma constructiva?
Conclusión
Título: La mente de los justos (The righteous mind)
Autor: Jonathan Haidt
Edita: Ediciones Deusto, Barcelona, 7ª edición 2022
Traducción: Antonio García Maldonado
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 490
ISBN: 978-84-234-3009-3
Precio: 21,95 euros
“Este libro trata sobre por qué nos cuesta tanto llevarnos bien”. Con esta frase, incluida en la Introducción, el autor despeja cualquier duda sobre el objetivo del libro. Nos lleva por un recorrido por la naturaleza humana y la historia desde la perspectiva de la psicología moral. Sí, moral, porque para Haidt, la moralidad es nuestra extraordinaria capacidad que ha hecho posible la civilización.
¿Dónde se expresa mejor la psicología moral subyacente? En la política y en la religión. Por eso, el autor tratará de “drenar algo del calor, la ira y la división que generan estos temas y reemplazarlos con una mezcla de asombro, sorpresa y curiosidad”.
Considera Haidt que nuestra mente, así como está diseñada para crear lenguaje, sexualidad, música y otras muchas cosas, también lo está para “crear” moral, de ahí que piensa que nuestra naturaleza humana no es solo intrínsecamente moral, sino que también lo es moralista, crítica y sentenciosa. De ahí que pretenda transmitirnos que la obsesión con la rectitud es lo normal de nuestra condición, algo característico de nuestro diseño evolutivo.
Por eso, a diferencia de otros animales, hemos producido grandes grupos cooperativos, tribus, naciones sin necesidad de estar todos unidos por lazos de parentesco, aunque, a la vista de la experiencia, tales grupos están condenados a conflictos morales.
Juicio espontáneo
El libro consta de tres partes, escalonadas, que justifican las propuestas del autor. La primera gira en torno al principio siguiente: la intuición viene primero, el razonamiento estratégico después. Esto quiere decir que las intuiciones morales surgen espontáneamente, de manera automática, antes de que cualquier razonamiento moral haya empezado, siquiera, a formarse.
El razonamiento estratégico viene a continuación. Y lo hace, fundamentalmente, no de manera objetiva sino, más bien, para tratar de justificar el juicio moral emitido automáticamente.
Fundamentos morales
El principio que rige la segunda parte es: hay más en la moralidad que solo perjuicio y justicia. Para desarrollar esta idea, Haidt nos ofrece una serie de elementos que activan nuestro juicio moral, concretamente lo hace con seis. Se proponía cinco inicialmente, aunque, al final, añadió un sexto.
Para estos fundamentos que activan una respuesta nuestra, el autor parte de la base de que, en el cerebro, puede haber rasgos innatos, sin tener una configuración previa y sin que sean universales.
El primer fundamento es del cuidado/daño, como, por ejemplo, la reacción ante la cara de nuestros hijos o, en general, de los niños, o cuando vemos un maltrato a persona o animal.
Nos propone, también, el fundamento equidad/engaño. Los detonadores de estos módulos son los actos de cooperación o de egoísmo que nos muestran los demás. Lógicamente, sentimos placer, simpatía, amistad, … cuando las personas nos dan señales de que podemos confiar en que nos corresponderán, mientras que, por el contrario, nos enoja cuando intentan engañarnos o aprovecharse de nosotros.
Se da, también, el fundamento de la lealtad/traición. Se trata de la respuesta adaptativa que nos legaron los antepasados de formar y mantener coaliciones que pudieran librarlos de los desafíos y ataques de grupos rivales; reaccionamos ante las señales que nos indiquen quién es un jugador en equipo o, por el contrario, un traidor.
Fundamento de la autoridad subversión. Fundamento complejo, pues debe mirar en dos direcciones: los superiores y los subordinados. ¿Cuáles serían sus detonantes? Pues los actos que se interpretan como obediencia y su contrario, respeto y su falta de respeto, sumisión o rebelión en relación con las autoridades consideradas legítimas, etc.
El quinto fundamento sería el de la santidad/degradación. Lo que impulsó la evolución del fundamento de la santidad fue la necesidad de evitar patógenos, parásitos y demás amenazas que se propagan por contacto físico o proximidad, mientras que la degradación conduce al asco. Los detonantes serían, en este caso, olores, vistas u otros patrones sensoriales que predigan la presencia de esas posibles amenazas en objetos o personas. Aquí tendría cabida la aporofobia o el rechazo de los inmigrantes.
Finalmente, el autor añadió el fundamento libertad/opresión, muy claro en su concepción.
Somos grupales
La tercera parte de la obra gira en torno al principio “la moralidad une y ciega”. Nuestra naturaleza nos permite ser profundamente altruistas, pero, por lo general, solo un altruismo dirigido a los miembros de nuestro grupo. “Somos egoístas y somos grupales”.
Evidentemente, aquí cobran especial relevancia la política y la religión. Como afirma Haidt, “no creo que podamos entender la moralidad, la política o la religión hasta que tengamos una buena imagen del gregarismo humano y sus orígenes”. Defiende el autor la importancia de la selección grupal en el proceso evolutivo del hombre, opinión que es controvertida entre los teóricos evolutivos.
Se inclina Heidt por creer que la moral es (en parte) una adaptación relacionada con el grupo; y lo hace apoyándose en cuatro pruebas: las grandes transiciones en evolución, la intencionalidad compartida, el hecho de que las culturas y los genes evolucionan y, finalmente, que la evolución puede ser rápida.
Es lo que afirma el propio autor: “Evolucionamos para vivir en grupos. Nuestra mente está diseñada no solo para ayudarnos a competir dentro de nuestros grupos, también para ayudarnos a unirnos con los de nuestro grupo para ganar competiciones entre grupos”.
Religión y política
Esta tercera parte se cierra con una aplicación práctica al tema de la religión y al de la política. Por lo que toca a la religión, contamos hoy con gran cantidad de evidencias que nos dicen que las religiones ayudan a los grupos a unirse, resolver problemas y ganar la competición por la supervivencia a nivel global. Únicamente aquellos grupos cuyos dioses promovieron la cooperación y cuyas mentes individuales respondieron a esos dioses, fueron capaces de hacer frente a los desafíos y a obtener recompensas.
En cuanto a la política, el autor se esfuerza por explicar el origen de las ideologías, según su opinión, una fusión de genética, intuición y entorno. Y se detiene en dos macrotendencias: la progresista, que denomina liberal, y la conservadora. En el momento en que alguien se adhiere a una de ellas, queda atrapado en su matriz moral, en sus planteamientos morales. En este sentido, la moralidad “nos une a equipos ideológicos que luchan entre sí como si el destino del mundo dependiera de que nuestro lado ganara cada batalla. Nos ciega al hecho de que cada equipo está compuesto por buenas personas que tienen algo importante que decir”.
Concluyendo
Este libro goza de gran aceptación. De hecho, hemos manejado su séptima edición, que data de 2022. Y no es un hecho casual. En un ambiente general en el que las discusiones en temas de política y de religión alcanzan muy altas temperaturas, es lógico que nos preguntemos por las razones que conducen a esta situación.
Jonathan Haidt apunta que la moralidad está en la base de nuestra manera de desenvolvernos como seres humanos. Lo que es evidente es la inutilidad del esfuerzo por encontrar una sólida base moral que sea universalmente aceptada por todas las culturas. Hay algún que otro principio que, con matices, sí alcanza grandes dosis de aceptación generalizada.
El autor nos conduce por una historia de la humanidad y de la evolución desde el punto de vista de la moralidad, que nos conduce a emitir juicios de manera continuada ante personas y hechos. También nos indica que existen unos fundamentos morales que nos llevan, por lo general, a activar un juicio positivo o negativo. Y son estos juicios los que nos unen a nuestro grupo y nos ciegan ante otras agrupaciones. Lo que desemboca en los enfrentamientos tan enconados a los que asistimos no sin asombro.
La obra está muy bien estructurada y desarrollada; de manera, además, muy pormenorizada, con un lenguaje sumamente asequible, con un proceso de exposición bien ilustrado con experiencias y experimentos. Pese a aplicar ejemplos especialmente basados en la cultura y la política estadounidense, no cabe duda de que, salvando las oportunas distancias, es fácilmente aplicable a nuestra realidad, más concretamente, occidental. Cada capítulo, además, se cierra con otro de resumen, donde, de forma compendiada, muestra la esencia de lo que se acaba de explicar.
Culminando con un capítulo de Conclusión, complementario de la Introducción, el libro se nos presenta como un excelente esfuerzo de explicar nuestra realidad moral, de gran profundidad y utilidad.
Índice
Introducción
PRIMERA PARTE
La intuición viene primero, el razonamiento estratégico después
1. ¿De dónde viene la moralidad?
2. El perro intuitivo y su cola racional
3. Los elefantes mandan
4. Vótame (te explico por qué)
SEGUNDA PARTE
La moralidad es mucho más que justo e injusto
5. Más allá de la moralidad WEIRD
6. Los receptores gustativos de la mente justa
7. Los fundamentos morales de la política
8. La ventaja conservadora
TERCERA PARTE
La moralidad une y ciega
9. ¿Por qué somos tan grupales?
10. El interruptor de la colmena
11. La religión es un deporte de equipo
12. ¿No podemos disentir de forma constructiva?
Conclusión
Reseñas
El Dios de nuestros padres
Juan Antonio Martínez de la Fe , 22/09/2025
La "gran novela" de la Biblia
Ficha Técnica
Título: El Dios de nuestros padres. La “gran novela” de la Biblia
Autor: Aldo Cazzullo
Edita: HarperCollins Ibérica, S.A., Madrid, 2025
Traducción: Arianna Alessandro
Fotografía del autor: Giulia Natalia Comito
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 366
ISBN: 978-84-1064-330-7
Precio: 20,90 euros
Quizás el subtítulo del libro pueda llamar a engaño: La gran novela de la Biblia. Sería imposible reducir a algo más de trescientas páginas un libro que supera con creces las de esta obra de Aldo Cazzullo.
Lo que hace el autor es novelar los pasajes más novelables de la Biblia. De hecho, como demuestra a lo largo de su ensayo, varios de ellos han sido llevados al cine o a la literatura. Y lo que, con gran acierto, hace es resumir el argumento, volcando en lenguaje actual el muy complejo del libro sagrado, intercalando frases extraídas de él. Recurre, así mismo, a ejemplos hodiernos que son como una reiteración de un hecho que se repite tras más de dos mil años de historia.
Así lo expresa el propio autor en el Prólogo, cuando nos explica que la Biblia es la autobiografía de Dios sobre la que se han publicado miles de diferentes libros “pero hay un elemento que ha permanecido estable, que no ha cambiado: el argumento. […] la Biblia no es solo un conjunto de normas y reglas. Es sobre todo palabras e historias”.
En el principio
No puede tener otro principio este libro que no sea la historia de la creación, con Adán, Caín, Abel, Noé y la torre de Babel. Son varios episodios refundidos en una narración con palabras y técnicas actuales.
Lógicamente, el autor saca sus propias conclusiones. Así, ante la tradicional concepción del pecado original, situado en la desobediencia de nuestros primeros padres, apunta que “queda abierta otra posibilidad: que el mal esté dentro de nosotros. La verdadera tentación es la soberbia, el egoísmo y el narcisismo. Es la ilusión de la eternidad y de la omnisciencia, que hoy se presenta con formas nuevas, como la clonación o la inteligencia artificial”.
La historia del diluvio universal y Noé tiene su par en narraciones procedentes de otras zonas culturales; aquí la revive el autor en un lenguaje actualizado, pasando, cómo no, por el primer estado de ebriedad protagonizado por este patriarca. Y, con la torre de Babel el hombre parece regresar a sus orígenes en el Edén, pretendiendo alcanzar lo más alto y querer ser como Dios.
De Abrahán a Isaac
Asistimos a la relación del Señor con estos patriarcas y podemos contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra y, al acercarnos al sacrificio de Isaac, parece que ese lugar, Moria es el sitio donde Salomón construye su templo y donde se levantará la Cúpula de la Roca, nombre que le viene por considerar que alberga la roca del sacrificio del hijo de Abrahán; un enclave escenario de enfrentamientos entre musulmanes e israelíes. No se resiste el autor a referirse al conflicto de Oriente Medio, en el que otro Isaac, de apellido Rabin, muere asesinado por un fundamentalista israelí por haber firmado los acuerdos de Oslo con Yasir Arafat.
José
“La historia de José es tal vez mi favorita. Resulta de una modernidad asombrosa, también porque se basa en la interpretación de los sueños. Es una historia en la que, contrariamente a las que preceden y las que la siguen, Dios habla muy poco. Se manifiesta de otras formas. Sobre todo, a través de los sueños”. Hecho que evoca al padre del psicoanálisis, Freud, y su interpretación de las imágenes oníricas.
En efecto: todo lo que ocurre en torno a este personaje bíblico constituye un moderno guion llevado a la pantalla. Pero, aparte de lo novelesco de la situación, destaca Cazzullo la difícil relación entre Dios y el hombre y cómo se da una constante en este libro sagrado: a cada nueva generación, Dios debe volver a ganarse al hombre.
Las diferencias entre Raquel y Lía cobran protagonismo para mantenernos interesados en la resolución del conflicto entre ambas. Y la lucha de Jacob contra el ángel, evoca al combate entre Muhammad Ali y Joe Frazier, en el que el primero resiste heroicamente los quince asaltos.
Otros detalles curiosos se nos ofrecen, como el matrimonio reparador por el que un violador, si se casaba con su víctima, era absuelto del delito, una costumbre que en Italia llegó a estar amparada por la ley, permaneciendo vigente hasta 1981. Tal y como ocurría a los personajes bíblicos y sus costumbres.
Moisés
Capítulo propio merece este personaje. Como dice el autor, “si el protagonista de la Biblia es Dios, el coprotagonista es Moisés”. ¿Quién no recuerda a Charlton Heston interpretando al personaje en Los diez mandamientos, cubierto con su manto rojo y portando las tablas de la ley? En dibujos animados, El príncipe de Egipto recrea su aventura, mientras que el personaje sirve de inspiración a artistas de la talla de Miguel Ángel para reproducir su rostro en su extraordinaria escultura.
Las diferentes plagas que sufre el faraón por negarse a dejar salir al pueblo sugieren diferentes situaciones actuales, como la creciente desertificación o la idea de una subversión de la naturaleza.
La travesía del Mar Rojo trae a la mente del autor lo ocurrido el 6 de octubre de 1973, cuando otro ejército egipcio estaba a punto de lanzar un ataque contra los hebreos.
Por supuesto, el análisis de los mandamientos recogidos en la Biblia traduce sus instrucciones a situaciones actuales. Por ejemplo, cuando el segundo nos pide no tomar el nombre de Dios en vano, no se refiere únicamente a no blasfemar, sino a no instrumentalizar a Dios con fines ideológicos o militares. Honrar a los padres supone también hacerlo con la patria.
No podía faltar la cita al Arca de la Alianza, ese sagrado símbolo del contrato entre Dios y su pueblo que ha despertado la fantasía a lo largo de los siglos hasta nuestros días, como ocurre con las aventuras de Indiana Jones.
La tierra prometida
La travesía por el desierto hasta llegar a la tierra prometida no es solo una marcha militar; es, ante todo, un viaje espiritual, plagado de peligrosas situaciones. Por citar un ejemplo, la aparición de Baal, deidad principal de los habitantes de la tierra de Canaán, dios de la fertilidad y de la fecundidad, vinculado a ritos procreativos y sexuales.
Baal es el Balbec, nombre que Marcel Proust da al pueblo normando donde el protagonista de la Recherche veraneará y conocerá a su gran amor, Albertine. Derivado de Baal es Belcebú, cuya traducción es El señor de las moscas, como ocurre en la famosa novela de William Golding.
Pero la historia no se detiene. Aparece en escena Josué, quien detuvo el sol para poder ganar completamente la batalla que mantenía. Todo ello en su intento de alcanzar la tierra prometida que, según el autor, es una alegoría de la lucha entre el bien y el mal.
Sansón, David, Salomón
La historia de Sansón es más conocida por las reiteradas películas sobre el tema: Hércules contra Sansón, Combate de gigantes, Sansón y Dalila. Y Gad Lerner, en su libro Gaza, en referencia a la masacre de palestinos en la zona que el ejército israelí está llevando a cabo, cita la última frase que pronunció el héroe: “Muera yo con los filisteos”, preguntándose si Israel no se está arriesgando a perderse a sí mismo.
Otro héroe es el que llegó a ser el rey David, quien, siendo un humilde pastor, derrotó a Goliat, el imponente filisteo, lo que provocó la envidia de Saúl, que pretendió, sin éxito, eliminarlo. Enamorado de Betsabé, la esposa de Urías, ordena David a su general que sitúe al militar a luchar en primera línea a fin de que muera y poder acceder a su hermosa viuda; pecado que Natán le hizo reconocer. Historia que lleva al autor a considerar la situación de viudas tras perder a sus maridos, planteándose un nuevo matrimonio, y trayendo a colación la figura del general Giuseppe Perotti, una de las figuras más luminosas de la resistencia italiana, fusilado por los fascistas, quien antes de morir invita a su mujer a contraer nuevas nupcias para el bien de sus tres hijos.
¿Quién no ha oído hablar del rey Salomón y su prudente justicia? La más famosa de sus decisiones fue la que tomó cuando dos prostitutas se disputaban ser la madre de un bebé. Fue él quien levantó el templo, destruido tanto por Vespasiano como por Tito y del que solo queda en pie el Kotel, el Muro de las Lamentaciones.
Mujeres bíblicas. El Cantar de los Cantares
No falta en esta obra un apartado dedicado a las grandes mujeres de la Biblia: Débora, Yael, Rut, Susana, Judit y Ester. La profetisa Débora promueve a Yael para que mate al comandante de los cananeos, Sísara. Alaba la dulzura de Rut, la fuerza de Judit (recuerda el cuadro de Artemisia Gentileschi, Judit decapitando a Holofernes): cómo Ester salvó al pueblo judío; la fortaleza de Susana plantando cara a sus acosadores, airados por no haber conseguido que ella satisficiese sus libidinosos deseos.
Aunque carentes de fuerza narrativa, no deja de lado el autor a dos libros importantes del Antiguo Testamento: el Cantar de los Cantares y el Eclesiastés. Nadie sabe la razón por la que un libro como el Cantar de los Cantares está en la Biblia y qué función tiene; pero sí es seguro que ningún libro bíblico exalta a la mujer como lo hace este poético texto.
El Qohélet, el Eclesiastés, no cuenta una historia, sino que consiste en una recopilación de reflexiones, con una visión sobre el hombre y la historia. Son famosos muchos de sus párrafos: “vanidad de vanidades, todo es vanidad”, “lo que pasó volverá a pasar; lo que ocurrió volverá a ocurrir: nada hay nuevo bajo el sol”.
El diablo, que tan presente está en la tradición religiosa, tiene especial acto de presencia en la historia de Tobías y Job. Especialmente en la segunda tiene un destacado protagonismo, porque entabla diálogo con Dios, apuesta con Él, resultando siempre perdedor porque la paciencia de Job y su sumisión y aceptación de la voluntad divina han pasado a ser símbolo universal.
El último capítulo del libro alude al profeta Ezequiel, así como a la esperanza en la resurrección de la carne, la vida eterna, profeta que alcanzó fama en la película de Quentin Tarantino Pulp fiction, que resulta un homenaje al personaje bíblico.
Concluyendo
Como reconoce el autor, “la Biblia es mucho más de lo que está en estas páginas, las cuales no tienen en absoluto la pretensión de ser exhaustivas. Al contrario, aspiran más bien a que te animes a leerla entera y a conocer aquellas historias que no se han tratado en este libro y que, sin embargo, son maravillosas”.
Sentada esta premisa, es indudable que el esfuerzo de Aldo Cazzullo por contarnos el libro sagrado en un lenguaje actualizado y con unas dimensiones más acordes con la extensión habitual en las narraciones de hoy, se ve recompensado con el éxito.
El lector se sentirá atrapado por cada una de las aventuras que hallará en estas páginas; quizás, un tanto abrumado por la abundancia de personajes que se suceden con nombres que, siéndonos familiares en muchos casos, no son ampliamente conocidos.
Tal estilo narrativo no impide centrarnos en lo esencial de su mensaje: la relación del hombre con Dios, el Dios de nuestros padres, como reza el título de la obra. Cada personaje y su entorno gira continuamente en la manera en que dialoga con su creador, con su protector, con su cuidador.
En suma, el texto se encuentra redactado en un lenguaje muy asequible, cercano, que justifica el gran éxito cosechado en la patria del autor, Italia. Y, desde luego, resultará una muy amena y atractiva lectura. A lo que ayudará en gran medida la extrapolación que el autor hace de su narración trasladándola a situaciones muy posteriores en el tiempo y que alcanzan, con frecuencia, a nuestros días.
Podemos cerrar con estas palabras de Cazzullo: “La Biblia no es un libro edificante. Ciertamente transmite a menudo valores morales universales; sin embargo, lo hace a través de historias terribles. Historias que pueden ser dolorosas de contar y leer. Además, en la Biblia hay tal cantidad de historias que a veces su lectura se hace densa y difícil de disfrutar para un lector contemporáneo, acostumbrado a la sencillez y la brevedad”.
Índice
Prólogo
1. LA CREACIÓN
La luz y el tiempo
Y la mujer le dio al hombre una vida
Abel y la primera sangre
La vida infinita de Matusalén
El diluvio: matar a todos no sirve de nada
El primer vino y una torre demasiado alta
2. LA FUNDACIÓN
“Serán benditas todas las familias de la tierra”
El Señor llegará como fuego
Sodoma, Gomorra y las hijas de Lot
Agar e Ismael en el desierto
El sacrificio de Isaac
La dulce Rebeca
3. EL HIJO DEL AMOR
Por un plato de lentejas
Una novia velada
El hijo de la mujer amada por Jacob
El que lucha con Dios
José esclavo de los egipcios
El vicio de Onán y la lujuria de Judá
“Acuéstate conmigo”
Siete vacas gordas y siete vacas flacas
“¡Yo soy José, vuestro hermano!”
4. LA LIBERACIÓN
Salvado de las aguas
“Yo soy el que soy”
Las plagas de Egipto
La matanza de los primogénitos
La guerra del Mar Rojo, tres mil años después
El maná del cielo
Los diez mandamientos o, mejor dicho, los nueve
Jesús y Moisés
El Arca de la Alianza
El becerro de oro y los cuernos de Moisés
No comas murciélagos y lleva mascarilla
El jubileo y el chivo expiatorio
5. LA CONQUISTA
El primer censo
Doce exploradores en la tierra prometida
La serpiente de bronce
Baal, el enemigo de Dios
Moisés tampoco entrará en la tierra prometida
“Ven con Josué a luchar en Jericó”
Y Josué detuvo el sol
6. EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS
Trescientos hombres bebieron llevándose el agua a la boca con las manos
La hija de Jefté
El acertijo de Sansón
Las puertas de Gaza
Una historia terrible (que el lector se puede saltar)
Un rey para los hebreos
¿Dónde está el Arca de la Alianza?
Saúl, el más alto
David, el más pequeño
La cabeza de Goliat
La bruja y el espíritu
7. EL TEMPLO
La danza de David delante del Arca
El marido de Betsabé
Una violación en la familia real
El cabello demasiado largo de Absalón
La despedida de David
El juicio de Salomón
El Templo y los templarios
8. LAS MATRIARCAS
La estaca de Yael en la cabeza de Sísara
La mujer ideal: la dulzura de Rut
La fuerza de Judit
Cómo Ester salvó al pueblo judío
La reina sabe cómo hacerse obedecer
Susana les planta cara a sus acosadores
9. AMOR Y MUERTE
“¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres!”
“Porque fuerte como la muerte es el amor”
“Tiempo de guerra, tiempo de paz”
10. EL ÁNGEL Y EL DIABLO
Tobías, el ángel y el perro
El pez milagroso
Asmodeo se va volando a la región de Egipto
La paciencia de Job
Dios apuesta con Satán
El juicio a Dios
11. LA PROFECÍA
Eliseo y Lázaro
El valle de los huesos vivientes
Nota del autor y agradecimientos
Título: El Dios de nuestros padres. La “gran novela” de la Biblia
Autor: Aldo Cazzullo
Edita: HarperCollins Ibérica, S.A., Madrid, 2025
Traducción: Arianna Alessandro
Fotografía del autor: Giulia Natalia Comito
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 366
ISBN: 978-84-1064-330-7
Precio: 20,90 euros
Quizás el subtítulo del libro pueda llamar a engaño: La gran novela de la Biblia. Sería imposible reducir a algo más de trescientas páginas un libro que supera con creces las de esta obra de Aldo Cazzullo.
Lo que hace el autor es novelar los pasajes más novelables de la Biblia. De hecho, como demuestra a lo largo de su ensayo, varios de ellos han sido llevados al cine o a la literatura. Y lo que, con gran acierto, hace es resumir el argumento, volcando en lenguaje actual el muy complejo del libro sagrado, intercalando frases extraídas de él. Recurre, así mismo, a ejemplos hodiernos que son como una reiteración de un hecho que se repite tras más de dos mil años de historia.
Así lo expresa el propio autor en el Prólogo, cuando nos explica que la Biblia es la autobiografía de Dios sobre la que se han publicado miles de diferentes libros “pero hay un elemento que ha permanecido estable, que no ha cambiado: el argumento. […] la Biblia no es solo un conjunto de normas y reglas. Es sobre todo palabras e historias”.
En el principio
No puede tener otro principio este libro que no sea la historia de la creación, con Adán, Caín, Abel, Noé y la torre de Babel. Son varios episodios refundidos en una narración con palabras y técnicas actuales.
Lógicamente, el autor saca sus propias conclusiones. Así, ante la tradicional concepción del pecado original, situado en la desobediencia de nuestros primeros padres, apunta que “queda abierta otra posibilidad: que el mal esté dentro de nosotros. La verdadera tentación es la soberbia, el egoísmo y el narcisismo. Es la ilusión de la eternidad y de la omnisciencia, que hoy se presenta con formas nuevas, como la clonación o la inteligencia artificial”.
La historia del diluvio universal y Noé tiene su par en narraciones procedentes de otras zonas culturales; aquí la revive el autor en un lenguaje actualizado, pasando, cómo no, por el primer estado de ebriedad protagonizado por este patriarca. Y, con la torre de Babel el hombre parece regresar a sus orígenes en el Edén, pretendiendo alcanzar lo más alto y querer ser como Dios.
De Abrahán a Isaac
Asistimos a la relación del Señor con estos patriarcas y podemos contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra y, al acercarnos al sacrificio de Isaac, parece que ese lugar, Moria es el sitio donde Salomón construye su templo y donde se levantará la Cúpula de la Roca, nombre que le viene por considerar que alberga la roca del sacrificio del hijo de Abrahán; un enclave escenario de enfrentamientos entre musulmanes e israelíes. No se resiste el autor a referirse al conflicto de Oriente Medio, en el que otro Isaac, de apellido Rabin, muere asesinado por un fundamentalista israelí por haber firmado los acuerdos de Oslo con Yasir Arafat.
José
“La historia de José es tal vez mi favorita. Resulta de una modernidad asombrosa, también porque se basa en la interpretación de los sueños. Es una historia en la que, contrariamente a las que preceden y las que la siguen, Dios habla muy poco. Se manifiesta de otras formas. Sobre todo, a través de los sueños”. Hecho que evoca al padre del psicoanálisis, Freud, y su interpretación de las imágenes oníricas.
En efecto: todo lo que ocurre en torno a este personaje bíblico constituye un moderno guion llevado a la pantalla. Pero, aparte de lo novelesco de la situación, destaca Cazzullo la difícil relación entre Dios y el hombre y cómo se da una constante en este libro sagrado: a cada nueva generación, Dios debe volver a ganarse al hombre.
Las diferencias entre Raquel y Lía cobran protagonismo para mantenernos interesados en la resolución del conflicto entre ambas. Y la lucha de Jacob contra el ángel, evoca al combate entre Muhammad Ali y Joe Frazier, en el que el primero resiste heroicamente los quince asaltos.
Otros detalles curiosos se nos ofrecen, como el matrimonio reparador por el que un violador, si se casaba con su víctima, era absuelto del delito, una costumbre que en Italia llegó a estar amparada por la ley, permaneciendo vigente hasta 1981. Tal y como ocurría a los personajes bíblicos y sus costumbres.
Moisés
Capítulo propio merece este personaje. Como dice el autor, “si el protagonista de la Biblia es Dios, el coprotagonista es Moisés”. ¿Quién no recuerda a Charlton Heston interpretando al personaje en Los diez mandamientos, cubierto con su manto rojo y portando las tablas de la ley? En dibujos animados, El príncipe de Egipto recrea su aventura, mientras que el personaje sirve de inspiración a artistas de la talla de Miguel Ángel para reproducir su rostro en su extraordinaria escultura.
Las diferentes plagas que sufre el faraón por negarse a dejar salir al pueblo sugieren diferentes situaciones actuales, como la creciente desertificación o la idea de una subversión de la naturaleza.
La travesía del Mar Rojo trae a la mente del autor lo ocurrido el 6 de octubre de 1973, cuando otro ejército egipcio estaba a punto de lanzar un ataque contra los hebreos.
Por supuesto, el análisis de los mandamientos recogidos en la Biblia traduce sus instrucciones a situaciones actuales. Por ejemplo, cuando el segundo nos pide no tomar el nombre de Dios en vano, no se refiere únicamente a no blasfemar, sino a no instrumentalizar a Dios con fines ideológicos o militares. Honrar a los padres supone también hacerlo con la patria.
No podía faltar la cita al Arca de la Alianza, ese sagrado símbolo del contrato entre Dios y su pueblo que ha despertado la fantasía a lo largo de los siglos hasta nuestros días, como ocurre con las aventuras de Indiana Jones.
La tierra prometida
La travesía por el desierto hasta llegar a la tierra prometida no es solo una marcha militar; es, ante todo, un viaje espiritual, plagado de peligrosas situaciones. Por citar un ejemplo, la aparición de Baal, deidad principal de los habitantes de la tierra de Canaán, dios de la fertilidad y de la fecundidad, vinculado a ritos procreativos y sexuales.
Baal es el Balbec, nombre que Marcel Proust da al pueblo normando donde el protagonista de la Recherche veraneará y conocerá a su gran amor, Albertine. Derivado de Baal es Belcebú, cuya traducción es El señor de las moscas, como ocurre en la famosa novela de William Golding.
Pero la historia no se detiene. Aparece en escena Josué, quien detuvo el sol para poder ganar completamente la batalla que mantenía. Todo ello en su intento de alcanzar la tierra prometida que, según el autor, es una alegoría de la lucha entre el bien y el mal.
Sansón, David, Salomón
La historia de Sansón es más conocida por las reiteradas películas sobre el tema: Hércules contra Sansón, Combate de gigantes, Sansón y Dalila. Y Gad Lerner, en su libro Gaza, en referencia a la masacre de palestinos en la zona que el ejército israelí está llevando a cabo, cita la última frase que pronunció el héroe: “Muera yo con los filisteos”, preguntándose si Israel no se está arriesgando a perderse a sí mismo.
Otro héroe es el que llegó a ser el rey David, quien, siendo un humilde pastor, derrotó a Goliat, el imponente filisteo, lo que provocó la envidia de Saúl, que pretendió, sin éxito, eliminarlo. Enamorado de Betsabé, la esposa de Urías, ordena David a su general que sitúe al militar a luchar en primera línea a fin de que muera y poder acceder a su hermosa viuda; pecado que Natán le hizo reconocer. Historia que lleva al autor a considerar la situación de viudas tras perder a sus maridos, planteándose un nuevo matrimonio, y trayendo a colación la figura del general Giuseppe Perotti, una de las figuras más luminosas de la resistencia italiana, fusilado por los fascistas, quien antes de morir invita a su mujer a contraer nuevas nupcias para el bien de sus tres hijos.
¿Quién no ha oído hablar del rey Salomón y su prudente justicia? La más famosa de sus decisiones fue la que tomó cuando dos prostitutas se disputaban ser la madre de un bebé. Fue él quien levantó el templo, destruido tanto por Vespasiano como por Tito y del que solo queda en pie el Kotel, el Muro de las Lamentaciones.
Mujeres bíblicas. El Cantar de los Cantares
No falta en esta obra un apartado dedicado a las grandes mujeres de la Biblia: Débora, Yael, Rut, Susana, Judit y Ester. La profetisa Débora promueve a Yael para que mate al comandante de los cananeos, Sísara. Alaba la dulzura de Rut, la fuerza de Judit (recuerda el cuadro de Artemisia Gentileschi, Judit decapitando a Holofernes): cómo Ester salvó al pueblo judío; la fortaleza de Susana plantando cara a sus acosadores, airados por no haber conseguido que ella satisficiese sus libidinosos deseos.
Aunque carentes de fuerza narrativa, no deja de lado el autor a dos libros importantes del Antiguo Testamento: el Cantar de los Cantares y el Eclesiastés. Nadie sabe la razón por la que un libro como el Cantar de los Cantares está en la Biblia y qué función tiene; pero sí es seguro que ningún libro bíblico exalta a la mujer como lo hace este poético texto.
El Qohélet, el Eclesiastés, no cuenta una historia, sino que consiste en una recopilación de reflexiones, con una visión sobre el hombre y la historia. Son famosos muchos de sus párrafos: “vanidad de vanidades, todo es vanidad”, “lo que pasó volverá a pasar; lo que ocurrió volverá a ocurrir: nada hay nuevo bajo el sol”.
El diablo, que tan presente está en la tradición religiosa, tiene especial acto de presencia en la historia de Tobías y Job. Especialmente en la segunda tiene un destacado protagonismo, porque entabla diálogo con Dios, apuesta con Él, resultando siempre perdedor porque la paciencia de Job y su sumisión y aceptación de la voluntad divina han pasado a ser símbolo universal.
El último capítulo del libro alude al profeta Ezequiel, así como a la esperanza en la resurrección de la carne, la vida eterna, profeta que alcanzó fama en la película de Quentin Tarantino Pulp fiction, que resulta un homenaje al personaje bíblico.
Concluyendo
Como reconoce el autor, “la Biblia es mucho más de lo que está en estas páginas, las cuales no tienen en absoluto la pretensión de ser exhaustivas. Al contrario, aspiran más bien a que te animes a leerla entera y a conocer aquellas historias que no se han tratado en este libro y que, sin embargo, son maravillosas”.
Sentada esta premisa, es indudable que el esfuerzo de Aldo Cazzullo por contarnos el libro sagrado en un lenguaje actualizado y con unas dimensiones más acordes con la extensión habitual en las narraciones de hoy, se ve recompensado con el éxito.
El lector se sentirá atrapado por cada una de las aventuras que hallará en estas páginas; quizás, un tanto abrumado por la abundancia de personajes que se suceden con nombres que, siéndonos familiares en muchos casos, no son ampliamente conocidos.
Tal estilo narrativo no impide centrarnos en lo esencial de su mensaje: la relación del hombre con Dios, el Dios de nuestros padres, como reza el título de la obra. Cada personaje y su entorno gira continuamente en la manera en que dialoga con su creador, con su protector, con su cuidador.
En suma, el texto se encuentra redactado en un lenguaje muy asequible, cercano, que justifica el gran éxito cosechado en la patria del autor, Italia. Y, desde luego, resultará una muy amena y atractiva lectura. A lo que ayudará en gran medida la extrapolación que el autor hace de su narración trasladándola a situaciones muy posteriores en el tiempo y que alcanzan, con frecuencia, a nuestros días.
Podemos cerrar con estas palabras de Cazzullo: “La Biblia no es un libro edificante. Ciertamente transmite a menudo valores morales universales; sin embargo, lo hace a través de historias terribles. Historias que pueden ser dolorosas de contar y leer. Además, en la Biblia hay tal cantidad de historias que a veces su lectura se hace densa y difícil de disfrutar para un lector contemporáneo, acostumbrado a la sencillez y la brevedad”.
Índice
Prólogo
1. LA CREACIÓN
La luz y el tiempo
Y la mujer le dio al hombre una vida
Abel y la primera sangre
La vida infinita de Matusalén
El diluvio: matar a todos no sirve de nada
El primer vino y una torre demasiado alta
2. LA FUNDACIÓN
“Serán benditas todas las familias de la tierra”
El Señor llegará como fuego
Sodoma, Gomorra y las hijas de Lot
Agar e Ismael en el desierto
El sacrificio de Isaac
La dulce Rebeca
3. EL HIJO DEL AMOR
Por un plato de lentejas
Una novia velada
El hijo de la mujer amada por Jacob
El que lucha con Dios
José esclavo de los egipcios
El vicio de Onán y la lujuria de Judá
“Acuéstate conmigo”
Siete vacas gordas y siete vacas flacas
“¡Yo soy José, vuestro hermano!”
4. LA LIBERACIÓN
Salvado de las aguas
“Yo soy el que soy”
Las plagas de Egipto
La matanza de los primogénitos
La guerra del Mar Rojo, tres mil años después
El maná del cielo
Los diez mandamientos o, mejor dicho, los nueve
Jesús y Moisés
El Arca de la Alianza
El becerro de oro y los cuernos de Moisés
No comas murciélagos y lleva mascarilla
El jubileo y el chivo expiatorio
5. LA CONQUISTA
El primer censo
Doce exploradores en la tierra prometida
La serpiente de bronce
Baal, el enemigo de Dios
Moisés tampoco entrará en la tierra prometida
“Ven con Josué a luchar en Jericó”
Y Josué detuvo el sol
6. EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS
Trescientos hombres bebieron llevándose el agua a la boca con las manos
La hija de Jefté
El acertijo de Sansón
Las puertas de Gaza
Una historia terrible (que el lector se puede saltar)
Un rey para los hebreos
¿Dónde está el Arca de la Alianza?
Saúl, el más alto
David, el más pequeño
La cabeza de Goliat
La bruja y el espíritu
7. EL TEMPLO
La danza de David delante del Arca
El marido de Betsabé
Una violación en la familia real
El cabello demasiado largo de Absalón
La despedida de David
El juicio de Salomón
El Templo y los templarios
8. LAS MATRIARCAS
La estaca de Yael en la cabeza de Sísara
La mujer ideal: la dulzura de Rut
La fuerza de Judit
Cómo Ester salvó al pueblo judío
La reina sabe cómo hacerse obedecer
Susana les planta cara a sus acosadores
9. AMOR Y MUERTE
“¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres!”
“Porque fuerte como la muerte es el amor”
“Tiempo de guerra, tiempo de paz”
10. EL ÁNGEL Y EL DIABLO
Tobías, el ángel y el perro
El pez milagroso
Asmodeo se va volando a la región de Egipto
La paciencia de Job
Dios apuesta con Satán
El juicio a Dios
11. LA PROFECÍA
Eliseo y Lázaro
El valle de los huesos vivientes
Nota del autor y agradecimientos
Reseñas
El monstruo como condición humana. Antropoceno y colapso de la civilización
Juan Antonio Martínez de la Fe , 08/09/2025
Ficha Técnica
Título: El monstruo como condición humana. Antropoceno y colapso de la civilización
Autor: Adriano Messias
Edita: Punto de Vista Editores, Madrid, 2024
Colección: Historia y Pensamiento
Traducción: José Luis Sansáns
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 314
ISBN: 978-84-127476-4-5
Precio: 24 euros
Antropoceno. Un término que es frecuente encontrar en cualquier ámbito al que dirijamos la mirada. Pero no es sencillo definirlo. La pretensión de situarlo como una nueva era geológica se ha tropezado con la negativa de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas; pero, sin embargo, se ha instalado en el lenguaje habitual de nuestro tiempo.
Sí parece existir consenso en que su comienzo arranca cuando el ser humano empieza a intervenir de manera activa en la casa común, en nuestro planeta tierra. Ahora bien, ese punto de inicio es el campo donde se desarrolla el debate. Y es aquí donde se sitúa este libro de Adriano Messias.
Propone tres pilares de teorización: antropoescenas, el sujeto en el antropoceno y antropotécnicas.
En el primero, antropoescenas, emplea una perspectiva antropológica con introspecciones sobre el origen de la especie humana y sus interferencias en el planeta. En el sujeto en el antropoceno presenta cuestiones relativas a la conformación de la subjetividad en el siglo XXI; mientras que antropotécnicas aborda las relaciones entre la tecnología y el cuerpo humano.
Antropoescenas
Analiza Messias varios aspectos de nuestra realidad: el uso más que frecuente de los selfies; la costumbre creciente de evitar el cara a cara para resolver cuestiones, llevándolas por las vías virtuales; el plantationoceno, es decir, las transformaciones devastadoras provocadas por las plantaciones y la agricultura intensiva y extensiva; etc.
Especial relevancia cobra el momento en que accedimos a la categoría de Homo sapiens, que el autor sitúa en los primeros sonidos que dan lugar al nacimiento del lenguaje y todas sus premisas de aprehensión del simbolismo. Insinúa Messias que esto es lo que realmente nos convierte en humanos. Desde aquí, recorre varios hitos de nuestra especie: el sedentarismo, la agricultura, el cerebro y su relación con el clima, la industria, etc.
Realiza su personal trayectoria de nuestra especie hasta hoy. En ella afirma que estamos sujetos a los caprichos de la evolución natural; que nuestro cerebro ya no necesita crecer tanto para acumular datos; que atravesamos una fase de inercia genética de resistencia a las modificaciones; que las ricas interacciones humanas propician más intensos hibridismos con un mayor intercambio genético. Augura, pues, grandes modificaciones futuras en la especie humana.
El sujeto en el Antropoceno
El autor, en este bloque, no se refiere únicamente a las consecuencias del lado perverso de la cultura para con lo que se suele llamar ecología. Incluye aquí todos los intentos de eliminar al otro, de no tolerar las diferencias culturales o étnicas, de imponer la propia voluntad, coaccionar y reprimir los derechos del otro; de considerar a animales y plantas como meros sujetos de explotación. “En este sentido, el antropoceno es fruto de la pulsión de muerte y, por otro lado, de rasgos altamente perversos que pueden caracterizar a los individuos de nuestra especie”.
En este apartado son recurrentes las citas a Lacan y Freud, principalmente, autores cuya sombra planea continuamente sobre las propuestas que nos ofrece Adriano Messias.
Antropotécnicas
Las dos grandes antropotecnias occidentales tienen que ver con el derecho y la biomedicina. El deseo de inmortalidad va llevando cada vez más a intervenciones biotecnológicas en nuestro organismo. Tema que se trata en las más altas cumbres de personalidades, como se desveló en el reciente encuentro entre Putin y Xi Jinping, recogido por medios de comunicación.
A tal extremo pueden llegar las intervenciones en nuestro cuerpo que, no sin cierta ironía, el autor afirma que “a partir de ahora no pensaremos solo en otras prendas de ropa, sino también en otros cuerpos, en continua interacción con el internet de las cosas y con entornos autoconectados”.
Con base en las tendencias del arte, no faltan en este bloque las alusiones a todo tipo de máquinas: autómatas, robots, androides, ciborgs, drones, clones, hombres-máquina, máquinas bélicas, máquinas sexuales, etc.
Y, acudiendo a la vertiente del derecho, surgen cuestiones de todo tipo. Por ejemplo, quién es el responsable de las acciones de estas figuras, si deben cobrar por trabajar, si existe una clara separación entre humanos y máquinas. En definitiva, la pregunta definitiva que se extiende como una sombra sobre todo el libro: ¿qué significa ser humano? Junto a ella, a esta básica pregunta, abre una gran variedad de cuestiones el autor, suscitada por el arte, la psicología, el derecho, la cultura, etc.
Antropoceno: un punto de no retorno
Tras los pilares básicos en los que apoyaba el autor la estructura de la obra, añade este cuarto capítulo, que se abre con la preocupante pregunta: ¿estamos cerca del fin? Se trata de un importante compendio de todo lo expuesto a lo largo de más de doscientas páginas del libro.
Lo inicia con las siguientes palabras: “En los múltiples enfoques de este libro, he tratado de exponer lo razonable que me parece pensar que el esbozo del Antropoceno se haya producido en los primeros ‘garabatos’ de los albores del lenguaje simbólico, este, a su vez, la impronta especial del Homo sapiens y su agente en los seres y en las cosas”.
Confiesa que no considera aceptable cualquier pseudoteoría alarmista, predicción apocalíptica y postura sensacionalista, mientras desconoce si el Homo sapiens se revigorará en su trayectoria civilizacional eligiendo un camino menos violento y entrando en la sublimación de la pulsión de muerte a favor de la tolerancia, el respeto y la ética.
Igualmente, considera demasiado simplista asociar el antropoceno únicamente con el daño que el ser humano ha causado a la naturaleza. Y no pretende decir que las catástrofes naturales sean instrumentos de ella en venganza por la forma en que la tratamos.
En este proceso del antropoceno, un primer paso ha sido nombrarlo; ahora se trata de medirlo y saber qué hacer con él. Y resume: “el Antropoceno, palabra clave del siglo XXI, comenzó cuando el lenguaje simbólico pasó a habitarnos, cuando la pulsión de muerte nos impulsó a eliminar a los otros en busca de poder, y cuando el sedentarismo engendró un modelo agropastoril al que, muchos siglos después, se sumó lo industrial y lo posindustrial”.
Y culmina su libro así: “Sigo defendiendo que la forma del monstruo está en la estructura de lo humano y en esa frágil red de ilusiones llamada civilización. Cuando hablo de monstruos, me refiero a nosotros”.
Concluyendo
Nos encontramos ante un libro que investiga sobre nosotros. Intenta responder a la cuestión que lo recorre a través de toda la exposición: ¿qué nos hace ser humanos? Porque, una vez que nos reconocemos como Homo sapiens, comienza nuestra interacción, por desgracia no siempre amable, con el otro: otro que abarca no solo a las otras personas con las que convivimos sino, también, a animales, plantas y nuestra casa común, la Tierra, su Naturaleza.
El autor no esconde la influencia que han ejercido en él personas como Lacan y Freud, principalmente, aunque son numerosos los nombres de científicos que se asoman en las páginas de su propuesta.
Ilustra su exposición con recurso a series televisivas, títulos de películas, textos de obras literarias o científicas, aspectos que nos aproximan más a nuestra más reciente actualidad y aligeran la lectura, a veces densa, de una obra de la profundidad de esta.
No es ajena a su exposición, la nacionalidad de Adriano Messias: es brasileño y, pese a que su larga formación ha transcurrido también fuera de sus fronteras patrias, como es el caso de España, Francia o Argentina, abundan en el texto firmas de sus compatriotas y ejemplos vividos en aquel país.
Un libro, en definitiva, muy útil para reflexionar sobre nuestra identidad como seres humanos y la manera en que la desarrollamos en relación con los demás y con la Naturaleza cuyo cuidado tenemos encomendado.
Índice
Prefacio de Gustavo Rick Amaral
Introducción
I. ANTROPOESCENAS
1. Antropoviolaciones bajo la Plaça del Rei
2. El hacedor de selfis
3. Los últimos y los primeros días
4. La cuestión catalana
5. El Antropoceno es (también) una queja
II. EL SUJETO EN EL ANTROPOCENO
6. El desierto de la comunicación humana
7. The walking dead y el destino pulsional de la humanidad
8. ¿De quién es la culpa?: decadencia de la metáfora paterna
9. Norman Bates al diván: una taxidermia sintomatológica de lo contemporáneo
10. Tres miradas sobre la melancolía
11. La literatura fantástica y el joven lector del siglo XXI
12. Zombis, ciborgs y fantasmas
III. ANTROPOTÉCNICAS
13. La invención de lo humano: antropotecnias
14. De los fantasmas en la tecnología hacia la tecnología fantasmagórica
15. Biociborguización: ¿qué cuerpo me pongo?
16. Máquinas célibes en el arte. La seducción por el/del artista
17. Cuando los robots se pongan Dior
18. Los robots humanoides y los problemas de diseño
19. Sloterdijk y la placenta: el hermano que (no) me diste
20. Siempre se nos escapa un gato: el bestiario de Baudelaire
21. Trastornados en el mundo poskafkiano
22. Un tipi para enfrentarse a lo real
IV. ANTROPOCENO: UN PUNTO DE NO RETORNO
23. ¿Estamos cerca del fin?
24. “Ingenuamente culpables”
POST-SCRIPTUM
25. El día que la Tierra se detuvo. Tanatopolítica y antropoceno
Bibliografía
Referencias audiovisuales
Anexo 1: Lista de referencias a animales en Las flores del mal
Anexo 2: Poemas originales de Baudelaire, con nuestras traducciones
Notas
Título: El monstruo como condición humana. Antropoceno y colapso de la civilización
Autor: Adriano Messias
Edita: Punto de Vista Editores, Madrid, 2024
Colección: Historia y Pensamiento
Traducción: José Luis Sansáns
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 314
ISBN: 978-84-127476-4-5
Precio: 24 euros
Antropoceno. Un término que es frecuente encontrar en cualquier ámbito al que dirijamos la mirada. Pero no es sencillo definirlo. La pretensión de situarlo como una nueva era geológica se ha tropezado con la negativa de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas; pero, sin embargo, se ha instalado en el lenguaje habitual de nuestro tiempo.
Sí parece existir consenso en que su comienzo arranca cuando el ser humano empieza a intervenir de manera activa en la casa común, en nuestro planeta tierra. Ahora bien, ese punto de inicio es el campo donde se desarrolla el debate. Y es aquí donde se sitúa este libro de Adriano Messias.
Propone tres pilares de teorización: antropoescenas, el sujeto en el antropoceno y antropotécnicas.
En el primero, antropoescenas, emplea una perspectiva antropológica con introspecciones sobre el origen de la especie humana y sus interferencias en el planeta. En el sujeto en el antropoceno presenta cuestiones relativas a la conformación de la subjetividad en el siglo XXI; mientras que antropotécnicas aborda las relaciones entre la tecnología y el cuerpo humano.
Antropoescenas
Analiza Messias varios aspectos de nuestra realidad: el uso más que frecuente de los selfies; la costumbre creciente de evitar el cara a cara para resolver cuestiones, llevándolas por las vías virtuales; el plantationoceno, es decir, las transformaciones devastadoras provocadas por las plantaciones y la agricultura intensiva y extensiva; etc.
Especial relevancia cobra el momento en que accedimos a la categoría de Homo sapiens, que el autor sitúa en los primeros sonidos que dan lugar al nacimiento del lenguaje y todas sus premisas de aprehensión del simbolismo. Insinúa Messias que esto es lo que realmente nos convierte en humanos. Desde aquí, recorre varios hitos de nuestra especie: el sedentarismo, la agricultura, el cerebro y su relación con el clima, la industria, etc.
Realiza su personal trayectoria de nuestra especie hasta hoy. En ella afirma que estamos sujetos a los caprichos de la evolución natural; que nuestro cerebro ya no necesita crecer tanto para acumular datos; que atravesamos una fase de inercia genética de resistencia a las modificaciones; que las ricas interacciones humanas propician más intensos hibridismos con un mayor intercambio genético. Augura, pues, grandes modificaciones futuras en la especie humana.
El sujeto en el Antropoceno
El autor, en este bloque, no se refiere únicamente a las consecuencias del lado perverso de la cultura para con lo que se suele llamar ecología. Incluye aquí todos los intentos de eliminar al otro, de no tolerar las diferencias culturales o étnicas, de imponer la propia voluntad, coaccionar y reprimir los derechos del otro; de considerar a animales y plantas como meros sujetos de explotación. “En este sentido, el antropoceno es fruto de la pulsión de muerte y, por otro lado, de rasgos altamente perversos que pueden caracterizar a los individuos de nuestra especie”.
En este apartado son recurrentes las citas a Lacan y Freud, principalmente, autores cuya sombra planea continuamente sobre las propuestas que nos ofrece Adriano Messias.
Antropotécnicas
Las dos grandes antropotecnias occidentales tienen que ver con el derecho y la biomedicina. El deseo de inmortalidad va llevando cada vez más a intervenciones biotecnológicas en nuestro organismo. Tema que se trata en las más altas cumbres de personalidades, como se desveló en el reciente encuentro entre Putin y Xi Jinping, recogido por medios de comunicación.
A tal extremo pueden llegar las intervenciones en nuestro cuerpo que, no sin cierta ironía, el autor afirma que “a partir de ahora no pensaremos solo en otras prendas de ropa, sino también en otros cuerpos, en continua interacción con el internet de las cosas y con entornos autoconectados”.
Con base en las tendencias del arte, no faltan en este bloque las alusiones a todo tipo de máquinas: autómatas, robots, androides, ciborgs, drones, clones, hombres-máquina, máquinas bélicas, máquinas sexuales, etc.
Y, acudiendo a la vertiente del derecho, surgen cuestiones de todo tipo. Por ejemplo, quién es el responsable de las acciones de estas figuras, si deben cobrar por trabajar, si existe una clara separación entre humanos y máquinas. En definitiva, la pregunta definitiva que se extiende como una sombra sobre todo el libro: ¿qué significa ser humano? Junto a ella, a esta básica pregunta, abre una gran variedad de cuestiones el autor, suscitada por el arte, la psicología, el derecho, la cultura, etc.
Antropoceno: un punto de no retorno
Tras los pilares básicos en los que apoyaba el autor la estructura de la obra, añade este cuarto capítulo, que se abre con la preocupante pregunta: ¿estamos cerca del fin? Se trata de un importante compendio de todo lo expuesto a lo largo de más de doscientas páginas del libro.
Lo inicia con las siguientes palabras: “En los múltiples enfoques de este libro, he tratado de exponer lo razonable que me parece pensar que el esbozo del Antropoceno se haya producido en los primeros ‘garabatos’ de los albores del lenguaje simbólico, este, a su vez, la impronta especial del Homo sapiens y su agente en los seres y en las cosas”.
Confiesa que no considera aceptable cualquier pseudoteoría alarmista, predicción apocalíptica y postura sensacionalista, mientras desconoce si el Homo sapiens se revigorará en su trayectoria civilizacional eligiendo un camino menos violento y entrando en la sublimación de la pulsión de muerte a favor de la tolerancia, el respeto y la ética.
Igualmente, considera demasiado simplista asociar el antropoceno únicamente con el daño que el ser humano ha causado a la naturaleza. Y no pretende decir que las catástrofes naturales sean instrumentos de ella en venganza por la forma en que la tratamos.
En este proceso del antropoceno, un primer paso ha sido nombrarlo; ahora se trata de medirlo y saber qué hacer con él. Y resume: “el Antropoceno, palabra clave del siglo XXI, comenzó cuando el lenguaje simbólico pasó a habitarnos, cuando la pulsión de muerte nos impulsó a eliminar a los otros en busca de poder, y cuando el sedentarismo engendró un modelo agropastoril al que, muchos siglos después, se sumó lo industrial y lo posindustrial”.
Y culmina su libro así: “Sigo defendiendo que la forma del monstruo está en la estructura de lo humano y en esa frágil red de ilusiones llamada civilización. Cuando hablo de monstruos, me refiero a nosotros”.
Concluyendo
Nos encontramos ante un libro que investiga sobre nosotros. Intenta responder a la cuestión que lo recorre a través de toda la exposición: ¿qué nos hace ser humanos? Porque, una vez que nos reconocemos como Homo sapiens, comienza nuestra interacción, por desgracia no siempre amable, con el otro: otro que abarca no solo a las otras personas con las que convivimos sino, también, a animales, plantas y nuestra casa común, la Tierra, su Naturaleza.
El autor no esconde la influencia que han ejercido en él personas como Lacan y Freud, principalmente, aunque son numerosos los nombres de científicos que se asoman en las páginas de su propuesta.
Ilustra su exposición con recurso a series televisivas, títulos de películas, textos de obras literarias o científicas, aspectos que nos aproximan más a nuestra más reciente actualidad y aligeran la lectura, a veces densa, de una obra de la profundidad de esta.
No es ajena a su exposición, la nacionalidad de Adriano Messias: es brasileño y, pese a que su larga formación ha transcurrido también fuera de sus fronteras patrias, como es el caso de España, Francia o Argentina, abundan en el texto firmas de sus compatriotas y ejemplos vividos en aquel país.
Un libro, en definitiva, muy útil para reflexionar sobre nuestra identidad como seres humanos y la manera en que la desarrollamos en relación con los demás y con la Naturaleza cuyo cuidado tenemos encomendado.
Índice
Prefacio de Gustavo Rick Amaral
Introducción
I. ANTROPOESCENAS
1. Antropoviolaciones bajo la Plaça del Rei
2. El hacedor de selfis
3. Los últimos y los primeros días
4. La cuestión catalana
5. El Antropoceno es (también) una queja
II. EL SUJETO EN EL ANTROPOCENO
6. El desierto de la comunicación humana
7. The walking dead y el destino pulsional de la humanidad
8. ¿De quién es la culpa?: decadencia de la metáfora paterna
9. Norman Bates al diván: una taxidermia sintomatológica de lo contemporáneo
10. Tres miradas sobre la melancolía
11. La literatura fantástica y el joven lector del siglo XXI
12. Zombis, ciborgs y fantasmas
III. ANTROPOTÉCNICAS
13. La invención de lo humano: antropotecnias
14. De los fantasmas en la tecnología hacia la tecnología fantasmagórica
15. Biociborguización: ¿qué cuerpo me pongo?
16. Máquinas célibes en el arte. La seducción por el/del artista
17. Cuando los robots se pongan Dior
18. Los robots humanoides y los problemas de diseño
19. Sloterdijk y la placenta: el hermano que (no) me diste
20. Siempre se nos escapa un gato: el bestiario de Baudelaire
21. Trastornados en el mundo poskafkiano
22. Un tipi para enfrentarse a lo real
IV. ANTROPOCENO: UN PUNTO DE NO RETORNO
23. ¿Estamos cerca del fin?
24. “Ingenuamente culpables”
POST-SCRIPTUM
25. El día que la Tierra se detuvo. Tanatopolítica y antropoceno
Bibliografía
Referencias audiovisuales
Anexo 1: Lista de referencias a animales en Las flores del mal
Anexo 2: Poemas originales de Baudelaire, con nuestras traducciones
Notas
Redacción T21
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850












