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Farmacia y sociedad Juan Antonio Martínez de la Fe , 16/02/2026

Cien años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas


Farmacia y sociedad
Ficha Técnica

Título: Farmacia y sociedad. Cien años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas
Coordinador de la edición: Juan José Laforet Hernández
Edita: Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Las Palmas de Gran Canaria, 2025
Encuadernación: Tapa dura
Número de páginas: 128

Los libros institucionales son generalmente una herramienta de comunicación corporativa que sirve para fortalecer la imagen institucional, presentar la historia y evolución, mostrar proyectos, impacto y resultados, conmemorar aniversarios y servir como material protocolario o de relaciones públicas. Y este libro que presentamos es, inicialmente, un libro institucional. Pero va más allá: además de mostrar aspectos variados de su historia, incide, de manera especial, en la relación e inserción del colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas en la sociedad. Matiz importante.

Porque nuestras farmacias, en su infancia como boticas, hunden sus raíces en los primeros tiempos en que la sociedad insular comienza a estructurarse como tal. El nombre de farmacias y de sus responsables como farmacéuticos son de más reciente cuño. Boticas y boticarios son las denominaciones que figuran en sus registros bautismales.

Boticas y boticarios

No es extraño, pues, que en el siglo XVII figurara un profesional como emprendedor multifuncional: barbero, sangrador, cirujano y boticario. Desde luego, el boticario, como preparador y dispensador de remedios viene de mucho tiempo atrás; pero eso es otra historia. En España, no es hasta el siglo XIX cuando se establece académicamente la profesión farmacéutica; aun así, en 1779 se celebran en La Laguna exámenes de prácticas de boticario; pero en la vida diaria, el proceso de cambio de denominación no sigue las pautas institucionales, sino que se produce un proceso lento; aún hoy día no es raro encontrar a personas en medios rurales y de avanzada edad para quienes es la botica quien les facilita sus medicamentos.
Este libro nos permite acompañar a los primeros profesionales en Las Palmas de Gran Canaria, en Arrecife y en Puerto del Rosario. Y, para ampliar la información, nos facilita bibliografía suficiente para conocer la evolución de la medicina, los boticarios en la época de Viera y Clavijo así como biografías de farmacéuticos españoles.

Estas primeras farmacias no solo facilitaban remedios para los males diagnosticados por los médicos. Eran, también, lugares de reunión, donde se celebraban animadas tertulias, se leía la prensa y se debatía. Incluso, como ocurrió en las tres primeras farmacias capitalinas, que cada uno de ellas, a través de sus profesionales, estaban adscritas a tres diferentes tendencias políticas.

Pioneros

Conocemos así los nombres aquellos pioneros de los centros farmacéuticos que, como se ve, desde aquellos primeros momentos formaron parte íntima de la sociedad, traspasando los estrechos límites de la simple dispensación de medicamentos y preparados medicinales.

El tiempo transcurre, la población aumenta, la sociedad cambia. Y crecen las necesidades relacionadas con la salud de los habitantes de las islas y, así, el número de profesionales de la farmacia se incrementa notablemente. Y, como sucede en otros gremios, surge, casi espontáneamente, la necesidad de crear un colegio profesional que, no solo ayude a los ejercientes en sus cuestiones administrativas sino que, también, colabore con ellos en una constante formación.

El Colegio

Inicialmente, solo nació un único colegio para toda la región, en 1918, con sede en Tenerife; aunque no tardó mucho en percibirse la necesidad de un colegio específico para las islas orientales, dada la importancia de su crecimiento. Así, en 1923 se inician las gestiones que culminan con la aprobación del nuevo colegio en 1925.

De todo esto da cuenta pormenorizada este libro. Luego comienzan los avatares para conseguir un local propio. Inicialmente, lo comparte con el Colegio de Médicos, incluso el teléfono; luego se traslada a la calle San Bernardo y posteriormente a la entonces General Franco, hoy Primero de Mayo. El aumento de los servicios que tiene que prestar, tanto a los profesionales, como a la sociedad hace plantearse el nuevo edificio que hoy ocupa.

No es cuestión menor la elección de sede y su distribución, enfocada siempre en la doble dirección: profesionales y sociedad. No en vano es la casa de los farmacéuticos, el auténtico “yo” de la organización. También en este libro se informa pormenorizadamente sobre los diferentes locales que ocupó la organización colegial.

Pero interesa resaltar el enfoque social de la entidad; el enfoque profesional ya consta en sus propios estatutos y reglamentos. Son abundantes los actos dirigidos a la sociedad que, a lo largo de su ya centenaria existencia celebra el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas. Sus salas han servido de lugar para celebrar conferencias culturales, así como eventos sociales. Ha sido el objeto de uno de los recorridos históricos que celebra la ciudad periódicamente, haciendo estaciones en las ubicaciones de las primeras farmacias abiertas en la isla; y, en la publicación de su Boletín, junto a las informaciones científicas y profesionales, no faltan artículos que superan el campo de su actividad para ofrecer útiles orientaciones a la ciudadanía: la situación de la vivienda, la alimentación, la creación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la facultad de Bellas Artes, los canarios en la historia o una composición en homenaje al Guiniguada, así como notas sobre fitoterapia y la autonomía regional. Sin olvidar convenios suscritos con otros organismos, como la Junta de Cronistas Oficiales. No vive el Colegio de espaldas a las preocupaciones de la sociedad.

No faltan, como no podía ser de otra forma, la cita de los primeros establecimientos de farmacia en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, con referencia de los primeros profesionales que allí se instalaron.

Otro aspecto de interés que se entrelee en la obra es la decidida vocación de los farmacéuticos a colaborar con los organismos oficiales de sanidad y otros colegios relacionados con la salud de la ciudadanía. Hay campos en los que su actividad, además de la cercanía, puede ayudar a aliviar las cargadas consultas de los médicos, entre otras cosas.

Es necesario recordar aquí, como recoge este libro, la importante aportación de la farmacéutica Elisa Álvarez Obaya, descubridora del fraude del metílico que tantas vidas segara en la década de los sesenta del pasado siglo. Su descubrimiento salvó de la muerte a habitantes, no solo de las islas, sino de todo el país, al provenir de unas bodegas instaladas en territorio peninsular.

Concluyendo

No podemos olvidar que se trata de un libro institucional, con lo que tanto su presentación como su contenido se dirigen fundamentalmente a la finalidad para la que se crean tales publicaciones. Pero, en este caso, hay aspectos a destacar que amplían generosamente los límites habituales en este tipo de obras.

Por una parte, encontramos una inmersión en lo que es la historia pequeña de unas localidades: Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife y Puerto del Rosario. A través de ella, podemos profundizar en el conocimiento de la realidad social de estas ciudades a través de la fundación y desarrollo de sus establecimientos farmacéuticos, pues nos aportan información sobre el estado, más que de la sanidad en sí, de las posibilidades y medios con que contaban aquellos habitantes para acceder a ella. Sin dejar de lado, en muchos casos, su actividad como punto de encuentro y socialización de los vecinos.

También accedemos a conocer a los pioneros de la profesión y su aportación a la vida comunitaria.

Finalmente, se destaca la implicación del Colegio de Farmacéuticos en la actividad social y cultural del entorno en que desarrolla su actividad.

Evidentemente, para el no profesional de la farmacia algunos apartados del libro pueden no despertar tanto interés, tratándose asuntos propios de su organización y problemática. Pero para Ecualquier personas interesada en el resto de temas, resulta una grata lectura, tanto por su cuidada redacción como por la exquisita composición y presentación de las páginas que contiene.

Índice

Saludo institucional, por María Loreto Gómez Guedes
1. Precedentes de boticas en Gran Canaria
2. Farmacia y sociedad en Gran Canaria
3. Los primeros años del Colegio. 1925-1936
4. Las primeras mujeres farmacéuticas colegiadas
5. El Colegio, repercusión pública a partir de 1940
6. Los cronistas oficiales en el 90 aniversario
7. Farmacias centenarias en Arrecife
8. La primera farmacia de Fuerteventura. 1948
9. Las sedes sociales del Colegio
10. Farmacia y farmacéuticos de otros tiempos, vista por sus protagonistas


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16/02/2026 Comentarios

Reseñas

El temor de morir Juan Antonio Martínez de la Fe , 15/01/2026
El temor de morir
Ficha Técnica

Título: El temor de morir
Autor: Juan-Manuel García Ramos
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Colección: Mercurio
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 98
ISBN: 979-13-87704-85-8
Precio: 10,40 euros

“Templo de verdad es el que miras, no desoigas la voz con que te advierte que todo es ilusión menos la muerte”. Texto que recibe al visitante que se acerca al cementerio municipal de Las Palmas de Gran Canaria, en Vegueta. Esa es la realidad aunque vivamos de espaldas a ella.

Y a esta realidad se acerca Juan-Manuel García Ramos en una obra cuyo título despierta diversas cuestiones sobre su significado. ¿Es un tratado religioso, metafísico, antropológico, …? Lo cierto es que se trata de una reflexión personal que puede abarcar todos estos aspectos.

Desde luego, ya en la Introducción nos habla de ese temor generalizado a enfrentarnos con el último acto de nuestra vida y, quizás, el primero de otra realidad. Afirma que la creación de las religiones responde a la necesidad de mitigar ese temor, ese miedo a morir.

Experiencias cercanas a la muerte

Sin embargo, a su juicio, ninguna religión ha conseguido satisfacer esa necesidad. Pero tampoco la ciencia es ajena a ese objetivo, al menos la ciencia concebida en generoso sentido; hasta ahora, la mayor aproximación a ese nuevo momento tras el óbito, lo ofrecen las llamadas experiencias cercanas a la muerte, algunos de cuyos analistas se columpian entre la física y la metafísica, aventura siempre peligrosa y, tal vez, engañosa.

Por la obra circulan personajes que han alimentado las lecturas y reflexiones del autor. Por supuesto, el doctor Sans Segarra, Alain e, incluso, Sócrates cuya influencia afirma reconocer en el Nuevo Testamento.

Supraconciencia

García Ramos va más allá de las experiencias cercanas a la muerte: nos abre las puertas hacia una supraconciencia que presenta novedosas ramificaciones, como las premoniciones (narra el caso de su abuelo, el zahorí del Valbanera, que previó el naufragio trágico de este navío) o la existencia del amor, más allá de la muerte, cuando la presencia del ausente ser amado es constante manteniendo el vínculo que unió a la pareja en vida.

Tras una rápida ojeada a los deseos cumplidos de que alguien se muera, nos traslada el autor al hecho de comerciar con la muerte, con incursión en Cien años de soledad, cuando Amaranta Buendía trata con ella: “Tanto Amaranta como Melquiades no sienten temor alguno ante la inmediatez de sus muertes. Solo se dedican a administrar esa marcha con meticulosidad oficinesca”.

Vida después de la vida

La creencia en una vida tras la muerte no es nada novedosa, como lo demuestran los ritos y procedimientos funerarios ya conocidos en diferentes momentos de la historia, como es el caso de la momificación, que “viene a demostrar los esfuerzos de muchas culturas por no considerar la muerte como un fin definitivo de la existencia de sus miembros y para idear supervivencias que alivien el temor de morir con el que otras sociedades se enfrentan y padecen”.

Recomienda, como hace a lo largo de esta deliciosa obra, la lectura de alguna novela y, ahora, le toca el turno a Lincoln en el bardo, de Georges Saunders, en la que se narra magistralmente la no aceptación por parte de Abraham Lincoln de la muerte de su hijo motivada por unas fiebres tifoideas. Tema que tiene continuación en el capítulo El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor. Se agavillan en él diferentes obras de la literatura universal sobre la innegable relación entre padres e hijos cuando la muerte obliga a una separación física.

¿Inmortalidad?

¿Y qué decir de la inmortalidad? Nos recuerda las palabras de Borges cuando provocaba diciendo a sus interlocutores que peor que desearle a uno la muerte era desearle la inmortalidad. Desde luego, su escrito El inmortal, incluido en su ahora sí inmortal El Aleph, figura como uno de los más macabros en relación con la posibilidad de una supravivencia eterna al estilo de muchas creencias, especialmente orientales.

Lo que actualmente está sobre la mesa es lo relacionado con el transhumanismo, la posibilidad de prolongar la vida mediante el uso de la tecnología cada vez más avanzada. El miedo a morir nos lleva a intentar superar nuestro tiempo como vivientes con el horizonte de alcanzar, prácticamente, una vida casi sin límite. Las reflexiones de Viktor E. Frankl y Mircea Eliade que nos aporta García Ramos son una invitación a acercarnos a este asunto que merecen una especial atención; se cierran con la cita de Karen Blixen: “Mientras la ciencia médica no nos asegure seguir entre los vivos de este mundo, resignémonos a compartir la experiencia de la muerte sosegada de Sócrates, tan bien recuperada por las palabras de Blixen imaginada por Lawrence Durrel”.

Réquiems

Y, junto a la literatura, la música. Mozart, Fauré, Brahms, Berlioz, Tomás Luis de Victoria… Sus réquiems pretenden ser un lenitivo para nuestro dolor por lo que nos hace sufrir por la partida de alguien querido.

En el capítulo que titula Ensayo final, García Ramos resume magistralmente el contenido de su ensayo. Nos queda, tras el tránsito final, “una irradiación de energía”, una supraconciencia o conciencia sutil en el ámbito cósmico; “una energía que nos permite una comunicación recíproca con ese ser desaparecido de nuestra vecindad física”.

El final es, cuando menos, consolador, en palabras, de Juan-Manuel García Ramos: “nada nos impedirá seguir creyendo que no desaparecemos del todo cuando morimos y que quedamos en un suspenso dialogante que muchas personas han podido comprobar y transmitirnos”.

Concluyendo

Es este un libro delicioso. En un estilo muy cuidado y cercano, el autor nos lleva de la mano, una mano muy afectuosa, por un recorrido acerca de la muerte según la visión y experiencias de personas y autores que han abordado el tema desde diferentes perspectivas.

Su reflexión personal se va perfilando a lo largo de las páginas, para desembocar en las palabras recogidas más arriba. Una reflexión que no es gratuita, sino que cuenta con el apoyo de las brillantes mentes que cita.

Si algo hay que decir para concluir es que el lector, cuando pasa la última página, seguramente comente que siente la pena de que el libro se haya terminado, que es muy corto; tal es el excelente sabor de boca que nos deja.

Índice

I.
Introducción

II.
El viaje y la muerte
Desear la muerte de alguien y que se cumpla
La muerte gestionada
Preservar el cuerpo tras la muerte
Lincoln en el bardo
El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor
El bardo de Saunders y la Comala de Rulfo
La terrible inmortalidad
La búsqueda de la inmortalidad física
“He cenado con Sócrates”
Réquiems
Ensayo final

Índice onomástico

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15/01/2026 Comentarios

Reseñas

Transhumanismo integral Juan Antonio Martínez de la Fe , 01/01/2026

En torno al deseo de vivir para siempre


Transhumanismo integral
Ficha Técnica

Título: Transhumanismo integral. En torno al deseo de vivir para siempre
Autor: Ricardo Mejía Fernández
Edita: Ediciones Encuentro, Madrid, 2025
Prólogo: Mario Iceta Gavicagogeascoa
Colección: Nuevo Ensayo
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-1339-218-9
Precio: 24 euros

En una última visita de Vladimir Putin a su homólogo norteamericano Donald Trump, ambos fueron pillados en una conversación sobre superar con creces los cien años de vida. Y no son pocos los artículos que comentan el exponencial incremento de la esperanza de vida de mujeres y hombres.

Estos ejemplos tienen mucho que ver con lo que se viene denominando transhumanismo. No se trata de un concepto biunívoco: hay varios modos de definirlo y, sobre todo, de matizarlo, ya que son muchas las perspectivas desde las que analizarlo.

Para los efectos de esta obra y entre las varias explicaciones que el autor ofrece del término, podemos utilizar la que ofrece el arzobispo de Burgos y prologuista del libro, Mario Iceta Gavicagogeascoa: “la necesidad moral de mejorar las capacidades del hombre y superar sus límites, incluida la muerte, por medio del desarrollo, sin trabas naturales ni éticas, de las ciencias y tecnologías emergentes”, entre las que cita la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, las tecnologías de la información, la IA, las neurociencias, la genética, etc.

Para abordar temas como este del transhumanismo, como en todo lo que es opinable, se parte siempre de la postura del autor, que trata de conducir al lector a la aceptación de sus propuestas. Ricardo Mejía no oculta la base de la que parte. Lo hace desde el principio: no hay más que mirar el cargo del prologuista, arzobispo de Burgos; por su parte, es sacerdote diocesano; eso sí: bien pertrechado con un extraordinario currículo académico.

Reiteradamente y con distintas afirmaciones, Mejía va exponiendo los objetivos que se propuso al redactar su texto. Algunas de ellas: “En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él”; “además de intentar esbozar un transhumanismo diferente que arroje luz crítica al mayoritariamente presente, quiero, más bien, establecer puentes en vez de fosos tanto hacia muchas de las legítimas aspiraciones de este reciente movimiento, como hacia el humanismo occidental que toma como contrapunto”.

Transhumanismo integral

El autor enfrenta su transhumanismo integral con el que denomina transhumanismo parcial. Por parcial entiende todo aquel transhumanismo que busca, como el integral, la mejora del ser humano, especialmente a través de diferentes técnicas, pero que no tiene en cuenta la esencia de lo que es ser “ser humano”, que está abierto a la trascendencia. Al no tener en cuenta esta dimensión que se presupone en el homo sapiens, carece de limitaciones.

Así las cosas, surge el temor de que, con tantas modificaciones y perfeccionamientos, se deje de ser humano para dar paso, quizás, a una nueva especie caracterizada por seres superiores creados a la carta y que se caracterizará por no se accesible a toda persona sino a aquellos que tengan posibilidades de acceder a tal grado de perfección.

No supone esto que el autor se oponga a la aplicación de estas modernas técnicas. Muy al contrario: piensa que esto entra dentro de la definición de hombre, que no solo es sapiens, sino que en su esencia figura la tejne. Es más: el libro se enfrenta a los tecnófobos que huyen de todas estas posibilidades que nos ofrecen las actuales ciencias.

Lo dice claramente el autor: “esta obra, por su parte, se encuentra a caballo entre la fenomenología y la antropología emprendiendo una revisión tanto del humanismo occidental, como de la reflexión sobre la tecnología de los últimos decenios”.

Pars destruens y pars construens

El libro se estructura en dos partes diferenciadas. Denomina Mejía pars destruens a la primera; en ella, presenta la idea del transhumanismo integral en medio de una gran diversidad de propuestas; analiza el deseo irrefrenable de vivir, la búsqueda del éxito a toda costa, la maquinización de la persona humana, el eugenesenismo como distintivo transhumanista a revisar de raíz, así como el transhumanismo “en tanto que consecuencia del proceso de secularización de las tecnociencias actuales”.

Pars construens es el título de la segunda parte de la obra, que se presenta con un lenguaje más positivo y propositivo, aunque no por ello ingenuo. Así, explica por qué considera al transhumanismo integral un enfoque interpretativamente antropológico, poniendo en el centro a la persona en tanto que digna y trascendente; plantea la posibilidad de una nueva y novedosa perspectiva que sintonice los puntos cruciales con la antropología trascendental; un trasfondo ético sustenta la pregunta por la imperiosa necesidad de mejorar al hombre con un diferente tipo de tecnologías humanas, las únicas congruentes para con la persona. Finalmente, Mejía propone las bases para una mejora integral no eugenésica de la persona con la que se cuide responsablemente la integridad de la vida humana.

Como corresponde a un autor con la cualificación extraordinaria que lo respalda, manifiesta expresamente que “esta obra consiste en el intento de proponer un enfoque diferente, en vez de imponerlo”, porque el transhumanismo integral no es la alternativa final, perfecta y obligatoria a todo tipo de transhumanismo, sino, simplemente, otra manera de interpretar tan pluriforme movimiento.

Una manera en la que el homo sapiens es también homo technicus et amoris, abierto al otro y al Otro, que ha de cuidar tanto de sí mismo como de las instituciones sociales y políticas, así como de la Oikos o casa común que todos compartimos.

Concluyendo

Teniendo en cuenta la postura filosófica de la que parte el autor, este libro nos ofrece una muy bien argumentada propuesta para su transhumanismo integral. La abundancia de citas, lo detallado de las exposiciones, los argumentos aportados en apoyo a sus planteamientos hacen que la obra se constituya como un texto sólido y bien construido.

Evidentemente, su contenido abarca mayores aportaciones a las aquí comentadas en esta rápida reseña. Su empeño de defender la esencia de lo que es ser humano es lo que justifica su texto y su reflexión que, por otra parte, es de gran interés desde los puntos de vista de la filosofía y de la antropología, haciendo de su propuesta una destacada aportación que invita a la reflexión. Desde luego, muy recomendable su lectura.

El estilo empleado por Ricardo Mejía es accesible y claro y la argumentación aportada está muy apropiadamente hilvanada y desarrollada.

La estructura de la obra es muy coherente, como se puede apreciar en el índice de su contenido y el desarrollo de contenido es muy pedagógico, por lo que seguir su discurrir no presenta dificultad.

Eso sí: es una lástima que abunden los errores tipográficos más allá de los que serían lo aceptable en un libro de estas dimensiones; tales errores, unidos a un desafortunado uso de los signos de puntuación, constituyen traspiés lectivos que hay que superar para lograr la acertada comprensión del texto.

Pero estos detalles no empañan los notables aciertos de esta más que interesante aportación al tan actual como debatido tema del transhumanismo.

Índice

Prólogo
Introducción

PRIMERA PARTE. ELEMENTOS CRÍTICOS DEL TRANSHUMANISMO
I. Por un auténtico transhumanismo
La crisis del humanismo occidental y la revolución tecnocientífica: signos de los tiempos de la época transhumanista
Las variedades del transhumanismo
En vez del humano transitorio, un humanismo integral abierto a lo real

II. El deseo de vivir

III. La amenaza del fracaso

IV. El hombre-máquina
La vigencia del pensamiento de La Metrie

V. Más allá de la eugenesia
La eugenesia, como el propio transhumanismo, no es neutral
Vulnerabilidad y deseo abisal: posibilidad y plenitud del ser humano
Ingenuidad y fuerza retórica de la eugenesia transhumanista
A vueltas con la viricultura

VI. Una fe ultrasecularista
Tipologías de creencias en la secularidad
Invertir la fe ultrasecularista
¿Una creencia verdaderamente secular?

SEGUNDA PARTE. EL RETO DE UN NUEVO TRANSHUMANISMO
VII, El transhumanismo integral: un enfoque antropológico
El transhumanismo integral: una reforma del humanismo tecnológicamente ilustrada
El paradigma de la complejidad
Sapiens technicus y tecnofilia crítica

VIII. Un transhumanismo de la persona
El personalismo integral contra el epifenomenismo reduccionista
La centralidad de la persona
La dignidad y la trascendencia de la persona humana

IX. ¿Un transhumanismo trascendental?
Transhumanismo trascendental y superación del monismo
Una trascendentalidad no truncada

X. El imperativo tecnocientífico
La desmitificación del progreso y el estereotipo maniqueo
Metafísica bárbara y antropofagia tecnológica
La técnica como forma efectiva de amar y el novum trascendental

XI. Tecnologías humanas

XII. La viricultura: hacia la mejora integral de la persona
Las bases galtianas de la viricultura transhumanista
El aspecto biológico: el cuidado y la mejora del bíos
El aspecto sociopolítico: el cuidado y la mejora de los otros en la polis
El aspecto ecológico y económico: el cuidado y la mejora del Oikos
El aspecto espiritual y cultural: el cuidado y la mejora de sí

Conclusión
Bibliografía

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01/01/2026 Comentarios

Reseñas

Hilda, Mireya... María. 1900-19XX. (Y otros teldesianos) Juan Antonio Martínez de la Fe , 28/11/2025
Hilda, Mireya... María. 1900-19XX.  (Y otros teldesianos)
Ficha Técnica

Título: Hilda, Mireya … María. 1900-19XX. Y otros ____ teldesianos
Autor: Victoriano Santana Sanjurjo
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 220
ISBN: 979-13-87704-71-1
Precio: 15,60 euros

Quizás, lo más apropiado para acercarnos a esta obra sea hacerlo con el autor, Victoriano Santana Sanjurjo. Porque el libro es fruto de una serie de pulsiones que le llevan a profundizar en los temas; y lo de profundizar no es una metáfora: llega hasta el fondo de sus investigaciones que pueden considerarse, si no exhaustivas, a fin de no pecar de infalibles, sí muy aproximadas a ese grado.

El rigor investigador, la metodología de su trabajo, son atributos ya conocidos por cuantos seguimos sus publicaciones. Y en este libro que ahora comentamos no hallamos una excepción. Los distintos apartados que aborda son sometidos a un minucioso examen, a una amplísima consulta de las más variadas fuentes a fin de no dejar resquicio alguno que pudiera esconder algún dato por mínimo que resulte.

El estilo de Victoriano Santana Sanjurjo es, también, muy personal. Hay que acercarse a sus textos casi leyendo en voz alta, a fin de poder alcanzar todas las matizaciones que encierran sus signos de puntuación, los diferentes usos de tipografías y todos los recursos que ofrecen las técnicas reprográficas.

Porque no pretende el autor que quien recorra las páginas de sus obras permanezca inactivo, expectante ante todo lo que le está contando. Muy al contrario: establece un diálogo con el lector, que se siente interpelado por sus invitaciones, sus preguntas, sus admiraciones. Habla Santana Sanjurjo directamente a la persona, como si se tratara de un auditorio en el que el único presente fuera quien atiende a la exposición del contenido de su libro.

Otra característica de los textos de Santana Sanjurjo es su continua referencia a otros escritores, tanto clásicos como contemporáneos, aportando líneas de sabiduría y de apoyo a sus personales propuestas. Es, en definitiva, una muestra de la amplitud de sus conocimientos, frutos de muy variadas y selectas lecturas e investigaciones, llevadas, en este último caso, hasta los límites de la exhaustividad.

Liber librorum

Dicho esto del autor, a modo de marco referencial, vengamos al texto que nos ocupa. Más que un libro, se trata de un liber librorum, libro de libros, pues su contenido recoge aportaciones diferentes; eso sí: todas con un leitmotiv, la ciudad de Telde. Una urbe cuyas calles han sido recorridas por Victoriano Santana, dejando en ellas trazos dejados por sus infantiles idas y venidas al colegio, las juveniles al instituto y luego, ya universitario, como promotor y partícipe de muchas y variadas actividades culturales.

Varios neologismos surgen de su afecto profundo por Telde: teldesionar, que agavilla acepciones variadas relacionadas con la ciudad de sus cariños, que nos sirve de ejemplo.

Misterio trinitario

El primero de los bloques abordados en la obra es el que le da título: Hilda, Mireya … María. Figura misteriosa con regusto a misterio trinitario: tres personajes distintos y, al parecer, una sola persona verdadera.

En un primer tramo, se recorre la biografía de María del Jesús Suárez López, nacida en Telde en 1900. Asistimos a un pormenorizado periplo por sus primeros estudios y su acceso a la carrera de magisterio en la Escuela Normal.

El segundo tramo abre la puerta a Hilda Zudán, supuesta personalidad de esta misteriosa mujer. Se extiende de 1921 a 1934. Hilda Zudán es un pseudónimo con el que se integró en la Escuela Lírica de Telde, en la que figuran Julián y Saulo Torón Navarro, Montiano Placeres Torón, Fernando González Rodríguez, Luis Báez Mayor y Patricio Pérez Moreno. Aquí el autor recoge la producción poética de Hilda en la prensa especialmente de las islas. Alude, también, a su acceso a los estudios para conseguir la licenciatura en Filosofía y Letras.

El tercer tramo (1925-1930) aborda la posible coincidencia de nuestro trinitario personaje con Mireya Suárez, autora de un único libro, La novela picaresca y el pícaro en la literatura española, del que procura su difusión mediante el envío de ejemplares a la prensa; una prensa que se hace eco de la publicación.

Finalmente, el último tramo produce el retorno de la escritora a su nombre, María del Jesús Suárez López, ya residente fuera de las islas y cuya muerte ha pasado desapercibida, sugiriéndose que, quizás, falleciera en el extranjero.

Victoriano Santana le habría planteado a la escritora, sobre todo, dos cuestiones envueltas en el misterio: “¿cuál es el origen o la explicación de su seudónimo?; la segunda, ¿por qué desapareció como escritora en 1924, cuatro años después de haber comenzado a mostrar sus composiciones al público?” Y así, entre interrogantes, cierra esta incursión en la vida y obra de Hilda-Mireya-María y deja abierta la posibilidad de encontrar, en posteriores investigaciones, la forma de rellenar los huecos misteriosos de esta historia.

Poetas teldenses

El segundo bloque del libro se dedica a tres poetas, cómo no, teldenses: Saulo Torón, Montiano Placeres y Fernando González. Se trata de un texto con el que el autor satisface una deuda contraída con una primera versión, de la que no quedó satisfecho.

En primer lugar, ocupa la escena Saulo Torón, del que destaca, sobre todo, dos aspectos: la singular noción que tuvo del mar y, por otro lado, su amistad con Alonso Quesada y Tomás Morales. También resalta tres obras del poeta muy representativas de su quehacer: Las monedas de cobre, El caracol encantado y Canciones de la orilla. No deja atrás un cuarto libro, más tardío: Frente al muro.

Le sigue Montiano Placeres, sobrino del anterior, cuya producción poética estuvo muy dispersa, quizás debido a las varias actividades profesionales y políticas que desarrolló. Algunos de sus poemas fueron recogidos en el libro El remanso de las horas, al que el autor dedica exactos y afortunados comentarios. Pero si algo destaca Santana Sanjurjo del personaje no es precisamente su contribución literaria a Telde, sino “su desmedido afán por dar a nuestra ciudad una línea cultural continua, plural, estable y de clara tendencia expansiva, el verdadero logro de este intelectual”.

Sin embargo, el autor muestra sus preferencias por el tercero de los poetas teldenses de los que se ocupa: Fernando González. De él ofrece un itinerario cronológico, en el que destaca su primer libro, Canciones del alba. Luego, recorre su periplo vital, señalando las publicaciones que llevó a cabo hasta su muerte, acaecida en Valencia en junio de 1972.

Telde en el corazón

Cuando Victoriano Santana habla de Soltadas … se está refiriendo a la serie de libros que, con idéntico título, viene publicando. Aquí trae algunos de esos textos con una idea que goza de un neologismo: para que teldesionaran “un poquito con otros colegas con los que mantienen vínculos”.

Una primera referencia se dedica a un ciclo de conferencias centrado en la literatura de Canarias que se ha hecho y se hace, cómo no, en Telde. Este ciclo se fundamenta en cuatro pilares: precisar, ampliar, difundir y homenajear. De este ciclo, que el autor comenta y desarrolla, nos detenemos en una propuesta muy sugestiva: la creación de una Biblioteca de Autores Teldenses. Desde luego, mimbres para tramar esta biblioteca no faltan.

La emisión de un programa radiofónico denominado Ínsula Barataria dio origen a una revista de corta vida pero de larga existencia: Cuadernos de la Ínsula Barataria. Revista independiente de artes, ciencias y pensamiento. Órgano de expresión escrita del programa radiofónico Ínsula Barataria que se emite en Canal Telde (FM 106.2), todos los miércoles, de 22.00 a 00.00 horas. Larga cabecera pero no tanto como los ánimos de quienes la llevaron a cabo y de cuyo contenido Santana Sanjurjo da cumplida cuenta en este libro.

Mención especial merece el espacio que dedica el autor a Telde … palabras en el tiempo, una muestra, entre otras cosas y especialmente, bibliográfica para dejar público testimonio de la labor editorial de la ciudad y de sus hijos, enriquecida con documentos fotos, aparejos de escritores, etc.

El libro se cierra con Soslayo, obra teatral de ficción, ambientada en el período comprendido entre 1482 y 1483, y que alude a los hechos acontecidos esos años en Gran Canaria y que, aunque no documento histórico, sí útil para conocer y entender lo ocurrido en la isla.

Concluyendo

Lógicamente, este libro presenta diferentes modos de ser leído. Apartados hay que permiten una lectura fluida y continuada, mientras que otros constituyen un excelente referente para abordar y profundizar temas, merced a la minuciosa recopilación de datos; este último caso será un verdadero deleite para investigadores en busca de exhaustiva información.

Por otro lado, abundan las notas a pie de página; aquí no entorpecen la lectura, sino que amplían el contenido del punto desde el que son llamadas; algunas son extensas y muy necesarias para la cabal comprensión del texto que explican.

Ya se ha comentado el estilo de Victoriano Santana Sanjurjo, así que nada que añadir a lo ya expuesto: el lector disfrutará con su manera cercana, dialogante, de expresarse. De lo que no cabe duda es de que cualquier persona interesada por la ciudad de Telde y de quienes nacieron en ella, tienen que añadir este título al ya amplio y sustancioso repertorio bibliográfico que existe sobre ella.

Anotar finalmente que, fiel a su tradición, el necesario y completo Índice onomástico está ordenado alfabéticamente siguiendo el orden de los nombres, no del apellido.

Índice

I. HILDA, MIREYA … MARÍA, ALGO ES TODO CUANDO NADA HAY
Tramo I: 1900-1920. María
Tramo II: 1921.1924. Hilda
Tramo III: 1925-1930. Mireya
Tramo IV: María

II. Y OTROS _____ TELDESIANOS
II.1. Tres poetas teldenses
Saulo Torón Navarro
Montiano Placeres Torón
Fernando González Rodríguez
Laureles de la plaza de San Juan
II.2. De Soltadas
* Para una historia teldense de la literatura canaria [I.I2]
* Perenne San Gregorio [I.20]
* Librorum prima civitas et sedes [II.12]
* 35 años de un instante: C.P. León y Castillo, 1987-2022 [III.24]
II.3. Barataria teldesiana
Cuadernos de la Ínsula Barataria
Smarchi Chachi
Librería-Papelería La Papelina
Copla española

Telde… palabras en el tiempo
“En Gando arribó la puerta”
II4. Soslayo
Primer acto
Segundo acto
Tercer acto

Índice onomástico


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28/11/2025 Comentarios

Reseñas

La mente de los justos (The righteous mind) Juan Antonio Martínez de la Fe , 17/11/2025

Por qué la política y la religión dividen a la gente sensata


La mente de los justos (The righteous mind)
Ficha Técnica

Título: La mente de los justos (The righteous mind)
Autor: Jonathan Haidt
Edita: Ediciones Deusto, Barcelona, 7ª edición 2022
Traducción: Antonio García Maldonado
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 490
ISBN: 978-84-234-3009-3
Precio: 21,95 euros

“Este libro trata sobre por qué nos cuesta tanto llevarnos bien”. Con esta frase, incluida en la Introducción, el autor despeja cualquier duda sobre el objetivo del libro. Nos lleva por un recorrido por la naturaleza humana y la historia desde la perspectiva de la psicología moral. Sí, moral, porque para Haidt, la moralidad es nuestra extraordinaria capacidad que ha hecho posible la civilización.

¿Dónde se expresa mejor la psicología moral subyacente? En la política y en la religión. Por eso, el autor tratará de “drenar algo del calor, la ira y la división que generan estos temas y reemplazarlos con una mezcla de asombro, sorpresa y curiosidad”.

Considera Haidt que nuestra mente, así como está diseñada para crear lenguaje, sexualidad, música y otras muchas cosas, también lo está para “crear” moral, de ahí que piensa que nuestra naturaleza humana no es solo intrínsecamente moral, sino que también lo es moralista, crítica y sentenciosa. De ahí que pretenda transmitirnos que la obsesión con la rectitud es lo normal de nuestra condición, algo característico de nuestro diseño evolutivo.

Por eso, a diferencia de otros animales, hemos producido grandes grupos cooperativos, tribus, naciones sin necesidad de estar todos unidos por lazos de parentesco, aunque, a la vista de la experiencia, tales grupos están condenados a conflictos morales.

Juicio espontáneo

El libro consta de tres partes, escalonadas, que justifican las propuestas del autor. La primera gira en torno al principio siguiente: la intuición viene primero, el razonamiento estratégico después. Esto quiere decir que las intuiciones morales surgen espontáneamente, de manera automática, antes de que cualquier razonamiento moral haya empezado, siquiera, a formarse.

El razonamiento estratégico viene a continuación. Y lo hace, fundamentalmente, no de manera objetiva sino, más bien, para tratar de justificar el juicio moral emitido automáticamente.

Fundamentos morales

El principio que rige la segunda parte es: hay más en la moralidad que solo perjuicio y justicia. Para desarrollar esta idea, Haidt nos ofrece una serie de elementos que activan nuestro juicio moral, concretamente lo hace con seis. Se proponía cinco inicialmente, aunque, al final, añadió un sexto.

Para estos fundamentos que activan una respuesta nuestra, el autor parte de la base de que, en el cerebro, puede haber rasgos innatos, sin tener una configuración previa y sin que sean universales.

El primer fundamento es del cuidado/daño, como, por ejemplo, la reacción ante la cara de nuestros hijos o, en general, de los niños, o cuando vemos un maltrato a persona o animal.

Nos propone, también, el fundamento equidad/engaño. Los detonadores de estos módulos son los actos de cooperación o de egoísmo que nos muestran los demás. Lógicamente, sentimos placer, simpatía, amistad, … cuando las personas nos dan señales de que podemos confiar en que nos corresponderán, mientras que, por el contrario, nos enoja cuando intentan engañarnos o aprovecharse de nosotros.

Se da, también, el fundamento de la lealtad/traición. Se trata de la respuesta adaptativa que nos legaron los antepasados de formar y mantener coaliciones que pudieran librarlos de los desafíos y ataques de grupos rivales; reaccionamos ante las señales que nos indiquen quién es un jugador en equipo o, por el contrario, un traidor.

Fundamento de la autoridad subversión. Fundamento complejo, pues debe mirar en dos direcciones: los superiores y los subordinados. ¿Cuáles serían sus detonantes? Pues los actos que se interpretan como obediencia y su contrario, respeto y su falta de respeto, sumisión o rebelión en relación con las autoridades consideradas legítimas, etc.

El quinto fundamento sería el de la santidad/degradación. Lo que impulsó la evolución del fundamento de la santidad fue la necesidad de evitar patógenos, parásitos y demás amenazas que se propagan por contacto físico o proximidad, mientras que la degradación conduce al asco. Los detonantes serían, en este caso, olores, vistas u otros patrones sensoriales que predigan la presencia de esas posibles amenazas en objetos o personas. Aquí tendría cabida la aporofobia o el rechazo de los inmigrantes.

Finalmente, el autor añadió el fundamento libertad/opresión, muy claro en su concepción.

Somos grupales

La tercera parte de la obra gira en torno al principio “la moralidad une y ciega”. Nuestra naturaleza nos permite ser profundamente altruistas, pero, por lo general, solo un altruismo dirigido a los miembros de nuestro grupo. “Somos egoístas y somos grupales”.

Evidentemente, aquí cobran especial relevancia la política y la religión. Como afirma Haidt, “no creo que podamos entender la moralidad, la política o la religión hasta que tengamos una buena imagen del gregarismo humano y sus orígenes”. Defiende el autor la importancia de la selección grupal en el proceso evolutivo del hombre, opinión que es controvertida entre los teóricos evolutivos.

Se inclina Heidt por creer que la moral es (en parte) una adaptación relacionada con el grupo; y lo hace apoyándose en cuatro pruebas: las grandes transiciones en evolución, la intencionalidad compartida, el hecho de que las culturas y los genes evolucionan y, finalmente, que la evolución puede ser rápida.

Es lo que afirma el propio autor: “Evolucionamos para vivir en grupos. Nuestra mente está diseñada no solo para ayudarnos a competir dentro de nuestros grupos, también para ayudarnos a unirnos con los de nuestro grupo para ganar competiciones entre grupos”.

Religión y política

Esta tercera parte se cierra con una aplicación práctica al tema de la religión y al de la política. Por lo que toca a la religión, contamos hoy con gran cantidad de evidencias que nos dicen que las religiones ayudan a los grupos a unirse, resolver problemas y ganar la competición por la supervivencia a nivel global. Únicamente aquellos grupos cuyos dioses promovieron la cooperación y cuyas mentes individuales respondieron a esos dioses, fueron capaces de hacer frente a los desafíos y a obtener recompensas.

En cuanto a la política, el autor se esfuerza por explicar el origen de las ideologías, según su opinión, una fusión de genética, intuición y entorno. Y se detiene en dos macrotendencias: la progresista, que denomina liberal, y la conservadora. En el momento en que alguien se adhiere a una de ellas, queda atrapado en su matriz moral, en sus planteamientos morales. En este sentido, la moralidad “nos une a equipos ideológicos que luchan entre sí como si el destino del mundo dependiera de que nuestro lado ganara cada batalla. Nos ciega al hecho de que cada equipo está compuesto por buenas personas que tienen algo importante que decir”.

Concluyendo

Este libro goza de gran aceptación. De hecho, hemos manejado su séptima edición, que data de 2022. Y no es un hecho casual. En un ambiente general en el que las discusiones en temas de política y de religión alcanzan muy altas temperaturas, es lógico que nos preguntemos por las razones que conducen a esta situación.

Jonathan Haidt apunta que la moralidad está en la base de nuestra manera de desenvolvernos como seres humanos. Lo que es evidente es la inutilidad del esfuerzo por encontrar una sólida base moral que sea universalmente aceptada por todas las culturas. Hay algún que otro principio que, con matices, sí alcanza grandes dosis de aceptación generalizada.

El autor nos conduce por una historia de la humanidad y de la evolución desde el punto de vista de la moralidad, que nos conduce a emitir juicios de manera continuada ante personas y hechos. También nos indica que existen unos fundamentos morales que nos llevan, por lo general, a activar un juicio positivo o negativo. Y son estos juicios los que nos unen a nuestro grupo y nos ciegan ante otras agrupaciones. Lo que desemboca en los enfrentamientos tan enconados a los que asistimos no sin asombro.

La obra está muy bien estructurada y desarrollada; de manera, además, muy pormenorizada, con un lenguaje sumamente asequible, con un proceso de exposición bien ilustrado con experiencias y experimentos. Pese a aplicar ejemplos especialmente basados en la cultura y la política estadounidense, no cabe duda de que, salvando las oportunas distancias, es fácilmente aplicable a nuestra realidad, más concretamente, occidental. Cada capítulo, además, se cierra con otro de resumen, donde, de forma compendiada, muestra la esencia de lo que se acaba de explicar.

Culminando con un capítulo de Conclusión, complementario de la Introducción, el libro se nos presenta como un excelente esfuerzo de explicar nuestra realidad moral, de gran profundidad y utilidad.

Índice

Introducción

PRIMERA PARTE
La intuición viene primero, el razonamiento estratégico después
1. ¿De dónde viene la moralidad?
2. El perro intuitivo y su cola racional
3. Los elefantes mandan
4. Vótame (te explico por qué)

SEGUNDA PARTE
La moralidad es mucho más que justo e injusto
5. Más allá de la moralidad WEIRD
6. Los receptores gustativos de la mente justa
7. Los fundamentos morales de la política
8. La ventaja conservadora

TERCERA PARTE
La moralidad une y ciega
9. ¿Por qué somos tan grupales?
10. El interruptor de la colmena
11. La religión es un deporte de equipo
12. ¿No podemos disentir de forma constructiva?

Conclusión





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17/11/2025 Comentarios

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