RESEÑAS

Reseñas

Tentativas sobre el vacío. Ensayos de estética y religión Juan Antonio Martínez de la Fe , 27/01/2023
Tentativas sobre el vacío. Ensayos de estética y religión
Ficha Técnica

Título: Tentativas sobre el vacío. Ensayos de estética y religión
Autor: Amador Vega
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, 2022
Colección: Fragmentos
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 720
ISBN: 978-84-17796-63-1
Precio: 39 euros

“Los excesos de silencio son los pasos dados en el vacío cuando se intenta abandonar el silencio como forma extrema de expresión, sea lingüística o plástica”; y, más adelante: “Hay, ciertamente, lo inexpresable, lo que se muestra a sí mismo: esto es lo místico”.

Estos textos, insertos en la introducción que Amador Vega hace a su libro, nos pueden apuntar la idea del contenido de este conjunto de ensayos, publicados de la larga trayectoria intelectual del autor.

En efecto, reunir estos textos le ha servido para construir un relato que imponga algún significado a su trayectoria; aparte de que no constituyen unos documentos que para él tengan un significado unívoco y conclusivo, sino que continúan interrogándole.

Así, pues, el libro se presenta como una reunión y selección de estudios sobre estética y religión, asunto al que Amador Vega ha dedicado una gran parte de su actividad intelectual, desde su tesis doctoral y al que no ha dejado de prestar atención.

Estos materiales, inicialmente dispersos, se presentan ahora convertidos en capítulos de este libro, sin conservar un estricto orden cronológico, pero mostrando una íntima ligazón entre sí. Es de advertir que sí han sido revisados y que han sufrido pequeñas modificaciones estilísticas, ortográficas o gramaticales que no alteran su contenido; a lo que se suman algunos cambios de tipo formal que el autor justifica adecuadamente.

Sería muy prolijo para el espacio de una sencilla reseña poder analizar y detallar todos y cada uno de los profundos capítulos que constituyen la obra; de ahí que se procurará ofrecer unas pinceladas de algunos de ellos que sirvan de invitación a sumergirse en una lectura a fondo de sus contenidos.

La Escuela de Kioto

Así, en el primer capítulo, dedicado a los Jardines de Kioto, de camino a la filosofía, asistimos a los fundamentos de la Escuela de Kioto, partiendo de la trayectoria de Kitaro Nishida, el primero de los filósofos del Japón moderno.

Nishida intentó una aproximación a la vida religiosa partiendo de algunas de las categorías de la filosofía occidental; eso sí: teniendo siempre presente el contexto budista en el que creció.

Núcleo central de su obra es el yo, al que no se trata de aniquilar, sino de desplazarlo de su propio centro y llevarlo hacia una unidad objetiva: “la necesidad de religión es la necesidad de la unidad de la conciencia y, además, la necesidad de unirse con el universo”, dice Nishida.

¿De dónde nos llega la pregunta por la religión?, se cuestiona el filósofo japonés. A lo que se responde que de una confrontación con nuestra conciencia, cuando esta manifiesta la absoluta contradicción que se da en la base de nuestra existencia. De ahí, volviendo al yo, que la esencia de la religión resida en una problematización del yo, más que en un sentimiento de creatura, que radica en la autopercepción de la muerte.

El vaciamiento del yo alude al nihilismo; un nihilismo que no es exactamente igual en un planteamiento de la filosofía occidental que en el budismo. El nihilismo europeo sería el resultado de sustituir a Dios por un yo autónomo y racional sostenido sobre el vacío de la existencia; desde una perspectiva budista, ese vacío en la base se identificaría con la divinidad, es decir “con el despertar de un yo real, un sí mismo que sacrifica al yo perceptivo, pasivo, para convertirse en un yo activo”.

Este nihilismo místico y filosófico fue retomado con algunas variantes por sus discípulos, como es el caso de Ueda. Tema que es recogido y estudiado ampliamente por el autor.

La experiencia religiosa

Un segundo capítulo lleva por título La tumba vacía o el fundamento de la experiencia religiosa, que arranca con el siguiente párrafo: “La ausencia de revelación aparece como la expresión más peculiar de una hermenéutica de la experiencia religiosa en el siglo XX y, en general, de la Modernidad”.

La aproximación al tema que hace Amador Vega parte de la negatividad como una característica cultural de nuestra actual conducta reflexiva; pero eso no significa que haga concesiones a las corrientes de pensamiento sobre la muerte de Dios, tan propias de la Modernidad.

Incide el autor en el pensamiento de Nishitani, haciendo hincapié en la diferencia entre el nihilismo europeo y el asiático, relativo el primero y absoluto el segundo que se asienta sobre la nada entendida como vacío y principio de toda realidad subjetiva y objetiva.

Afirma que, respecto a un diálogo de las religiones, se hace más urgente establecer los fundamentos de una hermenéutica de las religiones que “integre más que supere, tanto el principio ontológico de la realidad como el fundamento nihilista de esta realidad”.

Dedica el autor varios párrafos a comparar características del cristianismo y del budismo, partiendo de la imagen de la tumba vacía que encontraron las mujeres que acudieron al sepulcro de Jesús, una imagen estrechamente vinculada con la experiencia de auto-vaciado y autorrebajamiento de la divinidad. Una imagen que refleja un estado de normal ausencia de Dios con la que tiene que vivir el hombre en la historia, pues ha dejado de ser presente.

Y afirma: “Esta ausencia voluntaria parece haber abierto la posibilidad de un discurso sobre lo sagrado en el mundo moderno, que soslaya el religioso, más incierto”.

También estima que, para una comprensión satisfactoria del fenómeno religioso en nuestro mundo, es necesario desentrañar la relación entre Creador, creatura y mundo creado (incluso, pese a la ausencia del Creador en el pensamiento del siglo XX), a la luz de los modelos de la propia tradición.

Entra aquí en juego el arte. La historia de la abstracción en el siglo XX ofrece una comprensión de los procesos religiosos al margen de las elucubraciones tanto de teólogos como de filósofos de las religiones; si estos encuentran dificultades para definir el tipo de aproximación a lo sagrado, tanto la poesía como el arte del pasado siglo muestran la situación de ausencia y ocultación de lo sagrado en lo profano y no parecen alejarse de la herencia medieval cristiana.

Y concluye este capítulo con el siguiente párrafo: “Es la negatividad de la mística, que incluye lo revelado ocultado, la que puede mostrar el camino de una hermenéutica de la imagen de Dios, pues, lejos de buscar nuevos modelos, vuelve sobre la propia tradición religiosa, a la espera de seguir balanceándose entre sus extremos más creativos”.

Un poema del Maestro Eckhart

Sobre estos aspectos profundiza el autor en el capítulo tres de la obra, que sería prolijo comentar en el corto espacio de una reseña. Razón por la que, aleatoriamente, optamos, para cerrarla, por comentar el capítulo quince, El grano de mostaza: una poética del nacimiento.

En él, se alude a la literatura alternativa a la teología de la Iglesia, para detenerse y profundizar en un poema en ocho estrofas atribuido al Maestro Eckhart, titulado Granum sinapis de divinitate pulcherrima, que, evidentemente, remite a la parábola evangélica del grano de mostaza. Es un poema que busca, al parecer, provocar la conversión del alma mediante el estado de abandono: es la pobreza o desnudez espiritual el lugar de encuentro y unión del alma con Dios.

Amador Vega va desgranando estrofa a estrofa este profundo poema. Así, señala cómo la primera de ellas indica el modo en el que el lenguaje encuentra su expresión y sentido; la comprensión de qué sea la divinidad encuentra su más adecuada formulación en la teología distintiva que es característica de la gramática trinitaria.

Por su parte, la segunda estrofa es el contrapunto de la primera: la teología, ya no distintiva, sino unitiva de la divinidad. La tercera nos presenta a la Trinidad, anudada por el amor, como el aspecto pasional; también aquí se aborda el problema del mal.

La cuarta está dedicada a la inteligencia espiritual, destinada a diluir cualquier tentativa deductiva y lógica, superando la actividad de las facultades racionales. Concepto que amplía la quinta estrofa donde se expone que “la inteligencia racional no opone ni enfrenta los conceptos, porque ya han dejado de ser conceptos y de tener sentido, para presentarse en su realidad inmediata en la experiencia”.

La paradoja ocupa el tema central dela sexta estrofa, centrada en los aparentemente contrarios lejos-cerca y luz-tinieblas; concretamente, la primera de estas dos produce inquietud, ya que excita la salida de nosotros mismos para encontrarnos en nosotros mismos.

En la séptima estrofa se nos muestra cómo la pobreza es la sabiduría que nos lleva a la ignorancia, entendida como una nacer de nuevo desconociendo todo lo aprendido hasta ahora, desformando y descreando, dice el autor, todo aquello en lo que hemos sido formados y creados.

Finalmente, la última estrofa del poema nos señala el rastro de Dios que nos conduce a la unión mística; una unión en la que no hay encuentro, pues este consiste en un desencuentro como expresión de la muerte definitiva del alma; así, ya pobres de todo ser, podemos hundirnos, pobres de todo ser, en Dios, en la nada, en el abismo.

Concluyendo

Nos encontramos ante un libro profundo, como corresponde al largo período experiencial de su autor. Lo que explica la imposibilidad de plasmar su contenido en unos pocos párrafos. Las líneas que preceden no dejan de ser unas simples pinceladas que dejan de lado muchos temas abordados por Amador Vega, tales como el misticismo, el arte, la filosofía japonesa y budista, etc., que son magistralmente expuestos.

El lector hallará en estas páginas motivos más que sobrados para su reflexión sobre aspectos muy variados del objeto de la obra: los ensayos sobre estética y religión. Y, por supuesto, los acertados comentarios sobre artistas y escritores.

Cuenta el libro con varias ilustraciones, algunas de ellas en color, que se encuentran en un cuadernillo aparte en el centro de la obra; ilustraciones que ayudan, indudablemente, a completar los contenidos expuestos.

Con toda seguridad, el lector no saldrá defraudado de las expectativas que se alumbran ya en el título del libro.

Índice

Introducción. La tentación de lo negativo

1. En los jardines de Kioto. De camino a la filosofía
2. La tumba vacía o el fundamento de la experiencia religiosa
3. Ambigüedades de lo sagrado en el arte: nuevos elementos de estética y religión
4. Hacia una hermenéutica de la negatividad
5. La irrupción de la invisibilidad en la pintura de Rothko
6. Desnudar la imagen: materiales para una estética apofática en el Maestro Eckhart
7. Anish Kapoor y la herida que cura
8. Mark Rothko y Pierre Soulages; escenarios de lo invisible
9. Imaginación nocturna y contemplación estética: Bill Viola, lector de San Juan de la Cruz
10. Jorge Oteiza con las manos vacías
11. Imperceptible analogía en el arte: las metáforas forestales de Ramón Llull y Perejaume
12. Conversaciones extáticas: Llull con Dalí
13. Lenguaje y destrucción
14. Miguel de Molinos: post scriptum
15. El grano de mostaza: una poética del nacimiento
16. El lenguaje excesivo de Angelus Silesius
17. Paul Celan. Lección de tinieblas
18. Rilke y el final de la Elegía
19. El teatro de Valère Novarina: vías negativas.
Parte I: La reversabilidad del espíritu
Parte II: Dramaturgia del hálito en seis actos
20. Epílogo bizantino

Nota de la edición, por Sergi Castellà Martínez
Bibliograafía
Índice de autores
Índice de figuras


Facebook Twitter LinkedIn Google Meneame Viadeo Pinterest
27/01/2023 Comentarios



Redacción T21
Este canal ofrece comentarios de libros seleccionados, que nuestra Redacción considera de interés para la sociedad de nuestro tiempo. Los comentarios están abiertos a la participación de los lectores de nuestra revista.


Secciones


Compartir contenidos
RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile