CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Escribe Antonio Piñero


Motiva mi correo la siguiente pregunta:


En Lucas 7:1-10 se narra el hecho del centurión que quiere ver a Jesús para que vaya y sane a su sirviente. La gente le dijo anda porque "es bueno con nosotros" y hasta "nos ha construido una sinagoga". Podría esto ser cierto? Un centurión podía hacer eso y tener los recursos, poder y autorización para ello? Muchas gracias por su respuesta.


RESPUESTA:


No puedo, ni creo que nadie pueda, responder con seguridad a su pregunta. No sabemos ni siquiera en qué grado fue esa pretendida construcción y qué medios contaba un centurión concreto que se podría haber enriquecido de mil maneras honestas o fraudulentas a lo largo de su vida.


Pero sí sabemos que es perfectamente plausible la noticia ya que el judaísmo tenía un notable número de admiradores y seguidores en el Imperio Romano. Son los llamados temerosos de Dios en Hch 10,2, por ejemplo.


El permiso o autorización no era problema alguno, pues se trataba de construir una casita con una gran alacena para custodiar las copias que hubiere de las Escrituras y una habitación anexa para que el hassán, o “servidor” hiciera las funciones de maestro.


Pregunta:


Tengo una pregunta en privado para Usted. Tenemos fechada la primera representación artística de la Virgen con el Niño a finales del siglo II en la catacumba romana de Priscila. Este asunto es el que da pie a mis siguientes preguntas:


- Me sorprende mucho el protagonismo femenino y me da la sensación de que el cristianismo de los primeros tiempos atraía fuertemente a las mujeres (mire, por ejemplo, el papel de la madre del emperador Constantino). Mi pregunta es ¿por qué? Quiero saber lo que usted piensa sobre esto.


- En la representación de la primera Virgen que tenemos documentada (recordemos, finales del siglo II) aparece a su lado lo que se ha identificado como el profeta Balaán. ¿Qué significaba Balaán para los primeros cristianos? ¿Por qué Balaán junto a la madre de Jesús?


- Si nos fijamos en el arte paleocristiano, hay un gran componente de referencias, historias, temas, símbolos puramente judíos. En el caso de las catacumbas es verdaderamente llamativo, parecen más judíos que cristianos. En el caso de la Catacumba de Priscila estamos hablando de una familia que debió pertenecer a la clase senatorial romana. ¿Fue para esas primeras comunidades de cristianos el Antiguo Testamento tan importante?



RESPUESTA:


A propósito del protagonismo femenino en los comienzos del cristianismo, que es indudable, he escrito en dos obras, que son perfectamente accesibles y que espero que le interesen

- Jesús y las mujeres. Aguilar-Santillana, Madrid, 2008, 284 pp. ISBN: 978-83-03-09901-2. 2ª edición aumentada y revisada: Trotta, Madrid, 2014, 256 pp. ISBN: 978-84-9879-501-1( versión electrónica disponible)

- “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”. Editorial Trota, Madrid, 215. (Hay versión electrónica; consulte, por favor, la Página Web de la Editorial).

En líneas generales ese protagonismo se debe a que los grupos de cristianos primitivos eran “iglesias domésticas”, de ámbito privado y ahí las dueñas son las féminas. En cuanto los grupos crecen y se necesitan locales más amplios para reunirse, se transforman en asociaciones cultuales como muchas otras del Imperio, pasan al ámbito público, y entonces dominan los varones. Era un hecho social inveterado. No había conspiración misógina en absoluto, como se ha pretendido: había la dominació usual que hoy consideramos abusiva de todo punto, pero entonces parecía que ere “el orden natural”..

Sobre el protagonismo de Balaán en el cristianismo primitivo y su aparición al lado de la madre de Jesús: se explica porque Balaán es el “autor” de la primera “profecía” sobre el nacimiento de un futuro mesías. Le transcribo unos párrafos de mi obra: “La vida (oculta) de Jesús a la luz de los evangelios (canónicos) y apócrifos, Los Libros del Olivo, Madrid, 2014, ISBN 98-84-942142-7-1.

«Estudios muy concienzudos, que comparan el texto de Mateo con la Biblia, tanto la hebrea, como la traducción al griego llamada de los Setenta, que analizan el vocabulario del mismo Mateo y el vocabulario bíblico, y que estudian las tradiciones de uno y otra, han llegado a la conclusión de que la narración sobre los magos se inspira en la historia del profeta y mago pagano Balaán --relatada en el libro de los Números capítulos 23-24--, un personaje que no era israelita, que podía predecir el futuro y practicaba la magia, que venía del Oriente y que en parte predijo la venida del Mesías.

»En efecto, Balaán fue llamado por un rey enemigo de Israel para que lo maldijera antes de una batalla decisiva. Aunque el monarca le pagó muy bien, Balaán hizo justamente lo contrario de lo que se le pedía: reconoció la grandeza de Israel y por inspiración divina acabó bendiciéndolo y proclamando que el pueblo elegido regiría finalmente el mundo, porque en su seno nacería un rey que acabaría controlando a todas las naciones. La parte más interesante del oráculo de Balaán dice así:


Lo veo, aunque no para ahora, lo diviso, pero no de cerca: de Jacob avanza una estrella, un cetro surge de Israel. Aplasta las sienes de Moab, el cráneo de todos los hijos de Set (Números 24,17).


»Este oráculo fue considerado mesiánico por los judíos desde muy pronto. Un siglo después de la muerte de Jesús, durante la Segunda Revuelta judía, del 130-135, durante el gobierno del emperador Adriano, el jefe espiritual del judaísmo del momento, el Rabí Aquiba, proclamó Mesías al jefe de la revuelta, por lo que fue conocido popularmente como Bar Kokebá, “Hijo de la estrella”. “Por tanto, junto a las semejanzas de título (mago), de origen (viene del Oriente) y de función (anunciar al Mesías), entre el mago Balaán y los magos del Evangelio de Mateo, tenemos la semejanza de que Balaán predijo que aparecería una estrella como símbolo de ese Mesías” . Y como los cristianos tenían el convencimiento profundo de que todo el Antiguo Testamento era una profecía sobre Jesús, que éste era el cumplimiento de la antigua Alianza…, Mateo –o el cristiano que lo hubiese reflexionado antes y había inventado el relato- tenía todos los elementos en su mano para componer una historia…, pero teológica».


Y sobre el Antiguo Testamento y su importancia en el cristianismo … puede Usted misma caer en la cuenta si piensa que el cristianismo al principio no es más que una secta judía con una única diferencia, que reía que el Mesías había ya llegado al mundo y era Jesús de Nazaret. El Antiguo Testamento es también Escritura Santa para los cristianos… solo que no se interpreta literalmente ni como los judíos de hoy.


«El único libro sagrado de los cristianos hasta mediados del siglo II era la Biblia judía. Y no como reminiscencia de un pasado declinante, sino como fuente viva de inspiración religiosa. Por lo tanto, desde el punto de vista de la historia general de las religiones, el cristianismo de esta época debe ser considerado como una rama o secta del judaísmo. Los cristianos se sirvieron casi siempre de la versión griega de los Setenta (Septuaginta), la única completa existente en este período. No consta que alguno de los autores de los escritos cristianos recogidos en el Nuevo Testamento usara la Biblia hebrea de modo sistemático. Pero, en resumidas cuentas, el joven «cristianismo» nunca estuvo sin una Escritura sagrada.

»Jesús y sus seguidores habían heredado un canon judío de las Escrituras que constaba de la Ley, los Profetas y ciertos «Escritos», es decir, historias, libros sapienciales y salmos. Este canon, sin embargo, aún no estaba totalmente cerrado, pues su formación era relativamente reciente y las autoridades religiosas judías no se habían pronunciado sobre qué libros lo componían exactamente. Casi todo el mundo en el Israel de Jesús reconocía como canónicos la «Ley y los Profetas», más los Salmos, aunque algún grupo, como el de los saduceos, no aceptaba estos dos últimos bloques. El conjunto de obras llamado los «Escritos» era considerado por muchos también como sagrado aunque no tan ampliamente aceptado. Además iba unido a otras obras, como el Libro de Henoc, Jubileos, Testamento de Moisés, etc., que sólo más tarde fueron declarados apócrifos. Por tanto, el sentido de «libros canónicos» era aún fluido y no absolutamente determinado durante la vida de Jesús y del primer cristianismo».


Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

Domingo, 21 de Agosto 2016


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.





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