SEGURIDAD Y DEFENSA: Manuel Sánchez Gómez-Merelo




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El refuerzo del marco regulatorio europeo y nacional en materia de seguridad y ciberseguridad -especialmente a través de la Directiva (UE) 2022/2555 (NIS2), el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y el Plan Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (PNPIC)- ha redefinido las obligaciones de los operadores de servicios esenciales y entidades críticas en España.


Un enfoque normativo integrado de resiliencia, seguridad y gobernanza
 

Este artículo presenta un Decálogo de Riesgos y Amenazas 2026, alineado con el Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas y adaptado a dichos marcos normativos, como instrumento técnico de planificación estratégica para la gestión integral del riesgo, la priorización de inversiones y la mejora de la resiliencia operativa.


Decálogo para la Planificación 2026 de Riesgos y Amenazas aplicadas al marco normativo español, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

El enfoque propuesto integra seguridad física, lógica, organizativa y de gobernanza, reforzando la cooperación público-privada y anticipando amenazas complejas de naturaleza híbrida, tecnológica, climática y humana.
 

De la protección al paradigma de la resiliencia
 

La seguridad de las infraestructuras críticas ha evolucionado desde modelos centrados en la protección reactiva hacia un enfoque sistémico de resiliencia, basado en la gestión del riesgo, la continuidad del servicio y la recuperación ante incidentes complejos.
 

En este contexto, el Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas 2026 constituye un marco de referencia estratégico que, alineado con NIS2, ENS y PNPIC, exige a los operadores críticos y esenciales:
 

  • Evaluaciones integrales de riesgos.
     
  • Responsabilidad directa de la alta dirección.
     
  • Integración de seguridad física, ciberseguridad y organización.
     
  • Coordinación intersectorial y público-privada.
     

El Decálogo que se desarrolla a continuación traduce estos principios en categorías operativas de riesgo, relevantes para 2026.
 

Amenazas híbridas a servicios esenciales
 

Las amenazas híbridas se caracterizan por la combinación coordinada de vectores físicos, cibernéticos e informativos, con el objetivo de interrumpir servicios esenciales y erosionar la confianza pública.
 

En 2026, estas amenazas presentan una naturaleza claramente multidimensional, afectando de forma prioritaria a sectores como energía, agua, transporte, telecomunicaciones y salud, con potenciales efectos dominó sobre la sociedad.
 

Marco normativo: NIS2 - DORA - PNPIC
 

Impacto: Crítico
 

Exigencias clave: Gestión integral del riesgo y cooperación con autoridades competentes
 

Líneas estratégicas: Análisis avanzado de amenazas, inteligencia compartida y Planes de Protección Específicos (PPE).
 

Ciberataques a sistemas IT/OT y redes críticas
 

La convergencia entre tecnologías de la información (IT) y tecnologías operacionales (OT) ha ampliado significativamente la superficie de ataque de las infraestructuras críticas.
 

En 2026, los riesgos más relevantes incluyen ransomware avanzado, ataques autónomos apoyados en IA y compromisos de la cadena de suministro digital, capaces de trasladar un incidente cibernético al plano físico.
 

Marco normativo: NIS2 - ENS
 

Impacto: Crítico
 

Exigencias clave: Medidas técnicas y organizativas proporcionales al riesgo
 

Líneas estratégicas: Arquitecturas XDR/SASE, segmentación OT, monitorización continua y respuesta temprana.
 

Vulnerabilidad física de activos críticos
 

La vulnerabilidad física abarca tantos fallos en el control de accesos y protección perimetral como la exposición a sabotajes directos, amenazas híbridas y riesgos ambientales.
 

En entornos altamente digitalizados, estas vulnerabilidades adquieren un carácter ciber-físico, donde el acceso físico puede convertirse en vector de ataque lógico.
 

Marco normativo: PNPIC - ENS
 

Impacto: Alto
 

Exigencias clave: Protección física acorde a la criticidad del activo
 

Líneas estratégicas: Videovigilancia inteligente, control de accesos avanzado, sensores perimetrales e integración de sistemas.
 

Interdependencias y efectos cascada entre sectores críticos
 

Las infraestructuras críticas forman un ecosistema altamente interconectado. Un fallo en un único sector puede generar efectos cascada amplificados en otros servicios esenciales.
 

La Directiva CER refuerza en 2026 la necesidad de una visión sistémica, incorporando análisis de dependencias físicas, digitales, geográficas y lógicas.
 

Marco normativo: NIS2 - PNPIC - CER
 

Impacto: Crítico
 

Exigencias clave: Análisis de interdependencias y continuidad del servicio
 

Líneas estratégicas: Planes de continuidad integrados, simulacros y coordinación intersectorial.
 

Terrorismo y sabotaje a infraestructuras estratégicas
 

El terrorismo y el sabotaje persisten como amenazas deliberadas de alto impacto social, económico y político.
 

En 2026, la respuesta normativa enfatiza la protección proactiva, la resiliencia de entidades críticas y la coordinación estrecha con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
 

Marco normativo: PNPIC - CER
 

Impacto: Alto
 

Exigencias clave: Planes de protección y protocolos de crisis
 

Líneas estratégicas: Protección reforzada, análisis de amenazas y gestión de contingencias.
 

Crimen organizado y riesgo interno (insider threat)
 

El crimen organizado y el riesgo interno representan amenazas complejas, difíciles de detectar y con alto potencial de impacto.
 

La colaboración entre actores externos e insiders maliciosos refuerza la necesidad de modelos de Zero Trust, control continuo de accesos y cultura de seguridad.
 

Marco normativo: NIS2 - ENS - PNPIC
 

Impacto: Alto
 

Exigencias clave: Gestión de identidades, trazabilidad y concienciación
 

Líneas estratégicas: Biometría, segregación de funciones y programas de cultura de seguridad.
 

Riesgos tecnológicos y de la cadena de suministro
 

La dependencia de proveedores tecnológicos y servicios externalizados introduce riesgos sistémicos, tanto por fallos operativos como por compromisos de seguridad.
 

En 2026, la soberanía tecnológica y el control de terceros se consolidan como prioridades estratégicas.
 

Marco normativo: NIS2
 

Impacto: Medio-Alto
 

Exigencias clave: Evaluación y gestión de riesgos de terceros
 

Líneas estratégicas: Auditorías de proveedores, diversificación y análisis SBOM.
 

Desinformación y gestión de crisis reputacional
 

La desinformación se ha convertido en un vector híbrido capaz de amplificar incidentes técnicos y generar alarma social.
 

La gestión de la reputación se integra en la seguridad como un activo crítico, exigiendo capacidades de comunicación anticipada y gestión de policrisis.
 

Marco normativo: NIS2
 

Impacto: Alto
 

Exigencias clave: Notificación y comunicación eficaz de incidentes
 

Líneas estratégicas: Monitorización informativa y planes de comunicación de crisis.
 

Riesgos climáticos y continuidad del servicio
 

El incremento de fenómenos climáticos extremos obliga a replantear el diseño y operación de las infraestructuras críticas.
 

La continuidad del servicio en 2026 se mide por la capacidad de adaptación, no solo por la robustez técnica.
 

Marco normativo: NIS2 - PNPIC - CER
 

Impacto: Alto
 

Exigencias clave: Resiliencia operativa y recuperación
 

Líneas estratégicas: Mapas de vulnerabilidad climática, alertas tempranas y redundancias críticas.
 

Riesgo organizativo, humano y de gobernanza
 

La experiencia demuestra que más del 80 % de los incidentes de seguridad tienen origen humano u organizativo.
 

La resiliencia exige liderazgo, gobernanza efectiva y formación continua como pilares de la seguridad integral.
 

Marco normativo: ENS - NIS2
 

Impacto: Medio-Alto
 

Exigencias clave: Responsabilidad de la alta dirección
 

Líneas estratégicas: Gobierno de la seguridad, KPIs, auditorías y capacitación continua.
 

Conclusiones

El Decálogo de Riesgos y Amenazas 2026 se fundamenta en cinco principios comunes a NIS2, ENS y PNPIC:
 

  1. Gestión basada en riesgos.
     
  2. Responsabilidad directa de la alta dirección.
     
  3. Integración de seguridad física, lógica y organizativa.
     
  4. Ciclo completo de prevención, detección, respuesta y recuperación.
     
  5. Cooperación público-privada e intercambio de información.
     

Más allá del obligado cumplimiento, se trata de anticipar mediante la prevención, estructurar una seguridad integral e integrada y gestionar la seguridad globalmente como un activo esencial para la adecuada protección de las infraestructuras críticas y estratégicas.
 

La alineación del Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas 2026 con estos marcos normativos permite a los operadores de infraestructuras críticas transformar el cumplimiento regulatorio en una ventaja estratégica, fortaleciendo la resiliencia, la continuidad del servicio y la confianza de la ciudadanía
 

En este artículo se han planteado las líneas maestras de este decálogo, si quiere obtener el artículo completo solicítelo en el siguiente correo electrónico: infoseguridad@getseguridad.com


La seguridad global en 2025 se define por un enfoque de convergencia absoluta, donde las dimensiones físicas, digital y geopolítica ya no se gestionan por separado, sino como un ecosistema único.
En el presente y futuro, solo un planteamiento de seguridad global, integral e integrada, puede garantizar una protección eficiente frente a los riesgos, amenazas y vulnerabilidades de una organización y su gestión integral.


Un modelo de recursos integrales e integrados, con el objetivo de que los Departamentos de Seguridad sean más de gestión global y resilientes, proyectando una mayor eficacia, sostenibilidad y viabilidad económica.
 

Presente y futuro de la Seguridad Global, integral e integrada, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

Veamos esquemáticamente la realidad de nuestro proyecto de establecer un Decálogo de objetivos y acciones a acometer en materia de seguridad en los distintos sectores o áreas de actividad:
 

CONVERGENCIA DE LA SEGURIDAD PÚBLICA-PRIVADA
 

Desarrollo de un esquema de la Convergencia Público-Privada basado en el intercambio de Información con la creación de ecosistemas compartidos de datos para la detección temprana de amenazas, así como el establecimiento de alianzas estratégicas para la colaboración, principalmente, en áreas de seguridad en infraestructuras esenciales, críticas y estratégicas.
 

Con una Seguridad Pública con Políticas Nacionales e Internacionales de Coordinación entre organismos estatales y agencias internacionales (CISA, Europol).
 

Con una Seguridad Privada basada en la innovación y servicios de un sector como Colaborador Necesario y una industria privada que provee de recursos, inteligencia y tecnología que la Seguridad Pública no puede cubrir por sí sola.
 

POLÍTICA DE SEGURIDAD Y CULTURA DE SEGURIDAD
 

Disposición de herramientas y protocolos para la elaboración de la Política General de Seguridad de la organizaciones y de su marco de gobierno, para garantizar la protección integral e integrada del conjunto de activos, instalaciones o sistemas de su propiedad o bajo su gestión, así como para la implementación de una cultura de seguridad.
 

Con un Marco Conceptual y Geopolítico y una definición de Seguridad Integral e Integrada basada en la evolución hacia la interoperabilidad de disciplinas (física, lógica, operativa) en lugar de una simple fusión o convergencia y unos principios rectores basados en la resiliencia proactiva, soberanía tecnológica y cumplimiento normativo como el Esquema Nacional de Seguridad.
 

IDENTIFICACIÓN, CLASIFICACIÓN Y EVALUACIÓN DEL RIESGO
 

Identificación de áreas de especial sensibilidad o preocupación y establecimiento de un proceso de desarrollo de perfiles de riesgo para la protección de personas, activos, información e instalaciones con resultado de la combinación de la posibilidad de materialización de una amenaza (probabilidad) y sus consecuencias (impacto).
 

Igualmente, se completará este capítulo con la identificación, análisis y evaluación de las correspondientes vulnerabilidades derivadas del entorno, ubicación y diseño de todas y cada una de las infraestructuras de la organización.
 

APLICACIÓN Y MONITORIZACIÓN DE LA GESTIÓN DEL RIESGO
 

Desarrollo de plataformas para la identificación, clasificación y evaluación de riesgos, amenazas y vulnerabilidades para la infraestructura e instalaciones de las distintas organizaciones y sectores, basadas en diferentes estándares como la Norma ISO/IEC 31000 y normativas específicas de aplicación, con el aprovechamiento y la adaptación a las instituciones de las experiencias en la seguridad en entornos corporativos.
 

 

 

IDENTIFICACIÓN DE ESCENARIOS DE AMENAZA
 

Identificación de escenarios de especial amenaza y vulnerabilidad en áreas de preocupación o sensibles extendidas a escenarios de amenaza, lo que significa la identificación de otras preocupaciones para la organización que están relacionadas con sus activos de información críticos y que no son visibles a primera vista, como en el capítulo anterior.
 

 

 

 

MEDIDAS Y PLANTEAMIENTO DE LAS SEGURIDADES
 

Evaluación, aplicaciones y criterios para la selección e implantación de tecnologías específicas, protocolos, procedimientos y medios de protección, tanto de Seguridad Física y Operativa como de Seguridad Lógica y Ciberseguridad, para alcanzar el nivel de prevención y protección requerido en las organizaciones.
 

Todo ello, teniendo en cuenta los nuevos desafíos tecnológicos y amenazas emergentes, especialmente en materia de ciberseguridad y las aplicaciones de la IA Generativa en su doble papel como herramienta de protección y vector para ataques automatizados.
 

Nuevos servicios de seguridad evolucionados hacia modelos híbridos de monitorización remota 24/7, centros de control integrados y respuesta basada en datos y personal altamente capacitado en tecnología. Aunque soluciones como la ciberseguridad post-cuántica aún están en fase temprana, ya forman parte de la planificación estratégica a medio y largo plazo.
 

PLANES DE SEGURIDAD
 

Elaboración de los planes que preparen a la organización para la respuesta ante incidentes o ataques que puedan provocar una alteración o parada en sus actividades, mejorando la gestión de crisis, contingencia y continuidad, así como su correspondiente programa de implantación, mantenimiento y actualización.
 

Establecimiento de programas de seguimiento y actualización de los planes estratégico, operativos y de contingencia.
 

 

MONITORIZACIÓN, CONTROL Y SEGUIMIENTO
 

Diseño e implementación de las bases del conjunto de políticas para la Seguridad en la organización conforme a la norma ISO/IEC 27001 y otras de aplicación para: diseño, implantación y mantenimiento de procesos para gestionar y asegurar eficientemente la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los activos, minimizando a la vez los riesgos de la Seguridad Lógica o Ciberseguridad.
 

Resiliencia de Infraestructuras con cierre de brechas en la preparación contra el terrorismo y amenazas de alto impacto (actualmente con un déficit del 48% según expertos).
 

CONCIENCIACIÓN, FORMACIÓN Y COMUNICACIÓN
 

Establecimiento de nuevas herramientas para la implementación de un sistema y programas de Concienciación y Formación especializada en Seguridad y Gestión del Riesgo, de todos los empleados de la organización desde directivos hasta operativos, así como la obtención, en caso necesario, de las correspondientes habilitaciones de Seguridad por la autoridad competente.
 

La formación y la gestión del tiempo de los diferentes empleados y perfiles de la organización y la gestión de la comunicación también son clave.
 

Establecimiento de los programas y procedimientos de Comunicación interna y externa para la prevención, protección, emergencias y resiliencia.
 

LEGISLACIÓN Y NORMATIVA
 

Modelos para la determinación y monitorización de cumplimiento del marco normativo y legislativo que sea de aplicación, así como evaluación de la conveniencia de implementación y aplicación en la organización de normativas específicas como la Ley de Seguridad Privada, la Ley NIS2 (Ciberseguridad), la Ley de Protección de Infraestructuras Críticas, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, etc. para alinear a la organización con su correspondiente cadena de valor.
 

A modo de resumen
 

El desarrollo esquemático de este Decálogo de objetivos y acciones a acometer en materia de Seguridad Global, en los distintos sectores o áreas de actividad, es un nuevo planteamiento y redefinición y, sin duda, una nueva oportunidad para avanzar en la Seguridad Integral e Integrada en un mundo de retos colectivos y futuro incierto, con necesidad de entender las nuevas dinámicas sociales, económicas, energéticas y tecnológicas para propiciar el desarrollo de ese amplio concepto de la nueva seguridad global que va a estar presente de ahora en adelante.
 

Implementar y adoptar una gestión integral del riesgo y las seguridades con estrategias robustas de reducción de las amenazas, además de ser es una inversión proactiva para la resiliencia, ofrece una serie de ventajas para las organizaciones como son: la reducción de las interrupciones, la mejora en la toma de decisiones, el ahorro de costes, la mejora de la eficacia y la mejora de la garantía reputacional y la continuidad del funcionamiento.
 

La seguridad debe evolucionar hacia un modelo global, integrado, predictivo y resiliente. Las organizaciones que prioricen tecnologías maduras con alto impacto estratégico, sin perder de vista la planificación de amenazas futuras, estarán mejor posicionadas para garantizar continuidad operativa, cumplimiento normativo y confianza institucional.
 

La inversión en seguridad deja de ser un coste operativo y se consolida como una decisión estratégica de continuidad del negocio y protección del servicio esencial.
 

Los números son de Peggy und Marco Lachmann-Anke en Pixabay


Durante los últimos años, el sector de las seguridades ha experimentado una madurez significativa en tecnologías como la videovigilancia inteligente, los controles mediante biometría, la aplicación de drones y la gestión de la seguridad en la nube. Paralelamente, han emergido soluciones de carácter más avanzado como la ciberseguridad post-cuántica o los modelos de IA predictiva que, aunque aún no generalizadas, comienzan a sentar las bases para los objetivos de la prevención y protección futura.


Las tendencias clave que definen la evolución y cambio en 2025 son principalmente:
 

  • Automatización operativa, mediante IA para reducir tiempos de gestión y respuesta.
     
  • Integración física y lógica, que elimina espacios de riesgo entre la seguridad patrimonial y la ciberseguridad.
     
  • Sensorización IoT, que amplía la capacidad de monitorización, gestión y eficacia en tiempo real.
     
  • Arquitecturas avanzadas de ciberseguridad, como base para una seguridad global, integral e integrada.
     
  • Servicios remotos 24/7, con gestión integral y en la nube.
     
  • Nuevos enfoques en privacidad y cumplimiento normativo, ante un creciente tratamiento y protección de datos.
     

Como Plan Estratégico y Operativo 2025-2026 para instituciones y empresas, antes de adoptar nuevas plataformas de gestión y tecnologías de seguridad, las organizaciones deberían seguir estas recomendaciones:
 

  • Identificar y evaluar riesgos específicos según el sector, criticidad de activos y exposición a amenazas.
     
  • Seleccionar soluciones integrables entre sistemas físicos y lógicos para lograr una visión unificada de seguridad global.
     
  • Invertir en capacitación y formación especializada, minimizando riesgos de perfiles indebidos y potenciando la personalización.
     
  • Cumplir estrictamente con normativas de protección de datos, privacidad y ciberseguridad.
     
  • Analizar los aspectos diferenciales y sectoriales, principalmente en el ámbito de infraestructuras esenciales, críticas y estratégicas.
     
  • Ejecutar pilotos escalables, evaluando eficacia real antes de un despliegue global.
     

La evolución del ecosistema de seguridad en 2025-2026, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

Este análisis y evaluación ayudará a centrar los objetivos y maximizar el retorno de inversión y la eficiencia de la gestión operativa en la adopción de tecnologías emergentes.
 

Las tendencias 2026 en las tecnologías en seguridad se redefinen sobre las bases de inteligencia, integración y gestión global.
 

El sector e industria de la seguridad y su integración física y lógica, está pasando por una transformación silenciosa pero profunda. Ya no se trata solo de prevenir delitos o proteger personas, activos e instalaciones, los objetivos actuales se centran en anticipar, analizar, gestionar y responder eficazmente con la ayuda de tecnologías que combinan inteligencia artificial, biometría, IoT y análisis predictivo.
 

Estos nuevos paradigmas vienen estableciendo un punto de inflexión donde la seguridad deja de ser un conjunto de dispositivos para convertirse en un ecosistema vivo, inteligente, conectado y sostenible, donde la información y la comunicación son la clave.
 

A continuación, las seis principales tendencias que marcarán este nuevo paradigma.
 

  • Biometría avanzada. La seguridad que identifica a las personas mediante el reconocimiento facial, del iris del ojo o de la voz, pasará a ser el estándar de autenticación más confiable. Impulsada por la inteligencia artificial. Esta tecnología ofrece una identificación instantánea, precisa y sin contraseñas, ideal tanto para entornos corporativos como residenciales. Pero el desafío va más allá de la tecnología: implica también una nueva ética del dato con el manejo responsable de la información biométrica que será tan importante como la precisión del reconocimiento, en un contexto global de regulación estricta en materia de privacidad.
     

La evolución del ecosistema de seguridad en 2025-2026, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

  • Inteligencia Artificial y analítica de video. Pasando del monitoreo a la predicción mediante la inteligencia artificial aplicada a la seguridad que ya no solo observa, sino que identifica, interpreta y predice. Los sistemas de video analítico pueden detectar comportamientos inusuales —una persona que deambula fuera de horario, un objeto abandonado, un movimiento anómalo— y activar alertas automáticas sin intervención humana. El salto será la detección proactiva, es decir, la capacidad de los sistemas de adelantarse a un posible incidente mediante análisis de patrones y contexto. Según estudios internacionales, más del 60% de las organizaciones planean invertir en IA aplicada a seguridad en los próximos dos años.
     
  • IoT aplicada a la seguridad. El Internet de las Cosas (IoT) se ha convertido en la columna vertebral de la seguridad actual. Sensores interconectados —de movimiento, humo, temperatura o apertura— se comunican en tiempo real con sistemas de alarma y plataformas en la nube, fusionando la protección física y la digital. En 2026, esta integración será total y un mismo sistema podrá activar una alarma, enviar una notificación al teléfono del usuario, cerrar una válvula de gas y avisar al servicio técnico si detecta una anomalía. La conectividad inteligente permitirá no solo proteger, sino optimizar el uso de energía y recursos de control y gestión.
     
  • Control de acceso predictivo y biométrico. Los nuevos sistemas de acceso combinarán biometría, analítica de comportamiento y algoritmos predictivos para anticipar y gestionar patrones de movimiento. Este enfoque, ya adoptado por grandes corporaciones, se expandirá a oficinas, consorcios y centros logísticos y comerciales, ofreciendo seguridad sin fricción, interoperabilidad entre sedes y trazabilidad total convirtiéndose en una herramienta de gestión integral, no solo de seguridad.
     
  • Protección de infraestructuras críticas. El incremento de los ataques a infraestructuras esenciales -energía, hospitales, transporte, agua, telecomunicaciones- convierte en prioridad la necesidad de una mayor protección integral e integrada de la seguridad de estos entornos que dependen de la convergencia entre lo físico y lo digital: cámaras, sensores ambientales, firewalls y redes OT que deben funcionar como una sola capa de protección y defensa, más allá del cumplimiento normativo. Esta integración también es relevante para instalaciones privadas de gran escala, como parques industriales o centros comerciales.
     
  • Seguridad laboral inteligente. La aplicación de tecnología para proteger a las personas es también tendencia para la seguridad de los trabajadores. La combinación de sensores inteligentes, equipos de protección personal con telemetría y sistemas de alerta en tiempo real, permitirán prevenir accidentes y responder de forma inmediata ante incidencias o emergencias. En industrias, hospitales o grandes edificios, los sensores detectarán humo, gases o variaciones térmicas, movimientos anómalos y emitirán notificaciones automáticas a los responsables de seguridad o servicios médicos.
     

Estamos ante una seguridad, no solo más inteligente, sino más humana y ética. La inteligencia artificial, la biometría o el IoT no reemplazan al profesional de seguridad, lo potencian, ofreciéndole herramientas para prevenir, anticipar, decidir y actuar mejor. Estamos frente a una nueva era en la que las tecnologías de seguridad serán predictivas, sostenibles y profundamente conectada con la vida y las actividades cotidianas.
 

La seguridad privada en España entra en 2026 marcada por un contexto de transformación acelerada, donde convergen la digitalización, la automatización y la integración entre seguridad física y ciberseguridad. Las organizaciones, desde las infraestructuras críticas hasta empresas de servicios y comercio, afrontan un escenario de riesgos crecientes donde las amenazas evolucionan con rapidez y exigen soluciones tecnológicas más inteligentes, predictivas y conectadas.
 

En conjunto, las organizaciones deben equilibrar inversión y retorno estratégico, priorizando tecnologías que aumenten la resiliencia, reduzcan vulnerabilidades y mejoren la capacidad de respuesta ante incidentes, mientras planifican la incorporación progresiva de soluciones emergentes que serán críticas en los próximos años.
 

A modo de resumen
 

La videovigilancia inteligente con IA, los sensores IoT, las arquitecturas avanzadas de ciberseguridad, la seguridad híbrida y la analítica predictiva se posicionan como las tecnologías de máxima prioridad, al ofrecer una protección integral, detección temprana de amenazas, automatización y una mejora significativa en la eficiencia operativa.
 

De forma complementaria, el control biométrico de accesos y los sensores térmicos o especiales aportan valor en entornos críticos, con una prioridad media-alta por su coste e infraestructura necesaria.
 

La ciberseguridad post-cuántica y las redes avanzadas (5G/6G), aunque aún en fase de adopción temprana, representan inversiones estratégicas de medio plazo para anticipar amenazas futuras.
 

El balance de 2025 indica que la seguridad privada en España está en un punto de madurez suficiente para incorporar soluciones basadas en IA, integración y monitorización avanzada. Las empresas deben planificar sus inversiones priorizando tecnologías con impacto inmediato en protección, detección temprana y resiliencia operativa, sin perder de vista herramientas emergentes que serán críticas ante futuras amenazas -especialmente en el ámbito cuántico y la hiperconectividad.
 

La clave para 2025-2026 será combinar innovación tecnológica con una gestión inteligente del riesgo, la formación especializada del personal y el cumplimiento normativo, asegurando que la tecnología no solo se implemente, sino que se explote y gestione de forma efectiva y estratégica.
 

La seguridad privada entre 2025 y 2026 seguirá evolucionando hacia modelos altamente integrados, predictivos y automatizados. Las empresas que equilibren adecuadamente inversión, beneficio estratégico y madurez tecnológica estarán mejor preparadas para afrontar riesgos presentes y futuros. Planificar también la adopción de tecnologías emergentes será clave para garantizar la resiliencia y continuidad operativa en un entorno cada vez más exigente.


La seguridad, tanto pública como privada, es un pilar fundamental del Estado y de la convivencia ciudadana. Sin embargo, históricamente ha sido un sector masculinizado, donde las mujeres han enfrentado obstáculos estructurales para acceder a cargos de responsabilidad, recibir formación técnica avanzada o participar en la toma de decisiones.
Es preciso un Plan de Igualdad y Liderazgo Femenino en Seguridad Pública y Privada, que pasa por el establecimiento de un marco estratégico integral orientado a promover la igualdad real, impulsar el liderazgo femenino y consolidar una cultura organizacional inclusiva en todas las instituciones y entidades vinculadas a la seguridad.


Como marco conceptual y diagnóstico hemos de considerar los desafíos actuales como la: Brecha de género persistente en puestos de mando, operaciones y áreas técnicas; Insuficiente presencia femenina en formación avanzada en ciberseguridad, análisis de inteligencia, gestión de crisis y defensa; Escasa incorporación sistemática de la perspectiva de género en protocolos, operaciones y planificación estratégica; Déficit de políticas de conciliación adecuadas a turnos operativos; Falta de visibilización del liderazgo femenino en Fuerzas y Cuerpos de seguridad y empresas del sector privado.
 

Igualdad y Liderazgo femenino en Seguridad Pública y Privada, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

Igualmente, hemos de tener en cuenta las oportunidades como: Creciente reconocimiento del valor añadido de la diversidad en la toma de decisiones; Avances legislativos y normativos en igualdad laboral; Mayor demanda social de modelos de seguridad inclusivos, éticos y orientados a la ciudadanía.
 

Presente y futuro de la mujer en seguridad pública y privada
 

El II Congreso Mujer y Seguridad, titulado “Presente y futuro de la mujer en seguridad. Con otra mirada”, organizado por el Observatorio Mujer y Seguridad, ha sido una jornada en la que mujeres expertas en el ámbito de la seguridad compartieron experiencias en torno al liderazgo, la representatividad y la necesaria incorporación de la perspectiva de género en el sector, donde se abordaron temas como el incremento de la representatividad en un sector altamente masculinizado, la necesidad de incorporar protocolos y políticas que integren la perspectiva de género en la seguridad, tanto pública como privada, y la importancia de formar a más mujeres para aumentar su presencia en este ámbito.
 

Igualdad y Liderazgo femenino en Seguridad Pública y Privada, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

El II Congreso Mujer y Seguridad reafirmó la necesidad de reforzar políticas que incrementen la representación femenina, integren la perspectiva de género en todos los niveles formativos y fortalezcan los sistemas de liderazgo inclusivo.
 

En este sentido, hemos de seguir profundizando para establecer una estrategia integral permanente que promueva la igualdad real, la inclusión, y el liderazgo femenino como ejes de transformación cultural y profesional, incorporando la perspectiva de género en la seguridad, la conciliación laboral y la formación con visión inclusiva.
 

Objetivos estratégicos
 

Como objetivo general, hay que fomentar la participación, la igualdad efectiva, el liderazgo y representatividad de las mujeres en el ámbito de la seguridad pública y privada, mediante políticas, programas y acciones que garanticen igualdad de oportunidades, formación inclusiva y cultura organizacional con perspectiva de género.
 

Y como objetivos específicos, hay que incorporar la perspectiva de género en la gestión, formación y operación de las instituciones y organizaciones de seguridad. Así como, se ha de incrementar la participación de mujeres en puestos de decisión y liderazgo y establecer políticas efectivas de conciliación y bienestar laboral, fortalecer la sensibilización y formación en igualdad en todos los niveles jerárquicos, fomentar la creación de redes y programas de mentoría femenina e implementar mecanismos de seguimiento y evaluación con indicadores de género verificables.
 

Ejes estratégicos y líneas de acción
 

Para ello, hemos de considerar una serie de ejes estratégicos y líneas de acción como:
 

Igualdad y no discriminación para garantizar condiciones equitativas: Implementando Planes de Igualdad Institucionales; Creando protocolos contra acoso y violencia de género; Incorporando auditorías de igualdad en empresas y organismos de seguridad.
 

Liderazgo y representatividad para aumentar mujeres en puestos de decisión: Estableciendo programas de mentoría intergeneracional; Promoviendo cuotas paritarias temporales en ascensos y dirección; Reconociendo públicamente el liderazgo femenino mediante premios o distinciones.
 


 

Formación con perspectiva de género para transformar la cultura profesional: Incluyendo módulos de igualdad, derechos humanos y liderazgo inclusivo en academias policiales y centros de formación privada; Fomentando cursos especializados en ciberseguridad, gestión de crisis y defensa dirigidos a mujeres jóvenes; Integrando la cultura de defensa y seguridad desde una visión de paz y cooperación.
 

Conciliación y bienestar laboral para facilitar la corresponsabilidad: Promoviendo horarios flexibles, permisos parentales igualitarios y teletrabajo; Creando espacios de conciliación familiar y cuidado infantil en instituciones de seguridad.
 

Evaluación y transparencia para medir impacto e informar avances: Diseñando indicadores de paridad y participación; Publicando informes anuales de igualdad y liderazgo femenino; Creando un Observatorio de Igualdad en Seguridad.
 

Igualmente, hay que establecer y consolidar programas complementarios como:
 

Mentorías en Seguridad, mediante la implementación de una red de mujeres líderes en seguridad pública, privada y defensa que acompañen al desarrollo profesional de jóvenes aspirantes.
 

Escuelas de Liderazgo Inclusivo, para la formación especializada en gestión, liderazgo ético, comunicación empática y perspectiva de género.
 

Programas de Conciliación Segura, para la implementación de medidas de flexibilidad laboral y apoyo familiar dentro de cuerpos policiales, empresas de seguridad y defensa.
 

Mecanismos de seguimiento y evaluación
 

Hay que establecer indicadores clave de desempeño, para el conocimiento, seguimiento y evaluación de los porcentajes de: mujeres en cargos de dirección, de participación femenina en formación técnica, instituciones y organizaciones con Planes de Igualdad activos e índices de satisfacción laboral por género.
 

Han de realizarse evaluaciones periódicas con: revisión semestral de avances, publicación de resultados y buenas prácticas, retroalimentación de participantes y entidades colaboradoras.
 

Todo ello, para la búsqueda de resultados a medio plazo como el: Incremento de la participación femenina en mandos medios y altos; la incorporación de la perspectiva de género en el total de los programas de formación en seguridad; la creación de redes y programas de mentoría activa en instituciones clave; la mejora comprobable en los índices de igualdad, satisfacción y conciliación laboral.
 

A modo de resumen
 

El incremento en la incorporación de la perspectiva de género en la seguridad pública y privada no solo promueve la equidad, sino que mejora la eficacia institucional y la confianza social.
 

Las mujeres aportan capacidades estratégicas esenciales: mediación, comunicación, análisis integral del riesgo y empatía operativa.
 

El desarrollo de los programas básicos y planes de Igualdad y Liderazgo Femenino en Seguridad Pública y Privada buscan consolidar una cultura inclusiva, donde la seguridad sea entendida como un derecho compartido y una responsabilidad de todas y todos.
 

La igualdad en el sector de la seguridad es un factor clave para la eficacia operativa, la innovación y la confianza institucional. Este Plan apuesta por un modelo de seguridad inclusivo, moderno y sostenible.
 


Sociedad, fútbol y seguridad. Entendiendo como “sociedad” ese movimiento colectivo de un sentimiento, lejos de ser una demostración deportiva; entendiendo como “fútbol” ese deporte de masas que es capaz de acaparar la mayor atención de público; y entendiendo como “seguridad” esa necesaria y exigida garantía de protección de los ciudadanos ante la violencia consustancial con este deporte.
Algunos datos históricos así lo demuestran, según ha aumentado su incidencia y protagonismo en nuestra “aldea global”, la violencia en el fútbol ha ido adquiriendo connotaciones muy preocupantes en muchos países.
En estos momentos, cuando el fútbol en su época más reciente y ordenada tiene más de 100 años, se ha convertido en el deporte más universal con importantes connotaciones políticas y sociales, en muchos casos, disparatadas y con graves incidencias en la seguridad ciudadana.
Pero ante todo, no hemos de perder el referente, “sociedad, fútbol y seguridad” están directamente entrelazados y cada vez más implicados.


Revisión del Plan de Seguridad en Grandes Eventos y Estadios de Fútbol, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo
 

Por todo ello, hemos de reelaborar nuevos Planes de Seguridad y Prevención para grandes eventos y estadios de fútbol prioritariamente.
 

A modo de esquema general, presentamos un decálogo de acciones a revisar y actualizar:
 

Seguridad en Grandes Eventos y Estadios
 

La seguridad en los recintos para grandes eventos de ocio y deportivos no es un planteamiento puntual sino tiene que tener una buena cobertura de prevención y protección no solo por parte de las autoridades públicas sino también por el sector privado como complemento a todo lo que están igualmente exigiendo las entidades nacionales e internacionales respecto a la implementación de medidas y medios de seguridad y aplicaciones de inteligencia artificial y tecnológica que se deben adoptar, incluso para detectar comportamientos ilícitos.
 

También es importante concienciar a los sectores implicados y a la sociedad de la importancia de tener este tipo de sistemas y no escatimar en temas de seguridad. Porque la seguridad se tiene que ver como una inversión y no como un gasto.
 

Riesgos, Amenazas y Vulnerabilidades. Evaluación
 

El origen de la violencia en el fútbol es un fenómeno que aparece como tal en el Reino Unido, cuna igualmente del inicial y genérico football, siendo conocidos los practicantes de esta violencia como “hooligans” o “supoorters”. Este fenómeno saltó de esas islas, por contagio colectivo, al resto de Europa occidental llegando a adquirir un carácter mundial.
 

En España, el fenómeno de la violencia en el deporte se ha tomado con especial preocupación y, de forma prioritaria, se ha ido procediendo al incremento de los niveles de seguridad en las instalaciones deportivas y la puesta en práctica de numerosos dispositivos de seguridad.
 

Pero, si importante han sido los convenios y compromisos adquiridos, más importante es y sigue siendo el estudio y análisis de los factores influyentes en la violencia en el fútbol.
 

Los riesgos y amenazas y su valoración más importante y básica en este tipo de establecimientos se concentran, generalmente, en siete grupos principales: Violencia entre aficiones; Invasiones en el terreno de juego; Incidentes con dispositivos prohibidos; Riesgos de aglomeración; Riesgos estructurales; Riesgos médicos y de salud; Riesgos de incendio.
 

Objetivos y Políticas. Seguridad desde el diseño
 

Hemos de hacer notar la importancia de la seguridad desde el diseño y la arquitectura actual que trabaja en lo que se denomina “diseño basado en evidencias”, cuyo objetivo es establecer un vínculo directo entre las estrategias de diseño y los resultados esperados.
 

El término Security by Design hace referencia a una filosofía en la que la seguridad no se añade al final de un proyecto, sino que se integra desde la etapa inicial de su desarrollo. Es decir, en lugar de construir primero una infraestructura y luego añadirle medidas de seguridad (prevención+protección), se diseña pensando desde el principio en cómo evitar posibles vulnerabilidades o fallos indebidos.
 

Es importante recordar otros objetivos, como: profundizar en los grados de seguridad que deben presidir en todas las concentraciones públicas; Vigilar de forma especial la presencia y la posible acción de todas aquellas minorías de espectadores que se manifiestan de forma violenta; Controlar o excluir de los recintos a los promotores de disturbios; Controlar a los espectadores el introducir objetos prohibidos: Actuar sobre las personas identificadas como autoras de agresiones, daños u otros actos de violencia.
 

Igualmente, hay que definir los Objetivos y Políticas de Seguridad y establecer los objetivos claros del plan para garantizar la seguridad de asistentes, participantes y organizadores en el recinto y determinar las políticas generales que regirán la seguridad durante el evento.
 

Con todo ello, se debe mantener vigente, según lo establecido, la elaboración del Plan de Seguridad Integral en acontecimientos deportivos y grandes eventos.
 

Este debe comprender los siguientes aspectos:
 

Seguridad Pasiva, entendiendo como tal, la implementación de medidas que afectan a las instalaciones que no precisan intervención de personal.
 

Seguridad Activa, entendiendo como tal, la puesta en marcha de las medidas necesarias en previsión del riesgo o amenaza potencial del evento (medidas físicas y operativas en función de la clasificación de los niveles de riesgo).
 

Igualmente, tiene importancia un especial sistema de comunicación que garantice la posibilidad de difundir, en cualquier punto de su área y en cualquier momento, mensajes con calidad y con protección total de las informaciones transmitidas.
 

Prevención y Planificación. Claves del dispositivo
 

En 1983 la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) elaboró, para orden y seguridad en los estadios, unas instrucciones imperativas para las finales y partidos con riesgo elevado.
 

Estas medidas preventivas, revisadas en años posteriores, se centraban principalmente en: Controlar estrictamente la venta y distribución de billetes/entradas, así como verificar la veracidad de las mismas; Implantar medidas de control y vigilancia eficaces, policiales y operativas en el estadio mediante la organización de servicios de seguridad; Separar a los “hinchas” y colocar protección en el campo mediante alambradas.
 

Las iniciales medidas de seguridad, han sido complementadas con posterioridad, con la instalación de sistemas centralizados de videovigilancia y dotación de sistemas especiales de comunicaciones para emergencias. Igualmente, se han desarrollado protocolos y medidas de:
 

Control de accesos: implementando medidas como detectores de metales, revisión de bolsos y prohibición de objetos peligrosos (bengalas, botellas de cristal, etc.); Sistemas de gestión de multitudes para planificar y controlar el flujo de personas para evitar aglomeraciones peligrosas; Personal de seguridad, definiendo sus funciones y responsabilidades y contar con personal suficiente.
 

Vigilancia y control: instalando cámaras de seguridad y contar con vigilantes distribuidos por el recinto para la detección y control rápido de incidentes.
 

Planes de contingencia y evacuación: definir los protocolos de actuación y las rutas de evacuación y asegurar que el público esté informado a través de señalización y comunicación adecuada.
 

Servicios médicos de atención: habilitar zonas de atención médica y coordinación con los servicios de emergencia externos.
 

Inteligencia y Organización. Medios y Gestión
 

En la actualidad, los medios técnicos, los sistemas y tecnologías para su aplicación a la Seguridad de los Grandes Eventos y Estadios, están lo suficientemente evolucionados como para no existir problema alguno en el planteamiento de la prevención y protección de todos y cada uno de los riesgos y amenazas que comportan el amplio catálogo de aplicación a este tipo de organizaciones.
 

No obstante, otra serie de aspectos pueden condicionar la implantación de ciertos tipos de sistemas de seguridad para obtener la aprobación de las autoridades pertinentes para el establecimiento de los planes de seguridad.
 

En el contexto de estadios de fútbol, es importante el establecimiento de una Unidad de Análisis en Inteligencia y Seguridad, como departamento encargado de recopilar, analizar y utilizar información para mejorar la seguridad, la eficiencia operativa. Esta unidad puede emplear diversas tecnologías, incluyendo inteligencia artificial y análisis de datos, para monitorear el comportamiento de los asistentes, detectar posibles amenazas y optimizar la gestión del estadio.
 

Desde el punto de vista operativo, ha habido un reforzamiento de la cooperación internacional en materia de información e inteligencia con el fin de encuadrar los sistemas de apoyo y seguridad ante eventualidades ponderadas, en especial en materia de terrorismo y violencia organizada.
 

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Editado por
MANUEL SANCHEZ GÓMEZ-MERELO
Eduardo Martínez de la Fe
MANUEL SANCHEZ GÓMEZ-MERELO, es consultor internacional de seguridad, arquitecto técnico y periodista. Completa esta formación con diversos cursos de postgrado en las áreas de seguridad pública y privada, defensa comunicaciones.

Dedicado por más de 30 años a la Consultoría e Ingeniería de Seguridad y Defensa por más de 20 países como asesor para asuntos aeroportuarios, puertos, cárceles hospitales, entidades bancarias, museos, transporte ferroviario, servicios de Correos y puertos.

Es socio fundador y presidente para Europa de la Federación Mundial de Seguridad (WSF), Director para Europa de la Secretaría Iberoamericana de Seguridad, Asesor gubernamental en materia de integración operativa de seguridad pública y privada en diversos países latinoamericanos.

Como experiencia académica es profesor de postgrado en ICADE (Universidad Pontificia Comillas de Madrid) desde 1986, codirector de postgrado en la Facultad de Psicología (Universidad Complutense de Madrid) y director del Curso de Seguridad en Infraestructuras Críticas del Instituto General Gutierrez Mellado de la UNED, así como conferenciante habitual y profesor en más de 20 países sobre Seguridad y Defensa.

Su representación institucional es principalmente como Miembro Experto de la Comisión Mixta de Seguridad del Ministerio del Interior, Director para Europa de la Federación Panamericana de Seguridad (FEPASEP), representante “ad honores” de la Federación de Empresas de Seguridad del MERCOSUR (FESESUR), asesor del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para asuntos de Seguridad Ciudadana y Observatorio de Delincuencia en Panamá, socio fundador y de honor del Observatorio de Seguridad Integral en Hospitales (OSICH), socio fundador y vicepresidente de la Asociación para la Protección de Infraestructuras Críticas (APIC)

Autor y director de la BIBLIOTECA DE SEGURIDAD, editorial de Manuales de Proyectos, Organización y Gestión de Seguridad

Actualmente es presidente y director del Grupo de Estudios Técnicos (GET), socio-senior partner de TEMI GROUP Consultoría Internacional y socio-director de CIRCULO de INTELIGENCIA consultora especializada.