Reseñas
Viaje a la ciudad eterna
Juan Antonio Martínez de la Fe , 08/04/2026
En la búsqueda del sentido de la vida
Ficha Técnica
Título: Viaje a la Ciudad Eterna. En la búsqueda del sentido de la vida
Autor: Andreas May
Edita: Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2024
Colección: Antropología, Psicología y Espiritualidad
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 446
ISBN: 978-84-10023-49-9
Precio: 23 euros
Y, efectivamente, este libro está concebido como un viaje. Un viaje programado, dirigido y acompañado por el autor. Aunque, quizás, lo que llame más la atención es el subtítulo: “En la búsqueda del sentido de la vida”; un proyecto muy ambicioso que se propone como éxito asegurado y que, sin embargo, puede desengañar al lector.
Es el propio autor quien nos advierte de lo que encontraremos en las páginas de este extenso ensayo: el libro, “junto a preguntas filosóficas y temas científicos, aborda una temática religiosa amplia. […] Lo he escrito pensando especialmente en todos los buscadores de sentido de la vida y de la verdad. Para mí, estos buscadores de sentido de la vida son personas que buscan responder a las tres preguntas más fundamentales del hombre: ¿De dónde vengo?, ¿Cuál es el sentido de mi vida? y ¿Qué hay después de la muerte?”
Desde luego, se observa que difieren de las tres preguntas fundamentales de Kant, ¿Qué puedo saber? (conocimiento), ¿Qué debo hacer? (ética/moral) y ¿Qué me está permitido esperar? (religión/destino), lo que nos da una idea de que el planteamiento de Andreas May parte de visiones diferentes.
Aunque la meta perseguida sea muy similar: acercarse a la verdad objetiva y absoluta para conocerla cada vez más.
“Se trata de una verdad que puede y quiere dar un sentido colmado a cada vida humana, al sufrimiento y a la muerte y una esperanza sostenible para la eternidad”. En el fondo, lo que el autor propugna es ofrecer el ejemplo de su propia vida para ayudar a las personas que busquen la verdad junto al sentido y la meta de su vida; para ello, partiendo de la visión científica del mundo, apunta una ruta hacia una vida plena a través de una mirada nueva y fresca del cristianismo. Para finalizar con una síntesis del conocimiento científico y de la revelación cristiana.
Llegados aquí, es conveniente conocer las plataformas de las que parte y en las que se asienta el autor. Por un lado, es científico, con un doctorado en paleontología y se ha familiarizado con los modelos que tienen las ciencias naturales para explicar el mundo. Por otro, confiesa ser un autor cristiano, más concretamente, católico. Y, aunque no lo diga expresamente, en el encuentro entre la ciencia en que se formó y la religión que profesa, se adentra en una intersección que aborda planteamientos filosóficos.
Así las cosas, Andreas May arranca el viaje con una concisa tabla cronológica de los eventos más relevantes que se abordan en el libro. Evidentemente, la inicia hace trece mil ochocientos millones de años atrás, con el Big Bang y el comienzo del universo, terminando en el año 1927 después de Cristo, con la formulación del principio de incertidumbre de Heisenberg. Entre ambos acontecimientos, sitúa la aparición de la subida de los primeros anfibios a la tierra, la extinción de los dinosaurios, la aparición del Australopithecus, el Homo erectus y el Homo sapiens, su encuentro con los neandertales, aterrizando en el período comprendido entre 2000 y 1400 antes de Cristo, época de Abrahán; a partir de aquí, ya habla de la caída del reino de Judá, de Aristóteles, Jesucristo, Mahoma, Tomás de Aquino, Gutenberg y Darwin. Ante la panorámica de este cuadro cronológico se puede apreciar la orientación que el autor pretende dar a su obra.
La filosofía
Estamos en la primera parte del libro. Una primera parte de carácter más filosófico que científico. Se pregunta May si existe la verdad y por qué existe algo y no nada. Reminiscencias claras de Leibniz y Heidegger, sin una única respuesta, ya que depende del punto de vista desde el que se formulen: si desde la filosofía, nos lleva a la cuestión de la existencia de un ser necesario; si desde el campo de la ciencia, el surgimiento de la nada del Big Bang; y, evidentemente, la imposibilidad lógica de la “nada”.
La ciencia
A partir de aquí, la obra se adentra en aspectos más científicos, abordando temas relacionados con la biología y la evolución, la historia de la tierra, la evolución de los seres humanos y las teorías a partir de las tesis de Darwin.
¿Quiere esto decir que Andreas May se centra solo en aspectos científicos? Al contrario: apoyándose en ellos, da el salto a cuestiones que se escapan de los límites de la ciencia para plantearse otras cuestiones a las que pretende dar respuesta apoyándose en su experiencia y en su propia postura como hombre de fe: nos habla del cuerpo, la mente y el alma de los seres humanos; de la postura del creacionismo fundamentalista; de la existencia de un Ser superior que pretende comunicarse con nosotros; o del momento en que el ser humano tiene alma.
Desde aquí, el autor trata de justificar su cosmovisión, explicando los criterios que ha utilizado para llegar a su postura que soslaya el capitalismo, el comunismo y el ateísmo, optando por la religión y, dentro de este campo, cómo fue descartando muchas religiones centrándose en las más habituales: hinduismo, budismo y taoísmo, pasando a las del libro, judaísmo, cristianismo e islam, concluyendo en su opción por el cristianismo y, más concretamente, por el catolicismo.
La religión
A partir de aquí, nos adentramos en la segunda parte de este ensayo, La Ciudad Eterna. Se trata de unas páginas de carácter totalmente religioso y católico, aunque no elude los aspectos comunes de todos los cristianos, como son el bautismo, el padrenuestro, el credo o la eucaristía.
Por supuesto, aborda el problema del mal en el mundo, ofreciendo su particular y personal visión de la caída del hombre y el pecado original, la existencia de ángeles y demonios como personalización del mal, las postrimerías (muerte, juicio, infierno o purgatorio y gloria), etc.
Los últimos capítulos los dedica a los relatos de la creación en el libro del Génesis, la conciliación entre cristianismo y evolución, para ofrecer una retrospectiva del viaje en la que hace un recorrido por todo lo tratado en la obra.
En esta segunda parte cabe situar el núcleo de su planteamiento, que se reduce especialmente en la obediencia y la libertad, siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret. Consciente de los problemas que plantea la cuestión de un Dios trinitario, refiere cómo Cristo es el Hijo del Padre, que, obediente, se somete a su voluntad en un acto supremo de libertad (la aceptación libre de su destino). Al mismo tiempo, esta Trinidad es el ejemplo mayor de amor en convivencia entre las tres personas divinas. De todo ello, deduce cómo la vida del cristiano ha ser obediente a la voluntad de Dios y a la amorosa convivencia con el resto de la humanidad y de todo lo creado.
La bibliografía que figura al final del texto es amplia, aunque, a la vista de lo que expone el autor, de muchas de las obras y autores consultados aprovecha lo que puede ser útil a su propósito, sembrando sombras sobre otros aspectos; ejemplo de ello es Teilhard de Chardin, de quien toma la idea del Punto Omega, pero arroja dudas sobre su espiritualización de la materia; o el caso de Leandro Sequeiros, del que omite gran parte de su extensa obra sobre la conciliación entre ciencia y religión.
Concluyendo
Una virtud innegable de este libro es su carácter pedagógico. Andreas May nos va llevando de la mano, paso a paso, explicando detenidamente cada tramo nuevo y justificando su postura ideológica sobre cada particular. Y ello en un lenguaje muy asequible y casi diría persuasivo.
Otra virtud muy de agradecer es la honestidad del autor. En ningún momento oculta ninguno de los fundamentos en los que se basa para sus tesis. Se considera científico, aunque, tras una época de docente encarriló su vida por la tecnología informática; pero, al propio tiempo, se confiesa católico, fiel a las enseñanzas de la Iglesia, de lo que da amplio testimonio con abundantes citas a documentos papales.
Dicho esto, se puede considerar que este ensayo es muy útil para conocer los vínculos entre los conocimientos científicos en todo lo relacionado con la paleontología y la cosmovisión del catolicismo, probablemente con tintes de conservadurismo. Y, al propio tiempo, un libro que afianzará a un lector católico en muchos de sus principios y devociones: no en vano las citas al Catecismo de la Iglesia son frecuentes.
Índice
Introducción
PRIMERA PARTE
EL VIAJE
¿Existe la verdad?
¿Por qué existe algo?
Evolución versus creacionismo
Biología y evolución
Diversidad, distribución geográfica y sistema de los seres vivos
ADN y más evidencias para la evolución
Historia de la tierra, fósiles y evolución
Los estratos de roca y la edad
Historia del planeta Tierra y de la vida
Evidencia paleontológica de la evolución
Mirada al creacionismo y al diseño inteligente
La evolución de los seres humanos
La evolución biológica
Cuerpo, mente y alma de los seres humanos
¿Desde cuándo el ser humano tiene alma?
Creación y evolución
La sintonía exacta de las constantes físicas
Un Dios de diversidad, evolución e historia de la Tierra
Rasgos característicos del Creador
¿Es la evolución un proceso dirigido?
¿Cómo puede un Ser Superior comunicarse con nosotros?
Los deseos, anhelos y preguntas de las personas
Cosmovisión, religión, revelación
Criterios para la selección
Capitalismo, comunismo y ateísmo
Religiones, general
Hinduismo, budismo y taoísmo
Judaísmo, cristianismo e islam
Sentido de la vida y meta de la humanidad
El camino a la meta
Contenidos fundamentales de la fe cristiana
Tres niveles diferentes: el individuo, la humanidad y la creación
SEGUNDA PARTE
LA CIUDAD ETERNA
Elementos comunes de todos los cristianos
Bautismo
Padrenuestro
Credo Apostólico
Cena del Señor
El sufrimiento
La caída del hombre y sus consecuencias
El pecado como ruptura con el ideal
¿Ha ocurrido realmente la Caída del Hombre?
Diablo, demonios y ángeles
Pecado, orgullo, humildad
La muerte de Jesús en la cruz
Otras consecuencias de la Caída del Hombre
Muerte, resurrección y vida eterna
Vida biológica, muerte y juicio personal
Resurrección y Juicio Final
Un cielo nuevo y una tierra nueva
Más consideraciones sobre las realidades últimas
Los relatos de la creación del libro Génesis
Cristianismo y evolución: una síntesis
La evolución y el Dios cristiano
En el monte Tabor
Libertad
Principio y fin en el diálogo intratrinitario
Retrospectiva al viaje
En lugar de epílogo
Bibliografía
Título: Viaje a la Ciudad Eterna. En la búsqueda del sentido de la vida
Autor: Andreas May
Edita: Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2024
Colección: Antropología, Psicología y Espiritualidad
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 446
ISBN: 978-84-10023-49-9
Precio: 23 euros
Y, efectivamente, este libro está concebido como un viaje. Un viaje programado, dirigido y acompañado por el autor. Aunque, quizás, lo que llame más la atención es el subtítulo: “En la búsqueda del sentido de la vida”; un proyecto muy ambicioso que se propone como éxito asegurado y que, sin embargo, puede desengañar al lector.
Es el propio autor quien nos advierte de lo que encontraremos en las páginas de este extenso ensayo: el libro, “junto a preguntas filosóficas y temas científicos, aborda una temática religiosa amplia. […] Lo he escrito pensando especialmente en todos los buscadores de sentido de la vida y de la verdad. Para mí, estos buscadores de sentido de la vida son personas que buscan responder a las tres preguntas más fundamentales del hombre: ¿De dónde vengo?, ¿Cuál es el sentido de mi vida? y ¿Qué hay después de la muerte?”
Desde luego, se observa que difieren de las tres preguntas fundamentales de Kant, ¿Qué puedo saber? (conocimiento), ¿Qué debo hacer? (ética/moral) y ¿Qué me está permitido esperar? (religión/destino), lo que nos da una idea de que el planteamiento de Andreas May parte de visiones diferentes.
Aunque la meta perseguida sea muy similar: acercarse a la verdad objetiva y absoluta para conocerla cada vez más.
“Se trata de una verdad que puede y quiere dar un sentido colmado a cada vida humana, al sufrimiento y a la muerte y una esperanza sostenible para la eternidad”. En el fondo, lo que el autor propugna es ofrecer el ejemplo de su propia vida para ayudar a las personas que busquen la verdad junto al sentido y la meta de su vida; para ello, partiendo de la visión científica del mundo, apunta una ruta hacia una vida plena a través de una mirada nueva y fresca del cristianismo. Para finalizar con una síntesis del conocimiento científico y de la revelación cristiana.
Llegados aquí, es conveniente conocer las plataformas de las que parte y en las que se asienta el autor. Por un lado, es científico, con un doctorado en paleontología y se ha familiarizado con los modelos que tienen las ciencias naturales para explicar el mundo. Por otro, confiesa ser un autor cristiano, más concretamente, católico. Y, aunque no lo diga expresamente, en el encuentro entre la ciencia en que se formó y la religión que profesa, se adentra en una intersección que aborda planteamientos filosóficos.
Así las cosas, Andreas May arranca el viaje con una concisa tabla cronológica de los eventos más relevantes que se abordan en el libro. Evidentemente, la inicia hace trece mil ochocientos millones de años atrás, con el Big Bang y el comienzo del universo, terminando en el año 1927 después de Cristo, con la formulación del principio de incertidumbre de Heisenberg. Entre ambos acontecimientos, sitúa la aparición de la subida de los primeros anfibios a la tierra, la extinción de los dinosaurios, la aparición del Australopithecus, el Homo erectus y el Homo sapiens, su encuentro con los neandertales, aterrizando en el período comprendido entre 2000 y 1400 antes de Cristo, época de Abrahán; a partir de aquí, ya habla de la caída del reino de Judá, de Aristóteles, Jesucristo, Mahoma, Tomás de Aquino, Gutenberg y Darwin. Ante la panorámica de este cuadro cronológico se puede apreciar la orientación que el autor pretende dar a su obra.
La filosofía
Estamos en la primera parte del libro. Una primera parte de carácter más filosófico que científico. Se pregunta May si existe la verdad y por qué existe algo y no nada. Reminiscencias claras de Leibniz y Heidegger, sin una única respuesta, ya que depende del punto de vista desde el que se formulen: si desde la filosofía, nos lleva a la cuestión de la existencia de un ser necesario; si desde el campo de la ciencia, el surgimiento de la nada del Big Bang; y, evidentemente, la imposibilidad lógica de la “nada”.
La ciencia
A partir de aquí, la obra se adentra en aspectos más científicos, abordando temas relacionados con la biología y la evolución, la historia de la tierra, la evolución de los seres humanos y las teorías a partir de las tesis de Darwin.
¿Quiere esto decir que Andreas May se centra solo en aspectos científicos? Al contrario: apoyándose en ellos, da el salto a cuestiones que se escapan de los límites de la ciencia para plantearse otras cuestiones a las que pretende dar respuesta apoyándose en su experiencia y en su propia postura como hombre de fe: nos habla del cuerpo, la mente y el alma de los seres humanos; de la postura del creacionismo fundamentalista; de la existencia de un Ser superior que pretende comunicarse con nosotros; o del momento en que el ser humano tiene alma.
Desde aquí, el autor trata de justificar su cosmovisión, explicando los criterios que ha utilizado para llegar a su postura que soslaya el capitalismo, el comunismo y el ateísmo, optando por la religión y, dentro de este campo, cómo fue descartando muchas religiones centrándose en las más habituales: hinduismo, budismo y taoísmo, pasando a las del libro, judaísmo, cristianismo e islam, concluyendo en su opción por el cristianismo y, más concretamente, por el catolicismo.
La religión
A partir de aquí, nos adentramos en la segunda parte de este ensayo, La Ciudad Eterna. Se trata de unas páginas de carácter totalmente religioso y católico, aunque no elude los aspectos comunes de todos los cristianos, como son el bautismo, el padrenuestro, el credo o la eucaristía.
Por supuesto, aborda el problema del mal en el mundo, ofreciendo su particular y personal visión de la caída del hombre y el pecado original, la existencia de ángeles y demonios como personalización del mal, las postrimerías (muerte, juicio, infierno o purgatorio y gloria), etc.
Los últimos capítulos los dedica a los relatos de la creación en el libro del Génesis, la conciliación entre cristianismo y evolución, para ofrecer una retrospectiva del viaje en la que hace un recorrido por todo lo tratado en la obra.
En esta segunda parte cabe situar el núcleo de su planteamiento, que se reduce especialmente en la obediencia y la libertad, siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret. Consciente de los problemas que plantea la cuestión de un Dios trinitario, refiere cómo Cristo es el Hijo del Padre, que, obediente, se somete a su voluntad en un acto supremo de libertad (la aceptación libre de su destino). Al mismo tiempo, esta Trinidad es el ejemplo mayor de amor en convivencia entre las tres personas divinas. De todo ello, deduce cómo la vida del cristiano ha ser obediente a la voluntad de Dios y a la amorosa convivencia con el resto de la humanidad y de todo lo creado.
La bibliografía que figura al final del texto es amplia, aunque, a la vista de lo que expone el autor, de muchas de las obras y autores consultados aprovecha lo que puede ser útil a su propósito, sembrando sombras sobre otros aspectos; ejemplo de ello es Teilhard de Chardin, de quien toma la idea del Punto Omega, pero arroja dudas sobre su espiritualización de la materia; o el caso de Leandro Sequeiros, del que omite gran parte de su extensa obra sobre la conciliación entre ciencia y religión.
Concluyendo
Una virtud innegable de este libro es su carácter pedagógico. Andreas May nos va llevando de la mano, paso a paso, explicando detenidamente cada tramo nuevo y justificando su postura ideológica sobre cada particular. Y ello en un lenguaje muy asequible y casi diría persuasivo.
Otra virtud muy de agradecer es la honestidad del autor. En ningún momento oculta ninguno de los fundamentos en los que se basa para sus tesis. Se considera científico, aunque, tras una época de docente encarriló su vida por la tecnología informática; pero, al propio tiempo, se confiesa católico, fiel a las enseñanzas de la Iglesia, de lo que da amplio testimonio con abundantes citas a documentos papales.
Dicho esto, se puede considerar que este ensayo es muy útil para conocer los vínculos entre los conocimientos científicos en todo lo relacionado con la paleontología y la cosmovisión del catolicismo, probablemente con tintes de conservadurismo. Y, al propio tiempo, un libro que afianzará a un lector católico en muchos de sus principios y devociones: no en vano las citas al Catecismo de la Iglesia son frecuentes.
Índice
Introducción
PRIMERA PARTE
EL VIAJE
¿Existe la verdad?
¿Por qué existe algo?
Evolución versus creacionismo
Biología y evolución
Diversidad, distribución geográfica y sistema de los seres vivos
ADN y más evidencias para la evolución
Historia de la tierra, fósiles y evolución
Los estratos de roca y la edad
Historia del planeta Tierra y de la vida
Evidencia paleontológica de la evolución
Mirada al creacionismo y al diseño inteligente
La evolución de los seres humanos
La evolución biológica
Cuerpo, mente y alma de los seres humanos
¿Desde cuándo el ser humano tiene alma?
Creación y evolución
La sintonía exacta de las constantes físicas
Un Dios de diversidad, evolución e historia de la Tierra
Rasgos característicos del Creador
¿Es la evolución un proceso dirigido?
¿Cómo puede un Ser Superior comunicarse con nosotros?
Los deseos, anhelos y preguntas de las personas
Cosmovisión, religión, revelación
Criterios para la selección
Capitalismo, comunismo y ateísmo
Religiones, general
Hinduismo, budismo y taoísmo
Judaísmo, cristianismo e islam
Sentido de la vida y meta de la humanidad
El camino a la meta
Contenidos fundamentales de la fe cristiana
Tres niveles diferentes: el individuo, la humanidad y la creación
SEGUNDA PARTE
LA CIUDAD ETERNA
Elementos comunes de todos los cristianos
Bautismo
Padrenuestro
Credo Apostólico
Cena del Señor
El sufrimiento
La caída del hombre y sus consecuencias
El pecado como ruptura con el ideal
¿Ha ocurrido realmente la Caída del Hombre?
Diablo, demonios y ángeles
Pecado, orgullo, humildad
La muerte de Jesús en la cruz
Otras consecuencias de la Caída del Hombre
Muerte, resurrección y vida eterna
Vida biológica, muerte y juicio personal
Resurrección y Juicio Final
Un cielo nuevo y una tierra nueva
Más consideraciones sobre las realidades últimas
Los relatos de la creación del libro Génesis
Cristianismo y evolución: una síntesis
La evolución y el Dios cristiano
En el monte Tabor
Libertad
Principio y fin en el diálogo intratrinitario
Retrospectiva al viaje
En lugar de epílogo
Bibliografía
Notas sobre el autor
Andreas May nació en Dortmund (Alemania), en 1962. Se doctoró en 1991 con una tesis en paleontología. Tras años de investigación geocientífica y enseñanza universitaria, cambió de profesión en 1999 y trabajó como informático en Munich (Alemania). En 2002 conoció a su mujer y se trasladó a España por ella. De 2002 a 2005 fue profesor en la Saint Louis University-Madrid Campus. Desde 2005 trabaja como especialista en bases de datos, primero en Madrid y, desde 2012, de vuelta en Alemania. Desde 2021 es miembro de un grupo de investigación teológica dirigido por el profesor Johan Buitendag (Universidad de Pretoria, Sudáfrica).
Andreas May ha escrito cien publicaciones geocientíficas y varios artículos en revistas teológicas internacionales en lengua inglesa. Es padre de cuatro hijas y de un hijo que murió poco después de nacer. Colabora con la Iglesia Católica y participa, por ejemplo, en la preparación de la confirmación.
Andreas May nació en Dortmund (Alemania), en 1962. Se doctoró en 1991 con una tesis en paleontología. Tras años de investigación geocientífica y enseñanza universitaria, cambió de profesión en 1999 y trabajó como informático en Munich (Alemania). En 2002 conoció a su mujer y se trasladó a España por ella. De 2002 a 2005 fue profesor en la Saint Louis University-Madrid Campus. Desde 2005 trabaja como especialista en bases de datos, primero en Madrid y, desde 2012, de vuelta en Alemania. Desde 2021 es miembro de un grupo de investigación teológica dirigido por el profesor Johan Buitendag (Universidad de Pretoria, Sudáfrica).
Andreas May ha escrito cien publicaciones geocientíficas y varios artículos en revistas teológicas internacionales en lengua inglesa. Es padre de cuatro hijas y de un hijo que murió poco después de nacer. Colabora con la Iglesia Católica y participa, por ejemplo, en la preparación de la confirmación.
Reseñas
Farmacia y sociedad
Juan Antonio Martínez de la Fe , 16/02/2026
Cien años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas
Ficha Técnica
Título: Farmacia y sociedad. Cien años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas
Coordinador de la edición: Juan José Laforet Hernández
Edita: Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Las Palmas de Gran Canaria, 2025
Encuadernación: Tapa dura
Número de páginas: 128
Los libros institucionales son generalmente una herramienta de comunicación corporativa que sirve para fortalecer la imagen institucional, presentar la historia y evolución, mostrar proyectos, impacto y resultados, conmemorar aniversarios y servir como material protocolario o de relaciones públicas. Y este libro que presentamos es, inicialmente, un libro institucional. Pero va más allá: además de mostrar aspectos variados de su historia, incide, de manera especial, en la relación e inserción del colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas en la sociedad. Matiz importante.
Porque nuestras farmacias, en su infancia como boticas, hunden sus raíces en los primeros tiempos en que la sociedad insular comienza a estructurarse como tal. El nombre de farmacias y de sus responsables como farmacéuticos son de más reciente cuño. Boticas y boticarios son las denominaciones que figuran en sus registros bautismales.
Boticas y boticarios
No es extraño, pues, que en el siglo XVII figurara un profesional como emprendedor multifuncional: barbero, sangrador, cirujano y boticario. Desde luego, el boticario, como preparador y dispensador de remedios viene de mucho tiempo atrás; pero eso es otra historia. En España, no es hasta el siglo XIX cuando se establece académicamente la profesión farmacéutica; aun así, en 1779 se celebran en La Laguna exámenes de prácticas de boticario; pero en la vida diaria, el proceso de cambio de denominación no sigue las pautas institucionales, sino que se produce un proceso lento; aún hoy día no es raro encontrar a personas en medios rurales y de avanzada edad para quienes es la botica quien les facilita sus medicamentos.
Este libro nos permite acompañar a los primeros profesionales en Las Palmas de Gran Canaria, en Arrecife y en Puerto del Rosario. Y, para ampliar la información, nos facilita bibliografía suficiente para conocer la evolución de la medicina, los boticarios en la época de Viera y Clavijo así como biografías de farmacéuticos españoles.
Estas primeras farmacias no solo facilitaban remedios para los males diagnosticados por los médicos. Eran, también, lugares de reunión, donde se celebraban animadas tertulias, se leía la prensa y se debatía. Incluso, como ocurrió en las tres primeras farmacias capitalinas, que cada uno de ellas, a través de sus profesionales, estaban adscritas a tres diferentes tendencias políticas.
Pioneros
Conocemos así los nombres aquellos pioneros de los centros farmacéuticos que, como se ve, desde aquellos primeros momentos formaron parte íntima de la sociedad, traspasando los estrechos límites de la simple dispensación de medicamentos y preparados medicinales.
El tiempo transcurre, la población aumenta, la sociedad cambia. Y crecen las necesidades relacionadas con la salud de los habitantes de las islas y, así, el número de profesionales de la farmacia se incrementa notablemente. Y, como sucede en otros gremios, surge, casi espontáneamente, la necesidad de crear un colegio profesional que, no solo ayude a los ejercientes en sus cuestiones administrativas sino que, también, colabore con ellos en una constante formación.
El Colegio
Inicialmente, solo nació un único colegio para toda la región, en 1918, con sede en Tenerife; aunque no tardó mucho en percibirse la necesidad de un colegio específico para las islas orientales, dada la importancia de su crecimiento. Así, en 1923 se inician las gestiones que culminan con la aprobación del nuevo colegio en 1925.
De todo esto da cuenta pormenorizada este libro. Luego comienzan los avatares para conseguir un local propio. Inicialmente, lo comparte con el Colegio de Médicos, incluso el teléfono; luego se traslada a la calle San Bernardo y posteriormente a la entonces General Franco, hoy Primero de Mayo. El aumento de los servicios que tiene que prestar, tanto a los profesionales, como a la sociedad hace plantearse el nuevo edificio que hoy ocupa.
No es cuestión menor la elección de sede y su distribución, enfocada siempre en la doble dirección: profesionales y sociedad. No en vano es la casa de los farmacéuticos, el auténtico “yo” de la organización. También en este libro se informa pormenorizadamente sobre los diferentes locales que ocupó la organización colegial.
Pero interesa resaltar el enfoque social de la entidad; el enfoque profesional ya consta en sus propios estatutos y reglamentos. Son abundantes los actos dirigidos a la sociedad que, a lo largo de su ya centenaria existencia celebra el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas. Sus salas han servido de lugar para celebrar conferencias culturales, así como eventos sociales. Ha sido el objeto de uno de los recorridos históricos que celebra la ciudad periódicamente, haciendo estaciones en las ubicaciones de las primeras farmacias abiertas en la isla; y, en la publicación de su Boletín, junto a las informaciones científicas y profesionales, no faltan artículos que superan el campo de su actividad para ofrecer útiles orientaciones a la ciudadanía: la situación de la vivienda, la alimentación, la creación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la facultad de Bellas Artes, los canarios en la historia o una composición en homenaje al Guiniguada, así como notas sobre fitoterapia y la autonomía regional. Sin olvidar convenios suscritos con otros organismos, como la Junta de Cronistas Oficiales. No vive el Colegio de espaldas a las preocupaciones de la sociedad.
No faltan, como no podía ser de otra forma, la cita de los primeros establecimientos de farmacia en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, con referencia de los primeros profesionales que allí se instalaron.
Otro aspecto de interés que se entrelee en la obra es la decidida vocación de los farmacéuticos a colaborar con los organismos oficiales de sanidad y otros colegios relacionados con la salud de la ciudadanía. Hay campos en los que su actividad, además de la cercanía, puede ayudar a aliviar las cargadas consultas de los médicos, entre otras cosas.
Es necesario recordar aquí, como recoge este libro, la importante aportación de la farmacéutica Elisa Álvarez Obaya, descubridora del fraude del metílico que tantas vidas segara en la década de los sesenta del pasado siglo. Su descubrimiento salvó de la muerte a habitantes, no solo de las islas, sino de todo el país, al provenir de unas bodegas instaladas en territorio peninsular.
Concluyendo
No podemos olvidar que se trata de un libro institucional, con lo que tanto su presentación como su contenido se dirigen fundamentalmente a la finalidad para la que se crean tales publicaciones. Pero, en este caso, hay aspectos a destacar que amplían generosamente los límites habituales en este tipo de obras.
Por una parte, encontramos una inmersión en lo que es la historia pequeña de unas localidades: Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife y Puerto del Rosario. A través de ella, podemos profundizar en el conocimiento de la realidad social de estas ciudades a través de la fundación y desarrollo de sus establecimientos farmacéuticos, pues nos aportan información sobre el estado, más que de la sanidad en sí, de las posibilidades y medios con que contaban aquellos habitantes para acceder a ella. Sin dejar de lado, en muchos casos, su actividad como punto de encuentro y socialización de los vecinos.
También accedemos a conocer a los pioneros de la profesión y su aportación a la vida comunitaria.
Finalmente, se destaca la implicación del Colegio de Farmacéuticos en la actividad social y cultural del entorno en que desarrolla su actividad.
Evidentemente, para el no profesional de la farmacia algunos apartados del libro pueden no despertar tanto interés, tratándose asuntos propios de su organización y problemática. Pero para Ecualquier personas interesada en el resto de temas, resulta una grata lectura, tanto por su cuidada redacción como por la exquisita composición y presentación de las páginas que contiene.
Índice
Saludo institucional, por María Loreto Gómez Guedes
1. Precedentes de boticas en Gran Canaria
2. Farmacia y sociedad en Gran Canaria
3. Los primeros años del Colegio. 1925-1936
4. Las primeras mujeres farmacéuticas colegiadas
5. El Colegio, repercusión pública a partir de 1940
6. Los cronistas oficiales en el 90 aniversario
7. Farmacias centenarias en Arrecife
8. La primera farmacia de Fuerteventura. 1948
9. Las sedes sociales del Colegio
10. Farmacia y farmacéuticos de otros tiempos, vista por sus protagonistas
Título: Farmacia y sociedad. Cien años del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas
Coordinador de la edición: Juan José Laforet Hernández
Edita: Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Las Palmas de Gran Canaria, 2025
Encuadernación: Tapa dura
Número de páginas: 128
Los libros institucionales son generalmente una herramienta de comunicación corporativa que sirve para fortalecer la imagen institucional, presentar la historia y evolución, mostrar proyectos, impacto y resultados, conmemorar aniversarios y servir como material protocolario o de relaciones públicas. Y este libro que presentamos es, inicialmente, un libro institucional. Pero va más allá: además de mostrar aspectos variados de su historia, incide, de manera especial, en la relación e inserción del colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas en la sociedad. Matiz importante.
Porque nuestras farmacias, en su infancia como boticas, hunden sus raíces en los primeros tiempos en que la sociedad insular comienza a estructurarse como tal. El nombre de farmacias y de sus responsables como farmacéuticos son de más reciente cuño. Boticas y boticarios son las denominaciones que figuran en sus registros bautismales.
Boticas y boticarios
No es extraño, pues, que en el siglo XVII figurara un profesional como emprendedor multifuncional: barbero, sangrador, cirujano y boticario. Desde luego, el boticario, como preparador y dispensador de remedios viene de mucho tiempo atrás; pero eso es otra historia. En España, no es hasta el siglo XIX cuando se establece académicamente la profesión farmacéutica; aun así, en 1779 se celebran en La Laguna exámenes de prácticas de boticario; pero en la vida diaria, el proceso de cambio de denominación no sigue las pautas institucionales, sino que se produce un proceso lento; aún hoy día no es raro encontrar a personas en medios rurales y de avanzada edad para quienes es la botica quien les facilita sus medicamentos.
Este libro nos permite acompañar a los primeros profesionales en Las Palmas de Gran Canaria, en Arrecife y en Puerto del Rosario. Y, para ampliar la información, nos facilita bibliografía suficiente para conocer la evolución de la medicina, los boticarios en la época de Viera y Clavijo así como biografías de farmacéuticos españoles.
Estas primeras farmacias no solo facilitaban remedios para los males diagnosticados por los médicos. Eran, también, lugares de reunión, donde se celebraban animadas tertulias, se leía la prensa y se debatía. Incluso, como ocurrió en las tres primeras farmacias capitalinas, que cada uno de ellas, a través de sus profesionales, estaban adscritas a tres diferentes tendencias políticas.
Pioneros
Conocemos así los nombres aquellos pioneros de los centros farmacéuticos que, como se ve, desde aquellos primeros momentos formaron parte íntima de la sociedad, traspasando los estrechos límites de la simple dispensación de medicamentos y preparados medicinales.
El tiempo transcurre, la población aumenta, la sociedad cambia. Y crecen las necesidades relacionadas con la salud de los habitantes de las islas y, así, el número de profesionales de la farmacia se incrementa notablemente. Y, como sucede en otros gremios, surge, casi espontáneamente, la necesidad de crear un colegio profesional que, no solo ayude a los ejercientes en sus cuestiones administrativas sino que, también, colabore con ellos en una constante formación.
El Colegio
Inicialmente, solo nació un único colegio para toda la región, en 1918, con sede en Tenerife; aunque no tardó mucho en percibirse la necesidad de un colegio específico para las islas orientales, dada la importancia de su crecimiento. Así, en 1923 se inician las gestiones que culminan con la aprobación del nuevo colegio en 1925.
De todo esto da cuenta pormenorizada este libro. Luego comienzan los avatares para conseguir un local propio. Inicialmente, lo comparte con el Colegio de Médicos, incluso el teléfono; luego se traslada a la calle San Bernardo y posteriormente a la entonces General Franco, hoy Primero de Mayo. El aumento de los servicios que tiene que prestar, tanto a los profesionales, como a la sociedad hace plantearse el nuevo edificio que hoy ocupa.
No es cuestión menor la elección de sede y su distribución, enfocada siempre en la doble dirección: profesionales y sociedad. No en vano es la casa de los farmacéuticos, el auténtico “yo” de la organización. También en este libro se informa pormenorizadamente sobre los diferentes locales que ocupó la organización colegial.
Pero interesa resaltar el enfoque social de la entidad; el enfoque profesional ya consta en sus propios estatutos y reglamentos. Son abundantes los actos dirigidos a la sociedad que, a lo largo de su ya centenaria existencia celebra el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas. Sus salas han servido de lugar para celebrar conferencias culturales, así como eventos sociales. Ha sido el objeto de uno de los recorridos históricos que celebra la ciudad periódicamente, haciendo estaciones en las ubicaciones de las primeras farmacias abiertas en la isla; y, en la publicación de su Boletín, junto a las informaciones científicas y profesionales, no faltan artículos que superan el campo de su actividad para ofrecer útiles orientaciones a la ciudadanía: la situación de la vivienda, la alimentación, la creación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la facultad de Bellas Artes, los canarios en la historia o una composición en homenaje al Guiniguada, así como notas sobre fitoterapia y la autonomía regional. Sin olvidar convenios suscritos con otros organismos, como la Junta de Cronistas Oficiales. No vive el Colegio de espaldas a las preocupaciones de la sociedad.
No faltan, como no podía ser de otra forma, la cita de los primeros establecimientos de farmacia en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, con referencia de los primeros profesionales que allí se instalaron.
Otro aspecto de interés que se entrelee en la obra es la decidida vocación de los farmacéuticos a colaborar con los organismos oficiales de sanidad y otros colegios relacionados con la salud de la ciudadanía. Hay campos en los que su actividad, además de la cercanía, puede ayudar a aliviar las cargadas consultas de los médicos, entre otras cosas.
Es necesario recordar aquí, como recoge este libro, la importante aportación de la farmacéutica Elisa Álvarez Obaya, descubridora del fraude del metílico que tantas vidas segara en la década de los sesenta del pasado siglo. Su descubrimiento salvó de la muerte a habitantes, no solo de las islas, sino de todo el país, al provenir de unas bodegas instaladas en territorio peninsular.
Concluyendo
No podemos olvidar que se trata de un libro institucional, con lo que tanto su presentación como su contenido se dirigen fundamentalmente a la finalidad para la que se crean tales publicaciones. Pero, en este caso, hay aspectos a destacar que amplían generosamente los límites habituales en este tipo de obras.
Por una parte, encontramos una inmersión en lo que es la historia pequeña de unas localidades: Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife y Puerto del Rosario. A través de ella, podemos profundizar en el conocimiento de la realidad social de estas ciudades a través de la fundación y desarrollo de sus establecimientos farmacéuticos, pues nos aportan información sobre el estado, más que de la sanidad en sí, de las posibilidades y medios con que contaban aquellos habitantes para acceder a ella. Sin dejar de lado, en muchos casos, su actividad como punto de encuentro y socialización de los vecinos.
También accedemos a conocer a los pioneros de la profesión y su aportación a la vida comunitaria.
Finalmente, se destaca la implicación del Colegio de Farmacéuticos en la actividad social y cultural del entorno en que desarrolla su actividad.
Evidentemente, para el no profesional de la farmacia algunos apartados del libro pueden no despertar tanto interés, tratándose asuntos propios de su organización y problemática. Pero para Ecualquier personas interesada en el resto de temas, resulta una grata lectura, tanto por su cuidada redacción como por la exquisita composición y presentación de las páginas que contiene.
Índice
Saludo institucional, por María Loreto Gómez Guedes
1. Precedentes de boticas en Gran Canaria
2. Farmacia y sociedad en Gran Canaria
3. Los primeros años del Colegio. 1925-1936
4. Las primeras mujeres farmacéuticas colegiadas
5. El Colegio, repercusión pública a partir de 1940
6. Los cronistas oficiales en el 90 aniversario
7. Farmacias centenarias en Arrecife
8. La primera farmacia de Fuerteventura. 1948
9. Las sedes sociales del Colegio
10. Farmacia y farmacéuticos de otros tiempos, vista por sus protagonistas
Notas sobre el coordinador de la obra
Juan José Laforet Hernández nació en Las Palmas de Gran Canaria, es Doctor en Historia del Periodismo y en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, en la que también siguió estudios de Sociología. Es Máster en Periodismo por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Técnico Superior en Protocolo de Estado e Internacional, por la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, Diplomado en Protocolo por la Universidad de Oviedo, y ha seguido estudios de Historia en las universidades Complutense de Madrid y de Sevilla. Es diplomado en Estudios Cooperativos por la Universidad Politécnica de Madrid. Cronista Oficial de Las Palmas de Gran Canaria y Cronista Oficial de Gran Canaria, Académico Correspondiente de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.
Entre sus publicaciones cabe reseñar: Orígenes del Periodismo Canario, Orígenes de la imprenta en la provincia de Las Palmas, 100 años de Diario de Las Palmas, Metodología para el estudio de la Historia del Periodismo Canario, Agustín Millares Torres y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas de Gran Canaria, Protocolo y Medios de Comunicación Social, Tertulias Garbanceras o Crónicas de la Semana Santa laspalmeña. Asiduo redactor de artículos en los medios de comunicación y conferenciante.
Juan José Laforet Hernández nació en Las Palmas de Gran Canaria, es Doctor en Historia del Periodismo y en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, en la que también siguió estudios de Sociología. Es Máster en Periodismo por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Técnico Superior en Protocolo de Estado e Internacional, por la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, Diplomado en Protocolo por la Universidad de Oviedo, y ha seguido estudios de Historia en las universidades Complutense de Madrid y de Sevilla. Es diplomado en Estudios Cooperativos por la Universidad Politécnica de Madrid. Cronista Oficial de Las Palmas de Gran Canaria y Cronista Oficial de Gran Canaria, Académico Correspondiente de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.
Entre sus publicaciones cabe reseñar: Orígenes del Periodismo Canario, Orígenes de la imprenta en la provincia de Las Palmas, 100 años de Diario de Las Palmas, Metodología para el estudio de la Historia del Periodismo Canario, Agustín Millares Torres y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas de Gran Canaria, Protocolo y Medios de Comunicación Social, Tertulias Garbanceras o Crónicas de la Semana Santa laspalmeña. Asiduo redactor de artículos en los medios de comunicación y conferenciante.
Reseñas
El temor de morir
Juan Antonio Martínez de la Fe , 15/01/2026
Ficha Técnica
Título: El temor de morir
Autor: Juan-Manuel García Ramos
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Colección: Mercurio
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 98
ISBN: 979-13-87704-85-8
Precio: 10,40 euros
“Templo de verdad es el que miras, no desoigas la voz con que te advierte que todo es ilusión menos la muerte”. Texto que recibe al visitante que se acerca al cementerio municipal de Las Palmas de Gran Canaria, en Vegueta. Esa es la realidad aunque vivamos de espaldas a ella.
Y a esta realidad se acerca Juan-Manuel García Ramos en una obra cuyo título despierta diversas cuestiones sobre su significado. ¿Es un tratado religioso, metafísico, antropológico, …? Lo cierto es que se trata de una reflexión personal que puede abarcar todos estos aspectos.
Desde luego, ya en la Introducción nos habla de ese temor generalizado a enfrentarnos con el último acto de nuestra vida y, quizás, el primero de otra realidad. Afirma que la creación de las religiones responde a la necesidad de mitigar ese temor, ese miedo a morir.
Experiencias cercanas a la muerte
Sin embargo, a su juicio, ninguna religión ha conseguido satisfacer esa necesidad. Pero tampoco la ciencia es ajena a ese objetivo, al menos la ciencia concebida en generoso sentido; hasta ahora, la mayor aproximación a ese nuevo momento tras el óbito, lo ofrecen las llamadas experiencias cercanas a la muerte, algunos de cuyos analistas se columpian entre la física y la metafísica, aventura siempre peligrosa y, tal vez, engañosa.
Por la obra circulan personajes que han alimentado las lecturas y reflexiones del autor. Por supuesto, el doctor Sans Segarra, Alain e, incluso, Sócrates cuya influencia afirma reconocer en el Nuevo Testamento.
Supraconciencia
García Ramos va más allá de las experiencias cercanas a la muerte: nos abre las puertas hacia una supraconciencia que presenta novedosas ramificaciones, como las premoniciones (narra el caso de su abuelo, el zahorí del Valbanera, que previó el naufragio trágico de este navío) o la existencia del amor, más allá de la muerte, cuando la presencia del ausente ser amado es constante manteniendo el vínculo que unió a la pareja en vida.
Tras una rápida ojeada a los deseos cumplidos de que alguien se muera, nos traslada el autor al hecho de comerciar con la muerte, con incursión en Cien años de soledad, cuando Amaranta Buendía trata con ella: “Tanto Amaranta como Melquiades no sienten temor alguno ante la inmediatez de sus muertes. Solo se dedican a administrar esa marcha con meticulosidad oficinesca”.
Vida después de la vida
La creencia en una vida tras la muerte no es nada novedosa, como lo demuestran los ritos y procedimientos funerarios ya conocidos en diferentes momentos de la historia, como es el caso de la momificación, que “viene a demostrar los esfuerzos de muchas culturas por no considerar la muerte como un fin definitivo de la existencia de sus miembros y para idear supervivencias que alivien el temor de morir con el que otras sociedades se enfrentan y padecen”.
Recomienda, como hace a lo largo de esta deliciosa obra, la lectura de alguna novela y, ahora, le toca el turno a Lincoln en el bardo, de Georges Saunders, en la que se narra magistralmente la no aceptación por parte de Abraham Lincoln de la muerte de su hijo motivada por unas fiebres tifoideas. Tema que tiene continuación en el capítulo El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor. Se agavillan en él diferentes obras de la literatura universal sobre la innegable relación entre padres e hijos cuando la muerte obliga a una separación física.
¿Inmortalidad?
¿Y qué decir de la inmortalidad? Nos recuerda las palabras de Borges cuando provocaba diciendo a sus interlocutores que peor que desearle a uno la muerte era desearle la inmortalidad. Desde luego, su escrito El inmortal, incluido en su ahora sí inmortal El Aleph, figura como uno de los más macabros en relación con la posibilidad de una supravivencia eterna al estilo de muchas creencias, especialmente orientales.
Lo que actualmente está sobre la mesa es lo relacionado con el transhumanismo, la posibilidad de prolongar la vida mediante el uso de la tecnología cada vez más avanzada. El miedo a morir nos lleva a intentar superar nuestro tiempo como vivientes con el horizonte de alcanzar, prácticamente, una vida casi sin límite. Las reflexiones de Viktor E. Frankl y Mircea Eliade que nos aporta García Ramos son una invitación a acercarnos a este asunto que merecen una especial atención; se cierran con la cita de Karen Blixen: “Mientras la ciencia médica no nos asegure seguir entre los vivos de este mundo, resignémonos a compartir la experiencia de la muerte sosegada de Sócrates, tan bien recuperada por las palabras de Blixen imaginada por Lawrence Durrel”.
Réquiems
Y, junto a la literatura, la música. Mozart, Fauré, Brahms, Berlioz, Tomás Luis de Victoria… Sus réquiems pretenden ser un lenitivo para nuestro dolor por lo que nos hace sufrir por la partida de alguien querido.
En el capítulo que titula Ensayo final, García Ramos resume magistralmente el contenido de su ensayo. Nos queda, tras el tránsito final, “una irradiación de energía”, una supraconciencia o conciencia sutil en el ámbito cósmico; “una energía que nos permite una comunicación recíproca con ese ser desaparecido de nuestra vecindad física”.
El final es, cuando menos, consolador, en palabras, de Juan-Manuel García Ramos: “nada nos impedirá seguir creyendo que no desaparecemos del todo cuando morimos y que quedamos en un suspenso dialogante que muchas personas han podido comprobar y transmitirnos”.
Concluyendo
Es este un libro delicioso. En un estilo muy cuidado y cercano, el autor nos lleva de la mano, una mano muy afectuosa, por un recorrido acerca de la muerte según la visión y experiencias de personas y autores que han abordado el tema desde diferentes perspectivas.
Su reflexión personal se va perfilando a lo largo de las páginas, para desembocar en las palabras recogidas más arriba. Una reflexión que no es gratuita, sino que cuenta con el apoyo de las brillantes mentes que cita.
Si algo hay que decir para concluir es que el lector, cuando pasa la última página, seguramente comente que siente la pena de que el libro se haya terminado, que es muy corto; tal es el excelente sabor de boca que nos deja.
Índice
I.
Introducción
II.
El viaje y la muerte
Desear la muerte de alguien y que se cumpla
La muerte gestionada
Preservar el cuerpo tras la muerte
Lincoln en el bardo
El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor
El bardo de Saunders y la Comala de Rulfo
La terrible inmortalidad
La búsqueda de la inmortalidad física
“He cenado con Sócrates”
Réquiems
Ensayo final
Índice onomástico
Título: El temor de morir
Autor: Juan-Manuel García Ramos
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Colección: Mercurio
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 98
ISBN: 979-13-87704-85-8
Precio: 10,40 euros
“Templo de verdad es el que miras, no desoigas la voz con que te advierte que todo es ilusión menos la muerte”. Texto que recibe al visitante que se acerca al cementerio municipal de Las Palmas de Gran Canaria, en Vegueta. Esa es la realidad aunque vivamos de espaldas a ella.
Y a esta realidad se acerca Juan-Manuel García Ramos en una obra cuyo título despierta diversas cuestiones sobre su significado. ¿Es un tratado religioso, metafísico, antropológico, …? Lo cierto es que se trata de una reflexión personal que puede abarcar todos estos aspectos.
Desde luego, ya en la Introducción nos habla de ese temor generalizado a enfrentarnos con el último acto de nuestra vida y, quizás, el primero de otra realidad. Afirma que la creación de las religiones responde a la necesidad de mitigar ese temor, ese miedo a morir.
Experiencias cercanas a la muerte
Sin embargo, a su juicio, ninguna religión ha conseguido satisfacer esa necesidad. Pero tampoco la ciencia es ajena a ese objetivo, al menos la ciencia concebida en generoso sentido; hasta ahora, la mayor aproximación a ese nuevo momento tras el óbito, lo ofrecen las llamadas experiencias cercanas a la muerte, algunos de cuyos analistas se columpian entre la física y la metafísica, aventura siempre peligrosa y, tal vez, engañosa.
Por la obra circulan personajes que han alimentado las lecturas y reflexiones del autor. Por supuesto, el doctor Sans Segarra, Alain e, incluso, Sócrates cuya influencia afirma reconocer en el Nuevo Testamento.
Supraconciencia
García Ramos va más allá de las experiencias cercanas a la muerte: nos abre las puertas hacia una supraconciencia que presenta novedosas ramificaciones, como las premoniciones (narra el caso de su abuelo, el zahorí del Valbanera, que previó el naufragio trágico de este navío) o la existencia del amor, más allá de la muerte, cuando la presencia del ausente ser amado es constante manteniendo el vínculo que unió a la pareja en vida.
Tras una rápida ojeada a los deseos cumplidos de que alguien se muera, nos traslada el autor al hecho de comerciar con la muerte, con incursión en Cien años de soledad, cuando Amaranta Buendía trata con ella: “Tanto Amaranta como Melquiades no sienten temor alguno ante la inmediatez de sus muertes. Solo se dedican a administrar esa marcha con meticulosidad oficinesca”.
Vida después de la vida
La creencia en una vida tras la muerte no es nada novedosa, como lo demuestran los ritos y procedimientos funerarios ya conocidos en diferentes momentos de la historia, como es el caso de la momificación, que “viene a demostrar los esfuerzos de muchas culturas por no considerar la muerte como un fin definitivo de la existencia de sus miembros y para idear supervivencias que alivien el temor de morir con el que otras sociedades se enfrentan y padecen”.
Recomienda, como hace a lo largo de esta deliciosa obra, la lectura de alguna novela y, ahora, le toca el turno a Lincoln en el bardo, de Georges Saunders, en la que se narra magistralmente la no aceptación por parte de Abraham Lincoln de la muerte de su hijo motivada por unas fiebres tifoideas. Tema que tiene continuación en el capítulo El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor. Se agavillan en él diferentes obras de la literatura universal sobre la innegable relación entre padres e hijos cuando la muerte obliga a una separación física.
¿Inmortalidad?
¿Y qué decir de la inmortalidad? Nos recuerda las palabras de Borges cuando provocaba diciendo a sus interlocutores que peor que desearle a uno la muerte era desearle la inmortalidad. Desde luego, su escrito El inmortal, incluido en su ahora sí inmortal El Aleph, figura como uno de los más macabros en relación con la posibilidad de una supravivencia eterna al estilo de muchas creencias, especialmente orientales.
Lo que actualmente está sobre la mesa es lo relacionado con el transhumanismo, la posibilidad de prolongar la vida mediante el uso de la tecnología cada vez más avanzada. El miedo a morir nos lleva a intentar superar nuestro tiempo como vivientes con el horizonte de alcanzar, prácticamente, una vida casi sin límite. Las reflexiones de Viktor E. Frankl y Mircea Eliade que nos aporta García Ramos son una invitación a acercarnos a este asunto que merecen una especial atención; se cierran con la cita de Karen Blixen: “Mientras la ciencia médica no nos asegure seguir entre los vivos de este mundo, resignémonos a compartir la experiencia de la muerte sosegada de Sócrates, tan bien recuperada por las palabras de Blixen imaginada por Lawrence Durrel”.
Réquiems
Y, junto a la literatura, la música. Mozart, Fauré, Brahms, Berlioz, Tomás Luis de Victoria… Sus réquiems pretenden ser un lenitivo para nuestro dolor por lo que nos hace sufrir por la partida de alguien querido.
En el capítulo que titula Ensayo final, García Ramos resume magistralmente el contenido de su ensayo. Nos queda, tras el tránsito final, “una irradiación de energía”, una supraconciencia o conciencia sutil en el ámbito cósmico; “una energía que nos permite una comunicación recíproca con ese ser desaparecido de nuestra vecindad física”.
El final es, cuando menos, consolador, en palabras, de Juan-Manuel García Ramos: “nada nos impedirá seguir creyendo que no desaparecemos del todo cuando morimos y que quedamos en un suspenso dialogante que muchas personas han podido comprobar y transmitirnos”.
Concluyendo
Es este un libro delicioso. En un estilo muy cuidado y cercano, el autor nos lleva de la mano, una mano muy afectuosa, por un recorrido acerca de la muerte según la visión y experiencias de personas y autores que han abordado el tema desde diferentes perspectivas.
Su reflexión personal se va perfilando a lo largo de las páginas, para desembocar en las palabras recogidas más arriba. Una reflexión que no es gratuita, sino que cuenta con el apoyo de las brillantes mentes que cita.
Si algo hay que decir para concluir es que el lector, cuando pasa la última página, seguramente comente que siente la pena de que el libro se haya terminado, que es muy corto; tal es el excelente sabor de boca que nos deja.
Índice
I.
Introducción
II.
El viaje y la muerte
Desear la muerte de alguien y que se cumpla
La muerte gestionada
Preservar el cuerpo tras la muerte
Lincoln en el bardo
El temor de sufrir. Los hijos, literatura y dolor
El bardo de Saunders y la Comala de Rulfo
La terrible inmortalidad
La búsqueda de la inmortalidad física
“He cenado con Sócrates”
Réquiems
Ensayo final
Índice onomástico
Notas sobre el autor
Juan-Manuel García Ramos es escritor, catedrático de Filología Española de la Universidad de La Laguna, y, desde 2021, catedrático emérito de la misma universidad. Como creador, tiene publicadas, entre otras novelas, Malaquita (Premio Benito Pérez Armas en 1978), El inglés (Premio al mejor libro publicado en Canarias en 1991), El guanche en Venecia, El zahorí del Valbanera, El delator (Mercurio Editorial, 2021) y La expulsión del paraíso (Mercurio Editorial, 2025). En 2024 también se publicó en Mercurio Editorial su texto teatral La Laguna, un aperitivo infinito.
Entre sus quehaceres investigadores, además de sus más de veinte libros sobre su condición de hispanoamericanista, destacan sus estudios y proyectos editoriales sobre el constructo cultural que él mismo ha definido como la Atlanticidad.
Por la fundación y dirección de la Biblioteca Básica Canaria, le fue concedido en México, en 1997, el Premio Internacional José Vasconcelos. En 2006 obtuvo el Premio Canarias de Literatura, el máximo galardón de las letras insulares, por el conjunto de su trayectoria creativa, crítica y docente. En 2025, la Asociación Alumni y la ULL le concedieron el Premio Alonso de Nava-Grimón por sus cincuenta años de dedicación universitaria.
Juan-Manuel García Ramos es escritor, catedrático de Filología Española de la Universidad de La Laguna, y, desde 2021, catedrático emérito de la misma universidad. Como creador, tiene publicadas, entre otras novelas, Malaquita (Premio Benito Pérez Armas en 1978), El inglés (Premio al mejor libro publicado en Canarias en 1991), El guanche en Venecia, El zahorí del Valbanera, El delator (Mercurio Editorial, 2021) y La expulsión del paraíso (Mercurio Editorial, 2025). En 2024 también se publicó en Mercurio Editorial su texto teatral La Laguna, un aperitivo infinito.
Entre sus quehaceres investigadores, además de sus más de veinte libros sobre su condición de hispanoamericanista, destacan sus estudios y proyectos editoriales sobre el constructo cultural que él mismo ha definido como la Atlanticidad.
Por la fundación y dirección de la Biblioteca Básica Canaria, le fue concedido en México, en 1997, el Premio Internacional José Vasconcelos. En 2006 obtuvo el Premio Canarias de Literatura, el máximo galardón de las letras insulares, por el conjunto de su trayectoria creativa, crítica y docente. En 2025, la Asociación Alumni y la ULL le concedieron el Premio Alonso de Nava-Grimón por sus cincuenta años de dedicación universitaria.
Reseñas
Transhumanismo integral
Juan Antonio Martínez de la Fe , 01/01/2026
En torno al deseo de vivir para siempre
Ficha Técnica
Título: Transhumanismo integral. En torno al deseo de vivir para siempre
Autor: Ricardo Mejía Fernández
Edita: Ediciones Encuentro, Madrid, 2025
Prólogo: Mario Iceta Gavicagogeascoa
Colección: Nuevo Ensayo
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-1339-218-9
Precio: 24 euros
En una última visita de Vladimir Putin a su homólogo norteamericano Donald Trump, ambos fueron pillados en una conversación sobre superar con creces los cien años de vida. Y no son pocos los artículos que comentan el exponencial incremento de la esperanza de vida de mujeres y hombres.
Estos ejemplos tienen mucho que ver con lo que se viene denominando transhumanismo. No se trata de un concepto biunívoco: hay varios modos de definirlo y, sobre todo, de matizarlo, ya que son muchas las perspectivas desde las que analizarlo.
Para los efectos de esta obra y entre las varias explicaciones que el autor ofrece del término, podemos utilizar la que ofrece el arzobispo de Burgos y prologuista del libro, Mario Iceta Gavicagogeascoa: “la necesidad moral de mejorar las capacidades del hombre y superar sus límites, incluida la muerte, por medio del desarrollo, sin trabas naturales ni éticas, de las ciencias y tecnologías emergentes”, entre las que cita la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, las tecnologías de la información, la IA, las neurociencias, la genética, etc.
Para abordar temas como este del transhumanismo, como en todo lo que es opinable, se parte siempre de la postura del autor, que trata de conducir al lector a la aceptación de sus propuestas. Ricardo Mejía no oculta la base de la que parte. Lo hace desde el principio: no hay más que mirar el cargo del prologuista, arzobispo de Burgos; por su parte, es sacerdote diocesano; eso sí: bien pertrechado con un extraordinario currículo académico.
Reiteradamente y con distintas afirmaciones, Mejía va exponiendo los objetivos que se propuso al redactar su texto. Algunas de ellas: “En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él”; “además de intentar esbozar un transhumanismo diferente que arroje luz crítica al mayoritariamente presente, quiero, más bien, establecer puentes en vez de fosos tanto hacia muchas de las legítimas aspiraciones de este reciente movimiento, como hacia el humanismo occidental que toma como contrapunto”.
Transhumanismo integral
El autor enfrenta su transhumanismo integral con el que denomina transhumanismo parcial. Por parcial entiende todo aquel transhumanismo que busca, como el integral, la mejora del ser humano, especialmente a través de diferentes técnicas, pero que no tiene en cuenta la esencia de lo que es ser “ser humano”, que está abierto a la trascendencia. Al no tener en cuenta esta dimensión que se presupone en el homo sapiens, carece de limitaciones.
Así las cosas, surge el temor de que, con tantas modificaciones y perfeccionamientos, se deje de ser humano para dar paso, quizás, a una nueva especie caracterizada por seres superiores creados a la carta y que se caracterizará por no se accesible a toda persona sino a aquellos que tengan posibilidades de acceder a tal grado de perfección.
No supone esto que el autor se oponga a la aplicación de estas modernas técnicas. Muy al contrario: piensa que esto entra dentro de la definición de hombre, que no solo es sapiens, sino que en su esencia figura la tejne. Es más: el libro se enfrenta a los tecnófobos que huyen de todas estas posibilidades que nos ofrecen las actuales ciencias.
Lo dice claramente el autor: “esta obra, por su parte, se encuentra a caballo entre la fenomenología y la antropología emprendiendo una revisión tanto del humanismo occidental, como de la reflexión sobre la tecnología de los últimos decenios”.
Pars destruens y pars construens
El libro se estructura en dos partes diferenciadas. Denomina Mejía pars destruens a la primera; en ella, presenta la idea del transhumanismo integral en medio de una gran diversidad de propuestas; analiza el deseo irrefrenable de vivir, la búsqueda del éxito a toda costa, la maquinización de la persona humana, el eugenesenismo como distintivo transhumanista a revisar de raíz, así como el transhumanismo “en tanto que consecuencia del proceso de secularización de las tecnociencias actuales”.
Pars construens es el título de la segunda parte de la obra, que se presenta con un lenguaje más positivo y propositivo, aunque no por ello ingenuo. Así, explica por qué considera al transhumanismo integral un enfoque interpretativamente antropológico, poniendo en el centro a la persona en tanto que digna y trascendente; plantea la posibilidad de una nueva y novedosa perspectiva que sintonice los puntos cruciales con la antropología trascendental; un trasfondo ético sustenta la pregunta por la imperiosa necesidad de mejorar al hombre con un diferente tipo de tecnologías humanas, las únicas congruentes para con la persona. Finalmente, Mejía propone las bases para una mejora integral no eugenésica de la persona con la que se cuide responsablemente la integridad de la vida humana.
Como corresponde a un autor con la cualificación extraordinaria que lo respalda, manifiesta expresamente que “esta obra consiste en el intento de proponer un enfoque diferente, en vez de imponerlo”, porque el transhumanismo integral no es la alternativa final, perfecta y obligatoria a todo tipo de transhumanismo, sino, simplemente, otra manera de interpretar tan pluriforme movimiento.
Una manera en la que el homo sapiens es también homo technicus et amoris, abierto al otro y al Otro, que ha de cuidar tanto de sí mismo como de las instituciones sociales y políticas, así como de la Oikos o casa común que todos compartimos.
Concluyendo
Teniendo en cuenta la postura filosófica de la que parte el autor, este libro nos ofrece una muy bien argumentada propuesta para su transhumanismo integral. La abundancia de citas, lo detallado de las exposiciones, los argumentos aportados en apoyo a sus planteamientos hacen que la obra se constituya como un texto sólido y bien construido.
Evidentemente, su contenido abarca mayores aportaciones a las aquí comentadas en esta rápida reseña. Su empeño de defender la esencia de lo que es ser humano es lo que justifica su texto y su reflexión que, por otra parte, es de gran interés desde los puntos de vista de la filosofía y de la antropología, haciendo de su propuesta una destacada aportación que invita a la reflexión. Desde luego, muy recomendable su lectura.
El estilo empleado por Ricardo Mejía es accesible y claro y la argumentación aportada está muy apropiadamente hilvanada y desarrollada.
La estructura de la obra es muy coherente, como se puede apreciar en el índice de su contenido y el desarrollo de contenido es muy pedagógico, por lo que seguir su discurrir no presenta dificultad.
Eso sí: es una lástima que abunden los errores tipográficos más allá de los que serían lo aceptable en un libro de estas dimensiones; tales errores, unidos a un desafortunado uso de los signos de puntuación, constituyen traspiés lectivos que hay que superar para lograr la acertada comprensión del texto.
Pero estos detalles no empañan los notables aciertos de esta más que interesante aportación al tan actual como debatido tema del transhumanismo.
Índice
Prólogo
Introducción
PRIMERA PARTE. ELEMENTOS CRÍTICOS DEL TRANSHUMANISMO
I. Por un auténtico transhumanismo
La crisis del humanismo occidental y la revolución tecnocientífica: signos de los tiempos de la época transhumanista
Las variedades del transhumanismo
En vez del humano transitorio, un humanismo integral abierto a lo real
II. El deseo de vivir
III. La amenaza del fracaso
IV. El hombre-máquina
La vigencia del pensamiento de La Metrie
V. Más allá de la eugenesia
La eugenesia, como el propio transhumanismo, no es neutral
Vulnerabilidad y deseo abisal: posibilidad y plenitud del ser humano
Ingenuidad y fuerza retórica de la eugenesia transhumanista
A vueltas con la viricultura
VI. Una fe ultrasecularista
Tipologías de creencias en la secularidad
Invertir la fe ultrasecularista
¿Una creencia verdaderamente secular?
SEGUNDA PARTE. EL RETO DE UN NUEVO TRANSHUMANISMO
VII, El transhumanismo integral: un enfoque antropológico
El transhumanismo integral: una reforma del humanismo tecnológicamente ilustrada
El paradigma de la complejidad
Sapiens technicus y tecnofilia crítica
VIII. Un transhumanismo de la persona
El personalismo integral contra el epifenomenismo reduccionista
La centralidad de la persona
La dignidad y la trascendencia de la persona humana
IX. ¿Un transhumanismo trascendental?
Transhumanismo trascendental y superación del monismo
Una trascendentalidad no truncada
X. El imperativo tecnocientífico
La desmitificación del progreso y el estereotipo maniqueo
Metafísica bárbara y antropofagia tecnológica
La técnica como forma efectiva de amar y el novum trascendental
XI. Tecnologías humanas
XII. La viricultura: hacia la mejora integral de la persona
Las bases galtianas de la viricultura transhumanista
El aspecto biológico: el cuidado y la mejora del bíos
El aspecto sociopolítico: el cuidado y la mejora de los otros en la polis
El aspecto ecológico y económico: el cuidado y la mejora del Oikos
El aspecto espiritual y cultural: el cuidado y la mejora de sí
Conclusión
Bibliografía
Título: Transhumanismo integral. En torno al deseo de vivir para siempre
Autor: Ricardo Mejía Fernández
Edita: Ediciones Encuentro, Madrid, 2025
Prólogo: Mario Iceta Gavicagogeascoa
Colección: Nuevo Ensayo
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-1339-218-9
Precio: 24 euros
En una última visita de Vladimir Putin a su homólogo norteamericano Donald Trump, ambos fueron pillados en una conversación sobre superar con creces los cien años de vida. Y no son pocos los artículos que comentan el exponencial incremento de la esperanza de vida de mujeres y hombres.
Estos ejemplos tienen mucho que ver con lo que se viene denominando transhumanismo. No se trata de un concepto biunívoco: hay varios modos de definirlo y, sobre todo, de matizarlo, ya que son muchas las perspectivas desde las que analizarlo.
Para los efectos de esta obra y entre las varias explicaciones que el autor ofrece del término, podemos utilizar la que ofrece el arzobispo de Burgos y prologuista del libro, Mario Iceta Gavicagogeascoa: “la necesidad moral de mejorar las capacidades del hombre y superar sus límites, incluida la muerte, por medio del desarrollo, sin trabas naturales ni éticas, de las ciencias y tecnologías emergentes”, entre las que cita la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, las tecnologías de la información, la IA, las neurociencias, la genética, etc.
Para abordar temas como este del transhumanismo, como en todo lo que es opinable, se parte siempre de la postura del autor, que trata de conducir al lector a la aceptación de sus propuestas. Ricardo Mejía no oculta la base de la que parte. Lo hace desde el principio: no hay más que mirar el cargo del prologuista, arzobispo de Burgos; por su parte, es sacerdote diocesano; eso sí: bien pertrechado con un extraordinario currículo académico.
Reiteradamente y con distintas afirmaciones, Mejía va exponiendo los objetivos que se propuso al redactar su texto. Algunas de ellas: “En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él”; “además de intentar esbozar un transhumanismo diferente que arroje luz crítica al mayoritariamente presente, quiero, más bien, establecer puentes en vez de fosos tanto hacia muchas de las legítimas aspiraciones de este reciente movimiento, como hacia el humanismo occidental que toma como contrapunto”.
Transhumanismo integral
El autor enfrenta su transhumanismo integral con el que denomina transhumanismo parcial. Por parcial entiende todo aquel transhumanismo que busca, como el integral, la mejora del ser humano, especialmente a través de diferentes técnicas, pero que no tiene en cuenta la esencia de lo que es ser “ser humano”, que está abierto a la trascendencia. Al no tener en cuenta esta dimensión que se presupone en el homo sapiens, carece de limitaciones.
Así las cosas, surge el temor de que, con tantas modificaciones y perfeccionamientos, se deje de ser humano para dar paso, quizás, a una nueva especie caracterizada por seres superiores creados a la carta y que se caracterizará por no se accesible a toda persona sino a aquellos que tengan posibilidades de acceder a tal grado de perfección.
No supone esto que el autor se oponga a la aplicación de estas modernas técnicas. Muy al contrario: piensa que esto entra dentro de la definición de hombre, que no solo es sapiens, sino que en su esencia figura la tejne. Es más: el libro se enfrenta a los tecnófobos que huyen de todas estas posibilidades que nos ofrecen las actuales ciencias.
Lo dice claramente el autor: “esta obra, por su parte, se encuentra a caballo entre la fenomenología y la antropología emprendiendo una revisión tanto del humanismo occidental, como de la reflexión sobre la tecnología de los últimos decenios”.
Pars destruens y pars construens
El libro se estructura en dos partes diferenciadas. Denomina Mejía pars destruens a la primera; en ella, presenta la idea del transhumanismo integral en medio de una gran diversidad de propuestas; analiza el deseo irrefrenable de vivir, la búsqueda del éxito a toda costa, la maquinización de la persona humana, el eugenesenismo como distintivo transhumanista a revisar de raíz, así como el transhumanismo “en tanto que consecuencia del proceso de secularización de las tecnociencias actuales”.
Pars construens es el título de la segunda parte de la obra, que se presenta con un lenguaje más positivo y propositivo, aunque no por ello ingenuo. Así, explica por qué considera al transhumanismo integral un enfoque interpretativamente antropológico, poniendo en el centro a la persona en tanto que digna y trascendente; plantea la posibilidad de una nueva y novedosa perspectiva que sintonice los puntos cruciales con la antropología trascendental; un trasfondo ético sustenta la pregunta por la imperiosa necesidad de mejorar al hombre con un diferente tipo de tecnologías humanas, las únicas congruentes para con la persona. Finalmente, Mejía propone las bases para una mejora integral no eugenésica de la persona con la que se cuide responsablemente la integridad de la vida humana.
Como corresponde a un autor con la cualificación extraordinaria que lo respalda, manifiesta expresamente que “esta obra consiste en el intento de proponer un enfoque diferente, en vez de imponerlo”, porque el transhumanismo integral no es la alternativa final, perfecta y obligatoria a todo tipo de transhumanismo, sino, simplemente, otra manera de interpretar tan pluriforme movimiento.
Una manera en la que el homo sapiens es también homo technicus et amoris, abierto al otro y al Otro, que ha de cuidar tanto de sí mismo como de las instituciones sociales y políticas, así como de la Oikos o casa común que todos compartimos.
Concluyendo
Teniendo en cuenta la postura filosófica de la que parte el autor, este libro nos ofrece una muy bien argumentada propuesta para su transhumanismo integral. La abundancia de citas, lo detallado de las exposiciones, los argumentos aportados en apoyo a sus planteamientos hacen que la obra se constituya como un texto sólido y bien construido.
Evidentemente, su contenido abarca mayores aportaciones a las aquí comentadas en esta rápida reseña. Su empeño de defender la esencia de lo que es ser humano es lo que justifica su texto y su reflexión que, por otra parte, es de gran interés desde los puntos de vista de la filosofía y de la antropología, haciendo de su propuesta una destacada aportación que invita a la reflexión. Desde luego, muy recomendable su lectura.
El estilo empleado por Ricardo Mejía es accesible y claro y la argumentación aportada está muy apropiadamente hilvanada y desarrollada.
La estructura de la obra es muy coherente, como se puede apreciar en el índice de su contenido y el desarrollo de contenido es muy pedagógico, por lo que seguir su discurrir no presenta dificultad.
Eso sí: es una lástima que abunden los errores tipográficos más allá de los que serían lo aceptable en un libro de estas dimensiones; tales errores, unidos a un desafortunado uso de los signos de puntuación, constituyen traspiés lectivos que hay que superar para lograr la acertada comprensión del texto.
Pero estos detalles no empañan los notables aciertos de esta más que interesante aportación al tan actual como debatido tema del transhumanismo.
Índice
Prólogo
Introducción
PRIMERA PARTE. ELEMENTOS CRÍTICOS DEL TRANSHUMANISMO
I. Por un auténtico transhumanismo
La crisis del humanismo occidental y la revolución tecnocientífica: signos de los tiempos de la época transhumanista
Las variedades del transhumanismo
En vez del humano transitorio, un humanismo integral abierto a lo real
II. El deseo de vivir
III. La amenaza del fracaso
IV. El hombre-máquina
La vigencia del pensamiento de La Metrie
V. Más allá de la eugenesia
La eugenesia, como el propio transhumanismo, no es neutral
Vulnerabilidad y deseo abisal: posibilidad y plenitud del ser humano
Ingenuidad y fuerza retórica de la eugenesia transhumanista
A vueltas con la viricultura
VI. Una fe ultrasecularista
Tipologías de creencias en la secularidad
Invertir la fe ultrasecularista
¿Una creencia verdaderamente secular?
SEGUNDA PARTE. EL RETO DE UN NUEVO TRANSHUMANISMO
VII, El transhumanismo integral: un enfoque antropológico
El transhumanismo integral: una reforma del humanismo tecnológicamente ilustrada
El paradigma de la complejidad
Sapiens technicus y tecnofilia crítica
VIII. Un transhumanismo de la persona
El personalismo integral contra el epifenomenismo reduccionista
La centralidad de la persona
La dignidad y la trascendencia de la persona humana
IX. ¿Un transhumanismo trascendental?
Transhumanismo trascendental y superación del monismo
Una trascendentalidad no truncada
X. El imperativo tecnocientífico
La desmitificación del progreso y el estereotipo maniqueo
Metafísica bárbara y antropofagia tecnológica
La técnica como forma efectiva de amar y el novum trascendental
XI. Tecnologías humanas
XII. La viricultura: hacia la mejora integral de la persona
Las bases galtianas de la viricultura transhumanista
El aspecto biológico: el cuidado y la mejora del bíos
El aspecto sociopolítico: el cuidado y la mejora de los otros en la polis
El aspecto ecológico y económico: el cuidado y la mejora del Oikos
El aspecto espiritual y cultural: el cuidado y la mejora de sí
Conclusión
Bibliografía
Notas sobre el autor
Ricardo Mejía Fernández (1987) es sacerdote diocesano y doctor internacional en Lógica y Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Salamanca, con convenio de codirección en la Universidad de Memphis, Estados Unidos, bajo la dirección del Dr. Shaun Gallagher, experto en ciencias cognitivas e Inteligencia Artificial. Ha sido profesor e investigador en las universidades de París-Sorbonne, Lovaina y Memphis, y es profesor titular de la Facultad de Filosofía de Cataluña, donde enseña Lógica y Filosofía de la Ciencia. Es director de los Estudios de Doctorado y Secretario Académico y profesor en la Facultad de Filosofía Civil de la Universidad Ramon Llull de Barcelona. En 2021 fue elegido y nombrado académico de la Sociedad Internacional para la Ciencia y la Religión, con sede en la Universidad de Cambridge, Reino Unido; así como, al año siguiente, de la Sociedad Española de Científicos Católicos. Además, el Dr. Mejía es director de la revista Actualidad Bibliográfica de Filosofía y Teología, fundada en España por la Compañía de Jesús en 1964. En la actualidad, el profesor Mejía ejerce su ministerio pastoral como vicario de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
Ricardo Mejía Fernández (1987) es sacerdote diocesano y doctor internacional en Lógica y Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Salamanca, con convenio de codirección en la Universidad de Memphis, Estados Unidos, bajo la dirección del Dr. Shaun Gallagher, experto en ciencias cognitivas e Inteligencia Artificial. Ha sido profesor e investigador en las universidades de París-Sorbonne, Lovaina y Memphis, y es profesor titular de la Facultad de Filosofía de Cataluña, donde enseña Lógica y Filosofía de la Ciencia. Es director de los Estudios de Doctorado y Secretario Académico y profesor en la Facultad de Filosofía Civil de la Universidad Ramon Llull de Barcelona. En 2021 fue elegido y nombrado académico de la Sociedad Internacional para la Ciencia y la Religión, con sede en la Universidad de Cambridge, Reino Unido; así como, al año siguiente, de la Sociedad Española de Científicos Católicos. Además, el Dr. Mejía es director de la revista Actualidad Bibliográfica de Filosofía y Teología, fundada en España por la Compañía de Jesús en 1964. En la actualidad, el profesor Mejía ejerce su ministerio pastoral como vicario de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.
Reseñas
Hilda, Mireya... María. 1900-19XX. (Y otros teldesianos)
Juan Antonio Martínez de la Fe , 28/11/2025
Ficha Técnica
Título: Hilda, Mireya … María. 1900-19XX. Y otros ____ teldesianos
Autor: Victoriano Santana Sanjurjo
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 220
ISBN: 979-13-87704-71-1
Precio: 15,60 euros
Quizás, lo más apropiado para acercarnos a esta obra sea hacerlo con el autor, Victoriano Santana Sanjurjo. Porque el libro es fruto de una serie de pulsiones que le llevan a profundizar en los temas; y lo de profundizar no es una metáfora: llega hasta el fondo de sus investigaciones que pueden considerarse, si no exhaustivas, a fin de no pecar de infalibles, sí muy aproximadas a ese grado.
El rigor investigador, la metodología de su trabajo, son atributos ya conocidos por cuantos seguimos sus publicaciones. Y en este libro que ahora comentamos no hallamos una excepción. Los distintos apartados que aborda son sometidos a un minucioso examen, a una amplísima consulta de las más variadas fuentes a fin de no dejar resquicio alguno que pudiera esconder algún dato por mínimo que resulte.
El estilo de Victoriano Santana Sanjurjo es, también, muy personal. Hay que acercarse a sus textos casi leyendo en voz alta, a fin de poder alcanzar todas las matizaciones que encierran sus signos de puntuación, los diferentes usos de tipografías y todos los recursos que ofrecen las técnicas reprográficas.
Porque no pretende el autor que quien recorra las páginas de sus obras permanezca inactivo, expectante ante todo lo que le está contando. Muy al contrario: establece un diálogo con el lector, que se siente interpelado por sus invitaciones, sus preguntas, sus admiraciones. Habla Santana Sanjurjo directamente a la persona, como si se tratara de un auditorio en el que el único presente fuera quien atiende a la exposición del contenido de su libro.
Otra característica de los textos de Santana Sanjurjo es su continua referencia a otros escritores, tanto clásicos como contemporáneos, aportando líneas de sabiduría y de apoyo a sus personales propuestas. Es, en definitiva, una muestra de la amplitud de sus conocimientos, frutos de muy variadas y selectas lecturas e investigaciones, llevadas, en este último caso, hasta los límites de la exhaustividad.
Liber librorum
Dicho esto del autor, a modo de marco referencial, vengamos al texto que nos ocupa. Más que un libro, se trata de un liber librorum, libro de libros, pues su contenido recoge aportaciones diferentes; eso sí: todas con un leitmotiv, la ciudad de Telde. Una urbe cuyas calles han sido recorridas por Victoriano Santana, dejando en ellas trazos dejados por sus infantiles idas y venidas al colegio, las juveniles al instituto y luego, ya universitario, como promotor y partícipe de muchas y variadas actividades culturales.
Varios neologismos surgen de su afecto profundo por Telde: teldesionar, que agavilla acepciones variadas relacionadas con la ciudad de sus cariños, que nos sirve de ejemplo.
Misterio trinitario
El primero de los bloques abordados en la obra es el que le da título: Hilda, Mireya … María. Figura misteriosa con regusto a misterio trinitario: tres personajes distintos y, al parecer, una sola persona verdadera.
En un primer tramo, se recorre la biografía de María del Jesús Suárez López, nacida en Telde en 1900. Asistimos a un pormenorizado periplo por sus primeros estudios y su acceso a la carrera de magisterio en la Escuela Normal.
El segundo tramo abre la puerta a Hilda Zudán, supuesta personalidad de esta misteriosa mujer. Se extiende de 1921 a 1934. Hilda Zudán es un pseudónimo con el que se integró en la Escuela Lírica de Telde, en la que figuran Julián y Saulo Torón Navarro, Montiano Placeres Torón, Fernando González Rodríguez, Luis Báez Mayor y Patricio Pérez Moreno. Aquí el autor recoge la producción poética de Hilda en la prensa especialmente de las islas. Alude, también, a su acceso a los estudios para conseguir la licenciatura en Filosofía y Letras.
El tercer tramo (1925-1930) aborda la posible coincidencia de nuestro trinitario personaje con Mireya Suárez, autora de un único libro, La novela picaresca y el pícaro en la literatura española, del que procura su difusión mediante el envío de ejemplares a la prensa; una prensa que se hace eco de la publicación.
Finalmente, el último tramo produce el retorno de la escritora a su nombre, María del Jesús Suárez López, ya residente fuera de las islas y cuya muerte ha pasado desapercibida, sugiriéndose que, quizás, falleciera en el extranjero.
Victoriano Santana le habría planteado a la escritora, sobre todo, dos cuestiones envueltas en el misterio: “¿cuál es el origen o la explicación de su seudónimo?; la segunda, ¿por qué desapareció como escritora en 1924, cuatro años después de haber comenzado a mostrar sus composiciones al público?” Y así, entre interrogantes, cierra esta incursión en la vida y obra de Hilda-Mireya-María y deja abierta la posibilidad de encontrar, en posteriores investigaciones, la forma de rellenar los huecos misteriosos de esta historia.
Poetas teldenses
El segundo bloque del libro se dedica a tres poetas, cómo no, teldenses: Saulo Torón, Montiano Placeres y Fernando González. Se trata de un texto con el que el autor satisface una deuda contraída con una primera versión, de la que no quedó satisfecho.
En primer lugar, ocupa la escena Saulo Torón, del que destaca, sobre todo, dos aspectos: la singular noción que tuvo del mar y, por otro lado, su amistad con Alonso Quesada y Tomás Morales. También resalta tres obras del poeta muy representativas de su quehacer: Las monedas de cobre, El caracol encantado y Canciones de la orilla. No deja atrás un cuarto libro, más tardío: Frente al muro.
Le sigue Montiano Placeres, sobrino del anterior, cuya producción poética estuvo muy dispersa, quizás debido a las varias actividades profesionales y políticas que desarrolló. Algunos de sus poemas fueron recogidos en el libro El remanso de las horas, al que el autor dedica exactos y afortunados comentarios. Pero si algo destaca Santana Sanjurjo del personaje no es precisamente su contribución literaria a Telde, sino “su desmedido afán por dar a nuestra ciudad una línea cultural continua, plural, estable y de clara tendencia expansiva, el verdadero logro de este intelectual”.
Sin embargo, el autor muestra sus preferencias por el tercero de los poetas teldenses de los que se ocupa: Fernando González. De él ofrece un itinerario cronológico, en el que destaca su primer libro, Canciones del alba. Luego, recorre su periplo vital, señalando las publicaciones que llevó a cabo hasta su muerte, acaecida en Valencia en junio de 1972.
Telde en el corazón
Cuando Victoriano Santana habla de Soltadas … se está refiriendo a la serie de libros que, con idéntico título, viene publicando. Aquí trae algunos de esos textos con una idea que goza de un neologismo: para que teldesionaran “un poquito con otros colegas con los que mantienen vínculos”.
Una primera referencia se dedica a un ciclo de conferencias centrado en la literatura de Canarias que se ha hecho y se hace, cómo no, en Telde. Este ciclo se fundamenta en cuatro pilares: precisar, ampliar, difundir y homenajear. De este ciclo, que el autor comenta y desarrolla, nos detenemos en una propuesta muy sugestiva: la creación de una Biblioteca de Autores Teldenses. Desde luego, mimbres para tramar esta biblioteca no faltan.
La emisión de un programa radiofónico denominado Ínsula Barataria dio origen a una revista de corta vida pero de larga existencia: Cuadernos de la Ínsula Barataria. Revista independiente de artes, ciencias y pensamiento. Órgano de expresión escrita del programa radiofónico Ínsula Barataria que se emite en Canal Telde (FM 106.2), todos los miércoles, de 22.00 a 00.00 horas. Larga cabecera pero no tanto como los ánimos de quienes la llevaron a cabo y de cuyo contenido Santana Sanjurjo da cumplida cuenta en este libro.
Mención especial merece el espacio que dedica el autor a Telde … palabras en el tiempo, una muestra, entre otras cosas y especialmente, bibliográfica para dejar público testimonio de la labor editorial de la ciudad y de sus hijos, enriquecida con documentos fotos, aparejos de escritores, etc.
El libro se cierra con Soslayo, obra teatral de ficción, ambientada en el período comprendido entre 1482 y 1483, y que alude a los hechos acontecidos esos años en Gran Canaria y que, aunque no documento histórico, sí útil para conocer y entender lo ocurrido en la isla.
Concluyendo
Lógicamente, este libro presenta diferentes modos de ser leído. Apartados hay que permiten una lectura fluida y continuada, mientras que otros constituyen un excelente referente para abordar y profundizar temas, merced a la minuciosa recopilación de datos; este último caso será un verdadero deleite para investigadores en busca de exhaustiva información.
Por otro lado, abundan las notas a pie de página; aquí no entorpecen la lectura, sino que amplían el contenido del punto desde el que son llamadas; algunas son extensas y muy necesarias para la cabal comprensión del texto que explican.
Ya se ha comentado el estilo de Victoriano Santana Sanjurjo, así que nada que añadir a lo ya expuesto: el lector disfrutará con su manera cercana, dialogante, de expresarse. De lo que no cabe duda es de que cualquier persona interesada por la ciudad de Telde y de quienes nacieron en ella, tienen que añadir este título al ya amplio y sustancioso repertorio bibliográfico que existe sobre ella.
Anotar finalmente que, fiel a su tradición, el necesario y completo Índice onomástico está ordenado alfabéticamente siguiendo el orden de los nombres, no del apellido.
Índice
I. HILDA, MIREYA … MARÍA, ALGO ES TODO CUANDO NADA HAY
Tramo I: 1900-1920. María
Tramo II: 1921.1924. Hilda
Tramo III: 1925-1930. Mireya
Tramo IV: María
II. Y OTROS _____ TELDESIANOS
II.1. Tres poetas teldenses
Saulo Torón Navarro
Montiano Placeres Torón
Fernando González Rodríguez
Laureles de la plaza de San Juan
II.2. De Soltadas
* Para una historia teldense de la literatura canaria [I.I2]
* Perenne San Gregorio [I.20]
* Librorum prima civitas et sedes [II.12]
* 35 años de un instante: C.P. León y Castillo, 1987-2022 [III.24]
II.3. Barataria teldesiana
Cuadernos de la Ínsula Barataria
Smarchi Chachi
Librería-Papelería La Papelina
Copla española
Telde… palabras en el tiempo
“En Gando arribó la puerta”
II4. Soslayo
Primer acto
Segundo acto
Tercer acto
Índice onomástico
Título: Hilda, Mireya … María. 1900-19XX. Y otros ____ teldesianos
Autor: Victoriano Santana Sanjurjo
Edita: Mercurio Editorial, Madrid, 2025
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 220
ISBN: 979-13-87704-71-1
Precio: 15,60 euros
Quizás, lo más apropiado para acercarnos a esta obra sea hacerlo con el autor, Victoriano Santana Sanjurjo. Porque el libro es fruto de una serie de pulsiones que le llevan a profundizar en los temas; y lo de profundizar no es una metáfora: llega hasta el fondo de sus investigaciones que pueden considerarse, si no exhaustivas, a fin de no pecar de infalibles, sí muy aproximadas a ese grado.
El rigor investigador, la metodología de su trabajo, son atributos ya conocidos por cuantos seguimos sus publicaciones. Y en este libro que ahora comentamos no hallamos una excepción. Los distintos apartados que aborda son sometidos a un minucioso examen, a una amplísima consulta de las más variadas fuentes a fin de no dejar resquicio alguno que pudiera esconder algún dato por mínimo que resulte.
El estilo de Victoriano Santana Sanjurjo es, también, muy personal. Hay que acercarse a sus textos casi leyendo en voz alta, a fin de poder alcanzar todas las matizaciones que encierran sus signos de puntuación, los diferentes usos de tipografías y todos los recursos que ofrecen las técnicas reprográficas.
Porque no pretende el autor que quien recorra las páginas de sus obras permanezca inactivo, expectante ante todo lo que le está contando. Muy al contrario: establece un diálogo con el lector, que se siente interpelado por sus invitaciones, sus preguntas, sus admiraciones. Habla Santana Sanjurjo directamente a la persona, como si se tratara de un auditorio en el que el único presente fuera quien atiende a la exposición del contenido de su libro.
Otra característica de los textos de Santana Sanjurjo es su continua referencia a otros escritores, tanto clásicos como contemporáneos, aportando líneas de sabiduría y de apoyo a sus personales propuestas. Es, en definitiva, una muestra de la amplitud de sus conocimientos, frutos de muy variadas y selectas lecturas e investigaciones, llevadas, en este último caso, hasta los límites de la exhaustividad.
Liber librorum
Dicho esto del autor, a modo de marco referencial, vengamos al texto que nos ocupa. Más que un libro, se trata de un liber librorum, libro de libros, pues su contenido recoge aportaciones diferentes; eso sí: todas con un leitmotiv, la ciudad de Telde. Una urbe cuyas calles han sido recorridas por Victoriano Santana, dejando en ellas trazos dejados por sus infantiles idas y venidas al colegio, las juveniles al instituto y luego, ya universitario, como promotor y partícipe de muchas y variadas actividades culturales.
Varios neologismos surgen de su afecto profundo por Telde: teldesionar, que agavilla acepciones variadas relacionadas con la ciudad de sus cariños, que nos sirve de ejemplo.
Misterio trinitario
El primero de los bloques abordados en la obra es el que le da título: Hilda, Mireya … María. Figura misteriosa con regusto a misterio trinitario: tres personajes distintos y, al parecer, una sola persona verdadera.
En un primer tramo, se recorre la biografía de María del Jesús Suárez López, nacida en Telde en 1900. Asistimos a un pormenorizado periplo por sus primeros estudios y su acceso a la carrera de magisterio en la Escuela Normal.
El segundo tramo abre la puerta a Hilda Zudán, supuesta personalidad de esta misteriosa mujer. Se extiende de 1921 a 1934. Hilda Zudán es un pseudónimo con el que se integró en la Escuela Lírica de Telde, en la que figuran Julián y Saulo Torón Navarro, Montiano Placeres Torón, Fernando González Rodríguez, Luis Báez Mayor y Patricio Pérez Moreno. Aquí el autor recoge la producción poética de Hilda en la prensa especialmente de las islas. Alude, también, a su acceso a los estudios para conseguir la licenciatura en Filosofía y Letras.
El tercer tramo (1925-1930) aborda la posible coincidencia de nuestro trinitario personaje con Mireya Suárez, autora de un único libro, La novela picaresca y el pícaro en la literatura española, del que procura su difusión mediante el envío de ejemplares a la prensa; una prensa que se hace eco de la publicación.
Finalmente, el último tramo produce el retorno de la escritora a su nombre, María del Jesús Suárez López, ya residente fuera de las islas y cuya muerte ha pasado desapercibida, sugiriéndose que, quizás, falleciera en el extranjero.
Victoriano Santana le habría planteado a la escritora, sobre todo, dos cuestiones envueltas en el misterio: “¿cuál es el origen o la explicación de su seudónimo?; la segunda, ¿por qué desapareció como escritora en 1924, cuatro años después de haber comenzado a mostrar sus composiciones al público?” Y así, entre interrogantes, cierra esta incursión en la vida y obra de Hilda-Mireya-María y deja abierta la posibilidad de encontrar, en posteriores investigaciones, la forma de rellenar los huecos misteriosos de esta historia.
Poetas teldenses
El segundo bloque del libro se dedica a tres poetas, cómo no, teldenses: Saulo Torón, Montiano Placeres y Fernando González. Se trata de un texto con el que el autor satisface una deuda contraída con una primera versión, de la que no quedó satisfecho.
En primer lugar, ocupa la escena Saulo Torón, del que destaca, sobre todo, dos aspectos: la singular noción que tuvo del mar y, por otro lado, su amistad con Alonso Quesada y Tomás Morales. También resalta tres obras del poeta muy representativas de su quehacer: Las monedas de cobre, El caracol encantado y Canciones de la orilla. No deja atrás un cuarto libro, más tardío: Frente al muro.
Le sigue Montiano Placeres, sobrino del anterior, cuya producción poética estuvo muy dispersa, quizás debido a las varias actividades profesionales y políticas que desarrolló. Algunos de sus poemas fueron recogidos en el libro El remanso de las horas, al que el autor dedica exactos y afortunados comentarios. Pero si algo destaca Santana Sanjurjo del personaje no es precisamente su contribución literaria a Telde, sino “su desmedido afán por dar a nuestra ciudad una línea cultural continua, plural, estable y de clara tendencia expansiva, el verdadero logro de este intelectual”.
Sin embargo, el autor muestra sus preferencias por el tercero de los poetas teldenses de los que se ocupa: Fernando González. De él ofrece un itinerario cronológico, en el que destaca su primer libro, Canciones del alba. Luego, recorre su periplo vital, señalando las publicaciones que llevó a cabo hasta su muerte, acaecida en Valencia en junio de 1972.
Telde en el corazón
Cuando Victoriano Santana habla de Soltadas … se está refiriendo a la serie de libros que, con idéntico título, viene publicando. Aquí trae algunos de esos textos con una idea que goza de un neologismo: para que teldesionaran “un poquito con otros colegas con los que mantienen vínculos”.
Una primera referencia se dedica a un ciclo de conferencias centrado en la literatura de Canarias que se ha hecho y se hace, cómo no, en Telde. Este ciclo se fundamenta en cuatro pilares: precisar, ampliar, difundir y homenajear. De este ciclo, que el autor comenta y desarrolla, nos detenemos en una propuesta muy sugestiva: la creación de una Biblioteca de Autores Teldenses. Desde luego, mimbres para tramar esta biblioteca no faltan.
La emisión de un programa radiofónico denominado Ínsula Barataria dio origen a una revista de corta vida pero de larga existencia: Cuadernos de la Ínsula Barataria. Revista independiente de artes, ciencias y pensamiento. Órgano de expresión escrita del programa radiofónico Ínsula Barataria que se emite en Canal Telde (FM 106.2), todos los miércoles, de 22.00 a 00.00 horas. Larga cabecera pero no tanto como los ánimos de quienes la llevaron a cabo y de cuyo contenido Santana Sanjurjo da cumplida cuenta en este libro.
Mención especial merece el espacio que dedica el autor a Telde … palabras en el tiempo, una muestra, entre otras cosas y especialmente, bibliográfica para dejar público testimonio de la labor editorial de la ciudad y de sus hijos, enriquecida con documentos fotos, aparejos de escritores, etc.
El libro se cierra con Soslayo, obra teatral de ficción, ambientada en el período comprendido entre 1482 y 1483, y que alude a los hechos acontecidos esos años en Gran Canaria y que, aunque no documento histórico, sí útil para conocer y entender lo ocurrido en la isla.
Concluyendo
Lógicamente, este libro presenta diferentes modos de ser leído. Apartados hay que permiten una lectura fluida y continuada, mientras que otros constituyen un excelente referente para abordar y profundizar temas, merced a la minuciosa recopilación de datos; este último caso será un verdadero deleite para investigadores en busca de exhaustiva información.
Por otro lado, abundan las notas a pie de página; aquí no entorpecen la lectura, sino que amplían el contenido del punto desde el que son llamadas; algunas son extensas y muy necesarias para la cabal comprensión del texto que explican.
Ya se ha comentado el estilo de Victoriano Santana Sanjurjo, así que nada que añadir a lo ya expuesto: el lector disfrutará con su manera cercana, dialogante, de expresarse. De lo que no cabe duda es de que cualquier persona interesada por la ciudad de Telde y de quienes nacieron en ella, tienen que añadir este título al ya amplio y sustancioso repertorio bibliográfico que existe sobre ella.
Anotar finalmente que, fiel a su tradición, el necesario y completo Índice onomástico está ordenado alfabéticamente siguiendo el orden de los nombres, no del apellido.
Índice
I. HILDA, MIREYA … MARÍA, ALGO ES TODO CUANDO NADA HAY
Tramo I: 1900-1920. María
Tramo II: 1921.1924. Hilda
Tramo III: 1925-1930. Mireya
Tramo IV: María
II. Y OTROS _____ TELDESIANOS
II.1. Tres poetas teldenses
Saulo Torón Navarro
Montiano Placeres Torón
Fernando González Rodríguez
Laureles de la plaza de San Juan
II.2. De Soltadas
* Para una historia teldense de la literatura canaria [I.I2]
* Perenne San Gregorio [I.20]
* Librorum prima civitas et sedes [II.12]
* 35 años de un instante: C.P. León y Castillo, 1987-2022 [III.24]
II.3. Barataria teldesiana
Cuadernos de la Ínsula Barataria
Smarchi Chachi
Librería-Papelería La Papelina
Copla española
Telde… palabras en el tiempo
“En Gando arribó la puerta”
II4. Soslayo
Primer acto
Segundo acto
Tercer acto
Índice onomástico
Notas sobre el autor
Victoriano Santana Sanjurjo es doctor en Filología Española (con Premio Extraordinario de Tesis) por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Funcionario del Cuerpo de Profesores de Secundaria del Gobierno de Canarias por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura, materia que imparte en el I.E.S. José Zerpa de Vecindario, donde tiene su destino definitivo. Es autor y promotor de numerosas publicaciones (libros, artículos, prólogos...) e iniciativas de índole académica, cultural, artística y de mediación editorial. Toda su actividad investigadora se circunscribe, por lo general, al campo de la Literatura española del Siglo de Oro, la Ecdótica, la Historiografía americana del siglo XVI y, sobre todo, las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Enseñanza del Español. En el terreno docente, se ha especializado en los Programas de Cualificación Profesional Inicial, etapa académica que lleva desarrollando desde el año 2007 con la impartición del Ámbito de Comunicación en el indicado centro educativo santaluceño. Una muestra de su trayectoria vital y profesional puede verse en su página web, www.sadalone.org.
Victoriano Santana Sanjurjo es doctor en Filología Española (con Premio Extraordinario de Tesis) por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Funcionario del Cuerpo de Profesores de Secundaria del Gobierno de Canarias por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura, materia que imparte en el I.E.S. José Zerpa de Vecindario, donde tiene su destino definitivo. Es autor y promotor de numerosas publicaciones (libros, artículos, prólogos...) e iniciativas de índole académica, cultural, artística y de mediación editorial. Toda su actividad investigadora se circunscribe, por lo general, al campo de la Literatura española del Siglo de Oro, la Ecdótica, la Historiografía americana del siglo XVI y, sobre todo, las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Enseñanza del Español. En el terreno docente, se ha especializado en los Programas de Cualificación Profesional Inicial, etapa académica que lleva desarrollando desde el año 2007 con la impartición del Ámbito de Comunicación en el indicado centro educativo santaluceño. Una muestra de su trayectoria vital y profesional puede verse en su página web, www.sadalone.org.
Redacción T21
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850

















