Reseñas
Historia de la guerra
Redacción T21 , 08/07/2020
Historia de la guerra
Ficha Técnica
Título: Historia de la guerra
Autor: Geoffrey Parker
Edita: Ediciones Akal. Madrid, 2020
Traducción: José Luis Gil Aristu
Colección: Anverso
Materia: Ciencias Humanas y Sociales, Historia
Encuadernación: Tapas duras con cubierta
Número de páginas: 544
ISBN: 978-84-460-2560-3
PVP: 32,50 €
Ebook: 17,18 €
Las naciones occidentales encabezadas por Estados Unidos disfrutan en la actualidad de una considerable ventaja en casi todos los enfrentamientos militares. ¿Cómo ha llegado a alcanzar tal predominio la «práctica occidental de la guerra»?
El presente libro, escrito por un equipo de siete distinguidos historiadores militares, ofrece una respuesta que parte de los orígenes en la Grecia y la Roma clásicas, recorre la Edad Media (cuando los enemigos de Occidente estuvieron a punto de triunfar) y la Edad Moderna (cuando Occidente utilizó la fuerza militar para adueñarse de extensos territorios que nunca había poseído, primero en América y Siberia y, luego, en las costas de Asia y África), y llega hasta las guerras mundiales y los conflictos actuales.
En él se ponen de relieve cinco aspectos esenciales de la práctica occidental de la guerra: una combinación de técnica, disciplina y tradición militar agresiva, más una extraordinaria capacidad para responder con rapidez a los retos y servirse de recursos económicos, más que humanos, para triunfar.
Aunque, a lo largo de sus páginas, la obra centra su atención en Occidente y en la función de la violencia en su auge, cada uno de los capítulos examina también la eficacia militar de sus adversarios y los ámbitos en que la ventaja militar occidental ha sido, y sigue siendo puesta en entredicho.
Índice
Prólogo
Introducción. La práctica occidental de la guerra. Geoffrey Parker
Primera parte. La época de la infantería masiva
Segunda parte. La era de las fortificaciones de piedra
Tercera parte. La época de los cañones y las velas
Cuarta parte. La época de la guerra mecanizada
Epílogo. El futuro de la práctica occidental de la guerra. Geoffrey Parker
Notas
Guías de referencia:
Cronología
Glosario
Bibliografía
Los colaboradores
Índice onomástico
Ficha Técnica
Título: Historia de la guerra
Autor: Geoffrey Parker
Edita: Ediciones Akal. Madrid, 2020
Traducción: José Luis Gil Aristu
Colección: Anverso
Materia: Ciencias Humanas y Sociales, Historia
Encuadernación: Tapas duras con cubierta
Número de páginas: 544
ISBN: 978-84-460-2560-3
PVP: 32,50 €
Ebook: 17,18 €
Las naciones occidentales encabezadas por Estados Unidos disfrutan en la actualidad de una considerable ventaja en casi todos los enfrentamientos militares. ¿Cómo ha llegado a alcanzar tal predominio la «práctica occidental de la guerra»?
El presente libro, escrito por un equipo de siete distinguidos historiadores militares, ofrece una respuesta que parte de los orígenes en la Grecia y la Roma clásicas, recorre la Edad Media (cuando los enemigos de Occidente estuvieron a punto de triunfar) y la Edad Moderna (cuando Occidente utilizó la fuerza militar para adueñarse de extensos territorios que nunca había poseído, primero en América y Siberia y, luego, en las costas de Asia y África), y llega hasta las guerras mundiales y los conflictos actuales.
En él se ponen de relieve cinco aspectos esenciales de la práctica occidental de la guerra: una combinación de técnica, disciplina y tradición militar agresiva, más una extraordinaria capacidad para responder con rapidez a los retos y servirse de recursos económicos, más que humanos, para triunfar.
Aunque, a lo largo de sus páginas, la obra centra su atención en Occidente y en la función de la violencia en su auge, cada uno de los capítulos examina también la eficacia militar de sus adversarios y los ámbitos en que la ventaja militar occidental ha sido, y sigue siendo puesta en entredicho.
Índice
Prólogo
Introducción. La práctica occidental de la guerra. Geoffrey Parker
Primera parte. La época de la infantería masiva
- Génesis de la infantería, 600-350 a.C. Victor Davis Hanson
- De la falange a la legión, 350-250 a.C. Victor Davis Hanson
- La práctica romana de la guerra, 250 a.C.-300 d.C. Victor Davis Hanson
Segunda parte. La era de las fortificaciones de piedra
- Las murallas romanas, 300-1300. Bernard S. Bachrach
- Armas nuevas, tácticas nuevas, 1300-1500. Christopher Allmand
- La revolución de la pólvora, 1300-1500 Geoffrey Parker
Tercera parte. La época de los cañones y las velas
- Navíos de línea, 1500-1650. Geoffrey Parker
- La conquista de América, 1500-1650. Patricia Seed
- La guerra dinástica, 1494-1660. Geoffrey Parker
- Estados en conflicto, 1661-1763. John A. Lynn
- Naciones en armas, 1763-1815. John A. Lynn
Cuarta parte. La época de la guerra mecanizada
- La industrialización de la guerra, 1815-1871. Williamson A. Murray
- Hacia la guerra mundial, 1871-1914. Williamson A. Murray.
- Occidente en guerra, 1914-1918. Williamson A. Murray
- El mundo en conflicto, 1919-1941. Williamson A. Murray
- El mundo en guerra, 1941-1945. Williamson A. Murray
- El mundo de la posguerra, 1945-2008. Williamson A. Murray y Geoffrey Parker
Epílogo. El futuro de la práctica occidental de la guerra. Geoffrey Parker
Notas
Guías de referencia:
Cronología
Glosario
Bibliografía
Los colaboradores
Índice onomástico
Reseñas
A orillas del Yukón. Encuentros en Alaska
Juan Antonio Martínez de la Fe , 01/07/2020
Ficha Técnica
Título: A orillas del Yukón. Encuentros en Alaska
Autor: Bert Daelemans
Prólogo: Javier Melloni
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, 2020
Colección: Fragmentos
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 188
ISBN: 978-84-17796-32-7
Precio: 15,90 euros
Es un libro narrado. Es un libro de encuentros. Cuando un encuentro es contado, y esta obra trata de encuentros, el autor no se queda en la mera descripción. Trasciende las líneas del espacio y del tiempo, de la persona con quien comparte la aproximación, para transmitirnos valores más profundos.
Siendo jesuita Bert Daelemans, no es de extrañar que encontremos en esta obra reminiscencias de la Contemplación para alcanzar amor, con la que Ignacio de Loyola cierra sus ejercicios espirituales. A veces es el paisaje, en ocasiones es la personalidad de quien dialoga con él, cuando no es la propia presencia divina la que lo dirige a otro encuentro más hondo que le engendra un acercamiento directo con la realidad, con la humanidad.
Desde el prólogo, Javier Melloni instala unas señales de dirección por las que discurrirá el libro. Por ejemplo: “Tal es el prodigio del verdadero encuentro con el otro: nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos”; y “El joven le dice que los cristianos les han traído el vocabulario para entender mejor a Dios (Agayun), pero que a Dios no lo han traído porque ya estaba con ellos”.
Y es el propio autor, en los capítulos introductorios, quien nos explica cómo somos cajas de resonancia de lo eterno, hombres capacitados para Dios, por lo que pretende con su libro hablar de esa sensibilidad, a la espera de que el lector pueda despertar con él hacia ese misterio que nos atrae, nos llama y nos lleva lejos.
No se trata, pues, de un diario, sino de treinta retrospectivas de encuentros con la gente yup’ik, con la naturaleza y consigo mismo, con sus límites y con Dios, con un tema que, como ocurre con las variaciones musicales, gira a un mismo asunto: el amor en todas sus vertientes. Y espera que el lector también se encuentre a sí mismo entre las líneas de su libro.
Y así llega a Alaska, donde “aprendo a compartir en silencio y en este silencio empiezo a intuir quién es Dios para nosotros”. Aprende a estar, simplemente estar, que no es una pregunta sino la respuesta a todas nuestras preguntas. Por ejemplo: “¿Podré yo despojarme de todo lo recibido para arrodillarme ante cualquier vulnerable en mi camino?”
Se halla entre un pueblo, los yup’ik, a los que pretende servir en su ministerio. Pero ellos también son enseñantes; aprenden y transmiten, de generación en generación, cómo escuchar a la naturaleza para no ir a contracorriente como lo hace el resto del mundo, solo por tener dinero, poder o, simplemente, mal gusto.
Con ellos como conjunto o de manera personalizada, tiene sus encuentros. Acude a sus fiestas, les acompaña en sus costumbres de caza y pesca, oficia la eucaristía y acude a acompañarles cuando la muerte llama a las puertas de sus vecinos.
Uno a uno desgrana todos esos encuentros, de manera cuasi poética; y de todos ellos extrae una lección espiritual que quiere transmitir a los lectores. Lo hace con un lenguaje muy ameno, con un delicioso estilo narrativo que nos transporta a aquellos países helados y a encontrarnos con los singulares personajes con quienes convivió. Es una delicia de libro.
Índice
Prólogo. Javer Melloni
Cuatro meses entre los yup’ik
Treinta días de Ejercicios
Treinta variaciones sobre un tema
Me llaman
1. Bethel
2. Esperar
3. Aquí estoy
4. Sin equipaje
5. El juego
6. Epifanía
7. El sol
8. Simón
9. El zorro
10. Contemplo
11. El pan
12. Norlita
13. MaryAnn
14. En casa
15. Llaman
16. El río
17. Sandy
18. Thomas
19. Cazar alces
20. El abrazo
21. Alex
22. Ii-i
23. La fiesta
24. Estoy perdido
25. El torneo
26. Mathew
27. Las aves
28. Sarah
29. Mis amigos
30. Moses
Me llaman
Silencio
Título: A orillas del Yukón. Encuentros en Alaska
Autor: Bert Daelemans
Prólogo: Javier Melloni
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, 2020
Colección: Fragmentos
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 188
ISBN: 978-84-17796-32-7
Precio: 15,90 euros
Es un libro narrado. Es un libro de encuentros. Cuando un encuentro es contado, y esta obra trata de encuentros, el autor no se queda en la mera descripción. Trasciende las líneas del espacio y del tiempo, de la persona con quien comparte la aproximación, para transmitirnos valores más profundos.
Siendo jesuita Bert Daelemans, no es de extrañar que encontremos en esta obra reminiscencias de la Contemplación para alcanzar amor, con la que Ignacio de Loyola cierra sus ejercicios espirituales. A veces es el paisaje, en ocasiones es la personalidad de quien dialoga con él, cuando no es la propia presencia divina la que lo dirige a otro encuentro más hondo que le engendra un acercamiento directo con la realidad, con la humanidad.
Desde el prólogo, Javier Melloni instala unas señales de dirección por las que discurrirá el libro. Por ejemplo: “Tal es el prodigio del verdadero encuentro con el otro: nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos”; y “El joven le dice que los cristianos les han traído el vocabulario para entender mejor a Dios (Agayun), pero que a Dios no lo han traído porque ya estaba con ellos”.
Y es el propio autor, en los capítulos introductorios, quien nos explica cómo somos cajas de resonancia de lo eterno, hombres capacitados para Dios, por lo que pretende con su libro hablar de esa sensibilidad, a la espera de que el lector pueda despertar con él hacia ese misterio que nos atrae, nos llama y nos lleva lejos.
No se trata, pues, de un diario, sino de treinta retrospectivas de encuentros con la gente yup’ik, con la naturaleza y consigo mismo, con sus límites y con Dios, con un tema que, como ocurre con las variaciones musicales, gira a un mismo asunto: el amor en todas sus vertientes. Y espera que el lector también se encuentre a sí mismo entre las líneas de su libro.
Y así llega a Alaska, donde “aprendo a compartir en silencio y en este silencio empiezo a intuir quién es Dios para nosotros”. Aprende a estar, simplemente estar, que no es una pregunta sino la respuesta a todas nuestras preguntas. Por ejemplo: “¿Podré yo despojarme de todo lo recibido para arrodillarme ante cualquier vulnerable en mi camino?”
Se halla entre un pueblo, los yup’ik, a los que pretende servir en su ministerio. Pero ellos también son enseñantes; aprenden y transmiten, de generación en generación, cómo escuchar a la naturaleza para no ir a contracorriente como lo hace el resto del mundo, solo por tener dinero, poder o, simplemente, mal gusto.
Con ellos como conjunto o de manera personalizada, tiene sus encuentros. Acude a sus fiestas, les acompaña en sus costumbres de caza y pesca, oficia la eucaristía y acude a acompañarles cuando la muerte llama a las puertas de sus vecinos.
Uno a uno desgrana todos esos encuentros, de manera cuasi poética; y de todos ellos extrae una lección espiritual que quiere transmitir a los lectores. Lo hace con un lenguaje muy ameno, con un delicioso estilo narrativo que nos transporta a aquellos países helados y a encontrarnos con los singulares personajes con quienes convivió. Es una delicia de libro.
Índice
Prólogo. Javer Melloni
Cuatro meses entre los yup’ik
Treinta días de Ejercicios
Treinta variaciones sobre un tema
Me llaman
1. Bethel
2. Esperar
3. Aquí estoy
4. Sin equipaje
5. El juego
6. Epifanía
7. El sol
8. Simón
9. El zorro
10. Contemplo
11. El pan
12. Norlita
13. MaryAnn
14. En casa
15. Llaman
16. El río
17. Sandy
18. Thomas
19. Cazar alces
20. El abrazo
21. Alex
22. Ii-i
23. La fiesta
24. Estoy perdido
25. El torneo
26. Mathew
27. Las aves
28. Sarah
29. Mis amigos
30. Moses
Me llaman
Silencio
Reseñas
Las entidades oscuras
Redacción T21 , 29/06/2020
Viaje a los límites del universo
Ficha Técnica
Título: Viaje a los límites del universo
Autor: Cristiano Galbiati
Edita: Akal. Madrid, junio de 2020
Traducción: Juan González-Castelao Martínez
Colección: Astronomía
Materia: Astronomía
Encuadernación: Rústica
Número de páginas: 184
ISBN: 978-84-460-4872-5
PVP: 16,00 €
Ebook: 7,99 €
«Comprender la materia oscura y la energía oscura establecerá nuevos Pilares de Hércules en los siglos venideros. Aquí se hace la historia de la ciencia. Y también la de la humanidad y su percepción de sí misma.»
La materia oscura es el gran enigma de la ciencia del siglo xxi. Si le preguntas a un físico: «¿Qué queda por descubrir, ahora que también se ha encontrado el bosón de Higgs?», casi seguro que responderá: «prácticamente todo». Sí, porque la materia ordinaria representa solo el 5 por ciento de nuestro universo. El resto consistiría en energía oscura y materia oscura, que representaría casi el 90 por ciento de la masa total.
Por cada gramo de materia ordinaria, habría, en algún lugar a nuestro alrededor, 9 de materia oscura. Aun así, algunos científicos afirman que no existe. O más bien, que no hay necesidad de hipotetizar su existencia para explicar las anomalías que se observan en la rotación de las Galaxias. Quienes llegan a esta conclusión se atreven a desafiar uno de los pilares de la física moderna: la relatividad general de Einstein.
Cristiano Galbiati, que enseña física en Princeton y coordina el experimento DarkSide en los laboratorios Gran Sasso, sabe que la materia oscura es uno de los secretos más misteriosos y fascinantes de la naturaleza, celosamente guardado y aún por descifrar. «Si es cierto que nuestra Galaxia está inmersa en un aura de materia oscura», dice Galbiati, «la Tierra en rotación alrededor del Sol, que a su vez gira alrededor del Centro Galáctico, debería ser golpeada por un viento de "partículas oscuras": aproximadamente 100 000 cruzarían una superficie igual a la de un clavo cada segundo. Entonces, ¿por qué no tratar de interceptarlos?»
En la búsqueda de materia oscura, en una competencia cerrada, trabajan grupos de físicos, astrofísicos, cosmólogos, profesionales y aficionados, experimentales y teóricos, científicos y filósofos. Todos impulsados por la imparable ambición de contribuir a un paso fundamental en el desarrollo de la ciencia: comprender y definir la naturaleza de la materia oscura cambiará la percepción del universo en el que vivimos.
Índice de Contenidos
Advertencia
Bajo el velo
I. De las partes del cielo
1. La materia
Lo que está en juego; Años treinta del siglo xx; Interludio; Años sesenta del siglo xx; Años setenta del siglo xx; ¿Cuál es la naturaleza de la materia oscura?; Otra forma de materia; Los neutrinos; ¿Está hecha de neutrinos la materia oscura?; La fotografía del universo; La era oscura; De la fotografía al mapa del universo; La medición de las entidades oscuras; Y se hizo la luz. De nuevo; ¿Y si no existiese la materia oscura?; La galaxia sin materia oscura; El cúmulo Bala; Quo vadis?
2. El mundo de los cuantos
La partida; Como un juego de construcción; Hagamos un experimento; El electrón y su antipartícula; Interferencia: construcción y destrucción; Los diagramas en el núcleo esencial de la mecánica cuántica; El bosón escalar; Las ondas gravitatorias; ¿Qué nos queda?; Hay nueva vida más allá del modelo estándar; Un contratiempo; Más allá de las Columnas de Hércules; Los nuevos candidatos; ¿Nuevos neutrinos?
3. La energía
Viejos prejuicios; La relatividad; La relatividad especial; La relatividad general; ¿Qué falta?; La revolución retractada; Un nuevo comienzo; Una nueva revolución; Avance rápido. El siglo xxi.
II. En las profundidades de la Tierra
4. En busca de la materia oscura
Nuevos detectores; La detección de partículas; El ojo: primer detector de partículas; Trazas de radiactividad natural; Trazas de materia oscura; Los neutrones y los rayos alfa; Estaciones intermedias; ¿Entonces?; Miseria y nobleza; El extraño; El perezoso; Los Laboratorios Nacionales del Gran Sasso (Italia).
5. Sciustré
Exploradores; Un gas especial; Los argonautas; Los isótopos; Urania; Aria; La grappa; El filuferru; Un proyecto imposible; El legado del proyecto Aria; El ciclo del silicio; El impacto del silicio.
III. Mundos muy lejanos
Agradecimientos
Reseñas
La intranquilidad
Juan Antonio Martínez de la Fe , 19/06/2020
Ficha Técnica
Título: La intranquilidad
Autora: Marion Muller-Colard
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, 2020
Colección: Fragmentos
Traducción: Helena Cots Webermann
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 91
ISBN: 978-84-17796-24-2
Precio: 11,90 euros
Paradójicamente, si se desea disfrutar de una buena lectura que reporte paz al espíritu, este libro ayuda a ello, pese a que contradiga a su título: la intranquilidad. Intranquilidad es un término de amplio significado; es más: puede resultar hasta peyorativo pues es fácil encontrarlo aplicado a alteraciones del espíritu, del ánimo o de la mente. Cuando Marion Muller-Colard habla de intranquilidad lo hace refiriéndose, más bien, a inquietud, a actividad en contraposición a pasividad. Y, en este sentido, esta obra sobrepasa en mucho el escaso centenar de páginas que la componen. Porque esta intranquilidad es un valor que conviene reconocer, aceptar y motivar.
“Estate tranquilo es la orden más inútil que el adulto se empeña en repetir al niño”, afirma la autora para quien, justamente, la oportunidad para el niño es la de no estarse tranquilo. ¡Cuántas cosas nos perdemos, a veces, a causa de la tranquilidad!
La intranquilidad nos acompaña desde la cuna a lo largo de la vida, cuando somos preguntones, pesados o inquietos. Es cierto que hay temperamentos más o menos inquietos; pero no cabe duda de que cualquier contrariedad se constituye en un reto a superar, siendo nuestra vida una cadena incesante de retos.
El evangelio
¿Existe algún libro que merezca ser calificado como el Libro del desasosiego? Para la autora, sí: el evangelio. El cristianismo se inaugura en la incertidumbre y la fragilidad. Desde la propia anunciación a María que, lógicamente, despierta en ella la inquietud. Y, en palabras de Muller-Colard, “Dios revela mediante ese proyecto -dejarse traer al mundo a través del cuerpo de una mujer- una revolución religiosa tras la cual no quedará nadie tranquilo […] Ni los ateos irritados ni los creyentes desconcertados”. Una revolución que ofuscará a los reyes, que pretenden mantener alejados a los dioses que puedan hacer sombra a su poder; que contrariará a los religiosos, que gustan de dioses todopoderosos; y que nos contrariará a nosotros mismos, que hubiésemos preferido una receta de felicidad.
Hay, fruto del evangelio, verdaderos y falsos cristianos. Para la autora, estos segundos son aquellos para quienes el cristianismo es una coartada, un refugio identitario, una tarjeta de visita en el amplio mundo de la moral, un confort en el nido acolchado del repliegue sobre uno mismo. Esta religión es la reprobación misma de los reflejos religiosos del hombre, porque el evangelio no está para fabricar superhombres sino para sumergirse en la complejidad de la humanidad; es un mandato para que vivamos en el presente, en continua vigilancia para recibir lo imprevisible.
Muller-Colard es tajante: “Lo que hoy en día me permite seguir a Jesús como a un maestro es precisamente que no promete la evitación del riesgo”. Su escándalo está en que el evangelio afirma que la palabra frustra y contraría el deseo religioso del hombre. No nos ofrece la posibilidad de seguir un sistema de pensamiento y de creencias que confortan con verdades definitivas; al contrario, rehúye de la tiranía de la felicidad que obsesiona la vida de tanta gente.
“Jesús no solamente es aquel por el que llega la intranquilidad, sino que también es aquel que la vive intensamente hasta el extremo”, afirma la autora. Y para comprobarlo, basta con fijarse en dos elementos esenciales de su ministerio: su andadura y sus encuentros: anda y encuentra.
Marion Muller-Cotilard encuentra el lugar seguro de su paz en una sed insatisfecha, un impulso, un sobresalto. En esa intranquilidad permanente.
Concluyendo
Nos encontramos con una obra de pequeño formato, pero capaz de despertar en el lector las ansias de profundizar en su propuesta, a través de una reflexión serena. Un lenguaje casi poético, no exento de energía y vigor, hace que la lectura produzca un disfrute adicional al hondo mensaje que guarda en su interior. Para leer más de una vez.
Título: La intranquilidad
Autora: Marion Muller-Colard
Edita: Fragmenta Editorial, Barcelona, 2020
Colección: Fragmentos
Traducción: Helena Cots Webermann
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Número de páginas: 91
ISBN: 978-84-17796-24-2
Precio: 11,90 euros
Paradójicamente, si se desea disfrutar de una buena lectura que reporte paz al espíritu, este libro ayuda a ello, pese a que contradiga a su título: la intranquilidad. Intranquilidad es un término de amplio significado; es más: puede resultar hasta peyorativo pues es fácil encontrarlo aplicado a alteraciones del espíritu, del ánimo o de la mente. Cuando Marion Muller-Colard habla de intranquilidad lo hace refiriéndose, más bien, a inquietud, a actividad en contraposición a pasividad. Y, en este sentido, esta obra sobrepasa en mucho el escaso centenar de páginas que la componen. Porque esta intranquilidad es un valor que conviene reconocer, aceptar y motivar.
“Estate tranquilo es la orden más inútil que el adulto se empeña en repetir al niño”, afirma la autora para quien, justamente, la oportunidad para el niño es la de no estarse tranquilo. ¡Cuántas cosas nos perdemos, a veces, a causa de la tranquilidad!
La intranquilidad nos acompaña desde la cuna a lo largo de la vida, cuando somos preguntones, pesados o inquietos. Es cierto que hay temperamentos más o menos inquietos; pero no cabe duda de que cualquier contrariedad se constituye en un reto a superar, siendo nuestra vida una cadena incesante de retos.
El evangelio
¿Existe algún libro que merezca ser calificado como el Libro del desasosiego? Para la autora, sí: el evangelio. El cristianismo se inaugura en la incertidumbre y la fragilidad. Desde la propia anunciación a María que, lógicamente, despierta en ella la inquietud. Y, en palabras de Muller-Colard, “Dios revela mediante ese proyecto -dejarse traer al mundo a través del cuerpo de una mujer- una revolución religiosa tras la cual no quedará nadie tranquilo […] Ni los ateos irritados ni los creyentes desconcertados”. Una revolución que ofuscará a los reyes, que pretenden mantener alejados a los dioses que puedan hacer sombra a su poder; que contrariará a los religiosos, que gustan de dioses todopoderosos; y que nos contrariará a nosotros mismos, que hubiésemos preferido una receta de felicidad.
Hay, fruto del evangelio, verdaderos y falsos cristianos. Para la autora, estos segundos son aquellos para quienes el cristianismo es una coartada, un refugio identitario, una tarjeta de visita en el amplio mundo de la moral, un confort en el nido acolchado del repliegue sobre uno mismo. Esta religión es la reprobación misma de los reflejos religiosos del hombre, porque el evangelio no está para fabricar superhombres sino para sumergirse en la complejidad de la humanidad; es un mandato para que vivamos en el presente, en continua vigilancia para recibir lo imprevisible.
Muller-Colard es tajante: “Lo que hoy en día me permite seguir a Jesús como a un maestro es precisamente que no promete la evitación del riesgo”. Su escándalo está en que el evangelio afirma que la palabra frustra y contraría el deseo religioso del hombre. No nos ofrece la posibilidad de seguir un sistema de pensamiento y de creencias que confortan con verdades definitivas; al contrario, rehúye de la tiranía de la felicidad que obsesiona la vida de tanta gente.
“Jesús no solamente es aquel por el que llega la intranquilidad, sino que también es aquel que la vive intensamente hasta el extremo”, afirma la autora. Y para comprobarlo, basta con fijarse en dos elementos esenciales de su ministerio: su andadura y sus encuentros: anda y encuentra.
Marion Muller-Cotilard encuentra el lugar seguro de su paz en una sed insatisfecha, un impulso, un sobresalto. En esa intranquilidad permanente.
Concluyendo
Nos encontramos con una obra de pequeño formato, pero capaz de despertar en el lector las ansias de profundizar en su propuesta, a través de una reflexión serena. Un lenguaje casi poético, no exento de energía y vigor, hace que la lectura produzca un disfrute adicional al hondo mensaje que guarda en su interior. Para leer más de una vez.
Reseñas
La tradición cosmopolita
Redacción T21 , 18/06/2020
Un noble e imperfecto ideal
Ficha Técnica
Título: La tradición cosmopolita
Autora: Martha C. Nussbaum
Edita: Ediciones Paidós. Barcelona. Abril de 2020
Traducción: Albino Santos Mosquera
Colección: Estado y Sociedad
Materia: Ciencias Humanas y Sociales
Temática: Filosofía política
Encuadernación: Rústica con solapas
Número de páginas: 336
ISBN: 978-84-493-3694-2
PVP: 24€
La tradición política cosmopolita en el pensamiento occidental da comienzo con el griego Cynic Diogenes, quien, cuando se le preguntó de dónde venía, respondió que era ciudadano del mundo, afirmando implícitamente la igualdad de todos los seres humanos.
En este sentido, la idea de que la política debe tratar a los seres humanos como iguales entre sí y con un valor que va más allá de lo económico es la base de no pocos aciertos en el imaginario político occidental contemporáneo. La tradición cosmopolita amplía el trabajo de Nussbaum y nos insta a centrarnos en la humanidad que compartimos.
Extractos del Primer Capítulo
“Una vez preguntaron a Diógenes el Cínico de dónde venía y él respondió con una sola palabra: kosmopolitês, “ciudadano del mundo” (Diógenes Laercio, VI.63). Podría decirse que aquel momento, ficticio o no, fue el acto fundacional de la larga tradición del pensamiento político cosmopolita en la herencia occidental.”
“Un varón griego rechaza la invitación a definirse por su estirpe, su ciudad, su clase social, su condición de hombre libre o incluso su género. Insiste en definirse atendiendo a una característica que comparte con todos los demás seres humanos, Hombres y mujeres, griegos y no griegos, esclavos y libres. Y al caracterizarse a sí mismo, no ya como habitante del mundo, sino incluso como “ciudadano” de este, Diógenes da a entender también que es posible una política —o una aproximación moral a la política— centrada en la humanidad que compartimos más que en las marcas del origen local, el estatus, la clase y el género que nos dividen.”
…”El cosmopolitismo cínico/estoico nos insta a reconocer la igual (e incondicional) valía de todos los seres humanos, una valía fundada en su capacidad de elección moral (aunque quizá sea esta aún una condición demasiado restrictiva) más que en rasgos que dependen de configuraciones naturales o sociales fortuitas. La idea de que la política debería tratar a todos los seres humanos como iguales y como poseedores de un valor inestimable es una de las más profundas e influyentes del pensamiento occidental; a ella cabe atribuir muchos de los elementos positivos presentes en el imaginario político de Occidente. Un día, Alejandro Magno pasó junto a Diógenes y se quedó de pie ante el filósofo, mientras este tomaba el sol en el mercado. “Pídeme lo que quieras”, le dijo Alejandro. Y él le respondió: “No me hagas sombra” (VI.38). Esta imagen de la dignidad de lo humano, capaz de resplandecer hasta en su desnudez siempre que no quede ensombrecida por las falsas pretensiones del rango social y la realeza, una dignidad que solo necesita que le aparten esa sombra de delante para manifestarse vigorosa y libre, es uno de los destinos finales de una larga trayectoria que conduce hasta el moderno movimiento de los derechos humanos."
…“La idea del respeto por el género humano ha sido una de las bases de buena parte del movimiento internacional de los derechos humanos y ha tenido un papel formativo en múltiples tradiciones legales y constitucionales nacionales. Tampoco se puede decir que la idea de la igualdad de la dignidad humana sea exclusiva de las tradiciones filosóficas de Occidente, aun cuando estas constituirán el foco de mi atención a lo largo del presente libro. Hace mucho que, en una India dividida por las ideas jerárquicas de la casta y de la asignación a las personas de ocupaciones predeterminadas por su origen al nacer, el budismo es fuente de una idea diferente: la idea de la igualdad humana.”
…“También el movimiento por la libertad de Sudáfrica situó el respeto por la dignidad humana en el centro de una ideología política revolucionaria. En ese caso, sí tuvieron importancia las doctrinas estoicas, invocadas junto a las ideas africanas tradicionales del ubuntu. …Pero no hace mucho se ha sabido que Nelson Mandela —que, posteriormente, titularía un libro de entrevistas y cartas Conversaciones conmigo mismo, toda una alusión explícita a la influencia del filósofo estoico Marco Aurelio— tuvo acceso a las Meditaciones cuando estaba ya recluido en Robben Island."
…”Para elaborar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se reunió a un equipo de representantes de múltiples tradiciones de todo el mundo, incluidas las de Egipto, China y Europa. Según el relato que de aquel proceso hizo el filósofo francés Jacques Maritain, los redactores se abstuvieron explícitamente de usar un lenguaje que se considerara propiedad de una tradición en particular (como, por ejemplo, las alusiones cristianas al “alma”). Sin embargo, el vocabulario de la igualdad de dignidad de todos los seres humanos, entendida como un concepto ético no adscrito a ninguna metafísica particular en exclusiva, fue algo que todos ellos sí consideraron oportuno emplear y convertir en elemento central de aquella declaración.”
…«Así pues, las ideas de la tradición cosmopolita han sido inmensamente fecundas y se han interconectado con ideas relacionadas de otras tradiciones, pero los fundadores de esta tradición occidental también fueron los que introdujeron en ella un problema con el que ha tenido que lidiar desde entonces. Ellos pensaban que, para tratar a las personas como seres poseedores de una dignidad que ningún accidente de la vida puede socavar, era obligatorio desdeñar el dinero, la categoría social y el poder como factores innecesarios para el florecimiento humano. Se entendía, así, que la dignidad de la capacidad moral estaba ya completa en sí misma."
…“Esa bifurcación de deberes es problemática por varias razones. En primer lugar, la desigualdad material es un hecho evidente de la vida humana cuyos efectos son demasiado notorios como para ignorarlos sin más."
… “La desigualdad material, pues, es un fenómeno interno de todas las naciones; pero, en el momento presente, la distancia entre naciones supera con mucho a las distancias que se registran dentro de cada una de ellas. El primer y mayor problema con la bifurcación de deberes radica, pues, en que pasa por alto un hecho de descomunal importancia. Los antiguos griegos y romanos no contaban con los datos de los que hoy disponemos, pero es muy probable que su mundo contuviera menores desigualdades entre países (y puede que también dentro de los países) que el nuestro."
… “Un segundo problema de la bifurcación de deberes es que entraña entregarse a la ficción de que cumplir con los deberes de justicia no exige gasto material alguno, lo que resulta empíricamente falso, siempre y cuando incluyamos entre estos la obligación de proteger a las personas de las guerras de agresión, de las torturas, de la esclavitud y de otros crímenes contra la humanidad."
… ”Incoherente o no, la bifurcación de deberes entre deberes de justicia y deberes de ayuda material ha ejercido una influencia decisiva en la trayectoria de la política internacional y en el desarrollo del movimiento de los derechos humanos. …Los ensayos breves recogidos en este libro indagan en las atractivas idees inherentes a la tradición cosmopolita, pero también en sus problemas intelectuales y prácticos. … Este es, decididamente, un libro de ensayos que guardan una conexión entre sí, y no un relato histórico continuado. …Yo he optado por seleccionar ejemplos que siguieron una trayectoria lógica particular, comenzando por Cicerón (que no fue un estoico en todos los ámbitos, pero sí se acercó muchísimo al núcleo del estoicismo en el campo de la ética) y por los estoicos ortodoxos, y por un examen y una revisión de esas doctrinas."
“Mi relato básico describe los orígenes de la bifurcación y sigue el rastro de una serie de pasos que se han ido apartando progresivamente de aquella hacia una concepción más amplia y espaciosa de las obligaciones transnacionales (y también nacionales) hasta culminar, en último término, en el “enfoque de las capacidades” contemporáneo (o, al menos, en mi propia versión del mismo)."
“Comienzo, en el capítulo 2, con De officiis (Los deberes) de Cicerón (del año 44 a. C.), una de las más valiosas e influyentes obras de pensamiento político de la tradición occidental, y una de las que han influido en un mayor número de intentos subsiguientes de reflexionar sobre los fundamentos morales de las relaciones internacionales. Cicerón desarrolla allí la imagen de un mundo donde la justicia gobierna en cierto modo todas las relaciones humanas, y él mismo describe con un atractivo estilo esos deberes de justicia y lo que exigen de las naciones y de los individuos. […] La tradición cosmopolita tiene otro problema profundo, localizado en el terreno de la psicología humana.”
“En el capítulo 3, se expone y se afronta la cuestión, empezando desde antes incluso de los tiempos de Cicerón, con los cínicos y los estoicos griegos, pero poniendo un foco de atención especial en el emperador estoico del siglo ii d. C. Marco Aurelio y en sus complicadas circunvoluciones en torno a la noción de la dignidad.”
…”Con el capítulo 4, entramos ya en la Edad Moderna, pues nos centramos en Hugo Grocio (1583-1645), cuya obra Del derecho de la guerra y de la paz (1625) marcó la agenda en el campo de las leyes de la guerra modernas y representó también, en sentido más general, una aportación a la articulación de un orden internacional imbuido de normas morales. Las ideas de Grocio están muy en deuda con Cicerón y los estoicos; él mismo concebía su labor como una continuación de la de aquellos”.
“A Adam Smith (1723-1790) se le suele retratar erróneamente como un adalid del mercado libre y sin restricciones, aunque toda una nueva ola de estudios sobre su pensamiento ha comenzado a desmontar esas lecturas incorrectas de su obra. Lo cierto es que es Smith quien, de todos mis interlocutores en este libro, más aportaciones útiles realiza para la disolución de la bifurcación, pues pone especial énfasis en la importancia del compromiso nacional con la redistribución material."
“El capítulo 7, “Del cosmopolitismo al enfoque de las capacidades”, es el que concluye el libro y describe en qué punto nos encontramos hoy: concretamente, ofrece una versión de mi enfoque de las capacidades que se hace extensiva a todas las naciones y todas las personas, pero que reserva un lugar especial a la nación. Me pregunto allí cómo deberíamos valorar las obligaciones relativas que nos plantean la nación y el mundo, respectivamente, y cómo deberíamos considerar las perspectivas de las emociones morales en un mundo cuya complejidad últimamente no ha dejado de aumentar.”
…”Termino defendiendo el enfoque general mantenido a lo largo de la tradición cosmopolita, pero no sus detalles concretos: los deberes morales no se detienen en la línea de las fronteras nacionales, y todos estamos vinculados con todos los demás por lazos de reconocimiento mutuo y de interés de los unos por los otros.”
Sumario
1. Ciudadanos del mundo
2. Deberes de justicia, deberes de ayuda material: el problemático legado de Cicerón
3. El valor de la dignidad humana: dos tensiones en el cosmopolitismo estoico
4. Grocio: una sociedad de Estados e individuos regida por la ley moral
5. «Mutilados y deformes»: Adam Smith a propósito de la base material de las capacidades
humanas
6. La tradición y el mundo actual: cinco problemas
7. Del cosmopolitismo al enfoque de las capacidades
Referencias bibliográficas
Agradecimientos
Notas
Índice onomástico y de materia
Datos de la autora
Redacción T21
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850








