Reseñas
Proust y la neurociencia
Alicia Montesdeoca , 10/03/2010
Una visión única de ocho artistas fundamentales de la modernidad
Ficha Técnica
Título: “Proust y la neurociencia”. Una visión única de ocho artistas fundamentales de la modernidad
Autor: Jonah Lehrer,
Edita: Ediciones Paidós. Madrid, marzo 2010
En la presente obra Jonah Lehrer analiza la dinámica que se establece entre la ciencia y el arte a través de la visión única de ocho artistas fundamentales de la modernidad
Lehrer, uno de los jóvenes científicos más destacados del momento, explica ocho puntos clave de la neurociencia a través de las aportaciones de varios artistas del siglo XIX y de principios del XX, creadores que revolucionaron y marcaron tendencia en cada uno de sus campos artísticos.
Cuando Jonah Lehrer trabajaba en un laboratorio de neurociencia leía “Por el camino de Swann” de Marcel Proust mientras esperaba a que se acabaran los experimentos. Empezó a ver la convergencia: el novelista había vaticinado los experimentos. Proust y la neurociencia compartían la misma concepción sobre cómo funciona nuestra memoria.
De esta forma, Lehrer se adentra en los artistas que se adelantaron a los descubrimientos de la neurociencia. Sus imaginaciones vaticinaron avances científicos posteriores. Creían en la necesidad del arte, proponían comprender la conciencia desde dentro, es el interés por la experiencia humana. El arte se convierte en la vía necesaria para comprendernos a nosotros mismos.
“Estos artistas no fueron los únicos en trabajar en esta convergencia, pero sí los más precisos. Así, por ejemplo, vemos cómo Proust reveló por primera vez la falibilidad de la memoria; cómo George Eliot descubrió la maleabilidad del cerebro; cómo el chef Escoffier encontró el umami (el quinto sabor); la manera en que Cézanne abordó las sutilezas de la visión o el modo en que Gertrude Stein expuso la estructura profunda del lenguaje medio siglo antes de que Noam Chomsky y otros lingüistas lo hicieran.”
Entre el siglo XIX y principios del XX, el misterio retrocedía a la vez que lo científicos avanzaba. Todo se reducía a la ciencia, pero estos artistas siguieron otra vía. No se limitaron a absorber los datos científicos tal cual: al conjugarlos con sus propias experiencias expresaron lo que ningún experimento podía ver aún. Todos los experimentos tienen sus límites.
Con una ingeniosa mezcla de biografía, crítica y divulgación científica, “Proust y la neurociencia” pone de manifiesto la necesidad de poner fin al secular desencuentro entre el arte y la ciencia. “Necesitamos el arte porque la única realidad que la ciencia no puede reducir es, precisamente, la única realidad que nosotros conoceremos siempre. Estamos hechos de arte y de ciencia. Toda trascripción del cerebro exige ambas culturas: el arte y la ciencia.”
Datos del autor
Jonah Lehrer se graduó en la Universidad de Columbia. Es editor especial de la revista Seed. Ha trabajado en el laboratorio del neurocientífico Eric Kandel, Premio Nobel de medicina y ha sido becario Rhodes. También ha ejercido como crítico literario y musical y cocinero. Escribe para los medios más importantes de EEUU: The New York Times, New Yorker, el Washington Post, Boston Globe, Wired, McSweeney’s, Nature, Outside, London Times, Los Angeles Times y Washington Times. Es uno de los colaboradores más destacados de Wired, la revista de tendencias tecnológicas por excelencia. Es editor colaborador del Radio Lab (National Public Radio) y cuenta con un blog propio, The Frontal Cortex, que goza de un gran número de lectores
Título: “Proust y la neurociencia”. Una visión única de ocho artistas fundamentales de la modernidad
Autor: Jonah Lehrer,
Edita: Ediciones Paidós. Madrid, marzo 2010
En la presente obra Jonah Lehrer analiza la dinámica que se establece entre la ciencia y el arte a través de la visión única de ocho artistas fundamentales de la modernidad
Lehrer, uno de los jóvenes científicos más destacados del momento, explica ocho puntos clave de la neurociencia a través de las aportaciones de varios artistas del siglo XIX y de principios del XX, creadores que revolucionaron y marcaron tendencia en cada uno de sus campos artísticos.
Cuando Jonah Lehrer trabajaba en un laboratorio de neurociencia leía “Por el camino de Swann” de Marcel Proust mientras esperaba a que se acabaran los experimentos. Empezó a ver la convergencia: el novelista había vaticinado los experimentos. Proust y la neurociencia compartían la misma concepción sobre cómo funciona nuestra memoria.
De esta forma, Lehrer se adentra en los artistas que se adelantaron a los descubrimientos de la neurociencia. Sus imaginaciones vaticinaron avances científicos posteriores. Creían en la necesidad del arte, proponían comprender la conciencia desde dentro, es el interés por la experiencia humana. El arte se convierte en la vía necesaria para comprendernos a nosotros mismos.
“Estos artistas no fueron los únicos en trabajar en esta convergencia, pero sí los más precisos. Así, por ejemplo, vemos cómo Proust reveló por primera vez la falibilidad de la memoria; cómo George Eliot descubrió la maleabilidad del cerebro; cómo el chef Escoffier encontró el umami (el quinto sabor); la manera en que Cézanne abordó las sutilezas de la visión o el modo en que Gertrude Stein expuso la estructura profunda del lenguaje medio siglo antes de que Noam Chomsky y otros lingüistas lo hicieran.”
Entre el siglo XIX y principios del XX, el misterio retrocedía a la vez que lo científicos avanzaba. Todo se reducía a la ciencia, pero estos artistas siguieron otra vía. No se limitaron a absorber los datos científicos tal cual: al conjugarlos con sus propias experiencias expresaron lo que ningún experimento podía ver aún. Todos los experimentos tienen sus límites.
Con una ingeniosa mezcla de biografía, crítica y divulgación científica, “Proust y la neurociencia” pone de manifiesto la necesidad de poner fin al secular desencuentro entre el arte y la ciencia. “Necesitamos el arte porque la única realidad que la ciencia no puede reducir es, precisamente, la única realidad que nosotros conoceremos siempre. Estamos hechos de arte y de ciencia. Toda trascripción del cerebro exige ambas culturas: el arte y la ciencia.”
Datos del autor
Jonah Lehrer se graduó en la Universidad de Columbia. Es editor especial de la revista Seed. Ha trabajado en el laboratorio del neurocientífico Eric Kandel, Premio Nobel de medicina y ha sido becario Rhodes. También ha ejercido como crítico literario y musical y cocinero. Escribe para los medios más importantes de EEUU: The New York Times, New Yorker, el Washington Post, Boston Globe, Wired, McSweeney’s, Nature, Outside, London Times, Los Angeles Times y Washington Times. Es uno de los colaboradores más destacados de Wired, la revista de tendencias tecnológicas por excelencia. Es editor colaborador del Radio Lab (National Public Radio) y cuenta con un blog propio, The Frontal Cortex, que goza de un gran número de lectores
Reseñas
La salvación del alma moderna
Alicia Montesdeoca , 10/03/2010
Terapia, emociones y la cultura de la autoayuda
Ficha Técnica
Título: "La salvación del alma moderna". Terapia, emociones y la cultura de la autoayuda
Autora: Eva Illouz
Edita: Katz editores. Madrid, marzo 2010
Sea bajo la forma del análisis introspectivo, de un taller new age de "mente-cuerpo" o de un programa de reafirmación personal, la "terapia" ha logrado un nivel inusual de legitimidad cultural en una gran variedad de grupos sociales, organizaciones, instituciones y entornos culturales. El discurso terapéutico ha atravesado y ha desdibujado las esferas estancas de la modernidad hasta llegar a constituirse como uno de los principales códigos con los cuales expresar, conformar y guiar al yo, a tal punto que la perspectiva terapéutica se ha convertido en uno de los centros de esa entidad vaga y amorfa conocida como civilización occidental. Sin embargo, la sociología y el análisis cultural han soslayado el estudio de ese proceso, de modo tal que esta obra de Eva Illouz viene a ocupar un sitio vacío en la comprensión de nuestra modernidad.
"El objetivo de este libro -señala la autora- es no sólo documentar los diversos aspectos de la cultura terapéutica sino también localizar la emergencia de una nueva estructura cultural." Para ello, Illouz analiza el modo en que el lenguaje de la terapia ha reformulado el nivel más profundo de los símbolos de identidad, en un proceso que tuvo lugar simultáneamente a través de los canales especializados y formales del conocimiento científico y a través de las industrias culturales (el cine, la prensa, popular, la industria editorial, la televisión). Así, este libro puede ser leído como un fragmento de una historia cultural de la introspección: una historia del lenguaje y de las técnicas que utilizamos para tratar con nosotros mismos y para examinarnos a través de categorías tales como "deseos", "memorias" y "emociones".
Fragmento
Introducción
En las últimas tres décadas se han acumulado sostenidamente los estudios y las críticas de la terapia. Aunque difieren en método y en perspectiva, acuerdan en el hecho de que la doctrina terapéutica es moderna por excelencia, y en que es moderna en aquello que es más inquietante en la modernidad: la burocratización, el narcisismo, la construcción de un falso yo, el control de las vidas modernas por parte del Estado, el colapso de las jerarquías culturales y morales, la intensa privatización de la vida causada por la organización social capitalista, el vacío del yo moderno separado de las relaciones comunales, la vigilancia a gran escala, la expansión del poder y la legitimación estatales, y la "sociedad del riesgo" y el cultivo de la vulnerabilidad del yo. Los estudios acerca del discurso terapéutico podrían por sí solos proporcionarnos un compendio de los variados temas que constituyen a la sociología (y la crítica) de la modernidad.
La crítica comunitarista de la modernidad sostiene que la psicología expresa un individualismo atomizado que crea -o, al menos, fomenta- las mismas enfermedades que asegura curar. Así, mientras que la psicología supuestamente trata nuestra creciente dificultad para ingresar o permanecer en relaciones sociales y ayuda a resolverla, fomenta de hecho que pongamos nuestras necesidades y preferencias por encima de nuestros compromisos con los otros. Bajo el patrocinio del discurso terapéutico, las relaciones sociales son disueltas por un utilitarismo pernicioso que aprueba una falta de compromiso con las instituciones sociales y legitima una identidad narcisista y superficial.
Autores como Lionel Trilling, Philip Rieff, Christopher Lasch y Philip Cushman han interpretado el ascenso de la visión terapéutica del mundo como un signo del declive de un dominio autónomo de la cultura y de los valores. Gracias al consumo y a la práctica terapéutica, el yo ha sido rápidamente integrado a las instituciones de la modernidad, haciendo que la cultura pierda su poder de trascendencia y de oposición a la sociedad. La propia capacidad de seducción del consumo y de la autoabsorción terapéutica marcan el declive de cualquier oposición seria a la sociedad y el agotamiento cultural general de la civilización occidental. Ya sin capacidad para crear héroes y establecer valores e ideales culturales, el yo se ha retirado dentro de su propio caparazón vacío. Al hacernos un llamamiento a retirarnos dentro de nosotros mismos, la doctrina terapéutica nos ha hecho abandonar los grandes mundos de la ciudadanía y la política, y no puede proporcionarnos un modo inteligible de conectar el yo privado con la esfera pública, porque ha vaciado al yo de su contenido comunitario y político, reemplazándolo por su preocupación narcisista por sí mismo.
La crítica más radical del discurso terapéutico -y probablemente la más influyente- ha sido inspirada por la historización de los sistemas de conocimiento llevada a cabo por Michel Foucault. El abordaje de Foucault del discurso terapéutico se interesa menos en restaurar comunidades de sentido que en exponer los modos en que el poder es entrelazado verticalmente y horizontalmente en el tejido social. Foucault desencadenó un notorio golpe fatal al psicoanálisis al revelar que su glorioso proyecto de liberación del yo era una forma de disciplinamiento y de sujeción al poder institucional "por otros medios". Foucault sugirió que el "descubrimiento" científico de la sexualidad que está en el centro del proyecto psicoanalítico continúa una larga tradición en la cual, a través de la confesión, se hace que los sujetos investiguen y digan la verdad acerca de sí mismos. En el terreno terapéutico nos inventamos a nosotros mismos como individuos, con carencias, necesidades y deseos a ser conocidos, categorizados y controlados en pos de la libertad. A través de las categorías mellizas del "sexo" y "la psiquis", la práctica psicoanalítica nos hace buscar la verdad acerca de nosotros mismos, y es definida así en términos de descubrimiento de esa verdad y de hallazgo de la emancipación en esa búsqueda. Lo que lleva a que los "discursos psi" sean particularmente efectivos en la era moderna es que hacen de la práctica del autoconocimiento un acto simultáneamente epistemológico y moral. Lejos de mostrar el rostro duro del censor, el poder moderno adopta el rostro benevolente de nuestro psicoanalista, que no resulta ser sino un nodo de una vasta red de poder, una red omnipresente, difuminada y total en su anonimia y su inmanencia. El discurso del psicoanálisis es así una "tecnología política del yo", un instrumento usado y desarrollado en el marco general de la racionalidad política del Estado; su mismo objetivo de emancipar al yo es lo que hace que el individuo sea dócil y disciplinado. Allí donde los sociólogos comunitaristas ven el discurso terapéutico como uno que clava una cuña entre el yo y la sociedad, Foucault sugiere, por el contrario, que a través de la terapia el yo es imperceptiblemente puesto a trabajar para un sistema de poder y dentro de él.
Aunque este libro no puede evitar tener implicaciones para la crítica de la modernidad, me gustaría eludir por completo esa crítica. Ya sea que el discurso terapéutico amenace las comunidades morales de sentido, mine a la familia, oprima a las mujeres, disminuya la relevancia de la esfera política, corroa la virtud y el carácter moral, ejerza un proceso general de vigilancia, refuerce el caparazón vacío del narcisismo o debilite al yo, todo ello no me preocupa (aun cuando algunas de estas cuestiones no puedan no rondar parte del análisis subsiguiente). Mi propósito no es documentar los efectos perniciosos del discurso terapéutico ni discutir su potencial emancipatorio, tareas que ya han sido magistralmente llevadas a cabo por muchos otros. Mi intención aquí es más bien apartar el campo de los estudios culturales de la "epistemología de la sospecha", de la cual ha dependido en demasía. O, para decirlo con otras palabras, deseo analizar la cultura sin la presunción de saber por adelantado cómo deberían verse las relaciones sociales. Utilizando el abordaje sociológico a los objetos científicos de Bruno Latour y Michael Callon, convoco a los estudiosos de la cultura a adoptar dos principios: el principio del "agnosticismo" (tomar una postura amoral hacia los actores sociales) y el principio de simetría (explicar fenómenos diferentes de manera similar o simétrica). El objetivo del análisis cultural no es medir las prácticas culturales con respecto a aquello que deberían ser o a aquello que deberían haber sido, sino más bien entender de qué modo han llegado a ser lo que son y por qué, siendo aquello que son, "consiguen cosas" para la gente. Así, a pesar de su brillantez, un abordaje foucaultiano no sería pertinente debido a que Foucault utilizaba conceptos generalizadores -"vigilancia", "biopolítica", "gubernamentalidad"- que tienen algunos defectos fatales: no toman seriamente las capacidades críticas de los actores; no preguntan por qué los actores se ven a menudo profundamente comprometidos y absorbidos por los significados; y no diferencian entre esferas sociales, colapsándolas bajo lo que el sociólogo francés Philippe Corcuff ha denominado conceptos 'bulldozer', conceptos tan abarcadores que terminan aplanando la complejidad de lo social (por ejemplo, "biopoder" o "vigilancia"). Como espero poder demostrar, es crucial llevar a cabo tales diferenciaciones. Un análisis denso y contextual de los usos y los efectos de la terapia revela que no hay un efecto general único (de "vigilancia" o "biopoder"). Por el contrario, estos usos y efectos difieren significativamente según si tienen lugar en el dominio de una empresa, del matrimonio o del grupo de apoyo (respectivamente, véanse los capítulos 3, 4 y 5).
Si todas las críticas del discurso psicoanalítico coinciden en señalar que éste ha "triunfado", y si algunos estudios notables detallan ahora 'qué' es lo que ha "triunfado" en la terapia, todavía no sabemos demasiado acerca de 'cómo' y 'por qué' ha triunfado. Al tratar esta cuestión, me aparto de los abordajes críticos a la cultura que descansan en la epistemología de la sospecha para exponer sistemáticamente cómo una práctica cultural lleva a cabo (o no logra llevar a cabo) una práctica política específica. En lugar de ello, sostengo que una crítica de la cultura no puede ser llevada a cabo adecuadamente antes de que entendamos el mecanismo de la cultura: cómo son producidos los significados, cómo son entrelazados en el tejido social, cómo son usados en la vida diaria para conformar las relaciones y tratar con un mundo social incierto, y por qué llegan a organizar nuestra interpretación del yo y de los otros. Como espero demostrar, tanto el análisis como la crítica del 'ethos' terapéutico adquieren un nuevo aspecto cuando no se los predica sobre la base de supuestos políticos a priori acerca de cómo 'deberían' ser las relaciones sociales. En lugar de ello, mi análisis adhiere a la comprensión pragmática de que los significados y las ideas deberían ser vistos como herramientas útiles, esto es, como herramientas que nos permiten llevar a cabo ciertas cosas en la vida diaria.
Datos de la autora
Eva Illouz (Marruecos, 1961), estudió literatura y sociología en la Universidad de París X-Nanterre y realizó un master en comunicaciones en la Universidad Hebrea de Jerusalem. En 1991 se doctoró en comunicación en la Annenberg School of Communication de la Universidad de Pennsylvania.
Es profesora en el Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Jerusalem y ha sido profesora visitante de L'École des Hautes Études en Science Sociales (EHESS) y de la Universidad de Princeton. En 2004, dictó en Frankfurt las Conferencias Adorno reproducidas en el libro “Intimidades congeladas”. “Las emociones en el capitalism”o, publicado por Katz en 2007.
Sus principales áreas de investigación comprenden la historia de la vida emocional, la teoría crítica aplicada al arte y a la cultura popular, el significado moral de la Modernidad y el impacto del capitalismo sobre la esfera cultural.
Sus obras han sido traducidas a numerosas lenguas. “El consumo de la utopía romántica” (editado por Katz en 2009) y “Oprah Winfrey and the glamour of misery: An essay on popular culture” fueron premiadas por la American Sociological Association
Título: "La salvación del alma moderna". Terapia, emociones y la cultura de la autoayuda
Autora: Eva Illouz
Edita: Katz editores. Madrid, marzo 2010
Sea bajo la forma del análisis introspectivo, de un taller new age de "mente-cuerpo" o de un programa de reafirmación personal, la "terapia" ha logrado un nivel inusual de legitimidad cultural en una gran variedad de grupos sociales, organizaciones, instituciones y entornos culturales. El discurso terapéutico ha atravesado y ha desdibujado las esferas estancas de la modernidad hasta llegar a constituirse como uno de los principales códigos con los cuales expresar, conformar y guiar al yo, a tal punto que la perspectiva terapéutica se ha convertido en uno de los centros de esa entidad vaga y amorfa conocida como civilización occidental. Sin embargo, la sociología y el análisis cultural han soslayado el estudio de ese proceso, de modo tal que esta obra de Eva Illouz viene a ocupar un sitio vacío en la comprensión de nuestra modernidad.
"El objetivo de este libro -señala la autora- es no sólo documentar los diversos aspectos de la cultura terapéutica sino también localizar la emergencia de una nueva estructura cultural." Para ello, Illouz analiza el modo en que el lenguaje de la terapia ha reformulado el nivel más profundo de los símbolos de identidad, en un proceso que tuvo lugar simultáneamente a través de los canales especializados y formales del conocimiento científico y a través de las industrias culturales (el cine, la prensa, popular, la industria editorial, la televisión). Así, este libro puede ser leído como un fragmento de una historia cultural de la introspección: una historia del lenguaje y de las técnicas que utilizamos para tratar con nosotros mismos y para examinarnos a través de categorías tales como "deseos", "memorias" y "emociones".
Fragmento
Introducción
En las últimas tres décadas se han acumulado sostenidamente los estudios y las críticas de la terapia. Aunque difieren en método y en perspectiva, acuerdan en el hecho de que la doctrina terapéutica es moderna por excelencia, y en que es moderna en aquello que es más inquietante en la modernidad: la burocratización, el narcisismo, la construcción de un falso yo, el control de las vidas modernas por parte del Estado, el colapso de las jerarquías culturales y morales, la intensa privatización de la vida causada por la organización social capitalista, el vacío del yo moderno separado de las relaciones comunales, la vigilancia a gran escala, la expansión del poder y la legitimación estatales, y la "sociedad del riesgo" y el cultivo de la vulnerabilidad del yo. Los estudios acerca del discurso terapéutico podrían por sí solos proporcionarnos un compendio de los variados temas que constituyen a la sociología (y la crítica) de la modernidad.
La crítica comunitarista de la modernidad sostiene que la psicología expresa un individualismo atomizado que crea -o, al menos, fomenta- las mismas enfermedades que asegura curar. Así, mientras que la psicología supuestamente trata nuestra creciente dificultad para ingresar o permanecer en relaciones sociales y ayuda a resolverla, fomenta de hecho que pongamos nuestras necesidades y preferencias por encima de nuestros compromisos con los otros. Bajo el patrocinio del discurso terapéutico, las relaciones sociales son disueltas por un utilitarismo pernicioso que aprueba una falta de compromiso con las instituciones sociales y legitima una identidad narcisista y superficial.
Autores como Lionel Trilling, Philip Rieff, Christopher Lasch y Philip Cushman han interpretado el ascenso de la visión terapéutica del mundo como un signo del declive de un dominio autónomo de la cultura y de los valores. Gracias al consumo y a la práctica terapéutica, el yo ha sido rápidamente integrado a las instituciones de la modernidad, haciendo que la cultura pierda su poder de trascendencia y de oposición a la sociedad. La propia capacidad de seducción del consumo y de la autoabsorción terapéutica marcan el declive de cualquier oposición seria a la sociedad y el agotamiento cultural general de la civilización occidental. Ya sin capacidad para crear héroes y establecer valores e ideales culturales, el yo se ha retirado dentro de su propio caparazón vacío. Al hacernos un llamamiento a retirarnos dentro de nosotros mismos, la doctrina terapéutica nos ha hecho abandonar los grandes mundos de la ciudadanía y la política, y no puede proporcionarnos un modo inteligible de conectar el yo privado con la esfera pública, porque ha vaciado al yo de su contenido comunitario y político, reemplazándolo por su preocupación narcisista por sí mismo.
La crítica más radical del discurso terapéutico -y probablemente la más influyente- ha sido inspirada por la historización de los sistemas de conocimiento llevada a cabo por Michel Foucault. El abordaje de Foucault del discurso terapéutico se interesa menos en restaurar comunidades de sentido que en exponer los modos en que el poder es entrelazado verticalmente y horizontalmente en el tejido social. Foucault desencadenó un notorio golpe fatal al psicoanálisis al revelar que su glorioso proyecto de liberación del yo era una forma de disciplinamiento y de sujeción al poder institucional "por otros medios". Foucault sugirió que el "descubrimiento" científico de la sexualidad que está en el centro del proyecto psicoanalítico continúa una larga tradición en la cual, a través de la confesión, se hace que los sujetos investiguen y digan la verdad acerca de sí mismos. En el terreno terapéutico nos inventamos a nosotros mismos como individuos, con carencias, necesidades y deseos a ser conocidos, categorizados y controlados en pos de la libertad. A través de las categorías mellizas del "sexo" y "la psiquis", la práctica psicoanalítica nos hace buscar la verdad acerca de nosotros mismos, y es definida así en términos de descubrimiento de esa verdad y de hallazgo de la emancipación en esa búsqueda. Lo que lleva a que los "discursos psi" sean particularmente efectivos en la era moderna es que hacen de la práctica del autoconocimiento un acto simultáneamente epistemológico y moral. Lejos de mostrar el rostro duro del censor, el poder moderno adopta el rostro benevolente de nuestro psicoanalista, que no resulta ser sino un nodo de una vasta red de poder, una red omnipresente, difuminada y total en su anonimia y su inmanencia. El discurso del psicoanálisis es así una "tecnología política del yo", un instrumento usado y desarrollado en el marco general de la racionalidad política del Estado; su mismo objetivo de emancipar al yo es lo que hace que el individuo sea dócil y disciplinado. Allí donde los sociólogos comunitaristas ven el discurso terapéutico como uno que clava una cuña entre el yo y la sociedad, Foucault sugiere, por el contrario, que a través de la terapia el yo es imperceptiblemente puesto a trabajar para un sistema de poder y dentro de él.
Aunque este libro no puede evitar tener implicaciones para la crítica de la modernidad, me gustaría eludir por completo esa crítica. Ya sea que el discurso terapéutico amenace las comunidades morales de sentido, mine a la familia, oprima a las mujeres, disminuya la relevancia de la esfera política, corroa la virtud y el carácter moral, ejerza un proceso general de vigilancia, refuerce el caparazón vacío del narcisismo o debilite al yo, todo ello no me preocupa (aun cuando algunas de estas cuestiones no puedan no rondar parte del análisis subsiguiente). Mi propósito no es documentar los efectos perniciosos del discurso terapéutico ni discutir su potencial emancipatorio, tareas que ya han sido magistralmente llevadas a cabo por muchos otros. Mi intención aquí es más bien apartar el campo de los estudios culturales de la "epistemología de la sospecha", de la cual ha dependido en demasía. O, para decirlo con otras palabras, deseo analizar la cultura sin la presunción de saber por adelantado cómo deberían verse las relaciones sociales. Utilizando el abordaje sociológico a los objetos científicos de Bruno Latour y Michael Callon, convoco a los estudiosos de la cultura a adoptar dos principios: el principio del "agnosticismo" (tomar una postura amoral hacia los actores sociales) y el principio de simetría (explicar fenómenos diferentes de manera similar o simétrica). El objetivo del análisis cultural no es medir las prácticas culturales con respecto a aquello que deberían ser o a aquello que deberían haber sido, sino más bien entender de qué modo han llegado a ser lo que son y por qué, siendo aquello que son, "consiguen cosas" para la gente. Así, a pesar de su brillantez, un abordaje foucaultiano no sería pertinente debido a que Foucault utilizaba conceptos generalizadores -"vigilancia", "biopolítica", "gubernamentalidad"- que tienen algunos defectos fatales: no toman seriamente las capacidades críticas de los actores; no preguntan por qué los actores se ven a menudo profundamente comprometidos y absorbidos por los significados; y no diferencian entre esferas sociales, colapsándolas bajo lo que el sociólogo francés Philippe Corcuff ha denominado conceptos 'bulldozer', conceptos tan abarcadores que terminan aplanando la complejidad de lo social (por ejemplo, "biopoder" o "vigilancia"). Como espero poder demostrar, es crucial llevar a cabo tales diferenciaciones. Un análisis denso y contextual de los usos y los efectos de la terapia revela que no hay un efecto general único (de "vigilancia" o "biopoder"). Por el contrario, estos usos y efectos difieren significativamente según si tienen lugar en el dominio de una empresa, del matrimonio o del grupo de apoyo (respectivamente, véanse los capítulos 3, 4 y 5).
Si todas las críticas del discurso psicoanalítico coinciden en señalar que éste ha "triunfado", y si algunos estudios notables detallan ahora 'qué' es lo que ha "triunfado" en la terapia, todavía no sabemos demasiado acerca de 'cómo' y 'por qué' ha triunfado. Al tratar esta cuestión, me aparto de los abordajes críticos a la cultura que descansan en la epistemología de la sospecha para exponer sistemáticamente cómo una práctica cultural lleva a cabo (o no logra llevar a cabo) una práctica política específica. En lugar de ello, sostengo que una crítica de la cultura no puede ser llevada a cabo adecuadamente antes de que entendamos el mecanismo de la cultura: cómo son producidos los significados, cómo son entrelazados en el tejido social, cómo son usados en la vida diaria para conformar las relaciones y tratar con un mundo social incierto, y por qué llegan a organizar nuestra interpretación del yo y de los otros. Como espero demostrar, tanto el análisis como la crítica del 'ethos' terapéutico adquieren un nuevo aspecto cuando no se los predica sobre la base de supuestos políticos a priori acerca de cómo 'deberían' ser las relaciones sociales. En lugar de ello, mi análisis adhiere a la comprensión pragmática de que los significados y las ideas deberían ser vistos como herramientas útiles, esto es, como herramientas que nos permiten llevar a cabo ciertas cosas en la vida diaria.
Datos de la autora
Eva Illouz (Marruecos, 1961), estudió literatura y sociología en la Universidad de París X-Nanterre y realizó un master en comunicaciones en la Universidad Hebrea de Jerusalem. En 1991 se doctoró en comunicación en la Annenberg School of Communication de la Universidad de Pennsylvania.
Es profesora en el Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Jerusalem y ha sido profesora visitante de L'École des Hautes Études en Science Sociales (EHESS) y de la Universidad de Princeton. En 2004, dictó en Frankfurt las Conferencias Adorno reproducidas en el libro “Intimidades congeladas”. “Las emociones en el capitalism”o, publicado por Katz en 2007.
Sus principales áreas de investigación comprenden la historia de la vida emocional, la teoría crítica aplicada al arte y a la cultura popular, el significado moral de la Modernidad y el impacto del capitalismo sobre la esfera cultural.
Sus obras han sido traducidas a numerosas lenguas. “El consumo de la utopía romántica” (editado por Katz en 2009) y “Oprah Winfrey and the glamour of misery: An essay on popular culture” fueron premiadas por la American Sociological Association
Reseñas
Vindicación del cartesianismo radical
Alicia Montesdeoca , 02/03/2010
¿Y si también hubiese que rescatar de bachilleres, curas y barberos el sepulcro —y el cráneo y los huesos, y sobre todo el alma— del «caballero de la razón»?
Ficha Técnica
Título: “Vindicación del cartesianismo radical”
Autor: Juan Carlos Moreno Romo
Edita: Coedición Anthropos - Universidad Autónoma de Querétaro (México)
Ser una especie singular de Alonso Quijano y atreverse además a ser un Don Quijote de la filosofía es en efecto la iniciación filosófica que en este libro se arriesga y se defiende, rechazando con decisión los límites estrechos que nos marca el «orden del discurso» de nuestras harto cuerdas y escépticas instituciones.
Sin prescindir ni de las exigencias ni del riguroso instrumental del especialista, lo que se ofrece aquí no es un trabajo meramente «científico» o académico. No es la historia de la filosofía la que nos interesa, sino la filosofía.
La osada aventura a la que esta obra nos invita es la de rescatar, cual compañeros de armas del «filósofo de la luz» —que no de «las Luces»—, a la filosofía misma como a la más alta de las posibilidades de la «luz natural de la razón», para poder volver a pensar por cuenta propia, de verdad, y con todo rigor, y también para poder seguir creyendo con plena y madura, e incluso con «actualizada» lucidez en estos nuestros días harto faltos de fe, y al mismo tiempo tan ramplonamente crédulos.
Índice
Prefacio
Preludio
Introducción
I. Descartes incierto
II. La gran aventura de la razón: la duda metódica
III. Cogito ergo sum
IV. Demostraciones de la existencia de Dios
V. Las posibilidades existenciales de la razón: la religión natural
VI. La fe y la religión sobrenatural
VII. La filosofía ante el desafío de su «consensual» claudicación contemporánea
Conclusiones
Bibliografía.
Datos del autor
Juan Carlos Moreno Romo (Ciudad de México, 1966) es licenciado en Filosofía por la UNAM y doctor en la misma disciplina por la Univ. Marc Bloch, de Estrasburgo. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de su país, es titular de la cátedra de Historia de la Filosofía Moderna en la Facultad de Filosofía de la Univ. Autónoma de Querétaro. Es autor del libro "Revendication de la rationalité" (2004) y coordinador y coautor de "Descartes vivo" (2007) y de los volúmenes en preparación “Descartes y nuestra modernidad” y “Unamuno y nosotros”.
Título: “Vindicación del cartesianismo radical”
Autor: Juan Carlos Moreno Romo
Edita: Coedición Anthropos - Universidad Autónoma de Querétaro (México)
Ser una especie singular de Alonso Quijano y atreverse además a ser un Don Quijote de la filosofía es en efecto la iniciación filosófica que en este libro se arriesga y se defiende, rechazando con decisión los límites estrechos que nos marca el «orden del discurso» de nuestras harto cuerdas y escépticas instituciones.
Sin prescindir ni de las exigencias ni del riguroso instrumental del especialista, lo que se ofrece aquí no es un trabajo meramente «científico» o académico. No es la historia de la filosofía la que nos interesa, sino la filosofía.
La osada aventura a la que esta obra nos invita es la de rescatar, cual compañeros de armas del «filósofo de la luz» —que no de «las Luces»—, a la filosofía misma como a la más alta de las posibilidades de la «luz natural de la razón», para poder volver a pensar por cuenta propia, de verdad, y con todo rigor, y también para poder seguir creyendo con plena y madura, e incluso con «actualizada» lucidez en estos nuestros días harto faltos de fe, y al mismo tiempo tan ramplonamente crédulos.
Índice
Prefacio
Preludio
Introducción
I. Descartes incierto
II. La gran aventura de la razón: la duda metódica
III. Cogito ergo sum
IV. Demostraciones de la existencia de Dios
V. Las posibilidades existenciales de la razón: la religión natural
VI. La fe y la religión sobrenatural
VII. La filosofía ante el desafío de su «consensual» claudicación contemporánea
Conclusiones
Bibliografía.
Datos del autor
Juan Carlos Moreno Romo (Ciudad de México, 1966) es licenciado en Filosofía por la UNAM y doctor en la misma disciplina por la Univ. Marc Bloch, de Estrasburgo. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores de su país, es titular de la cátedra de Historia de la Filosofía Moderna en la Facultad de Filosofía de la Univ. Autónoma de Querétaro. Es autor del libro "Revendication de la rationalité" (2004) y coordinador y coautor de "Descartes vivo" (2007) y de los volúmenes en preparación “Descartes y nuestra modernidad” y “Unamuno y nosotros”.
Reseñas
Un breve viaje por la ciencia
Alicia Montesdeoca , 23/02/2010
Ensaya’ 08. IV Certamen “Teresa Pinillos” de Ensayos de Divulgación Científica y Humanística
Ficha Técnica
Título: “Un breve viaje por la ciencia”
Autores: José Ramón Alonso Peña, Casto Rivadulla Fernández y otros
Edita: Universidad de la Rioja. Servicios de Publicaciones. 2009
Esta obra recoge parte de los trabajos presentados en “Ensaya’ 08. IV Certamen “Teresa Pinillos” de Ensayos de Divulgación Científica y Humanística”. Dicho certamen, cuya primera edición fue en el curso 2003-2004, es de carácter bienal; está abierto a todos los campos del conocimiento, desde las ciencias experimentales hasta las sociales y humanas y desde aquellos de orientación divulgativa hasta otros centrados en el análisis crítico de la situación actual de la ciencia.
El certamen está dirigido a investigadores del ámbito público y privado, estudiantes de licenciatura y doctorado, periodistas y divulgadores científicos, escritores de bitácoras electrónicas... Hasta hoy, los trabajos presentados, en las distintas ediciones, han dado lugar a la publicación de tres libros recopilatorios bajo el título “Un breve viaje por la ciencia”.
El reto que sus creadores se plantean es el de conseguir que la sociedad perciba de modo directo los beneficios reales y potenciales del desarrollo científico. Además, con este certamen pretenden incentivar el uso de la lengua española como vehículo de difusión de resultados de investigación científica, tecnológica y humanística, además de potenciar el español como canal de comunicación que ayude a estrechar relaciones entre España y los países iberoamericanos en este ámbito.
Este año ya se ha convocado su quinta edición con lo que sus promotores ponen de manifiesto la voluntad de seguir impulsando la comunicación de la ciencia en este formato breve y accesible para todo el público, dentro del panorama de la divulgación científica en español.
Índice
Prólogo
“El mosaico de nuestras vidas”. Malén Ruiz de Elvira
“Fray Junípero y el autismo”. José Ramón Alonso Peña
“El lenguaje de las neuronas”. Casto Rivadulla Fernández
“Antioxidantes y alimentos”. Jara Pérez Jiménez
“El significado biológico del arte”. Luis M. Martínez Otero
“El proceso paralelo del conocimiento y la ignorancia: en el caso de la cosmología”. Eduard Aibar Puentes
“Mono…¿sapiens?: un drama en tres actos. Ana Crespo Blanc
“Dos sexos ¿para qué?: Aspectos celulares, genéticos y agronómicos de la reproducción asexual de las plantas”. José María Seguí Simarro
“Del Proyecto Genoma a la medicina personalizada”. Francisco Javier Novo Villaverde
“Cosas que pasan en un mundo de redes”. Michele Catanzaro
“Supernano”. Teresa de los Arcos
“Teoría de la evolución y sociedad: 150 años y una nota de atención”. Antonio Torralba Burrial
“El matrimonio químico, ese gran desconocido”. Irene Suárez Martínez
“Radiaciones cósmicas, científicos y premios Nobel". Fernando J. Ballestero Roselló
“Inteligencia artificial: Sonata in quattro movimenti e coda". Manuel González Bedia
“Danzas galácticas”. Lourdes Verdes-Montenegro Atalaya
Título: “Un breve viaje por la ciencia”
Autores: José Ramón Alonso Peña, Casto Rivadulla Fernández y otros
Edita: Universidad de la Rioja. Servicios de Publicaciones. 2009
Esta obra recoge parte de los trabajos presentados en “Ensaya’ 08. IV Certamen “Teresa Pinillos” de Ensayos de Divulgación Científica y Humanística”. Dicho certamen, cuya primera edición fue en el curso 2003-2004, es de carácter bienal; está abierto a todos los campos del conocimiento, desde las ciencias experimentales hasta las sociales y humanas y desde aquellos de orientación divulgativa hasta otros centrados en el análisis crítico de la situación actual de la ciencia.
El certamen está dirigido a investigadores del ámbito público y privado, estudiantes de licenciatura y doctorado, periodistas y divulgadores científicos, escritores de bitácoras electrónicas... Hasta hoy, los trabajos presentados, en las distintas ediciones, han dado lugar a la publicación de tres libros recopilatorios bajo el título “Un breve viaje por la ciencia”.
El reto que sus creadores se plantean es el de conseguir que la sociedad perciba de modo directo los beneficios reales y potenciales del desarrollo científico. Además, con este certamen pretenden incentivar el uso de la lengua española como vehículo de difusión de resultados de investigación científica, tecnológica y humanística, además de potenciar el español como canal de comunicación que ayude a estrechar relaciones entre España y los países iberoamericanos en este ámbito.
Este año ya se ha convocado su quinta edición con lo que sus promotores ponen de manifiesto la voluntad de seguir impulsando la comunicación de la ciencia en este formato breve y accesible para todo el público, dentro del panorama de la divulgación científica en español.
Índice
Prólogo
“El mosaico de nuestras vidas”. Malén Ruiz de Elvira
“Fray Junípero y el autismo”. José Ramón Alonso Peña
“El lenguaje de las neuronas”. Casto Rivadulla Fernández
“Antioxidantes y alimentos”. Jara Pérez Jiménez
“El significado biológico del arte”. Luis M. Martínez Otero
“El proceso paralelo del conocimiento y la ignorancia: en el caso de la cosmología”. Eduard Aibar Puentes
“Mono…¿sapiens?: un drama en tres actos. Ana Crespo Blanc
“Dos sexos ¿para qué?: Aspectos celulares, genéticos y agronómicos de la reproducción asexual de las plantas”. José María Seguí Simarro
“Del Proyecto Genoma a la medicina personalizada”. Francisco Javier Novo Villaverde
“Cosas que pasan en un mundo de redes”. Michele Catanzaro
“Supernano”. Teresa de los Arcos
“Teoría de la evolución y sociedad: 150 años y una nota de atención”. Antonio Torralba Burrial
“El matrimonio químico, ese gran desconocido”. Irene Suárez Martínez
“Radiaciones cósmicas, científicos y premios Nobel". Fernando J. Ballestero Roselló
“Inteligencia artificial: Sonata in quattro movimenti e coda". Manuel González Bedia
“Danzas galácticas”. Lourdes Verdes-Montenegro Atalaya
Reseñas
Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil
Alicia Montesdeoca , 23/02/2010
Ficha Técnica
Título: “Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil”
Autora: Teresa Caldeira
Edita: Katz editores
Muros, cercas, enclaves fortificados, grafitis y pichações configuran una cierta clase de espacio público en el cual los signos de la desigualdad y la tensión social son inconfundibles. Los gestos de abandono de lo público en favor de espacios privados y protegidos coexisten con gestos que se reapropian transgresivamente de lo público para inscribir marcas que expresan la desigualdad social. En este contexto, sin embargo, las tensiones sociales y las desigualdades no se expresan y negocian en lenguajes políticos convencionales."
Fragmento de la obra
"¡Vine a sabotear tu raciocinio!"
Violencia y resignificaciones de la justicia en el Brasil
El incremento de la violencia urbana es uno de los problemas más inextricables del Brasil contemporáneo y uno de los desafíos más significativos para la efectiva democratización de la sociedad brasileña. En las últimas dos décadas, tanto la violencia urbana como la democracia se arraigaron en el Brasil en un contexto en el que la neoliberalización también fue transformando las instituciones del Estado y modificando la vida económica y social. En lugar de servir para desalentarse mutuamente, la violencia y la democracia se expandieron de modos interconectados, paradójicos y en ocasiones simplemente sorprendentes. En el Brasil, la democratización se desarrolló como resultado del ingenioso compromiso de los ciudadanos, en especial a través de los movimientos sociales en las periferias urbanas. Después de veinte años de régimen democrático, los procedimientos y los imaginarios de la democracia están muy arraigados entre los brasileños, aunque esta democracia sea disyuntiva. El incremento de la violencia urbana es uno de los procesos que desafía más directamente a la democratización y simultáneamente deteriora las condiciones de vida en las ciudades.
En los últimos veinte años, los más diversos grupos sociales en el Brasil -desde políticos hasta presos, desde miembros de movimientos sociales hasta policías, desde ricos hasta pobres, desde blancos hasta negros- se han familiarizado con el lenguaje y los procedimientos de la democracia. Han aprendido a hacer uso de las nociones de derechos, justicia y ciudadanía para presentar sus demandas, lo que indica hasta qué punto la democracia se ha vuelto políticamente hegemónica. Sin embargo, a pesar de su legitimación, los sentidos asociados a nociones tales como derechos y justicia han permanecido inestables y discutibles, y también están asociados con prácticas sociales bastante contradictorias.
En este ensayo analizo tres modos en los cuales las nociones de derechos y justicia han sido articuladas en el Brasil democrático. El primer ejemplo muestra cómo los movimientos sociales urbanos utilizaron nociones de derechos para exigir que los residentes pobres de las periferias urbanas fueran reconocidos como ciudadanos y para demandar que el Estado transformara las políticas urbanas y mejorara los lugares donde viven. Los movimientos para la reforma urbana indican uno de los modos en los cuales la democratización se ha arraigado en la sociedad brasileña y cómo la experiencia política de los movimientos de base en la administración local, la inventiva legal y la movilización popular ha construido su espacio en la ley federal. El segundo ejemplo se refiere directamente a la cuestión de la violencia y el delito. Es en relación con este universo que se producen algunas de las más perversas articulaciones de las nociones de derechos y justicia. Los casos que analizo incluyen la campaña para impugnar la legitimidad de las demandas por los derechos humanos, las expresiones de apoyo a la violencia policial, y algunas demandas de los grupos del crimen organizado. En todos los casos, las referencias a los derechos y la justicia están asociadas a intentos por socavar las prácticas democráticas y las instituciones. El tercer ejemplo también se refiere a la cuestión de la violencia. Analizo los movimientos hip-hop y sus intentos para controlar la proliferación de violencia y muerte entre los residentes jóvenes de las periferias pobres. Estos jóvenes utilizan la música, el baile y el grafiti para articular lo que ellos llaman "actitud", un nuevo código de conducta que podría permitir a los hombres jóvenes pobres, especialmente negros, sobrevivir en medio de la violencia generalizada. Para los grupos hip-hop, las instituciones democráticas son ineficaces, injustas y sospechosas. Por lo tanto, sus debates acerca de la justicia están enmarcados por una perspectiva moral y, en ocasiones, religiosa.
Para los tres análisis, los datos provienen en su mayor parte de la ciudad de São Pablo, donde he estado haciendo trabajo de campo desde fines de la década de 1970. La yuxtaposición en este ensayo de esas diferentes perspectivas sobre cuestiones de derechos, justicia y ciudadanía revela la incertidumbre y el debate que existe en relación con estas nociones en el Brasil contemporáneo. Además, sugiere que el principal desafío para la expansión de la democracia y el control de la violencia es la creación de espacios públicos donde las cuestiones de desigualdad y racismo puedan tratarse sin cinismo y negación, y simultáneamente la creación de instituciones capaces de dar sentido a las nociones de justicia y de protección de las vidas y cuerpos de los subalternos.
Datos de la autora
Teresa Caldeira es profesora del departamento de Antropología de la Universidad de California, Irvine. Ha dictado clases en la Universidad de Campinas (Unicamp), Brasil, y fue investigadora del centro brasileño de Análisis y Planificación (Cebrap) y profesora invitada de la Universidad de São Paulo. En sus investigaciones ha abordado las problemáticas de la discriminación social, la desagregación espacial, la violencia urbana, los movimientos sociales y la participación política popular. En los últimos tiempos, sus estudios se han centrado en la redefinición del género y de los roles generacionales entre la juventud de São Paulo en el contexto del neoliberalismo. En 2001, la Sociedad Americana de Etnología le otorgó el Senior Book Prize por su obra 'Ciudad de muros', en la que analiza el modo en que el aumento de la violencia y del miedo, así como la falta de respeto por los derechos de la ciudadanía, han dado lugar a nuevos patrones de discriminación social y de segregación espacial.
Título: “Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil”
Autora: Teresa Caldeira
Edita: Katz editores
Muros, cercas, enclaves fortificados, grafitis y pichações configuran una cierta clase de espacio público en el cual los signos de la desigualdad y la tensión social son inconfundibles. Los gestos de abandono de lo público en favor de espacios privados y protegidos coexisten con gestos que se reapropian transgresivamente de lo público para inscribir marcas que expresan la desigualdad social. En este contexto, sin embargo, las tensiones sociales y las desigualdades no se expresan y negocian en lenguajes políticos convencionales."
Fragmento de la obra
"¡Vine a sabotear tu raciocinio!"
Violencia y resignificaciones de la justicia en el Brasil
El incremento de la violencia urbana es uno de los problemas más inextricables del Brasil contemporáneo y uno de los desafíos más significativos para la efectiva democratización de la sociedad brasileña. En las últimas dos décadas, tanto la violencia urbana como la democracia se arraigaron en el Brasil en un contexto en el que la neoliberalización también fue transformando las instituciones del Estado y modificando la vida económica y social. En lugar de servir para desalentarse mutuamente, la violencia y la democracia se expandieron de modos interconectados, paradójicos y en ocasiones simplemente sorprendentes. En el Brasil, la democratización se desarrolló como resultado del ingenioso compromiso de los ciudadanos, en especial a través de los movimientos sociales en las periferias urbanas. Después de veinte años de régimen democrático, los procedimientos y los imaginarios de la democracia están muy arraigados entre los brasileños, aunque esta democracia sea disyuntiva. El incremento de la violencia urbana es uno de los procesos que desafía más directamente a la democratización y simultáneamente deteriora las condiciones de vida en las ciudades.
En los últimos veinte años, los más diversos grupos sociales en el Brasil -desde políticos hasta presos, desde miembros de movimientos sociales hasta policías, desde ricos hasta pobres, desde blancos hasta negros- se han familiarizado con el lenguaje y los procedimientos de la democracia. Han aprendido a hacer uso de las nociones de derechos, justicia y ciudadanía para presentar sus demandas, lo que indica hasta qué punto la democracia se ha vuelto políticamente hegemónica. Sin embargo, a pesar de su legitimación, los sentidos asociados a nociones tales como derechos y justicia han permanecido inestables y discutibles, y también están asociados con prácticas sociales bastante contradictorias.
En este ensayo analizo tres modos en los cuales las nociones de derechos y justicia han sido articuladas en el Brasil democrático. El primer ejemplo muestra cómo los movimientos sociales urbanos utilizaron nociones de derechos para exigir que los residentes pobres de las periferias urbanas fueran reconocidos como ciudadanos y para demandar que el Estado transformara las políticas urbanas y mejorara los lugares donde viven. Los movimientos para la reforma urbana indican uno de los modos en los cuales la democratización se ha arraigado en la sociedad brasileña y cómo la experiencia política de los movimientos de base en la administración local, la inventiva legal y la movilización popular ha construido su espacio en la ley federal. El segundo ejemplo se refiere directamente a la cuestión de la violencia y el delito. Es en relación con este universo que se producen algunas de las más perversas articulaciones de las nociones de derechos y justicia. Los casos que analizo incluyen la campaña para impugnar la legitimidad de las demandas por los derechos humanos, las expresiones de apoyo a la violencia policial, y algunas demandas de los grupos del crimen organizado. En todos los casos, las referencias a los derechos y la justicia están asociadas a intentos por socavar las prácticas democráticas y las instituciones. El tercer ejemplo también se refiere a la cuestión de la violencia. Analizo los movimientos hip-hop y sus intentos para controlar la proliferación de violencia y muerte entre los residentes jóvenes de las periferias pobres. Estos jóvenes utilizan la música, el baile y el grafiti para articular lo que ellos llaman "actitud", un nuevo código de conducta que podría permitir a los hombres jóvenes pobres, especialmente negros, sobrevivir en medio de la violencia generalizada. Para los grupos hip-hop, las instituciones democráticas son ineficaces, injustas y sospechosas. Por lo tanto, sus debates acerca de la justicia están enmarcados por una perspectiva moral y, en ocasiones, religiosa.
Para los tres análisis, los datos provienen en su mayor parte de la ciudad de São Pablo, donde he estado haciendo trabajo de campo desde fines de la década de 1970. La yuxtaposición en este ensayo de esas diferentes perspectivas sobre cuestiones de derechos, justicia y ciudadanía revela la incertidumbre y el debate que existe en relación con estas nociones en el Brasil contemporáneo. Además, sugiere que el principal desafío para la expansión de la democracia y el control de la violencia es la creación de espacios públicos donde las cuestiones de desigualdad y racismo puedan tratarse sin cinismo y negación, y simultáneamente la creación de instituciones capaces de dar sentido a las nociones de justicia y de protección de las vidas y cuerpos de los subalternos.
Datos de la autora
Teresa Caldeira es profesora del departamento de Antropología de la Universidad de California, Irvine. Ha dictado clases en la Universidad de Campinas (Unicamp), Brasil, y fue investigadora del centro brasileño de Análisis y Planificación (Cebrap) y profesora invitada de la Universidad de São Paulo. En sus investigaciones ha abordado las problemáticas de la discriminación social, la desagregación espacial, la violencia urbana, los movimientos sociales y la participación política popular. En los últimos tiempos, sus estudios se han centrado en la redefinición del género y de los roles generacionales entre la juventud de São Paulo en el contexto del neoliberalismo. En 2001, la Sociedad Americana de Etnología le otorgó el Senior Book Prize por su obra 'Ciudad de muros', en la que analiza el modo en que el aumento de la violencia y del miedo, así como la falta de respeto por los derechos de la ciudadanía, han dado lugar a nuevos patrones de discriminación social y de segregación espacial.
Redacción T21
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850







