CRISTIANISMO E HISTORIA: A. Piñero
Hoy escribe Gonzalo del Cerro

Diferencias entre los Hechos de Lucas y los HchAp

Muchas consideraciones han hecho a muchos autores preguntarse si los Hechos canónicos de Lucas podrían ser el modelo de los HchAp. Los HchPl se refieren obviamente a un mismo protagonista principal. Además, la estructura general de los Hechos canónicos y los apócrifos guardan numerosas coincidencias. Sin embargo, no podemos hablar de una imitación simple y puntual. Porque las diferencias son también importantes y numerosas. Y ello aun cuando la tradición nos haya llevado a denominar “apócrifos” a unos libros que tienen su modelo correspondiente en los libros canónicos.

No faltan investigadores, como Erbetta, que siguen pensando que los autores de los HchAp pretendían llenar los vacíos y los silencios de Lucas. Esto quizá sea demasiado. Porque la verdad es que los HchAp presentan suficientes novedades en cantidad y calidad para que tengamos que desconfiar de simplificaciones radicales. Apunto, pues, algunas que me llaman la atención y que hacen de los HchAp, en comparación con los Hechos de Lucas, un género literario relativamente original.

1. Los HchAp presentan la importante novedad de culminar la vida de sus protagonistas con el martirio o, en el caso de los HchJn, con la “metástasis”. Existen, no obstante, otras tradiciones sobre el apóstol Juan que contenían relatos sobre su martirio. Era la auténtica apoteosis de la presentación aretalógica de los apóstoles epónimos.

2. En los Hechos canónicos pesa más la doctrina o la teología que la crónica de los acontecimientos. En los HchAp, el énfasis recae más bien sobre las personas de los protagonistas. Su presentación podría muy bien ser la justificación del culto que se les daba junto a su sepulcro, aspecto ausente del ámbito de los Hechos de Lucas.

3. En los relatos de los HchAp, se han acallado ya los ecos de la controversia antijudía, que tanto relieve tienen en los Hechos canónicos. A pesar de la solemne protesta de Pablo – “nos volvemos a los gentiles” (Hch 13,46; 18,6)-, el Apóstol sigue visitando “según su costumbre” (Hch 17,2) las sinagogas y haciendo de ellas el foro de su predicación en Tesalónica (Hch 17,2), en Berea (Hch 17,10), Atenas (Hch 17,17), Corinto (Hch 18,4), Éfeso (Hch 18,19; 20,8). En la misma Roma, entra Pablo en contacto con los judíos y platica con ellos acerca de los hechos cristianos (Hch 28,21-29).

4. En los Hechos de Lucas existe una estructura teológica intencionada. El Evangelio debe propagarse desde Jerusalén hasta los confines del orbe (Hch 1,8). Los HchAp presentan la actividad de sus héroes como un capítulo independiente y cerrado. Todo gira en torno a la persona del protagonista más que en torno a una idea o a una estructura doctrinal. El apóstol epónimo pretende extender el Evangelio y ganar adeptos para su causa, pero nada más. Su argumento será la fuerza de sus milagros y en último término su muerte ejemplar.

5. En los Hechos canónicos, no se advierte ninguna intención literaria o retórica de carácter estético, al margen de que haya fragmentos literariamente logrados, como el discurso de Pablo sobre el Areópago de Atenas (Hch 17,22-31). En los HchAp, sus autores dejan entrever sus pretensiones literarias en frecuentes excesos retóricos. Es decir, son más sensibles a las modas del momento, en el que se percibe el influjo de la Segunda Sofística.

6. Los milagros en los Hechos de Lucas pueden calificarse de “útiles”, porque van dirigidos a aliviar las pesadumbres y necesidades de la gente, sin intención perceptible de hacer demostraciones espectaculares como concesión a la curiosidad. Los HchAp, en cambio, ofrecen casos de actuaciones milagrosas sin ninguna utilidad manifiesta, al menos, como servicio para un conocimiento salvífico. Así son, por ejemplo, en HchJn, la destrucción del templo de Ártemis (Diana: HchJn 42), el suceso de las chinches obedientes (HchJn 60-61), la inútil resurrección de Fortunato (HchJn 83ss).

En los HchPe, son milagros “inútiles” la misma curación de su hija (Pap. Copt. Berl. 128-131), el “grande y admirable suceso del can parlante (HchPe AV 9), la resurrección de la sardina seca (Ibid. 13), el largo alegato del bebé convertido en improvisado Demóstenes (Ibid. 15).

En los HchPl, Tecla queda intacta en la pira mientras cae una tempestad que mata a varios espectadores (HchPlTe 22). Luego, en una nueva lucha contra las fieras, recibe protección de una leona, después se libra de las focas por un relámpago que las elimina y cubre la desnudez de Tecla (Ibid. 33ss).

Los HchTom narran el milagro del dragón parlante con la resurrección del joven mordido y envenenado (HchTom 30-33); la historia del potro locuaz que luego muere porque así le convenía (Ibid. 39-409; el episodio de los onagros y su elocuente portavoz.

(Continuaremos)

Saludos cordiales. Gonzalo del Cerro





Jueves, 17 de Septiembre 2009


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.





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